ㅤ﹙ 𝒊. ﹚ 강민시 ─── kang min-si. treinta y dos años. nacida en seúl y criada en bangkok. cfo de la empresa de bienes raíces de lujo vectra properties, parte del conglomerado familiar: vectra capital. hija mayor del matrimonio kang ⋆ 𝘤𝘶𝘱𝘰 𝟦𝟪
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ㅤ﹙ 𝒊. ﹚ 강민시 ─── kang min-si. treinta y dos años. nacida en seúl y criada en bangkok. cfo de la empresa de bienes raíces de lujo vectra properties, parte del conglomerado familiar: vectra capital. hija mayor del matrimonio kang ⋆ 𝘤𝘶𝘱𝘰 𝟦𝟪
"¿Porque hay muchos sospechosos más, todos reunidos ahora en Mónaco?" propone, con las cejas alzadas. ¿No era más obvio sospechar de la ola de recién llegados? ¿De la cantidad de sombras interesadas en los altos acuerdos que se llevarán a cabo? pero bueno, prioridades policíacas. "Espero que ninguno de los dos lleve un señuelo en la espalda, señorita Kang;" señala en confidencia, inclinándose un poco para que las palabras solo lleguen a ella. No puede evitar una media sonrisa, por supuesto que era un comentario exagerado, para diversión propia. "Me disculpo por hablar de temas tan oscuros en un lugar como este. Si te apatece, te gustar-" sus palabras se cortan al recibir una alerta de celular. Lee con rapidez lo que parece un mensaje sin sentido... o eso quiere creer.
“ o tal vez es una muy buena coartada escudarse en tanto recién llegado.. ” la facilidad de encontrar salidas a un simple problema. decantada por conocer cada pequeña jugada que era posible en aquel juego en el cual se encontraban todos atrapados. palabras masculinas resuenan en sus canales auditivos: señuelos. tal vez no era un sustantivo tan demente para describirles. pero cuando réplica propia se creaba en su sinhueso, la vibración de móvil ajeno da fin a conversación apenas naciente. son sus propios pardos los que descienden para inmiscuirse en texto que ajeno tiene en su pantalla. clara es la advertencia peligrosa que desprenden las palabras. un giro de tuerca, un nuevo riesgo. por un instante el frío de las paredes de granito se hace presente contra su dermis. apuro que se instala en garganta y la obliga a levantarse de banquillo hecho de leño. “ creo que —— ” de ella escapa un susurro controlado, torrente de emociones las cuales todavía se encuentran sin nombre. “ creo que es hora de volver. ”
¡bah! mueve la mano diestra con ligereza; poco le importa si los oídos curiosos escuchan sus palabras. la queja que expresa es totalmente válida, al menos en su mente. “ yo solo digo que pueden tener un poco más de delicadeza, no creo que sea pedir demasiado ” encoge ambos hombros con suavidad antes de permitir que un corto suspiro abandone sus labios. despega los ojos de su interlocutora para observar el entorno; a la distancia puede contar tres... cuatro, ¡seis! seis guardias distintos custodiando la zona. ¿no es una exageración? comprende lo que significa un príncipe desaparecido, pero a este paso pronto encerrarán a la ciudad entera en un domo. “ por supuesto, linda ” ¿para qué intentar negar lo evidente? “ tienes algo en el rostro que me dice que debes tener una coartada maravillosa ” no realmente, pero la conversación puede ser entretenida y en algo debe agotar el tiempo que su madre pase dentro de la capilla. “ tomaré eso como un halago; de cualquier forma, ni siquiera vi al príncipe ” confiesa. tampoco sabe cómo debería verse; pensó en buscarlo por google, pero se le ha olvidado hacerlo. “ ¿esa es tu estrategia? porque pareces muy segura de que puede funcionar. ”
invierno se ve intoxicado por vicios humanos, aquella nicotina que forja adicción. alquitrán que se desprende de esencia y viaja hasta pulmones ennegrecidos por su dependencia. perlados se hunden levemente en carnoso inferior, evita que otra alerta de ellos escape, a sabiendas de que blonda hace oído sordo a sus propias advertencias. le podría crear un poco más de gracia si no se viese involucrada en conversación, pero con tantos ojos sobre los herederos, probablemente el dúo ya se encontraría siendo maldito por labios ajenos. “ agradezco tu fe en mi── pero creo que me guardaré los detalles de mi coartada. ” boquilla rosácea manchada por labial, identificando a la dueña del cilindro maldito. humareda grisácea se dispersa en el aire veraniego, casi siendo un reflejo del desorden que representa la psique femenina. “ estrategia, conocimiento femenino, discernimiento policial.. créeme que funciona. ” es turbio maremágnum de conocimientos fugaces. aquellos que se han destruido y quemado con todas las pruebas que pudiesen inculparla en su pasado. su entendimiento de la lógica policial era bastante profundo, por ello mismo el actuar errático de los agentes de aquel principado la tenían expectante a siguiente movimiento. “ a veces solo tienes que decir lo que ellos quieren escuchar. ”
Su intención no es importunar, mucho menos interrumpir lo que fuese que estuviera haciendo, recién le observa detenidamente, ¿interrumpió algo? con suerte y no ' ¿Y sí realmente se esta divirtiendo y sólo somos victimas de su imprudencia? ' las palabras salen en el momento que su mano se va a su cabello, alborotándolo. Juega con fuego, pero ahí es seguro, ¿no? La mirada una vez más se va hacía el punto de alarma y suspira, no hay peligro y por fin puede sentirse más libre ' ¿Qué crees que soy capaz de hacer? ' inquirió, su mirada se fue a la coreana y sólo sonrió ' Son mis guardias, digamos que necesitaba un respiro y... acercarme a Dios fue lo más rápido ' mentirosa, si fuera creyente ya le habrían excomulgado por blasfema. Lastima. Sus ojos estudian el lugar, ¿qué es lo que se hace ahí? por ello es que vuelve hablar ' Perdón, creo que te interrumpí, ¿estabas orando? ' Mirada vuelven a viajar a contraria, pero en especifico a lo que descansa en su mano ' Es lindo '
“ no estoy segura, pero presiento que no te gusta perder. ” verso que tiene sabor a autoreflejo, tal vez es deseo de reconocerse en reverberación ajena, pero fémina se jacta de ser una gran lectora de almas. vocablos hacen eco en la inmensidad del templo, un coro de susurros las mandan callar por un momento, haciendo renacer efímera sonrisa en sus carnosos, la cual muere tan rápido como su nacimiento. incógnita foránea queda colgando en un silencio, que aunque no es tenso, pesa en secretos y un pasado manchado de tragedias. entre su pulgar e índice baila la primera cuenta, metal blanco que relumbra con los tenues rayos que se filtran desde los vitrales. “ dudo que mis oraciones tengan alguna valía en esta iglesia.. ” no es su deseo primario sonar ambigua, pero la crónica detrás de rosario es demasiado compleja para charlarla sobria. “ era de mi esposo —— falleció hace un par de años. ” era la historia corta, sin los detalles escabrosos que a ella le quitaban el sueño y le hacían imposible caer en brazos de morfeo. el peso de cada jaculatoria y de la cruz eran más bien un polo a tierra gracias a la sensación que la traía de nuevo a la realidad. las cualidades religiosas estaban bastante bajo en la lista de sus propias creencias. “ de hecho estaba a punto de irme, mis guardias deben estar perdiendo la cabeza con esto de los mensajes. ya sabes, tenemos un posible BTK suelto. ”
NEVERTHELESS 알고있지만 (2021) 1.01 There’s No Such Thing as Fate. Nevertheless,
por su canal auditivo volvieron a desparramarse las mismas instrucciones que le había dado la señora hong, sin embargo, esta vez tenían una lectura diferente. no venían de quien las profesaba, sino que también de quien podía llegar a sufrirlas. una sonrisa torcida se posó en sus labios, como una mariposa cuando encuentra por fin una flor en la que ya no queda comida: fugaz e ínfima. no tardó en transformarse en una mueca. el protocolo siempre había pasado más de lo que quería admitir, la presión que no deseó que contagiara a sus hermanos; se preguntaba si nabi también la sentía. cuando escuchó el resto, bajó su mirada hacia la pelinegra y volvió a sonreír: ‘ bajar una escalera no va a destruir mi reputación, señorita kang ’ deslizó nuevamente su apellido y título entre sus labios. ‘ ¿o prefieres que te llame minsi? ’ porque él se inclinaba más por dalbit. odiaba los honoríficos, esa distancia que las personas terminaban imponiendo; cuando él anhelaba cercanía. cuando rogaba por poder salir de esa jaula tallada en oro y diamantes. y los rumores eran ciertos. la crudeza del patriarca de los kang, esa frialdad que podía congelarlo todo a su paso: los negocios eran lo primero cuando te mueves frente al poder. ‘ me alegra que puedas encontrar refugio en algo ’ bajó los peldaños de la catedral con cuidado, lento y medido. estaba acostumbrado a seguir un ritmo mental que le impusieron siendo sólo un infante. los príncipes no corren, no ríen, no gritan y no mueven sus brazos de esa manera escandalosa. tienes que ser controlado, grácil y educado. esa sonrisa amplia no es propia de un rey, bájala. una atadura tras otra, fueron apagando la personalidad del coreano hasta transformarlo en un fantasma. al menos en público ── allí, en las profundidades de su casa podía escucharse sus risas. entre las paredes de la privacidad se dibujaba el desastre de todo ser humano. ‘ tienes la conciencia tranquila, en ese caso ’ sus pies trazaron un sendero sobre la calle de mónaco, tras ellos caminaban dos guardaespaldas y más adelante dos guardias que se mezclaban entre el gentío. tensó el músculo de su brazo bajo su agarre, por su derecha había visto uno de los curiosos que lo habían estado siguiendo la última hora. ¿sería un periodista? levantó su derecha y con él su índice para enseñarselo al señor baek, su guardia personal. ese que lo acompañaba en cada gira, viaje y vacaciones. su sombra. su mano derecha. entendería por completo a que se refería, ni siquiera tenía que ver por sobre su hombro para saber que presionaba ese auricular que tenía en su oreja. ‘ por aquí ’ le regaló una sonrisa suave, de esas que apenas levantaban la comisura de sus labios un par de milímetros, y dobló en una de las calles. ‘ ¿has visitado otros lugares de mónaco? ’ quiso bajar la tensión de su nuca. él no tuvo la oportunidad de turistear, más cuando fue tomado cautivo entre el decorado de la casa real coreana. ‘ me comentaron que el jardín japonés tenía un aire bastante especial ’ lástima que no estaba en su ruta ese día, más cuando dudaba si mañana volverían a dejarlo abandonar su habitación.
de indescifrable naturaleza se cincela existencia ajena. palabras que parecen antítesis a lo que en su mente estaba dibujado de personalidad masculina. un fragmento de fonemas que asemejan a tenue reír; ¿tal vez ironía de su boca cae? no podía darle nombre en ese instante, dejando sensación de recelo como gusto agridulce en papilas. es sorpresa bienvenida, sensación que no es usual en ella, pero que consigo trae un rehacer de máscara que no tenía presupuestado. por lo que su nombre envuelto en tono ajeno le deja acíbar en labios. azabaches que se posan un instante en contorno de rostro, recorrido medido que hace a través de fisionomía con intención de leer más allá. sin tener éxito alguno. “ puedes llamarme como quieras. ” esa es su entrada al juego. un tire y afloje que desdibuja las líneas impuestas en élite prisionera.
conocedora de tácticas. seguridad en propia audacia es elemento más de tétrico juego, pero aun no hay malicia en sus movimientos de ajedrez. es más bien una jugada de reconocimiento, de lectura de tablero. príncipe no ha sido quién tenía en mente, no importaba cuántas veces su perfil haya sido discutido entre ella y sus padres. por lo que traer a colación la existencia de los mismos no la desestabiliza, lo preveía. era natural. por lo que son emociones venenosas las que se asfixian en el fondo de vientre y memorias creadas hace añares se desintegran por un instante, un fingido instante. sopesa su siguiente réplica, de sus carmines no ha caído la primera mentira en aquella conversación y ahora mismo no deseaba romper aquella pequeña marca personal. “ agradezco la buena intención, pero no creo que exista un refugio lo suficientemente espiritual para albergar mis miedos. ” y así es que deja entrever aquella grieta que quiebra estructura inmaculada; ahora se aprecia una imagen que peca de maquiavélica. creadora de acciones y viviente en el ácido de sus palabras. “ no creo que ninguno de nosotros tenga la conciencia tranquila. ” verso desembarca de carnosidades, mero vibrar en tráquea, perspicacia extraviada en fugaz resplandor. valentía que se ve desorientada ante tensión que palpan sus dígitos contra pequeño espacio de dermis que han logrado encontrar en muñeca ajena. ónices que se disparan a rostro en un efímero instante midiendo reacción, reflejando incomodidad. curiosidad se prende en su mirar que siguen interés ajeno; saben perfectamente que soledad no los acompaña.
índice foráneo se eleva en un instante de sepulcral silencio que los abraza como harpócrates. movimiento de hombre que apenas había sido sombra tras ellos momentos atrás, trae realidad crítica a prioridad uno. incisivos se hunden en carnosidad, palabras que se agolpan en cuerdas vocales pero no logran escapar. su propia voluntad se ve levemente mermada ante figura imponente, dejándose llevar por hombre. desprevenida la toma una insólita sensación de seguridad y cuando extremidad se desata de nudo en brazo ajeno ante realización, nocturnos se clavan en pálido semblante. mudez gobierna el instante, pero la vibración de dúo de móviles es tan clara como la propia tensión que se palpa a metros de distancia. sus falanges rebuscan entre bolso; tintineo de llaves y otros objetos rompiendo el cristal ilusorio. pequeño aparato finalmente sale a la luz y en él, mensaje críptico los espera. desconcierto inicial surca fisionomía: cejas que se arquean con connotaciones interrogantes y elegante movimiento termina entregando mensaje a antagonista. la pantalla se lee clara, amenaza poco sutil es patente. hileras color noche que descansaban sobre su espalda, ahora se mueven al compás de una negativa. a ésta melodía burlona le acompaña. el segundo acto acababa de comenzar. “ parece que tendrá tiempo de visitar el jardín, su alteza. nuestro tiempo en mónaco acaba de comenzar. ” encrucijada que consigo trae cosquilleo que se descifra como necesidad. impulso es tácito, que hasta el hecho de compartir pequeño aparato con foráneo queda relegado en su lista de primacía, sin pensar qué podría leer en el. sus dedos trabajan precisos, conociendo a la perfección actuar y siguiente movimiento. cajetilla que termina siendo instrumento final y cilindro se presenta oscilando en lienzo bermellón, corolario de acción, gesto que vacila y desdibuja horizontes entre gracia y leve asombro a lo sucedido. agoniza el cigarrillo entre medialunas, enfundado en sombras y desvelos, y ahora, entre un misterio.
‘ ¿el sacerdote? ’ ha de contener la risa, ocultando sonrisa en sus labios con el dorso de su mano. ‘ ¿qué habrá de confesar un ciervo de cristo, cuando todo lo dicho y visto queda entre dios y él? ’ ironiza con humor, mirada desviándose hacia catedral a las espaldas de aquella mujer sin interés real de quedarse a oír una misa.
materializado en su palma derecha se encuentra un pequeño encendedor de oro, mismo que sirve como llamarada principal para darle vida al cigarrillo que sus labios abrazan. en silencio comparte la ironía que baña las palabras de la mujer; realidad de absoluta sorna que parecía haber entrado en sus vidas sin miramiento. “ ya sabes qué dicen de los religiosos —— guardan los peores pecados. ” o bueno, al menos en la sagrada confesión. porque de algo estaba más que segura, y era que los fantasmas y secretos que guardaba la élite, serían considerados condenatorios en un parpadeo. no creía que algo que saliese de boca de ese sacerdote fuera tan escandaloso como los esqueletos que guardaba su propia familia en cada armario. “ así que no habrá confesiones por un buen tiempo.. ”
sus ojos crecen con obvio dramatismo. “¿un asesinato?” repite, como si no diese crédito a lo que escucha. no es la primera vez que alguien sugiere un final tan fatalista para el heredero, claro, pero ciertamente sí de manera tan explícita. “es un poco precipitado, ¿no crees?” o más bien paranoico, a un grado que ni siquiera él, que se entretiene lo suficiente a costa de las miserias ajenas, puede tolerar. “——no hay cuerpo, después de todo,” argumenta. no le resulta una pérdida particularmente dolorosa, y está seguro de que sería una historia más llamativa que una escapada por voluntad propia, pero tampoco le parece lo más atinado cuando no hay nada que los lleve a dicha conclusión. levanta la vista una vez más para encontrarse con la imagen del templo que se esfuma en su imposibilidad de adentrarse del todo. “¿los sacerdotes no tienen secreto profesional, como los abogados?” se le ocurre añadir, aún si sospecha que recibirá una negativa. “me parece poco justo para mis amigos los católicos,” zanja por fin.
se podría tratar de una mirada ilusoria hacia la vida, o tal vez ajeno encontraba refugio seguro en una negativa constante. de cualquier manera, fémina no estaba ahí para rebatir ninguna idea. para ella estaba bastante claro lo que había sucedido. aquel juego digital de mensajes crípticos solo era una afirmación más a lo que los rumores ya habían acertado. “ puede ser── ” entona con una calma casi medida, vocablos que se arrastran dubitativos a través de su sinhueso. “ pero diría que esos mensajitos de texto donde claramente nos amenazan es una señal bastante contradictoria a tu hipótesis. ” si alguien sabía que no hacía falta un cuerpo para declarar a un muerto, era ella. aun cuando el término desaparición fuera el escogido para las autoridades. en los círculos donde ellos se movían se tenía que ser bastante absolutista, y las desapariciones no eran pan de cada día. huir de tu legado no era tan fácil. “ de cualquier manera, nunca dudes de que alguien te vendería para salvarse. es simple naturaleza humana: de alguna u otra manera nos vendemos al mejor postor. ”
Asiente, él no estaba ahí por la misa, sino para recorrer la ciudad— y con suerte, escuchar los últimos rumores de la situación actual. "¿Acaso tiene sentido que el sacerdote esté implicado en todo esto? ¿No te parece que la policía de este lugar simplemente no sabe lo que hace?" comenta en idioma natal, cuando reconoce el perfil ajeno.
audaz conjetura masculina capta atención de orbes ocre, aquellos que se deslizan desde la imagen religiosa que ha sido su fijación hasta terminar sobre el perfil foráneo. otros sentidos en alerta se encuentran ante cualquier otro movimiento que los pueda estar rodeando, apenas son tenues los rezos murmurados de las almas que los acompañan en aquel templo. “ ¿y por qué no lo podría estar? ¿algo cambia que supuestamente sea un hombre de dios? ” para ella, aquel pequeño detalle de hecho lo hacía una persona de interés, pero se limita a dejar que interrogantes cuelguen entre los dos. “ en eso tienes un punto, pero como todo en esta vida: los actos de poder son los que comandan las acciones humanas── ” sus vocablos serenos se pierden en la lumbre, reflexión fugaz que deja entrever pequeño destello de verdad. “ no es que esperase mucho de ellos desde un inicio. ”
los pasos que da son controlados, cuidando de no hacer mucho ruido para evitar interrumpir la tranquilidad de las personas presentes. aunque lo que la impulsó a visitar el sitio fue la arquitectura, por un momento sí se le cruzó la idea de tomar asiento al otro lado del confesionario y buscar algo de soporte en un desconocido. un desconocido obligado a guardar el secreto y no juzgarla (o no dejárselo saber). ‘ mhm… qué pena, ’ murmura en respuesta a la información recibida. ¿acaso tenían alguna pista en contra del hombre? la curiosidad le pica un poquito, pero no actuará sobre ella porque lo último que quiere es faltar el respeto. ella no es así. ‘ ¿sabe si lo llamaron hace mucho? ’
llamaron es una elección bastante cuidadosa de verbo, el cual no se reflejaba exactamente en la acción policial que presenció horas atrás. pero hilo de pensamientos no sería compartido, mucho menos cuando identidad entre la luz de sombra se ve revelada. el fantasma de sonrisa que a sus carmines pintó ante gracia inicial termina desdibujándose. elección tan pulcra de palabras ahora tomaba sentido en su consciencia, dejándola adoptar aquella máscara que ya era segunda piel. “ habrá sido hace una hora.. ” se decanta por la verdad. sus dactilares enredándose en el velo tejido que cubría cabellera nocturna. no deseaba que filiación tomara por sorpresa a fémina, prefería que las dos estuviesen en la misma página y tuviesen conocimiento de con quién cruzaban palabra. “ creería que pronto sabremos si debemos preocuparnos. ”
“ es un poco sombrío empezar la cacería con un hombre de dios. ” interviene desde su propio lugar, reclamado escasos segundos antes de hacerse notar. más que creyente, liyue era escurridiza. un templo inspiraba suficiente respeto para mantener a sus escoltas tras las puertas y no respirándole sobre el hombro. “ ¿ha venido a confesarse o a buscar respuestas? si no es imprudente de mi parte preguntar. ”
tal vez era el hecho de encontrarse en un templo: donde las cuestiones mundanas como el deber ser quedaban en segundo plano al espiritual. pero aunque incógnita se pudiese vestir de imprudencia para el círculo social elitista, a fémina la curiosidad ajena solo le generaba más interrogantes que respuestas. “ no lo sé── ¿un poco de las dos? ” allí, sentada en la penumbra de una estructura barroca e imponente, podía afirmar que no tuvo éxito con ninguna de las mencionadas. pero aquella no era información que compartiría, porque era un tormento que llevaba sobre hombros desde hacía añares. lamentablemente las respuestas que necesitaban, no las encontraría en ninguna religión. todo se resumía a la simple alma humana; corrupta y amante del poder. “ no me imagino que viniese tampoco a buscar al sacerdote, ¿no había un mejor lugar para esconderse? ”
a pesar de que él mismo se considera adogmático, apenas reconociendo algunas tradiciones shenismo con las que creció, al final han sido sus pasos sin verdadero rumbo los que le han guiado al interior del recinto. tras la duda inicial, avanza a través del pasillo central, observando atento cada detalle a la vista hasta que voz ajena atrae su atención, haciéndole saber que el lugar no estaba tan vacío como creía. "no, yo— en realidad, sólo entré sin pensarlo mucho" no sabe si por mera curiosidad o buscando algo de silencio y privacidad ahora que cada rincón de la ciudad parece estar expuesto al escrutinio. la presencia de la figura clerical le interesa poco y nada, pero no tarda en reflexionar que quizás no es así para la contraria. carraspea un poco y centra su atención en ella antes de apuntar hacia las puertas que acaba de cruzar. "puedo irme, si lo deseas. no me gustaría interrumpirte si estás en medio de... algo."
“ con algo te refieres a ── ¿mi plegaria incesante por el perdón de los pecados terrenales que he cometido? ” interrogante se pinta sereno, casi perezoso, pero con una cuchilla tan afilada que podría lacerar un diamante. aun así, entre vocales si se escucha con tenacidad, se puede oír una burla a propia jaculatoria, que tan alejada de la realidad no se encuentra y que probablemente a oídos sordos cae. pero es más un mantra de auto reflexión, que una petición esperando cualquier milagro. “ no te preocupes, igual no creo que dios me esté escuchando. ” convicción femenina se inclinaba a una deidad cruel. para ella, el concepto de un dios benevolente le era completamente absurda; porque si así fuese, ¿cuál era el punto de tanta angustia? aun así, no podía abandonar el ritual que había creado desde sus veinte: un par de maldiciones, muchos arrepentimientos y susurros de disculpas que caían de sus labios cada vez que pisaba un templo. y si a ello le sumabas la cantidad de preguntas que la agobiaron en su adolescencia, no se le podía culpar por buscar respuestas entre las creencias mundanas de los fieles. “ ya me iba. no creo soportar un cántico victoriano más. ”
“ ¡mantenernos a nosotros presos! qué importa la realeza, ” con ligereza mueve la mano diestra, restando importancia a que los monarcas estén en la misma situación. “ nosotros somos los invitados de honor — — ” aclara, encogiendo un hombro con suavidad. “ ellos nos trajeron acá y ahora deciden que, porque un príncipe decidió jugar a las escondidas, no nos podemos ir. ” bufa. no puede evitar rodar los ojos y trazar una negativa en el aire; la situación le parece totalmente absurda. cuando un simple mortal no aparece, se necesitan al menos cuarenta y ocho horas para armar tal escándalo. ¿cuántas se necesitaron para encerrarlos en el microestado? “ es correcto... ¿tienes alguna coartada? porque te aseguro que seremos los próximos interrogados; si hasta el sacerdote está en la lista. ” un suspiro cansino cierra la oración, observándola con una mezcla de curiosidad y diversión.
monólogo de arrepentimiento intrínseco se detiene cual freno en un instante. desparpajo de versos ajenos deslizándose cual dagas a través de sus canales auditivos. instintivamente y en total calma, oculares de tonalidad carbón se elevan hacia la mística estatua que les observa en la entrada. movimiento delicado y natural que se desprende del rostro perfilado de la imagen para recorrer fugazmente el derredor que parece desolado: ilusión absoluta, ya que las dos sabían que había demasiados ojos curiosos. “ te recomiendo que cuides tus palabras, nunca sabes quién las estará escuchando. ” responde con calma, silueta que recubre a la blonda de visual posible desde el punto de escaleras más cercano. una protección pobre, pero único medio de asegurarse que la charla quedara entre dúo. personalmente, no le molesta la clara preferencia social hacia la monarquía. así funcionaba el mundo: una batalla de poder constante, donde el dinero ayudaba bastante. “ ¿curiosa sobre mi coartada? ¿pensando en crear una propia? ” media luna que apenas nace, muere. pétalos que reciben agradecidos la aparición de cilindro de nicotina, éstos que lo abrazan con ansia y celebran la vida que cobra a través de llamarada efímera. “ no te preocupes ── no pareces ser el arquetipo de asesina serial. una sonrisa, mueve un poco tu cabello y estarás fuera de la sala de interrogatorios antes de siquiera decir gracias. ”
¿Desde cuando era religiosa? Que no lo era pero la catedral estaba cerca y le sirvió para poder escaparse por un segundo de los sofocantes guardias que traía pegados como chicle. Sí, estaba acostumbrada a su presencia, pero a como estaba la situación, le ponía nerviosa su compañía ' Eh- no ' responde cuando es abordada por contraria ' Sólo me pareció un lugar interesante ' mintió, por supuesto no iba admitir la verdadera razón de terminar ahí. Grace en una iglesia, era un chiste, sin embargo la curiosidad la hace volver abrir la boca ' ¿por qué interrogarían al sacerdote? ¿acaso sabe algo? ¿no es un poco raro? ' cejas se alzan ante la duda, ignorante. Si la iglesia esta metida, tiene que saberlo para saber como mover sus siguientes fichas, y en esas circunstancias la información era tan valiosa como cualquier moneda de cambio. Ve una cabellera rubia a metros lejos de ellas y le es necesario dar un par de pasos hacía el costado de contraria para utilizarla de barrera ' ¿no te molesta que te haga compañía? ' termina preguntando sin dejar de ver en la dirección donde venía ' Al fin... se fueron ' murmuró para si misma.
no se repliega cuando blonda corta distancia, accede en silencio a que sombra elegante la cubra, como gesto permitido ante la clara huida que las dos compartían hasta cierto nivel. en respuesta a interrogante final se limita a negar, pardos enfocados en la cruz de plata que entre níveos danza. cuentas de platino que se deslizan entre sus dígitos; un rosario que nunca ha recibido un ave maría. pero aquellas memorias de antaño son llevadas a una pausa mundana, interés que finalmente escapa de nube de recuerdos y vuelve al presente. “ no sabría decirte qué vieron en el sacerdote. ” decantada por verdades y matices fríos. a veces la ignorancia venía como una bendición muda entre el caos que los envuelve. siempre se podía dar una mejor actuación cuando el libreto era orgánico y no había predisposición de historia. “ creería que todos somos sospechosos ante la incapacidad del cuerpo policial.. ” aunque en silencio que retumba en su mente, hay cierta gracia ante el despliego de poder que han demostrado. ni la realeza pudo detener tal encerrona. “ ¿estás huyendo de alguien? ¿debería temer por mi vida? ”
Sylvia Plath, The Unabridged Journals
' no hay donde esconderse , entonces . ' determina sin prisa , aliento mezclandose con el sepulcral silencio del lugar . un templo era un templo , cree él , & sirve para los mismos fines , manteniendo manos juntas en asiento que ha tomado a distancia prudencial , para ambos . ' ¿lo esperará? '
afirmativa desenlaza destello en comisura, curva delicada que se tiñe de un veneno elegante. entre sus blanquecinos dedos una cruz de plata, punta que utiliza como imán a tierra y que aprieta contra palma para rememorar razón de visita. “ la verdad es que no vengo por él. ” mirada nocturna se posa sobre masculino con una calma fabricada. serenidad que ha desarrollado como segunda piel y es máscara en la que vive más tiempo que la real. “ ¿se puede expiar los pecados aun sin un sacerdote? no soy versada en la liturgia católica.. ” engulle sílabas en lo que se puede leer como soberbia, su corazón como juguete maltrecho y sin demasiada fe. un frenesí de retumbes tan secos como un golpe contra una puerta sin nadie del otro lado: el compás moral ha dejado de funcionar.
en el silencio de la penumbra pretendió hallar descanso y refugio, mas no del tipo que el resto de visitantes parecía ansiar; lo suyo era distinto de la misma forma que sus pensamientos trenzaban, inútiles y en vano, razones para lograr escapar de mónaco. pues en su mente no había motivos reales para terminar en suelos sagrados, sintiéndose como un sacrilegio o declaración de guerra el simple hecho de poner un pie allí. ¿estaría ofendiendo a algún dios al rechazar la idea de su presencia? pretendió averiguarlo, casi expectante, hasta que otra voz habló.
' oh ― ni lo menciones. por suerte para mí, no lo buscaba a él ' monotonía en voz era cultivo de su aburrimiento, comenzando a recubrir incluso su expresión. de un paso se acercó a contraria. ' aunque su participación en los interrogatorios es cuestionable. ' agregó, recargando la espalda contra un pilar. el tacto del mármol contra su piel la hizo removerse. ' ¿no es el voto de silencio parte esencial de su posición? '
conciencia no se ve perturbada por agrio timbre, y tampoco por recuerdo de la existencia de convencionalismos sociales que se hallan en falta bajo el fraguar de la élite. allí todos eran mentirosos, simples vestigios de su verdadera esencia mostrándose complacientes al danzar del dinero y el poder. hasta el propio sacerdote caía en aquella red de falacias y confesiones paganas. “ creo que es una jugada maestra. ” el interrogatorio a un hombre que ha escuchado cualquier dejo de humanidad. ella también hubiese empezado por ahí. “ creería que cuando tu cuello está en la guillotina, aquellos votos celestiales son tu última preocupación. ” no hace más que obviar la grieta que da paso a la abertura del infierno que se encuentra en rostro de cordero y el resto de rebaño. todos eran culpables de algo, pero ahora que un príncipe se encontraba involucrado los pecados debían salir a la luz según la corrupción policial. “ no confío demasiado en el secreto de confesión. cualquiera vendería a todos sus feligreses sin miramiento si de salvarse se trata. ”