Perdonarte por todo el daño que te hiciste a ti mismo y empezar de cero, levantarte, respirar profundo y seguir con la mayor fuerza que tengas. Ser capaz de entender que eres humano y que fallas, que cometes errores, que lloras y sufres. Sólo te diré que te tienes a ti mismo ahora y hasta el último día de tu vida, entonces dime: ¿Quieres estar así hasta el final? ¿O demostrarte a ti mismo que eres capaz de cambiar y crecer?. Deja de ver sólo tus defectos, trabaja en ellos y concéntrate en tus virtudes, porque eso es lo que realmente vale la pena: lo positivo en ti, lo bueno que eres para algo, la forma en que sonríes cuando algo lindo te pasa, el amor que recibes de los que te aprecian, lo importante y valioso que eres ahora.