¿Cómo rayos se desbloquea esta cosa?
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¿Cómo rayos se desbloquea esta cosa?
Llevo horas tratando de descongelarlo…
Alguien no se lleva muy bien con la tecnología...
¿Estas jugando al escondite y no me he enterado? —bromeó, riendo levemente. Cogió su chocolate caliente y bebió un pequeño sorbo, todavía quemaba demasiado para poder tomar mas que eso.— ¿Y no me llamas para recorrerla? No me esperaba eso de ti, Connor. —dramatizó, poniendo su mano sobre su corazón.
---Observó al a chica tomar un poco más de su bebida y sonrió mientras tomaba su celular y revisaba sus últimos mensajes. ---¡Perdón!---exclamó, riendo. ---Enserio, no es que no quiera ir con alguien, pero cuando recorría los pasillos no te vi por ninguna parte. ¡Perdón por haber herido tus sentimientos!--- dijo burlonamente, también dramatizando la situación.
—Alzó ambas cejas, evitando sonreír burlonamente por cómo el chico se había presentado— Afton, Afton Vagnoni… Y estudio música —añadió, recordando que él había mencionado su carrera.
---Claro, que estúpido. Las partituras y todo... claro que eras músico--- dijo, soltando una risa. Sonrió mientras seguía bebiendo un poco de café y, luego de suspirar, preguntó. ---No crees que es una mañana muy aburrida para ser Sábado?---
Esperó que el chico se sentara y cuando el mismo ya estaba en su lugar alzó una ceja — Bueno, si no eres de esos, solamente traga tu café y no digas más nada, ¿ok? — Dijo mirándolo fijamente.
Empezó a acostumbrarse a la actitud de la chica. Después de todo, era la clase de persona que sabía que iba a encontrarse en la academia. Y también, a la clase de persona que le gustaba molestar. Dudó un segundo de si bromear un poco o no. Pero pronto dijo: ---Ahm... creo que ahí vienen con lo que pediste--- viendo que traían un pie de limón a su mesa.
Estaba mirando en su móvil vídeos de caídas graciosas mientras el café estaba enfriándose cuando se encontró con un chico preguntando si podía sentarse en la mesa. Rápidamente, negó con la cabeza y apartó el bolso de la silla libre. — ¡Oh, no! Puedes sentarte aquí. Siempre está llena la cafetería… Será porque todo el mundo hace campana. — dijo la chica bromeando un poco.
La chica rubia de pelo corto miraba algo en su celular, mientras soltaba pequeñas risitas. La notó sobresaltarse un poco, pero sin problemas de aceptar su pedido. Cómodamente se sentó y pensó que, tener una conversación interesante lo despertaría más que el café. ---Creo que se me hace imposible vivir sin un poco de cafeína cada mañana--- dijo sonriendo.
No te preocupes, de todas formas se cómo termina. Es decir, creo que todo el mundo sabe —dijo, encogiéndose de hombros, mientras le enseñaba la portada de The Fault In Our Stars—. ¿Vienes de alguna clase?
Esbozó una amplia sonrisa al notar que conocía el libro ---Lo he empezado. No llegué ni a la mitad lamentablemente. Porque también, me contaron el final...---dijo, haciendo una mueca. Bebió un par de sorbos de su café antes de contestar. ---No, recién me despierto. ¿He faltado a algo? No estoy seguro...---
Es verdad, desde el día de Londres…¿has estado escondiéndote de mi? —bromeó divertida, riendo.— Muy bien, la verdad, me encanta estar aquí. —se encogió de hombros mientras que cerraba su libro y lo dejaba a un lado.— ¿Y tú?
---Bueno, no quería que no me vieras, pero este lugar era el único asiento disponible--- dijo entre risas, divertido. Sus ojos todavía mostraban su típico cansancio de la mañana, a pesar de que seguía tomando su café. ---No sé, supongo que he estado recorriendo mucho la ciudad solo--- agregó, encogiéndose de hombros.
Encogió un hombro ante su pregunta, aún con la mirada fija en las partituras. —No, en realidad no. Solo quiero memorizar ésto— Dijo, soltando un suspiro al tiempo que las guardaba en su mochila. —¿Y tú quién eres?— Preguntó cuando le prestó más atención al chico y al notar que la cara no se le hacía familiar.
---Ah--- dijo por lo bajo, y lo observó guardándolo rápidamente en su mochila. ---Soy Connor. Connor Allard. Estudio actuación.--- dijo sencillamente, mientras se ponía cómodo. ---¿Tú quien eres?--- preguntó.
Dominique estaba sentada en la cafetería en la espera de su pie de limón; hacía tiempo que la rubia quería comer un pie y un batido. Al ver al rubio acercarse, alzó una ceja y lo miró para que el mismo luego hablara. — Sí, no hay problema… pero siéntate y cállate, me gusta comer en silencio y en paz. Solamente te lo advierto, por si planeabas contarme como te fue en tu primera semana aquí, como los niños de primaria. — Dijo haciendo unos ademanes con sus manos. —
Alzó las cejas mirándola dar su pequeño discurso. ---Tranquila, me tendrás callado---dijo extrañado, no seguro de si era una buena idea sentarse o no. De todos modos lo hizo, y se acomodó lo que pudo con su taza de café. La miró curioso. ---No, tranquila, no soy de esos--- dijo, tal vez mintiendo un poco.
Rubí se encontraba en la cafetería, leyendo uno de sus libros favoritos a la vez que tomaba un chocolate caliente. Hoy no tenía nada que hacer así que pensó que esta sería la mejor manera de pasar el rato. —Por supuesto Connor, no lo tienes ni que preguntar. —le dijo una vez que le escuchó.
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Le agradó que ella estuviera dispuesta a compartir mesa. Sin mayores problemas, se sentó y tomó un poco de café, mientras giraba la cabeza tratando de ver que libro leía. No se le ocurrió que decir, por lo que preguntó algo sólo para iniciar conversación. ---¿Cómo has estado? Hace bastante no te veo...---le preguntó.
No es nada del otro mundo. Tuve que ir a la inauguración de un restaurante, no fue la gran cosa —encogió los hombros cuando terminó de hablar— Sht, eso no se debe saber, no se tiene que decir—siguió, medio riendo— ¡Venga, vamos! —exclamó emocionada, con una sonrisa en los labios mientras trotaba. Después de unos segundos, bajó la velocidad, aunque se le notaba algo emocionada—
Siguieron caminando a paso ágil por las calles de Londres, sorprendentemente todavía de la mano. Connor la soltó para acomodar su cabello. ---¿Y dónde se supone que vamos? No tengo recuerdo de haber visto ningún lugar de los que buscamos por Londres... ¿supongo que la viajera a mi lado tendrá más ideas?--- dijo, sonriendo, al mismo tiempo que miraba por todas partes, buscando a alguien a quien preguntar.
Jazmín se encontraba sentada en una de las mesas de la cafetería, terminando de leer un libro, bastante concentrada en ello. De repente, escuchó una voz algo conocida, que la sacó de su mundo de fantasía. Levantó la vista para encontrarse al chico de las películas—. Oh, no, no hay problema —respondió, con una sonrisa.
Sonrió al verla levantar su cabeza, y notar que era alguien que ya conocía. 'Al menos la situación será menos incómoda', pensó. --Sigue con tu lectura, no molesta--- dijo, mientras se ponía cómodo.
Estaba concentrada en su café, el cuál acompañaba con sus auriculares y unos pequeños tarareos, mientras meneaba la cabeza al sonido de la canción. Sin embargo, escuchó claramente cuándo le habló. Alzó su cabeza hacía él, y asintió con una pequeña sonrisa. —¡Claro que no me molestas! Puedes sentarte libremente. Creo que nunca te había visto, soy Shanelle.
Rápidamente hizo un gesto para pedirle si se sacaba los auriculares, pero ella se dio cuenta al instante de que le estaba hablando. Con una sonrisa tomó asiento, ---gracias. Soy Connor, gusto conocerte. No, creo que tampoco te había visto antes... que escuchabas?--- preguntó, interesado. Ella seguía con los auriculares puestos, pero parecía escucharlo perfectamente.
Al escuchar una voz demasiado cerca, alzó la vista de sus partituras para ver al chico, encogiendo un hombro. —Como sea— Respondió, regresando su atención a los papales que tenía en mano.
Luego de tomar asiento, estiró sus piernas para acomodarse mejor, mientras daba sorbos a su café, que aún estaba muy caliente. Lo vio ocupado con unos papeles, y tuvo curiosidad por saber de qué se trataba. ---¿Ensayas algo?--- preguntó casualmente, al ver que se trataban de partituras.
—Estaba sentada en una de las mesas de la cafetería, en la mesa había una Coca Cola y un sandwich, al escuchar la voz del chico levantó la mirada— Claro, claro, adelante. —Esbozo una sonrisa y bebió un sorbo de su Coca Cola—.
Al notar la amabilidad de la chica, respondió con otra sonrisa y se sentó cómodamente en la silla que se encontraba en frente de ella, colocando su abrigo sobre el respaldo. Dio un sorbo a su café antes de hacer un pequeño espacio para apoyarlo sobre la mesa. Luego de dudar por unos segundos, inició conversación. ---Gracias--- dijo. ---¿cómo es tu nombre?---
No, no necesariamente. Una vez fui de viaje a Colombia por negocios, y cuando no era mi cumpleaños. Pero casi siempre viajo por mi cumpleaños. Excepto este año, que sí me quedé en Los Ángeles porque después tenía que venir a la academia —Mientras caminaba a su lado, iba gesticulando— ¡Oye! —soltó una gran carcajada— Esas cosas no se dicen —fingió indignación pero volvió a reír después— ¡Tengo una idea! —dijo después de haberse calmado— ¡Vamos a comprarte ese auto ahora mismo! —exclamó emocionada, con una sonrisa en los labios. Acto seguido, tomó la mano del chico y salió corriendo, en dirección a la tienda de autos más cercana—
¿Viaje de Negocios, eh? Me pregunto de qué tipo de actividades es de las que estamos hablando ---interrumpió riendo, luego dejándola seguir hablar --- No sé si se dicen o no, pero... ¡vaya que ocurrirá!--- agregó, también entre risas. Y luego reaccionó sorprendido al ver que lo tomaba de la mano y lo hacía correr el lado contrario ---¡te sigo a donde quieras llevarme, entonces!--- dijo, divertido.