i. ⊰ Quién ? ⊱ ash.
ii. ⊰ ¿ Qué ⊱ descubre que luna es su hermana.
iii. ⊰ Cuando ? ⊱ 4 de abril, 2016.
iv. ⊰ ¿ Donde ⊱ laboratorio genético.
v. ⊰ Triggers ? ⊱ ninguno.
“¿por qué?”
dicha interrogante escapó como un último suspiro de los labios sudafricanos, como si esta contuviera todo el peso de su alma, el cual se libraría tras la realidad impresa en el papel que sus manos no fueron más capaces de sostener. una afirmación que desmantelaba un carrusel de mentiras lo suficientemente grande como para abarcar la completa existencia del pelinegro. compuesto por falsas ideas, sádicas y filosas que como combustible funcionaban, provocando que el vómito consecuente de su extrema rapidez fueran innombrables acciones de una magnitud capaz de acarrear almas por encima de su sombra. siendo la excepción de estas la de su hermana, quien ahora se encontraba a un lado de ella. con sus zafiros expectantes, su cabello negro resaltando la sorpresa que carecía de descripción en su semblante. ambos descifrando la distorsión de sus historias, siendo la de ash su vida en sí. descubriendo el hilaje de un telón que pronto se deshilachó al saber que luna magritte era su hermana, y ella, estaba viva. lo que jamás lograría conocer serían las enfermizas razones de su padre a la hora de elegir recluir al pelinegro de su familia, inventando un argumento que nadie nunca hubiera pensado tener como impacto la muerte de inocentes a mano del sudafricano. o, mejor dicho, francés.
positivo. la única palabra necesaria para que el shock se desparramara como un eufórico veneno en todo su sistema, esparciendo el caos y dejando atrás el vacío que la derrota proclama como victoria. permitiendo que su cuerpo cayera en un oscuro abismo, aquel que todos y cada uno de sus recuerdos habían cavado con tanto afán de ahogarlo. una acción que drenaba cada recóndita luz de su memoria, disipando sus átomos como una caótica explosión de fuegos artificiales. quemando de principio a fin todo dato residente en su cabeza. una masacre que desfilaba por delante de sus ojos con descarada belleza. como una reproducción infinita de todos los momentos vividos en su mísera existencia. una contemplación fugaz, lo suficiente para demostrarle todo lo que sus demonios serían capaces de ocultarle sin oportunidad alguna de luchar contra ellos. pues claro, su poder residía en las conexiones hiladas más peligrosas existentes en la faz de la tierra: el cerebro. Aquella máquina que con el tiempo destruiría al mundo. pero, ahora, tan solo centrada en destrozar todo aquello que en un pasado atormentó al ojiazul.
i. ⊰ Quién ? ⊱ ash y dallas.
ii. ⊰ ¿ Qué ⊱ ash salva a dallas.
iii. ⊰ Cuando ? ⊱ 12 de marzo, 2016.
iv. ⊰ ¿ Donde ⊱ sitios rotativos.
v. ⊰ Triggers ? ⊱ ninguno.
dallas: Se tambaleó en dirección a los baños del club en el que se encontraba. El alcohol recorría su sistema causando que se sintiera adormecida y mareada, además el miedo que sentía ese momento no ayudaba mucho en la situación. Los sollozos la ahogaban mientras se adentraba en uno de los cubículos del baño. Cerró la puerta tras ella y siguió llorando desconsolada, a medida que su cuerpo se deslizaba contra la puerta hasta quedar sentada en el suelo sucio de el baño. la voz de Travis, su gran amor platónico desde hace años, diciéndole que era una niña inmadura y que no perdería su tiempo con ella, retumbaba en su cabeza como un molesto eco. La había dejado sola, a casi dos horas de Bedford, en un lugar donde no conocía a nadie. Busco desesperada su celular en su bolso, ebria hasta la médula, y cuando al fin lo encontró sus manos temblorosas buscaron el único contacto que se le vino a la mente. Eran las 3 de la mañana y la sueca no sabía si obtendría respuesta alguna, pero no perdía nada intentando.
ash: El sueño era algo que encantado estaba en jugar con la razón del pelinegro, la cual estaba bastante aturdida por multiples pensamientos que parecian querer hacerle vomitar cosas que pensaba aun no digeridas. La carcel que constaba su boca, aquella que a toda hora se encontraba tensa hasta en la mas suelta risa, poco a poco iba siendo victima de los tactos de morfeo, aquel que finalmente le cederia paz al caos yaciente en su juicio. O, al menos, casi. El sonido de su celular irrumpio el sepulcral silencio de su habitacion, ganandose insultos tanto como de sus compañeros como de si mismo. De mala gana extendio su brazo, tanteando la superficie de la pequeña mesita de luz en busca de dar con el celular que posteriormente sin divisar con detalle descolgo.- west si no tienes condones lamento comunicarte que los mios son muchos mas grandes que los tuyos, manicero del orto -espeto entre dientes, refunfuñando en lo que despeinaba su cabellera, tratando de despabilarse de manera un tanto inquieta.
dallas: Cuando escucho la voz del chico al otro lado un suspiro de alivio escapó entre sus labios - Ash - su voz sonó temblorosa a causa del llanto - Ash te necesito.
ash: Sus zafiros ampliaron automaticamente su tamaño, sorprendidos de la voz que requeria su atencion aquella noche. Y el tono que esta conservaba no hizo mas que devolverle su caracteristica dureza a su maxilar, enmarcando tanto su enojo como latente preocupacion que no hizo mas que sacarlo de su cama.- ¿dallas, que ha pasado? -musito rapidamente, rezando por que no sea nada malo.
dallas: - No sé dónde estoy - sollozo temblando - vine a una fiesta con unos amigos pero se fueron y me dejaron sola. Ash estoy en Essex, bebí demasiado y no sé qué hacer - de repente antes de terminar la oración, Dallas sintió las arcadas sacudiendo su delgado cuerpo. Rápidamente se inclinó sobre el inodoro para expulsar todo el vomito de su cuerpo, dejando a un lado el celular que aún continuaba descolgado con Asher en línea.
ash: Su corazon dio un vuelco frente a la respuesta que obtuvo. La imagen ingenua de la sueca perdida entre la maldad que bien vista tenia tan solo estremecia su tez, la cual no tardo en enfundar con una remera en lo que atento escuchaba las proximas instrucciones de la muchacha.- Voy yendo. Quedate al... ¿dallas? -paro en seco su apresurado vestir, escuchando el resonar del microfono contrario contra el suelo. Al escuchar las arcadas su preocupacion no hizo mas que aumentar ¿Y si la empastillaron y ahora si cuerpo luchaba con las contras del alcohol y la toxina desconocida? Tal hipotesis provoco que su descongelacion corporal fuera abrupta, lo suficiente como para cerrar de un sonoro portazo la puerta de su habutacion, dejando atras tanto los insultos de sus compañeros como los sueños de las habitaciones vecinas.- ¿¡dallas!? -grito a un tono que se alejaba de lo razonable para el horario corriente, ignorando el ruido que hacian los acetatos de sus borcegos contra el suelo- si no respondes juro patearte el trasero lo suficiente como para que desaparezca. y cree que esa opcion no beneficia a ninguno -como era de esperarse, su retorcido humor aparecia cuando menos se lo requeria.
dallas: Debilitada al haber trasbocado tanto y más mareada que nunca por el alcohol, recostó su espalda contra la fría pared del cubículos que le servía de refugio. Tomo su celular y nuevamente lo puso contra su oreja. - No me patees por favor - susurro empezando a llorar de nuevo - apresúrate siento que voy a morir - la rubia dramatizo sollozando sin consuelo alguno.
ash: Su paso se imponia ante los vacios pasillos del edificio, al mismo ritmo que sus latidos de corazon ahora desaforados.- no lo hare mientras mantengas la llamada, ¿si? -queria... no, mas bien, debia estar seguro de la conciencia femenina, mas cuando sus siguientes palabras impactaron su persona como un balde de agua mucho mas que frio.- vamos, dallas, que tu objetivo en este mundo es ser un grano en mi trasero y por mas bien que lo estes haciendo ahora no es suficiente para dejar descansar tu cabeza. tienes un largo camino por delante para que me termine por cansar de ti -trato de sonar optimista, queriendo transmitir la tranquilidad que el definitivamente no tenia.
dallas: - Esta bien, aquí me quedaré - susurro agotada. Al escucharlo no pudo evitar soltar una risita ente sus sollozos - ¿Soy un grano en tu culo? Eso es todo lo que una chica quiere escuchar - arrastro las palabras mientras cerraba los ojos - Ash tengo sueño... Y hace frío aquí en el baño.
ash: No me esperaba menos del cerebro zaitsev -premio burlon a la ojiazul, terminando por respirar hondo cuando se encontro finalmente enfrentando las calamidades termicas del campus.- que decirte, lo que west siempre envidio de mi fue mi encanto en conquistar -se mofo de si mismo, permitiendo que una de sus comisuras se ladeara alegre de escuchar su risa. Cosa que no duro demasiado debido a las proximas indicaciones pautadas por el debil hilo de voz sueco.- piensa que cuando llegue alli ya no tendras mas frio, como la noche que compartimos el otro dia, la de tu gorrion... ¿que tal si me cuentas acerca de tus tatuajes favoritos? -a toda costa necesitaba mantenerla despierta, y aquella excusa esperaba que cooperara con su objetivo.
dallas: ¿Podré recostarme sobre ti de nuevo? - preguntó. Había dejado de sollozar pero ahora temblaba levemente por el frío que se colaba a sus huesos por el vestido corto que llevaba - ¿Le contaste a alguien del gorrión? - cuestionó abriendo lentamente los ojos. La música del boliche aún retumbaba con fuerza, pero esta se escuchaba lejana pues la voz de Asher acaparaba todos los pensamientos y sentidos de Dallas. La hacía sentir segura aún en esas circunstancias. Relamió sus labios - Tengo tatuado el nombre de mi padre en mi nuca - murmuro - un pequeño robot que me encanta en la muñeca, también me tatué a mi primera mascota. Era un cobayo, se llamaba Boris - sonrío y se mordió el labio seguidamente, con diversión - No le digas a nadie pero Tengo un girasol tatuado un poco más abajo de mi nalga derecha - dijo con gracia y sonrojándose - Tal vez te lo muestre algún día.
ash: Solo porque eres mejor que la inservible estufa que tengo en mi habitacion -sonrio sin importarle que la otra pudiera contemplarlo, utilizando aquel planteo como razon para subirse a su auto y dirigirse al lugar que encarcelaba la calidez que tanto su cuerpo como alma rogaba a gritos. Pudo pasar inadvertido por las rejas del instituto, y a su vez por la carretera que se encontraba igual de desolada que su cabeza. Habia una sola cosa en ella, y era su auto. Mientrad que en su razon, solo ocupaba la voz que recitaba las palabras que mantenian viva la esperanza del pelinegro.- hey, que yo soy alguien de fiar. te sorprenderian los secretos que llego a ser capaz de ocultar -solto sin remedio, suspirando con pesadez en busca de desviar la conversacion a otro topico que pronto la otra abordo dallas.- ¿por que boris? -indago curioso, notando que ya llevaba un buen tramo de viaje recorrido.- ¿y que tal si te digo que ya lo vi? -creo divertido suspenso, a sabiendas de la mentira que su pregunta arraigaba.
dallas: Me alegra ser útil en algo - sonrío. - Se que puedo confiar en ti por eso te conté lo de Raven y el gorrión, no? Solo bromeaba - musitó relamiendo sus labios - No lo sé, siempre me pareció un nombre divertido - ladeo una sonrisa, su voz cada vez sonaba más apagada por el cansancio que se apoderaba de su cuerpo, además del alcohol mermando su sistema. Ante sus palabras sus ojos se abrieron de golpe pero no totalmente - Te pego una patada ¿Cómo lo viste? - preguntó mordiendo su labio, con el corazón acelerado y las mejillas encendidas.
ash: Me atreveria a decir que eres multifuncion -solto sin cuidado, reprendiendo a su mente frente la movida tan estupida.- ¿eso ya me convierte en tu confidente? -planteo, expectante a la respuesta que la otra espetaria.- un nombre divertido es winklepuff ¿boris? se me hace el latin de boring -acentuo ironico el acento americano que gracias a su dialecto sonaba mas bien como un ser extraterrestre deseando comunicarse con un ser humano.- digamos que tus vestidos cortos y el hecho de que siempre tenga que sacarte de las fiestas como un saco de papas me tentaron a darte una nalgada. lastima que ese girasol siempre me haya dado una mirada que peculiarmente me catalogaba como pervertido en ascenso. ya sabes, como las ancianas que se quejan ante la minima muestra de piel enrolladas como un taco entre sus sacos. -expuso divertido, suspirando aliviado de encontrarse finalmente frente el club indicado por la sueca.- ¿donde estas exactamente? -proclamo ya serio, estando en las puertas del sitio. el acceso seria facil por el simple hecho de lo presente que era la ausencia del guardia designado. si es que aquel lugar podia pagar uno.
dallas: ¿por qué sería multifuncion? - pregunto divertida. - Digamos que si, aunque siento que aún te faltan muchas cosas por saber Asher - murmuro. - Déjame en paz tenía 5 años que sabía yo de nombrar cobayos - sonrío, sentía como poco a poco perdía la consciencia, sus ojos se sentían cada vez más pesados y su ritmo cardiaco había disminuido a causa del frío de Inglaterra. Resopló al escucharlo - Tienes suerte de que probablemente no recuerde nada de lo que dijiste para mañana, porque te vas a ganar una patada - amenazo - estoy... - inhalo con fuerza, le estaba costando respirar a causa de la hipotermia - estoy... -esto último salió en un susurro antes de caer rendida. Su celular se resbaló de su mano y cayó en el suelo dejando inconclusa la comunicación que mantenía con el rubio.
ash: Porque tus maneras de joderme requieren varios talentos, y pareces envasarlos todos -acuso socarron, tratando de sonar lo suficiente convincente por encima del nerviosismo que golpeteaba el volante del auto.- tenemos toda la noche por delante -insinuo, esperando que sus fuerzas no se agotaran, la necesitaba despierta. a quien engañaba, la necesitaba a ella.- que sabia tu yo de 5 años sobre la definicion de diversion -refuto, negando entre nasales risas.- ¿crees que te lo hubiera contado de ser lo contrario? -resalto picaro, viveza que se vio arrancada de su semblante en el momento que aquella palabra descaradamente provoco eco en su persona, uno mucho mas fuerte del que movia a la muchedumbre que ahora apartaba de su camino tras bruscos movimientos. su mente habia sacado una rapida conclusion ante la charla mantenida, y la tranquilidad que yacia en el ambiente donde la muchacha residia tan solo podria ser el baño. no sabia que palpitaba mas fuerte, si su cabeza por la desaforada musica o su corazon tras el suspenso que la sueca infundio en el. no tardo mucho en llegar a destino, donde finalmente encontro lo que hizo una eternidad el camino recorrido.- dios santo -se vio unicamente capaz de formular, socorriendo rapidamente a la joven que palidecia con lentitud, siendo tal condicion la cual marcaba con orgullo la tinta regada a lo largo de su suave tez. se deshizo de su chaqueta, otorgandosela a la anatomia que fielmente se asemejaba a la definicion de tempano. teniendola en brazos, hizo a un lado todo cabello que opacara sus facciones- no te vayas solo porque llegue tarde -murmuro con un nudo en la garganta, rememorando aquella pequeña anatomia de desconocida identidad, esa que pertenecia a su hermana. delego una suave caricia a su rostro, antes de sacarla de alli como toda fiesta a la que concurrian juntos. con un pequeño pero significante detalle discrepante: la salida no se vio provista de risas y burlas, mas bien de angustia y culpa.
dallas: Su cuerpo tiritaba sin control alguno, la cabeza le daba vueltas y su rostro se hallaba adormecido. El ruido de fondo de la música que antes retumbaba con fuerza, ahora se encontraba cada vez más lejano. De repente, en medio de su inconsciencia sintió que el calor volvía a su anatomía, pues una nueva prenda había sido añadida para cubrir la misma. A sus fosas nasales llego ese olor tan peculiar que solo podía pertenecer a una persona. Escucho su voz, mas no entendió lo que esta intentaba comunicarle y ni se esforzó en hablar pues acto seguido ya estaba en brazos de su salvador siendo sacada de ese helado baño.
ash: Fue algo dificil escapar de las anatomias atrapadas por el elixir del alcohol, esas que parecian querer arrastrar a ambos a la masa de estupidez que conformaban descaradamente. Luego de asegurar a la femina en el asiento copiloto, no dudo en tomar su lugar, dirigiendo el automovil al hospital mas cercano que hubiese en la zona. Trayecto que fue infimo, debido a la velocidad escogida para marchar sobre las calles. Uno que gritaba urgencia.- ¡ayuda, por favor! la encontre inconsciente en el baño de un club, esta al borde de una hipotermia grave, por favor -rogo a la administracion del hospital, teniendo en brazos a la palida jovencita. los medicos tardaron segundos en llegar, pronto socorriendo a la sueca. llevandosela, y dejando en manos de ash un vacio tanto fisico como mental.
dallas: Era capaz de escuchar las voces y de sentir como su cuerpo se tambaleaba de un lado al otro en brazos del rubio, más se encontraba tan debilitada por el frío que se había apoderado de su anatomía que no tenía energías para reaccionar a estos estímulos. De repente, la cercanía del cuerpo ajeno desapareció al igual que su olor y su voz. Escuchaba las ruedas de una camilla moviéndose a toda velocidad y las voces desconocidas gritando instrucciones que ella no lograba entender del todo. Una aguja se insertó en su brazo y ella se quejó de dolor lo cual pareció apaciguar él nerviosismo de los médicos. De repente sintió un peso sobre ella mantas que lograron devolverle el calor poco a poco. - Asher - susurro, lentamente recobrando la consciencia perdida.
— ...
ash: Habia sido una larga madrugada. Una en donde el sol parecia ser prisionero de la oscuridad tintada vagamente por la gelida neblina que el precario clima con descaro desfilaba. Sus pensamientos a lo largo habian tratado de ser positivos, aun cuando sus demonios trataban de idealizar el peor de los escenarios en su cabeza. Para su suerte (mas bien, la de ambos) los medicos le indicaron al muchacho que su damisela en apuros finalmente se habia estabilizado, y tras haber argumentado que el era su novio, asher fue concedido con la oportunidad de ingresar a la habitacion a la espera de su despertar. Su mirada vagaba en la figura de la femina, siempre acabando en sus ahora ocultos ojos. Porque no habria mejor amanecer para el ahora que el que encerraban sus cristalinos zafiros.
dallas: Poco a poco sus ojos se fueron abriendo. Su respiración y su ritmo cardiaco habían vuelto a la normalidad después de unas horas con el suero y las mantas térmicas que le habían proporcionado en el hospital. Su cabeza la mataba, eso sí, pero estaba bien. Cuando sus ojos se terminaron de acostumbrar a las fuertes luces artificiales de la habitación donde se hallaba, giro la cabeza, buscando a la única persona que quería ver ese momento. Sonrió levemente y estiró su mano buscando la ajena - Hola - susurro con la voz rasposa, estaba segura de que tendría que aguantar un resfriado tremendo después de esa noche.
ash: Al ser concedido con el honor de contemplar aquellos zafiros nuevamente, una sonrisa se apodero con completo descaro de sus labios, demostrando el regocijo que con una agil rapidez abatia toda angustia en su cabeza.- creo que un gracias por haber salvado tu trasero hubiera sido mejor.-bromeo, suspirando con pesadez al darse el lujo de entrelazar su mano con la sueca.
dallas: - Gracias por salvar mi trasero - susurro aún con esa sonrisa en su rostro - ¿Estuviste aquí toda la noche? - preguntó mirándolo mientras le daba un ligero apretón a la mano que ahora se hallaba entrelazada con la suya. Relamió sus labios mientras miraba al chico y suspiro, esta vez su corazón se había acelerado por una razón totalmente distinta.
ash: Ladeo una de sus comisuras, permitiendo que la petulancia las tintara.- lo dices como si no lo supiera, ¿acaso esto ya me convierte oficialmente en tu guardaespaldas personal? -planteo su interrogante socarron, procediendo luego en responder.- lo hubiera hecho de no ser por la insistencia de las enfermeras en que te dejara descansar. por lo que, si me encuentran ahora, creo que los roles terminaran por rotar.-señalo a la muchacha, para luego acariciar la extension de su cuello con aquel dedo indice.- al menos tendria una pintoresca ultima vista -sonrio, terminando por acariciar con su dedo pulgar la tersa piel de la mano femenina.
dallas: - La verdad es que no es mala idea - susurro cerrando los ojos de nuevo. Ante el contacto de su piel con la ajena, Dallas se estremeció pero en una forma agradable. Sus orbes se abrieron nuevamente y lo miro mordiendo con nerviosismo su labio inferior - ¿Podemos irnos a Bedford? Me siento mejor y la verdad es que no quiero que la gente se entere de que estoy aquí en el hospital, así que...
❛ ¿entonces te gustaría ayudarme con los niños? por favor, por favor, por favor. tal vez te ensucies un poco de pintura pero, vamos, ¿a quién no le gusta mancharse con acuarelas de vez en cuando? ❜
❛ lo dices como si tuviera opción ❜ momentos antes había revelado la razón de su encuentro, factor que influenciaba tanto en sus notas como desempeño personal. ❛ mientras que no manchen la cámara, todo marchará a una perfección que claramente estos niños no seguirán ❜ sonrió ante los gritos emocionados de los pequeños, siendo estos quienes lo impulsaron a darle un fin al cigarrillo que previamente danzaba a lo largo de sus labios.
“no, solamente me voy porque aquí ya no me queda nada. Anoche sí tenía razones para quedarme, pero ahora no hay ni una sola razón por la que debería quedarme.” contestó ante la burla del mayor, encogiéndose un poco de hombros para restarle importancia al asunto. Sí, debía admitir que la únicas dos razones por las que se quedaría en Gran Bretaña sería por él y sus amigas, pero al perderlo a él y ser el blanco de sus burlas no le gustaba para nada. Sí él seguiría lanzando comentarios de ese tipo, ¿para que se quedaría? “uh, entonces no me conoces.” respondió, dibujando una pequeña sonrisa en sus labios.“no me importa sí para ti mis acciones respaldan o no un mínimo de credibilidad.” le informó sin quitarle la vista de encima.
“hasta donde sé ya no tienes víctimas que cazar” puntualizó, como si tales palabras fueran suficiente argumento como para definir decisión tan trascendental como la que su ¿amiga? tenía entre manos. “wow, primicia, ¿dónde se supone que lo deba anotar?” planteó su interrogante socarrón, danzando irónico sus cejas. claro que le sorprendía que su mera existencia fuera tan importante como para influenciar en la vida de otra persona, tal como parecía hacerlo en un pasado con olivia. pero no lo demostraría, y su actuación lo denotaba con total excelencia. “lo hago más de lo que quisiera” murmuró, agachando su cabeza para así enfrentar directo su mirar. “eso sí que no es noticia. de hecho, parece ser que nunca te importó” alegó, refiriéndose a si mismo.
Maldició en su interior al darse cuenta que le había preguntado al sudafricano, pues luego de la pequeña discusión que habían tenido la noche anterior, no podía verlo a la cara. Sus marrones se posaron en la foto instantánea que él había sacado, y asintió su cabeza al ver al pequeño vaquero en buen estado y - quería creer ella - en buen estado. Escuchó el comentario y Olivia simplemente ladeó su cabeza en búsqueda de una respuesta. Jamás había pensando que aquello lastimaría tanto al mayor porque nunca hizo hacerlo.“no estaba en búsqueda de un nuevo bóxer, estaba viendo los formularios que me llegaron para irme del estúpido suelo británico.” contestó con seriedad, aún sin mirarlo. La verdad era que su tío se había tomado la libertad de completar lo que faltaba para ser el tutor legal de la morena, pues desde la muerte de Angel, su madre le había regalado la custodia de la menor. Hasta que el juez aceptara, ya había recibido los papeles necesarios para hacer la transferencia de escuela que, quería creer ella, tardaría un mes o un poco más. Dependiendo de que tan complicado fuera el caso.“y para tu información, solo son dos bóxer que decoraron mi habitación. Y uno de ellos ni siquiera era uno.” agregó, dándole a entender que solamente había tenido relaciones con dos personas en el instituto: Jude y Gizell. Alivio fue lo que invadió su pequeña anatomía al escuchar que el infante se encontraba sano y salvo, pues lo último que necesitaría sería dar explicaciones del por qué el niño estaba lastimado.“yo también sé hacerlo.” contestó, clavando sus orbes en el rostro ajeno. Claramente la argentina estaba destruida: sus ojos completamente hinchados y rojos, ni hablar acerca de las ojeras que adornaban en su rostro.“pero a diferencia tuya, yo no necesito decirlo para que me crean.”
“¿buscas ampliar tus horizontes sexuales eróticos? en hora buena” acotó bufón, riendo por lo bajo con una sonrisa que denotaba la furia que tal noticia sagazmente ramificó en su persona. “pensé que tus amplias habilidades no permitirían un gol en contra” acentuó extrañado, sorprendido de la confesión que con valor hiló la argentina. aun así, no causaba regocijo tal hecho, más bien alimentaba la impotencia que latía con dureza a lo largo de su mandíbula. “lamento comunicarte que tus acciones no respaldan un mínimo de credibilidad” dejó que la oración serpenteara a lo largo de su garganta, deslizándose al exterior con un sentido que iba más allá del pequeño que arropaban bajo su tutela. sí, la muchacha le había mentido. pero lo que le dolía más era la semejanza que tal acto tenía hacia su persona, puesto a que las mentiras eran parte de él. su existencia en si misma lo era.
Si había algo que disfrutaba con frecuencia, era el hecho de nadar. Por lo que en cuanto vio el lago despejado, no dudo en despojarse de su ropa y disfrutar de la sensación de estar bajo agua, relajando su anatomía que se encontraba algo estresada. Estuvo buen rato allí, hasta decidir que ya era hora de salir. Tomó la toalla entre sus manos, antes de notar otra presencia. ❛ ¿estabas hace mucho allí? ❜ frunció el ceño, algo curiosa.
“no demasiado, a decir verdad” replicó tras librar el humo que atestaba sus pulmones, aquel que prometía cederle calma tanto a su cuerpo como mente. “lo dices como si me hubiera postrado a mirar algo que no haya visto antes” enarcó petulante una de sus cejas, sin siquiera darse el lujo de observar la anatomía femenina, puesto a que sus manos recordaban perfectamente cada detalle de su forma.
❛ Disculpa, ¿ No viste a un niño de más o menos siete años usando un disfraz de vaquero ?❜ Preguntó preocupada la argentina a la primera persona que se cruzó en su camino, esperando una respuesta afirmativa por parte de ajena. Definitivamente no servía para cuidar niños, pues apenas llevaba viente minutos en el campamento y ya había perdido a uno de los tantos niños que le tocaba cuidar.
“¿un vaquero como este?” inquirió indiferente, desfilando una de las tantas instantáneas que le había tocado al pequeño que, para su mala suerte, le tocaba cuidar en compañía de la morena. resguardó en la seguridad de su morral la imagen, aquella que pertenecería a su proyecto del club de fotografía. “se ahogo en el lago mientras dedicabas tu tiempo en buscar un nuevo boxer que decorara el suelo de tu habitación” enmarcó burlón, siendo la ironía quien perfilaba sus palabras. “está sano y salvo. a diferencia tuya, yo se anteponer responsabilidades de idioteces“ prosiguió en acotar, luego de enseñar la diapositiva donde el pequeño se encontraba atiborrando su boca en spaguetti.
veía como sus recuerdos se revelaban cada vez más monótonos, siendo el paso del tiempo el cual drenaba los colores que alguna vez yacieron en estas instantáneas. pero había alguien allí afuera que carecía de las características para pertenecer al dicho clan, siendo su color predominante el que encerraban sus enigmáticas orbes. aquellas que durante sus secretas visitas al hospital donde descansaban jamás le dieron el lujo de pispearlas nuevamente, haciendo que la retribución actual alimentara la hambruna que su ausencia perfiló a lo largo de su razón. suspiró con pesadez, deseando albergar la imagen que la fémina brindaba en el rollo que componía su memoria. “musa” se vio posibilitado en exponer, confesando la coronación que había cedido a la italiana la última vez que se le fue permitido verla consciente. ( @bullettotheheartx )
y ahí se encontraba, estancada en un limbo, pensando en negro… Dormida en clase. ¿ Acaso le iba a despertar alguien ? Ciertamente no sabía cuanto tiempo llevaba soñando, pero aquello se acabo en el momento en el que algo causó un gran estruendo — ¡ Presente ! —. Gritó, mirando entonces su alrededor.
la campana había sonado, finalizando el pequeño receso y a su vez la vuelta a la rutina que ingresaba a más de un alumno al infierno en si mismo. el pelinegro ingresó a su respectiva clase, siendo uno de los primeros en entrar. pensaba que así iba a ganarse unos momentos con la soledad, pero la presencia de una castaña frustró su plan. ❛ no sabía que bedford se convirtió en guardería ❜ proclamó, luego de tirar de manera brusca sus libros en el banco próximo a la muchacha, terminando por sonreír victorioso ante su despertar. ❛ más vale que hayas usado babero, porque no quiero encontrarme con nada de baba por encima de mi banco ❜ recitó, enarcando sus cejas luego de ser confeccionadas sus últimas palabras; tomándose el atrevimiento de inclinar su altura lo suficiente como para enfrentar su rostro con el contrario.
no entendía lo que sucedía en aquel momento, no entendía porque estaban en la biblioteca en una sección que parecía que nadie nunca había visitado. Sus orbes recorrían con atención los pasillos de la biblioteca, para luego posarse en aquel libro que el pelinegro sostenía en sus manos. Estaba confundida, pues no comprendía porque le estaba enseñando un libro que claramente estaba abandonado por todo el polvo que el mismo contenía. De repente, llevó su mano derecha a su boca debido a la sorpresa que se había llevado en aquel momento en que pudo leer la portada del mismo, ¿Acaso era una de sus tantas bromas pesadas? Subió su mirada, clavando sus marrones en los ajenos para luego negar un poco su cabeza.❛ ¿Por qué me estás mostrando esto? ❜ preguntó con intriga, para luego relamer sus labios. No quería escuchar la historia de su hermana, porque en ese momento sintió que ella pasó lo mismo que Angel y realmente no quería saber nada de la hermana de Asher en aquel momento. Llevó sus manos a su cara, para luego refregar la misma con suma torpeza en búsqueda de secar las lágrimas que de repente se habían apoderado de sus marrones. Sentía que todo era una pesadilla, de esas en la que uno no se puede despertar y que por más que uno corra, no termina nunca. ❜ No estoy lista para saber que dice ahí dentro, no estoy lista ❜ murmuró mientras bajaba sus manos, formando dos puños con los mismos. Miró a su alrededor, para luego agachar su cabeza queriendo evitar todo contacto con el muchacho.
ignoró las palabras de la muchacha, buscando dentro de si la fortaleza para finalmente dar pie al objetivo que lo había llevado a la revelación que constaba la tinta y el papel que sus manos arropaban actualmente. ❛ Tu tuviste la oportunidad de conocerlo, yo no. Él siempre tuvo rostros, una personalidad, acciones, sentimientos compartidos, pensamientos y reflexiones. Anécdotas, gustos, enseñanzas. Su existencia era capaz de llenar millones de capítulos que leerle al mundo. Yo, jamás pude ver eso en ella. ❜ enfatizó con pena, comenzando a pasar con lentitud las páginas de aquel cuaderno repleto de incontables hojas. Las cuales gradualmente pasaron a tomar rapidez, desfilando las letras que alardeaban detalles de la miseria, y no la grandeza que, para su mala suerte, ya era tarde en ser descubierta. Ella estaba enterrada por acontecimientos que manchaban tanto manos como alma del pelinegro, lo suficientemente poderosas como para evitar su lavado. Un tatuaje grato de ser denominado como eterno. ❛ Y gracias a mis impulsos, lo único que dejé al mundo saber sobre mi hermana fue lo malo que había pasado en su vida, y no las hermosas cosas que pudo haberle dado a las personas que al contrario, se encontraban muy enfocados en abatirla. Investigué más sobre su muerte y quienes la provocaron, en vez de recordarla por lo que habrá sido. Dejé que algo tan horripilante como su muerte fuera lo que marcara su existencia para los demás, y no la obra de arte que seguro su cabeza resguardaba. Lo único que te pido, es que no cometas mi mismo error, y hagas que Angel viva por siempre en las memorias de todos por lo que era, en vez de marcar su presencia por la ira y la angustia que provocan en ti su muerte. Haz que valga la pena, y que no se convierta en una cadena de desgracias ❜ alzó la vista hacia la morena, divisando como esta perdía su mirada en el suelo. Si esa reacción fue la que obtuvo con mostrarle apenas la razón que alimentó a sus más oscuros demonios, ¿Cuál sería la respuesta que ganaría de iluminar aquella parte de si mismo que desde su existencia ocultó en la oscuridad? ❛ Olivia, no eres culpable de su muerte. Pero si lo serás si dejas que muera en las penumbras de la pena y las lágrimas ❜ añadió, tomándose el atrevimiento de tomar el rostro femenino por la barbilla, limpiando con su pulgar aquellas gotas saladas que enmarcaban la melancolía ajena. ❛ Permite que viva en la felicidad, en las risas y las muestras de cariño. Que viva en la melodía de su canción favorita, o en aquellos suspiros que le quitaba su comida favorita. Deja que su recuerdo siga latiendo como el bien que le hizo al mundo, y no el dolor que ahora te esta destruyendo a fuego lento. Porque si hay algo que se, es que jamás desearía que alguien pasara por lo que lo llevó a unir su alma al paraíso donde ahora descansa ❜
un intento de sonrisa trató de formarse en sus carmesí al escuchar las palabras ajenas, pues debía admitir que aquello le había subido un poco el ánimo. Le gustaba pensar que alguien le tenía tanta fe como Asher ( y de alguna forma Taichi ) tenían sobre ella, porque eso la ayudaba a descubrir de que podía seguir adelante, o al menos tratar de seguir adelante. ❛ ¿A tu pasado? ❜ preguntó un poco confundida, sin entender porque quería que ella viera su vida antes de conocerla. Al ver que las puertas de la biblioteca, Olivia enarcó un poco sus cejas tratando de comprender del por qué tendría que escuchar su vida, porque cada vez que le preguntaba, automáticamente cambiaba de tema. ❛ No tienes porque mostrarme tu pasado ❜ agregó segundos después, fijando su vista en los orbes ajenos. Debía admitir que le asustaba un poco, sin embargo, eso no cambiaría lo que ella sentía por él y quería que él supiera aquello. Apretó la mano ajena, entrelazando sus dedos con los ajenos, lista para escuchar una historia que no quería escuchar.
sentía como los escalofríos poco a poco se hacían de su anatomía, siendo una excepción las partes que compartían apoyo con la fémina, debido a la calidez que esta le brindaba. asintió ante la interrogante de la morocha, experimentando como la ironía tintaba sus facciones. siempre se había visto buscando maneras de escapar de él; y ahora, corría a sus brazos, sin saber exactamente lo que anhelaba encontrar en estos ¿redención, comprensión, o conexión? sabía que el resultado ya se encontraba escrito en las agujas del reloj, que más que avanzar parecían derretirse a la par de su andar por el interior del templo literario. dirigiendo al dúo a una de las tantas estanterías relegadas a polvo y olvido, factores que no cumplían con la actitud que el muchacho conservaba cada vez que hallaba calma entre las múltiples páginas del lugar. ❛ estuve esperando mucho tiempo para encontrar el momento perfecto, y este lo es ❜ finalizó la cuestión, imponiendo con seguridad el hecho que resguardaban tales vocablos. luego de serpentear por varios tomos, dio de una vez por todas por aquellos dos que ocultaban el diario delegado en ocultar la gran investigación que ocupó gran parte de su adolescencia, y parte de su en ese entonces completa cordura. lo tomó en manos, desterrando toda suciedad que asemejase abandono a su existencia. porque, la concurrencia física a su contenido no reflejaba la mental, que grabada se encuentra en cada recoveco de su memoria. respiro hondo, terminando por suspirar con pesadez. su mirada se perdió en la portada, la cual recitaba la palabra que había marcado la desgracia en todo tiempo de su vida: hermanita.
❛ estoy cansada ❜ contestó refiriéndose a lo de ser fuerte, de luchar contra cada mal momento que tocaba la puerta de la vida de la argentina. ¿Por cuánto tiempo tendría que luchar? ¿Días, meses, años? El solo pensarlo le provocaba un pequeño dolor de cabeza, sin contar el miedo que se apoderaba de su pequeña anatomía. Últimamente su vida había cambiado completamente, pues ahora se encontraba completamente perdida en el suelo británico. Se sentía más sola que nunca, sabiendo que tenía gente a su alrededor como el mayor que ahora le ofrecía una cálida sensación que, por días, no había sentido. ❛ ¿Qué cosa quieres mostrarme? ❜ preguntó con curiosidad, elevando un poco sus cejas. Debía admitir que el único lugar que quería ir era su habitación, pero su intriga le podía más provocando que siguiera al muchacho. Sus orbes observaron como tiraba la carta en uno de los cestos del internado, y pudo sentir como un peso de encima desaparecía. ❛ ¿A dónde vamos ? ❜ inquirió, regresando su vista al frente
❛ cansada, no derrotada ❜ enfatizó especialmente, queriendo darle ánimos al rostro que ahora se encontraba sobrecargado con varios acontecimientos que el destino cruelmente había trazado a tinta china en su existencia. a sabiendas del pelinegro estaba el sadismo que figuraba en las líneas inciertas del futuro, lo suficiente como para manchar las manos de un niño con la sangre de los espectros que noche tras noche lo mantienen despierto. enfrentarse a la gelidez que el clima británico conservaba tan solo dio el resto de impulso que le faltaba a su determinación, esa que develaría finalmente el motivo de sus máscaras, las verdades ahogadas tras la mística euforia del alcohol y las drogas, por no olvidar las penumbrosas cadenas que confeccionan con todo el descaro del mundo su oscura sombra. ❛ algo que, a mi pesar, nos une de una manera bastante especial ❜ comenzó, notando como faltaban pocos pasos para enfrentar la imponente arquitectura del santuario de sabiduría. ❛ vamos a mi pasado ❜ finalizó con un bufido, tomándose un momento ante la gran extensión de pulcra madera que lo separaba de la evidencia que hacía real todas y cada una de sus peores pesadillas.
❛ ¿por qué no me dejas fumar en paz? ❜ preguntó la argentina, desviando lentamente sus orbes hacia el rostro del mayor. Aún le resultaba molesto que él no la dejara fumar, o seguir bebiendo aunque estuviera ebria. Sentía que actuaba como su niñero, y eso era algo que odiaba con todo su ser. Cuando observó como le sacaba su cigarrillo, rodó sus oscuros ante aquella acción tan innecesaria y soltó un pequeño bufido. ❛ lo que necesito ahora, es quemar esto ❜ comentó mientras movía la carta a la altura de los ojos ajenos, para que él viera el contenido que tenía dentro. Sintió un pequeño alivio al sentir los brazos ajenos arroparla, pues se había olvidado rápidamente lo que se sentía estar protegida, segura, querida y todos aquellos sentimientos que alguna vez había sentido. Cerró sus ojos, para luego apoyar su cabeza en el hombro ajeno. ❛ me quiero ir ❜ murmuró apenas, siendo capaz de escuchar lo débil que estaba su voz, sin contar las lágrimas que caían de sus ojos.
❛ solo porque ambos sabemos que eres mucho más fuerte que esto ❜ puntualizó con una filosa seriedad, la cual amenazaba con destrozar la calma que luchaba con adueñarse de sus tensas facciones. quería proteger su cordura, evitando que finalizara tan caótica como la propia. sabía que la destrucción no era la solución, pero aquel camino parecía el único capaz de reconfortar a sus demonios, lo suficiente como para dejarlo en paz por al menos cortos lapsos de tiempo. sin embargo, veía futuro en la fémina que ahora protegía bajo su tacto, aquella que conservaba una esperanzadora luz que por el nombre de la justicia jamás permitiría su mitigación. tenía que dejar a un lado su pesar, tratando de ser fuerte para la castaña que durante el corriente año constó un pilar para sus carcomidos cimientos. ❛ creo que es hora de mostrarte algo. ven ❜ su brazo se deslizó a lo largo de los hombros argentinos, mientras que su mano libre se adueñaba de aquella carta que no dudó en atrofiar con la misma rapidez en que impactaría contra uno de los cestos de basuras presentes en su camino hasta la biblioteca.