La ganas de fugarse por completo de este cuerpo maltratado acabado en cuotas que se retrasaron todo un año para cobrarse una atrás de la otra sin tregua
pero sin quebrarse aun después de deambular todas las guardias y mascullado y tragado todos los fármacos junto con los ideales planea resurgir de esta corteza marchita que necesitó agotarse hasta la última lágrima para decir que ya fue nena, las alas siguen intactas
de mis visitas demaciado frecuentes al hospital










