Pasión
ThorxLüBu
Fanfic universo alternativo de Shuumatsu no Valkyrie.
Por C.Huitzil1416
Capítulo único.
Thor nunca se había sentido así de emocionado por un enfrentamiento en toda su existencia y había tenido una existencia larga con demasiados enfrentamientos como para contarlos con los dedos de las manos es por ello que tener justo ahora su corazón latiendo como un loco sobre su pecho lo extasiaba de felicidad.
El pelirrojo con características animales de un Toro había conocido a quien seria su perpetuo rival, el general Lü Bu Housen, y durante la pelea no supo si fue plan de las astutas valkirias para hacerle retroceder o reconsiderar la existencia humana pero vaya que funciono porque era obvio que ellas buscaron exactamente a ese hombre mitad vaca para que peleará contra él y así tener un aliado para los humanos.
Al principio Thor pensó: “esto es una pérdida de tiempo. Pese a ser un hombre es una tonta vaca”
Al ver el alboroto de los humanos su siguiente pensamiento fue:
“Sí los gigantes de hielo no pudieron conmigo, mucho menos un simple ser con características tan ridículamente débiles como las de las vacas siendo yo un dios y un perfecto de toro, él es un simple humano”
Claro que al ver el fuerte cuerpo de su rival admitió que pese a ser una tonta vaca era mucho mas fuerte que algunos dioses, además la piel tostada y aquellos hermosos tatuajes le hacían ver amenazante y peligroso algo que Thor encontraba muy sexy en un hombre pero, como ya se había dicho anteriormente incluso los gigantes de hielo que fueron el terror para las deidades Nórdicas no supusieron un desafío para Thor y este pensó que lo mismo pasaría con un débil humano cuya característica era la de un animal lento y torpe.
“Pobre vaca, la trajeron al matadero”- el pelirrojo estaba confiado, un solo movimiento y partiría al moreno por la mitad como con todos sus rivales “¿A caso no hay nadie en el mundo que pueda siquiera darme un simple rasguño? Un solo golpe que aseste en mi, y juro que se ganaría mi respeto automáticamente “
Y fue como si el destino se burlara con aquella afirmación que se hizo Thor porque el humano logró mostrarse orgulloso ante él y hacer lo que nadie había hecho jamás.
El pelinegro no tuvo miedo al verle, no se mostró tampoco sorprendido al encontrarse rodeado de dioses con características animales superiores a la suya o de tener un enorme toro frente. Era como si aquel moreno de cabello largo pensara que era superior a todos los presentes sin alardear de su fuerza, su porte, su mirada, incluso su andar revelaban a un orgulloso guerrero.
Definitivamente era algo que Thor logró notar en su rival ganándose su respeto y admiración, pero solo eso, ni más ni menos.
“Pobre vaquita”-
El enfrentamiento con el general fue sorprendentemente divertido. Thor sintió emoción en su pecho, alegría verdadera al encontrarse al fin a alguien que pudiera darle pelea.
Nunca espero el pelirrojo que fuera tan entretenido luchar o usar su martillo contra alguien, quería decirle al hombre mitad vaca: “Gracias por no retroceder ante mí y discúlpame por pensar que eras débil ”
Su sonrisa era de verdadera felicidad al luchar, ver el cabello negro ondear del enorme general le daban ganas de tocarlo. El sudor que resbalaba por la piel morena del humano hacía que Thor diera un grueso trago de saliva por querer probarla y ahí fue cuando se dio cuenta que ese hombre no era cualquier humano, era su destino.
Todos los dioses tenían su destino. Su pareja predestinada, un ser hecho para ellos, aunque por ser divinidades supusieron muchos que su otra mitad también debía ser algún dios y fue que para el nórdico todo tuvo sentido.
Las valkirias lo supieron desde siempre
Los dioses peleadores eran todos aquellos que aún no habían encontrado su destino y eso era porque la Valkirias los tenían. Ellas sabían que no todos los destinos podían pertenecer al mismo tiempo ni a la misma raza por eso tomaron las almas de innumerables guerreros sabiendo que aquellos eran los destinados de los dioses así, cuando llegara el Ragnarok y los dioses se vieran obligados a retroceder por ver al fin su tan anhelado destino sabrian que la humanidad no deberia .
Era un ganar-ganar para las valkirias. Si perdían o ganaban los dioses, pues ahora sabrían que entre los humanos estaban sus destinados, no podrían eliminar a toda una raza por el miedo de jamás conocer a su otra mitad.
Esto era una obra triste porque Thor se dio cuenta que fue una idea estupida llena de arrogancia y orgullo propios el haberse postulado como peleador en el Ragnarok, ahora tenía que matar a su oponente pese a que sólo deseaba acercarse al general y curar sus heridas, cubrirlo de besos y pedirle perdón por actuar tan bruscamente.
Acababa de descubrir que el general de cabello negro era su destino ¿Cómo detener todo?
¿Cómo parar su último golpe?
Escucho pese a los gritos de los espectadores un fuerte crujido. Sabía lo que significaba porque había roto demasiados huesos en sus peleas pero lejos de hacerle sentir bien porque anunciaba el fin de la pelea su corazón se volcó de dolor y angustia.
No debió asestar con tanta fuerza el golpe.
No debió participar en este estúpido combate.
Las profecías bien habían anunciado su muerte durante el Ragnarok ¿Acaso no hablaban de una muerte física sino de una espiritual?
Sin saber exactamente el porqué de su dolor escucho su voz salir más rápido que sus propios pensamientos.
“No mueras”
Una orden convertida en suplica, una suplica llena de dolor al verle de pie aún con sus huesos rotos. Seguro estar así dolía un infierno, el general debía odiarlo, detestarle por el dolor infringido y aún así… aún así le sonrió haciéndole saber a Thor que vivir sin ese hombre no sería vida, solo una triste existencia.
Fue entonces que la deidad apretó sus molares y dio el último golpe.
La primera ronda tuvo a Thor como ganador.
Los dioses tenían su primera victoria aunque la decisión de que su contrincante viviera o muriera al final quedo a criterio del vencedor.
Thor decidió que el general viviera y que fuera de su propiedad, deseo que no le fue negado en absoluto.
Lü Bu inconsciente fue enviado rápidamente al médico para curar sus heridas, regenerar brazos y curar sus piernas rotas. Su vida ahora estaba en las manos de Thor, aunque el general no lo supo hasta que despertó.
Lü Bu Housen, desde que tenía memoria siempre fue distinto al resto de los humanos y de aquellos con características animales ya que le miraban con horror.
“Mira es una vaca”- decían con asco porque a pesar de ser un hombre mitad animal no era un toro sino una vaca.
Jamás tuvo cuernos grandes y filosos, su cola era blanca con manchas negras y ser mitad vaca jamás le preocupo. Tuvo a su padre humano que, aunque no era ningún animal siempre remarcaba lo parecidos que eran y lo mucho que lo amaba haciéndole sentir que pertenecía a un lugar.
Lü Bu Housen, nunca tuvo la necesidad de sentirse intimidado ni asediado por nada ni nadie su confianza era suficiente para sobrevivir y luchar. Su condición nunca fue una desventaja y se convirtió así en el general volador, mas respetado y admirado en el oriente; sin embargo después del Ragnarok donde resultó gravemente herido y donde casi perdió la cabeza es que su vida se torció.
Para empezar después de perder ante todos se declaró por parte del Nórdico que era “propiedad del dios vencedor”
¿Propiedad?
¿Qué mierda significaba eso y porque sentía que estaba en peligro aún después de terminar la pelea?
Lü Bu había luchado casi a muerte con Thor, un dios mitad toro de gran aspecto, tamaño y poder. Fue difícil estar a su altura y aunque ahora estaban sus brazos restaurados con una extraña maquina y claro que sus piernas estaban mucho mejor, era raro porque el dios nórdico lo reclamo como de su propiedad cuando acabó la pelea y estaba hecho una mierda.
El general no entendía mucho todo esto y sinceramente no sabía que iba a pasar o porque era tan importante ser la propiedad de un dios.
Personalmente para el general lo que pidió el nórdico fue una estupidez habiendo tantas cosas valiosas y sorprendentes. Lü Bu sabía que no había nada más divertido que encontrar rivales fuertes, si él hubiera sido el ganador su deseo sería encontrar un rival más fuerte que le desafíe y no quedarse simplemente con alguien que ya derrotó, pero Thor parecía no pensar igual.
Era raro…
La otra cosa rara que vivió el general fue Thor llego al área medica con tres cofres que contenían oro, diamantes y joyas valiosas, estos tres cofres parecían tesoros preciosos que sin razón aparente le regalo por haberse recuperado.
Lü Bu, levantó los hombros y acepto los tres cofres aunque no supo para qué los ocuparía o en que, nunca fue alguien que codiciara esas cosas o que le trajeran dicha sin embargo cuando los acepto Thor dibujo una sonrisa y se vio contento lo que hizo que el general pensara que hizo bien en aceptarlos.
No se podía negar que el actuar del pelirrojo era extraño para el general pues después de que Lü Bu aceptara lo cofres con tesoros, Thor se acercó a la cama de hospital y le miró con ¿arrepentimiento? Lü Bu aún estaba tratando de adivinar que significaba aquella mirada cuando el pelirrojo lo saco de sus pensamientos.
— ¿Aún te duele? —
El general no podía apartar su mirada de Thor tratando de analizar que estaba pasando aquí, pero al final se dio por vencido, porque era muy difícil tratar de comprender a un Dios. Lü Bu sintió la profunda mirada de Thor y negó con la cabeza.
—Estoy bien —
El humano no estaba avergonzado de no estar con su uniforme de pelea o de estar peinado para la ocasión, su cabello negro caía sobre su rostro y hombros como en una cascada haciéndole ver ante los ojos del dios como un ente perfecto.
Thor entonces acercó su mano sin estar usando sus guantes para tocar con la yema de sus dedos las cicatrices que había dejado en los tobillos del general. Había sido su deseo que las cicatrices se quedaran en el cuerpo de Lü Bu pues era un recordatorio de su primer encuentro pero ahora…. El dios estaba considerando borrarlas porque de solo verlas le provocaban un dolor en su pecho.
— Son geniales ¿no? — el general interrumpió los pensamientos de Thor y sonrió — Me gustan las cicatrices, me recuerdan que afuera hay rivales fuertes con los que vale la pena enfrentarse —
El pelirrojo asintió con la cabeza más tranquilo — general… No. — se corrigió así mismo Thor — Lü Bu, yo lo lam… -
Apenas iba el nórdico a pedir disculpas por casi matar al general cuando este lo interrumpió.
— No. No lo lamentes por favor. Me divertí bastante peleando contra ti y si te disculpas me harás quedar como un masoquista. — el general se llevó su cabello hacia atrás acomodándose mejor en la cama — fuiste el rival más fuerte con el que haya peleado jamás, fue divertido conocer mis limites, mi fuerza completa, así que por favor no te disculpes, quiero retarte de nuevo una vez que mejore totalmente y entrene, entonces volveré por ti y por ese extraño martillo que usas. —
Thor asintió emocionado, tenía el rostro pintado de carmín, y apretó sus molares con fuerza por lo que desvió el rostro avergonzado dándole la espalda a su rival recordando que el general le había dedicado una sonrisa cariñosa; el pelirrojo sentía su corazón latir de tal forma que de alguna manera parecía iba a salírsele del pecho.
— Será un gusto también para mi volver a luchar contigo Lü Bu — el nórdico trago saliva — Hoy te darán de alta y vendré a recogerte desde ahora vivirás conmigo ¿Entendiste? —
El pelirrojo se giró ligeramente para ver al moreno torcer la boca y mirar hacia la ventana — Claro — soltó el general secamente acostándose de nuevo — Que aburrido es esperar —
Thor salió de ahí tratando de calmarse pues se suponía que solo iba a dejarle los regalos al general y decirle que iban a vivir juntos pero jamás pensó que al verle automáticamente su cuerpo se calentara y su lívido subiera al ver al general recién levantado, con sus orejas de vaca atentas a sus palabras, con el cabello desarreglado, su piel desnuda provocándolo y esa sonrisa que le dedico al final.
Una vez afuera Thor se sentó en la sombra de un árbol, al menos el general había aceptado el cortejo al quedarse con los cofres así que el nórdico estaba dispuesto a continuar cortejándolo hasta que Lü Bu le diera el sí y así al fin ambos estar juntos como pareja.
El pelirrojo estaba soñando en como quería que fuera la boda con su general cuando sin darse cuenta los médicos ya estaban frente a él llamándole para informarle que podía llevarse al humano.
Para Lü Bu todo le pareció un chiste mal contado cuando fue llevado a un castillo enorme donde personas con alas le miraban sorprendidos, hasta llegar a una habitación lujosa y bien amueblada donde Thor le indico seria suya.
Lü Bu se cruzo de brazos queriendo protestar pero supuso que no serviría de nada decir algo, levantó los hombros y acepto todo sin rechistar porque al menos no estaba esposado ni estaba haciendo trabajos forzados o misiones peligrosas lo que hubiera sido mejor a estar perdiendo el tiempo en una habitación tan grande y hermosa como esta.
Estaba aburrido cuando estaba solo, además el pelirrojo le había traído más regalos de los más raros, cuentas para cabello que jamás usaría, más oro, telas preciosas que seguro emperadores de su época matarían por tener, le había traído comida deliciosa y siempre se sentaba a su lado.
Thor preguntaba todo tipo de cosas ¿Qué te gusta? ¿Qué no te gusta? ¿Cuál es tu color favorito? ¿Qué comida prefieres? ¿Cuántas novias tuviste? ¿Tienes problemas con ver parejas del mismo sexo? ¿Estas enojado por perder la pelea? ¿Consideraste salir con algún rival en el pasado? Etc., etc…
Lü Bu respondía sin siquiera considerar mentir e incluso también le preguntaba cosas al pelirrojo como ¿Si había conocido guerreros más fuertes? ¿Qué hacía para no aburrirse? Incluso, si su martillo estaba realmente vivo con órganos y pensamientos propios.
Hablar con Thor o incluso entrenar con él era el único momento del día en el que el general no se aburría. El dios le parecía elocuente, sincero y demasiado fuerte, le encantaba enfrentarse a él y terminar agotado en cada entrenamiento aunque temía secretamente que Thor se aburriera de él al ser un oponente poco digno.
Lü Bu no entendía nada pero lo aceptaba, y disfrutaba de los ratos que pasaba con Thor porque sabía que estos tarde que temprano se acabarían, sin embargo nunca se espero que en una noche Thor entrará a su habitación desesperadamente.
El general se despertó poniéndose de pie rápidamente y vio como aquel pelirrojo llegaba apuradamente cerrando la puerta tras de sí, sin prender las luces y se acercaba a él para abrazarlo con fuerza como si tuviera miedo de algo o alguien, por alguna razón el moreno supuso que estaba enfermo porque estaba seguro que en todos los cielos, infiernos e incluso sobre la tierra no existía nadie que pudiera poner así al pelirrojo.
El general Lü Bu estaba preocupado pues la respiración del Nórdico no era normal y su cuerpo lo sentía muy caliente; Thor estaba sudando y parecía muy débil.
“¿Por qué vienes a verme a mi y no a un doctor?” Pensó el general correspondiendo el abrazo para sostener al pelirrojo un poco preocupado.
— Oye ¿Estas bien? — pregunto el pelinegro.
— Al fin — le escucho murmurar dando un largo suspiro — Lü Bu — murmuro el dios con un poco de dolor aferrándose al humano — al fin te encontré general… ¿Dónde estabas? —
El pelinegro enarco una ceja sin saber que estaba pasando.
“Pues aquí”- le respondió Lü Bu mentalmente pues Thor seguía reclamándole.
— ¿Por qué no viniste a mi? Estaba solo. Me sentía solo. ¿Por qué no viniste? —
El dios parecía dolido y se escuchaba un poco ronco.
— ¿Acaso ya te aburriste de mi?, ¿No soy digno de estar a tu lado?, ¿Por qué?, ¿Quién es la persona digna de estar a tu lado? Dime Lü Bu ¿Dónde estabas? —
El pelinegro rápidamente se dio cuenta que el dios estaba muy mal y no iba a quedarse sin hacer nada. Sin ningún problema cargo a Thor quien parecía tener fiebre y lo llevó hasta la cama donde lo recostó.
Las mejillas del Nórdico estaban pintadas de carmín y su frente tenía gotas de sudor frío; la deidad respiraba con mucha dificultad preocupando al humano quien decidió ir por ayuda, cuando iba a alejarse una fría mano le tomó de la muñeca.
Lü Bu se regreso a ver que pasaba y noto como Thor le retenía mirándole fijamente.
— ¿A dónde vas? — le preguntó el pelirrojo con un tono de voz parecido a un reclamo.
— Iré por un médico o lo que sea que tengan ustedes acá para que te ayude —
— Te tengo a ti, no necesito nada ni a nadie más, solo quédate a mi lado — los ojos del dios parecían suplicar para que el humano se quedara ahí.
— Thor… — el general se paso una mano por el rostro cansado — No soy un doctor y no sé que tienes o como ayudarte ¿Entiendes? Yo…
Lü Bu iba a continuar cuando noto demasiado tarde aquel delicioso aroma, miro por toda la habitación dándose cuenta que aquel aroma venía del pelirrojo, se acercó a él para olfatearlo y se dio cuenta que ese agradable olor efectivamente pertenecía al Nórdico.
— Mierda… — gruño por lo bajo siendo jalado hacia la cama donde estaba acostado el dios.
Las piernas del general temblaban, sus manos comenzaron a sudar, su corazón se agitó y por alguna razón su entrada palpito mientras tenía una erección.
— Maldito hijo de puta — musito el general tratando de alejarse de Thor — ¿Viniste hasta a mi sabiendo que estabas en celo? — Lü Bu tomo del cuello al pelirrojo quien arrugó el entrecejo e hizo un mohín molesto.
Thor no sabía de que hablaba el general y sin mucho esfuerzo se zafó del agarre del general y volvió a abrazar a Lü Bu sintiéndose herido porque el humano le había hablado con un tono de voz muy estricto y con groserías como si lo estuviera regañando.
— Tú no venias a mi ¿Dónde se suponía que fuera? — el pelirrojo oculto su rostro en los pectorales desnudos del humano — ¿Por qué te enojas conmigo? —
Lü Bu inhalo aire y lo dejo salir lentamente sintiéndose cada vez mas caliente en todo su cuerpo buscando una manera no agresiva para alejarse del pelirrojo.
— Estas en celo — le dijo.
— No, no estoy en celo. Nunca he tenido algo como “el celo” en toda mi existencia. Soy un dios ¿Cómo puede un dios entrar en celo? —
Ah… El general miro a la nada procesando esas palabras y después soltó un “No puede ser”- al bajar la vista vio como Thor le examinaba atentamente.
— Vamos a ver tus síntomas — dijo más tranquilo el general — tu temperatura esta elevada ¿Cierto? —
— Una fiebre cualquiera — contesto Thor.
— ¿Cuántas veces te ha dado “una fiebre cualquiera”? —
Thor lo pensó pegándose más al cuerpo del general — Nunca, pero la he visto y sé como es —
Thor desde que conociera al general notaba unas notas aromáticas que le encantaban, de alguna manera era como si Lü Bu usará algún perfume delicioso y justo ahora ese ligero aroma que había notado en su humano era más intenso sin llegar a ser molesto, era un aroma tan delicioso y fragante que hacía salivar al pelirrojo. No era un aroma a comida, ni a flores o frutas, era un olor único y delicioso que despertaban cada uno de los intentos del dios.
— Uf… bien… te lo voy a poner así: estas caliente, estas duro y no dejas de restregarte en mí, marcándome con tu aroma. Ahora, o estas muy ignorante en cuestiones biológicas o te haces el tonto solo para poder cogerme —
El rostro de Thor pareció un enigma, bajo su mirada y noto que efectivamente tenía una enorme erección de la cual al percatarse de ella, comenzó a dolerle y se sonrojo al darse cuenta que estaba en celo.
— Creo que son ambas — murmuro el pelirrojo
— ¿Eh? —
Thor tembló ligeramente salivando como un animal salvaje, sin poder reprimir su instinto dio una fuerte mordida a Lü Bu en el hombro arrancándole un gruñido bajo para después lamer la piel del humano.
— No quiero que sea así — murmuro el dios — No, esto no debe ser así. No quiero forzarte a nada —
El pelirrojo volvió a morderse el labio inferior antes de tomar todo su valor y alejarse del pelinegro para tratar de ponerse de pie.
Lü Bu enarco una ceja sin entender a ese dios, quien primero se aferraba a él y luego le soltaba.
— Perdóname — Thor sentía que no iba a poder soportar estar en la misma habitación que su general ¿Por qué había venido tan apurado hacia el general? Seguramente en estos momentos Lü Bu estaba incómodo de verle perdiendo el control sin saber que era el celo.
Thor se dio media vuelta, iba a salir de la habitación del general y esconderse en algún lugar donde no pudiera hacerle daño a nadie, donde no pudiera lastimar a su humano ni aparearse con cualquiera. No podía creer que su primer celo llegará frente a su destino, si tan solo estuviera preparado o supiera como era su celo podría no verse tan ridículo como ahora.
Cuando estaba por irse el general lo detuvo haciéndole regresar, en el momento en que el pelirrojo iba a protestar sintió los dulces labios del general sobre los suyos, tan esponjosos y dulces que no tuvo de otra que corresponder el beso.
El general introdujo su lengua en la boca del pelirrojo quien la recibió gustoso entrelazándola con la suya propia y moviéndola suavemente.
Le gustaba demasiado esta sensación pero…
Thor se alejo rompiendo el beso y mirando a Lü Bu confundido, los ojos negros del humano tenían un extraño brillo que maravillo al Nórdico.
— Lü Bu, espera yo… —
Antes de que formulará otra palabra u oración, el general entrelazo sus manos y le sonrió interrumpiéndolo con otro beso guiándolo paso a paso hasta llegar a la cama.
— No puedes provocarme el celo y luego marcharte ¿A caso quieres que corra con otro semental para que me satisfaga? —
Lü Bu sentía su respiración agitada y al decir eso vio la confusión en el rostro del Nórdico, parecía molesto pero al mismo tiempo triste.
— ¿Hay otro semental? — interrogó furioso y con voz ronca el pelirrojo — ¿A caso irías con otro hombre teniéndome a mi? — Thor temía la respuesta, en todo este tiempo jamás hablaron del Ragnarok ni siquiera mencionaron que tuvieran una relación siquiera de amistad.
Thor había aislado al general poco a poco hasta que Lü Bu se quedó tan solo que no le quedo de otra que esperar ansioso la llegada del pelirrojo; Thor no dejó que nadie se le acercara o le hablara solamente para ser él con quien pudiera estar, así que si al final Lü Bu decidía que el celo lo podía pasar con cualquiera era su castigo por sentirse especial y obligar al humano a estar a su lado.
— No se que piensas truenitos, pero quita esa cara de perro regañado que no me iré con nadie más, si no estuvieras tú haría lo mismo que hacía en la tierra cuando me llega el celo — Lü Bu tomo de los cuernos filosos del dios y le dio un beso a Thor para después sonreírle separándose ligeramente — si no estuvieras entrenaría tanto que partiría el cielo en dos para encontrarte así que nunca dejes que corra a los brazos de alguien mas ¿Entendiste?—
El dios asintió sorprendido de aquella respuesta y sin poderse contener más beso con ansias al general que lo recibió gustoso, abrió su boca para recibir la lengua de su amado. Los instintos de los dos comenzaban a aflorar en la instancia y el general mientras era desnudado, acariciado y mordido se sintió dichoso.
La sangre en el cuerpo del guerrero humano ardía dentro suyo, como el fuego mismo consumiendo toda la cordura que le quedaba, abrazo al pelirrojo pegando su piel a la suya arañando aquel lienzo pálido que poseía la deidad frente suyo arrancándole un gruñido.
Lü Bu sonrió al ver el reclamo mudo que le daba Thor con la mirada por haberlo arañado y mordido, y envolvió lentamente con sus brazos al dios abriendo sus piernas para que este se situara en medio y se acomodara mejor.
Thor no podía evitar sentir su corazón latiendo tan fuerte al ver la poesía que era el rostro de LüBu, comenzando a restregar su miembro con el del general que ya estaba duro y mojado.
Lü Bu no podía hilar pensamientos cuerdos y disfruto enormemente cuando la deidad comenzó a masajear sus fuertes pectorales amasándolos y chupando sus tetillas duras mientras le masturbaba con la mano desocupada.
— Aun si chupas toda la noche no podrás sacar ni una gota de leche — bromeo Lü Bu.
— Nunca lo sabremos si no lo intento —fue la respuesta del dios que continuo con su ardua tarea de succionar y pellizcar los pezones duros de su humano.
La carne caliente en su miembro y la fricción obligaron al general a someterse y correrse como nunca en su vida lo había hecho. Respirando agitadamente sintió como Thor dejaba de masturbarlo para dirigir sus dedos a su entrada comenzando a estirarla usando como lubricante su propio semen.
Lü Bu se quejo por lo bajo pero antes de protestar Thor le consoló besándole apasionadamente hasta que toda protesta quedó silenciada remplazada por un ferviente deseo de ser montado.
— M-métela rápido — murmuro el pelinegro sobre los labios del Nórdico quien se contuvo para no obedecer ciegamente aquella orden aunque era de por sí muy difícil.
Todo el cuerpo de la deidad estaba ardiendo, había eyaculado ya dos veces por el simple hecho de besar al general así que su enorme miembro estaba pegajoso y caliente.
— Rápido — exigió el humano mientras movía sus caderas poniéndose de mal humor e iba a moverse para guiar al pelirrojo pero se sorprendió al punto de quedarse sin aire cuando fue arremetido por el enorme miembro de su amante.
Era demasiado grande y grueso, tan malditamente caliente que sentía que lo había rasgado y finalmente partido por la mitad pero en lugar de quejarse o protestar, sonrió.
La sonrisa del general se ensancho y tomó de la nuca a Thor para besarlo nuevamente pues se sentía feliz, tener el miembro de Thor temblando dentro suyo lo hacía malditamente feliz.
— Mierda… v-voy a corr… ¡Joder! — Lü Bu se arqueo hacia atrás aún teniendo a Thor dentro y se corrió dejando salir un gran chorro de semen caliente sobre su vientre y pecho salpicando el rostro del pelirrojo quien sonriendo se detuvo brevemente solo para tomar con su mano izquierda aquel líquido aperlado y lamerlo.
— Mi vaquita tiene muy buena leche, tan deliciosa y calientita como a mi me gusta —
La sonrisa de Thor fue de media vela y el general pensó que aquel dios era hermoso y sexy, demasiado para su propio bien.
— Joder, me estas dejando seco — contesto el humano sintiendo las firmes manos de Thor tomándole de la cintura y levantándolo para que ambos quedarán sentados en la cama con la única diferencia de que Lü Bu aún tenía la enorme verga del dios dentro y lo montaba.
— Exprime bien mis bolas Vaquita porque son todas tuyas —
Ambos hombres después de sonreírse cómplices de sus bromas volvieron a besarse y el general cabalgo a Thor como el jinete experimentado que era, complaciendo en su totalidad a la deidad que encaprichado apretaba con fuerzas las caderas anchas del pelinegro.
El dios comenzó a moverse sin dejar de acariciar al general tan solo deseaba que este momento fuera eterno y mientras escuchaba los gemidos roncos del pelinegro supo que el destino era perfecto y que su pareja era todo lo que siempre había estado esperando.
Lü Bu era su hermosa vaca lechera, su rival, su amigo, su pareja destinada a la que amaba con todo su corazón pues sabía que ni mil altares, ni jardines enteros con flores preciosas, bastarían como ofrenda para adorarle por la eternidad.
Fin.
Notas finales: Hola a todos mis nuevos y mas añejos lectores, antes que nada: Disculpen si solo he vuelto para entregarles un pequeño capitulo pero sepan que lo he hecho con amor y con el tiempo que tenía de sobra y sepan que llevo escribiéndolo desde diciembre jajaja pero se los entrego como ofrenda para que sepan que lo que busco no es popularidad o que me sigan más personas, sinceramente lo hago porque me gusta, disfruto escribir nopor de mis personajes favoritos y por su puesto escribo para aquellos que les gusta.
Lamentablemente me desanime un poquito de papi Wattpad porque recién me entero que los fanfics que me tumban de ahí es por los reportes que recibo y por supuesto que estoy amenazada de que si subo más sabrosura me borraran la cuenta, como sabrán no tengo tiempo para hacer respaldo de todo y tengo historias y borradores que me gustan mucho. Perder el fanfic de “esclavas” por un reporte de un lector insatisfecho me hizo reconsiderar mis historias ya que, si bien tenía un respaldo de ese fanfic no es lo mismo porque no me quedo con sus comentarios, ni sus buenos deseos, ni sus votos ni nada de ustedes que me dejan para animarme o por el simple hecho de hacerme saber que les gusto, saber que perdí eso me pone muy triste y si, si me desanima pero no por ello dejo de escribir. En serio una disculpa si no he actualizado sus fanfics favoritos pero vivir con el miedo de que me borren también esas historias puede más conmigo o eso pienso yo. Dejen que me recupere de este bajón emocional y encontrare la forma de publicar sus historias favoritas en tiempo y forma sin el miedo de que me reporten la cuenta o me tumban los fanfics y me pierda de sus comentarios y buenos deseos porque lo importante es no sentirnos solos en este mundo. Recuerden que ustedes son mi inspiración, mis ganas de volver a escribir y mi todo.
Gracias a todos los que leyeren esta biblia y si él capi les gusto no olviden votar, reaccionar y de regalarme un voto si se puede, recomiendenme con sus amistades que les guste lo sabroso y que sepan ustedes son tolerantes. Gracias a todos nuevamente y si un día me tumban la cuenta sepan que fue por exceso de sabrosura jajaja. Besos a todos, tomen awita y cuídense mucho.










