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@craftwithalex
Laney se rió de igual manera, a la par de ella, coreando esas risas porque le hacía gracia la idea de un candelabro cayendo de la nada. Lo que sí no le hacía gracia, era el regaño que se podrían llevar “Soy Laney” Se presentó, estirando su mano para que la pelirroja la estrechara “¿Yo con quién tengo el gusto?”
“Que bonito nombre, jamas lo había escuchado” Menciono estirando su mano para estrecharla con la muchacha “Yo soy Alexandra y me puedes Alex o como gustes” Dijo formando una pequeña sonrisa en sus labios.
“Entonces me tendrás que enseñar porque sinceramente soy muy muy mala” Pues ella nunca había tenido la oportunidad de cocinar alguna cosa, de seguro quemaría la cocina si lo intentara. Alzó sus cejas ante la pregunta, tenía la respuesta perfecta pero eso era más como un secreto que no confesaría “Pues me gusta ir de compras” Respondió arrugando la nariz un poco “Y bueno… La moda es mi pasión”.
Negó varias veces ante las palabras de la muchacha soltando una pequeña risa. “Es muy fácil, de hecho, todo lo que se me lo enseño mi mamá” Dijo inclinando un poco su cabeza encogiendo luego sus hombros “Es mas ¿Que ta si hacemos un trato? Tu me enseñas algunas algunas cosas de moda y yo te enseño a cocina ¿Que dices?”
“ Tienes razón, de todas maneras yo no diré que fuiste tu. ” Insistió riendo a su vez con suavidad debido a la clara broma de la pelirroja. “ Soy Naomie, es un gusto. ” Se presentó segundos más tarde, extendiéndo su mano a modo de saludo.
“El gusto Naomie, yo soy Alexandra, pero me puedes llamar Alex.” Dijo con una sonrisa estrechando la mano de la rubia.
El muchacho tomó la golosina entre sus dedos, observando la notoria mordida en un extremo del chocolate, cosa que solo pudo sacar una risilla de sí y fue conjunta a un encogimiento de hombros. “Vas a necesitar más que una mordida y cabello naranja para que desconfíe sobre comer un chocolate.” Confesó, sin más, agarró el dulce por el extremo intacto y le metió una senda mordida. “Está bueno, pero sigue siendo soborno pobre.”
“¡Oye! Pero eso es trampa debiste de haberlo mordido donde estaba mi mordida. Así te hubieras ganado el verdadero soborno que tenia para ti.” Hizo una pequeña mueca encogiendo sus hombros. “Creo que me tendré que comer sola las galletas que tengo escondidas en mi maleta ¡Justo! Debajo de mi cama, pufff, que pena.” Volvió a encoger sus hombros saliendo enseguida de la cocina.
Al ver lo que la muchacha hacia soltó una risa negando. Dejo por unos segundos su sandwich a un costado para observar el candelabro moverse un poco de lado a lado.—Mientras no se caiga sobre mi, prometo que no diré nada.—Tomo su sandwich aun dirigiendo su mirada al lugar.—Solo espero que si se cae no nos cueste la comida de la semana o algo así.—Negó algo asustada.— Estoy considerando ahora guardar esto por si nos castigan o algo, igual tranquila, negare haber visto que fuiste tú.
“Yo sinceramente no creo que se llegue a caer, pero por si las dudas, igual di que lo movió otra chica que tiene el pelo igual que yo o no sé” Dijo soltando una pequeña risa colocando una de sus manos a su cintura viendo como el candelabro aun se movía “Aunque creo que es mejor que te quites de ahí, digo, por si las dudas”
Mantuvo su vista en los labios de aquella chica mientras los leía y frunció un poco el ceño, divertido por aquello mientras escribía en la hoja y caminaba guiado por la pelirroja. “En ese caso si ocurre algo no te descubriré. Tienes a un cómplice a tu lado ahora mismo,”
“¡Que bien!” Aclamó levantado ambos dedos pulgares “Me alegra que no haya tenido que sobornarte con dulces o algo” Dijo soltando una pequeña risa “¿Cual es tu nombre?” preguntó formando una pequeña sonrisa en sus labios.
“Ok, pero si se cae y mata a alguien ¿Sabes que tendré que decir quién fue el culpable, no?” Soltó cruzando los brazos sobre su pecho al tiempo en que apoyaba uno de sus hombros contra la pared más cercana.
“¿¡Diras que fuiste tú?! Dios mio, que buen compañero eres, jamas había conocido a alguien así ¡Gracias!” Dijo en un tono burlón dando varios saltitos y aplaudiendo.
Rió con suavidad y asintió “No hay de que” Le dedicó una amplia sonrisa y luego elevó sus cejas “¿Sabes hacer pie de chocolate? Yo no sé hacer nada con la cocina pero puedo intentar y ayudar, yo quiero de eso”.
“Claro que lo se hacer, es muy fácil y solo dura un par de horas en que este listo.” Comentó la pelirroja formando una pequeña risa en sus labios. “A mi me gusta hacer todo ese tipo de cosas.” Se encogió de hombros acercándose un poco a la chica. “¿A ti que te gusta hacer, Melanie? Aparte de enseñar sobre moda y todo eso”
Nadie le había revisado a la entrada y por su suerte, había contrabandeado unas gomitas dulces en forma de osos en sus bolsillos, comiendo de esas en su mano miraba a todos lados y sonreía a aquellas personas que había conocido en colaboraciones de videos. Al girar en la esquina de aquel pasillo, dio con el comedor y por su suerte, justo en ese momento la pelirrojo que divisaban sus ojos, había torcido aquel candelabro que no esperó para tronar. Al oirle, soltó una pequeña y traviesa carcajada. ❝ No, no puedes comprar mi silencio. ❞ Dramatizo mientras seguía comiendo las golosinas. ❝ Le diré al mundo entero. ❞ Alzó sus cejas y río de la misma manera en que ella lo hacía.
“Oh vamos, te daré lo que quieras, aparte tu estabas presente y si esto se cae, también saldrás castigado tú” Dijo inclinando un poco su cabeza formando un pequeño puchero en sus labios.
“¿Y qué tal si se cae sobre de alguien?” Atacó la pelirroja, en un acto de dramatismo propio de ella, después de haber observado la escena completa. Era claro que había evitado echarse a reír con el comportamiento de la contraria, pero se mostraba en el momento ideal para jugarle una pequeña broma. Se acercó un poco más y fingió observar el escenario con detenimiento, con una expresión de lo más seria, haciendo las pausas debidas e inclusive rascándose el mentón. “Esto está mal.” Soltó, después de varios segundos de silencio. “No quiero ser la cómplice de la primer muerte en esta casa… porque sabías que un mal golpe podría dejar a alguien en coma ¿no?”
La ojiverde presto atención a todo lo que la pelirroja decía, en un cierto punto ella tenía razón, así que rápido le llego a la cabeza otra solución para poder arreglar lo del candelabro. “Tienes razón... Pero mira, si lo notas, el candelabro esta en el centro de la mesa, así que no puede pasar nada...” comentó con un tono un poco serio para luego soltar una pequeña risa nerviosa. “Creo que sería mejor comentárselo a la producción para que pueda arreglar el problema.” Dijo encogiendose de hombros. “Pero, no diremos que es mi culpa ¿Si? He escuchado que se le castiga a las personas aquí, así que no quiero eso...”
“ No te preocupes, yo no diré nada. ” Aseguró esbozando una sonrisa debido a la reacción un tanto exagerada de la pelirroja. “ Aunque… Yo creo que con las cámaras de todas maneras sabrían que fuiste tu. ”
“¡Lo sé! Pero sería mejor que se enteraran por las camaras a que les dijeras tu, ahora estamos todos encerrados en una casa y tenemos que apoyarnos ¿No?” Bromeó colocando su mano es su pecho para luego soltar una pequeña risa.
Se sobresaltó al escuchar la voz de la pelirroja, porque había estado pensando en sus cosas y no se había percatado que ella estaba allí. Soltó una risa ante el saltito que pegó y luego volvió a reír al ver la desesperación de la chica. Le recordaba a su primito cuando tocaba algo que no debía “Hey, si preguntan, yo no he visto nada ni estuve acá” Alzó las manos, regalándole una amplia sonrisa “De igual manera, no creo que se caiga ni nada por el estilo” Alzó la mirada hacía el candelabro, examinándolo “Se ve que está bien aferrado allí arriba”
“Gracias, muchas gracias e igual pienso lo mismo, pero creo se escucho un poco raro al momento de moverlo y me asuste.” Dijo soltando una pequeña risa negando un par de veces “¿Con quien tengo el gusto?” Preguntó regalandole una pequeña sonrisa a la castaña.
La muchacha soltó una suave y delicada risa ante las palabras de la muchacha que desconocía y asintió un par de veces “Está bien, no fue tu culpa… Más bien, yo no vi nada” Encogió un hombro con una ladina sonrisa “Fui ciega por un instante y ni siquiera vi que estabas aquí” Aseguró amablemente.
“¡Sí! Muchas gracias en serio” dijo con una enorme sonrisa en su rostro sintiéndose aliviada por las palabras de la muchacha “Y para recompensarte, cuando tu quieras o cuando sea, podemos hacer una pie de chocolate ¿Que dices?”
Al principio a Liam aquello le resultó muy confuso. Debido a que es sordo, no llegó a oír ningún crujido, tan solo vio a la chica que había tocado aquel candelabro empezar a decir tantas cosas y tan rápido mientras saltaba, que le fue imposible leerla los labios. Con el ceño fruncido, sacó de su bolsillo trasero el cuaderno que llevaba y se quitó el bolígrafo de su oreja para escribir en la hoja, “Tan solo he entendido el por favor, ¿Puedes repetir?” Le pidió, mostrandole la hoja con una sonrisa muy amplia.
Alex solo negó varias veces caminando hacia el chico para tomarlo de brazo y salir junto con él de la cocina “No importa, ya no es nada, me equivoque-” Soltó dedicándole una pequeña sonrisa “Solo hice una pequeña travesura.”
Si bien, el inglés llevaba una media hora dentro de la casa y ya se había aburrido, y no era porque no hubiese nada que hacer o nada que ver, –porque, siendo honestos, su curiosidad estaba al tope – pero se sentía algo extraño, vagando solo por la casa. Necesitaba a alguien, al menos para burlarse las pinturas o de cualquier fotografía cercana. Y ahí, fue cuando se topó con una muchacha, cuya cabellera era extravagante como la propia y sintió que eran mejores amigos desde toda la vida, (si, su juicio sobre las personas se basaba en el color de su cabello). “He visto todo, le diré a los productores que destruiste la propiedad.” Prometió, usando tono acusador del típico niño lame-suelas de cada salón escolar. “Si quieres que no diga nada, tienes que sobornarme. Algo de comida no me vendría mal.”
Soltó un pequeño suspiro de alivio al escuchar al chico y enseguida saco un chocolate que estaba en el bosillo de su chaqueta “Le dí una pequeña mordida... Espero que no importe” Dijo entregándole el chocolate al muchacho pasando rápido una de sus manos a su boca tratando de ocultar la pequeña risa que se escapaba de sus labios esperando a ver si es muchacho sea capaz de comer un chocolate mordisqueado.
Alex ya tenía un buen tiempo caminando por toda la casa, cada cosa que veía, ella se comportaba como toda una niña pequeña, como si nunca hubiese visto tal cosa tan cerca de ella. Al estar por mucho tiempo observando por toda la casona, al fin encontró algo que le llamo mucha la atención y era un candelabro que estaba puesto sobre la mesa de la cocina. Antes de intentar tocarlo, miro hacia varios lados procurando de que nadie la estuviese viendo y es cuando soltó una pequeña risa traviesa estirando su mano logrando tocando aquel objeto que estaba colgado en el techo. Haber tocado aquel objeto no fue buena idea, ya que al momento de intentar moverlo, se escucho un pequeño crujido lo que ocasiono que la ojiverde se asustara alejándose de la mesa, volviendo a dirigir su mirada hacia varios lados “¡Hey! Tu no digas nada, por favor, si se llega a caer, no fue mi culpa.” Junto ambas manos dando pequeños brinquitos tratando de convencer aquella persona. “Por favor, por favor.” Dijo como toda niña pequeña.