No ha habido otro director que retrate de una manera tan dura, real y crítica la realidad de la clase trabajadora moderna tan bien como Aki Kaurismäki.
Autor de la “trilogía del proletariado”, formada por Sombras en el paraíso (1986), Ariel (1988) y La chica de la fábrica de cerillas (1990), películas que demuestran la sensibilidad del director y su visión objetiva, nos acercan a la realidad de la mayoría, nuestra realidad, nos hace aprender de nosotros mismos a través de la crudeza de sus imágenes y, sobre todo, nos hace pensar.












