Cobre A Zul no es alimento al ego...tampoco carece del orgullo que madre y fruto día a día ven crecer (no le puedo negar eso). Llegó como un legado, un consejo, una vocecita que de cerca me alumbraba el camino...y aunque no la veía, podía sentir su canto bien adentro cual sirena que poco a poco me seducía el alma. Por instinto o intuición (aún no sé como llamarle) en esa pausa impuesta este 2020, un día entendí, me atreví, le busqué y le encontré. Cobre A Zul no es una promesa, pero llegó a cumplirla como si de eso se tratase y si algún día pasara a serlo, aún más orgullo le profesaría. Hoy agradezco todas las manos que abrieron espacios permitiendo que un anhelo se mostrara, simple y puro, a tod@s mi eterno agradecimiento. Cobre A Zul, no es un nombre frío y comercial, nunca buscó serlo. Es un beso de madre en la frente, el jarrón de la abuela con sus flores, un nombre que trasciende entre sus hijas, un legado que florece en girasoles...💛🌻😌 Gracias











