manos de considerable tamaño son las que encierran delicadamente las de la menor, aquella que se encuentra sobre los pies del masculino mientras ambos se encuentran haciendo el intento de seguir el ritmo de la canción que resuena por la estancia. la forma en la que sonríe y le observa, se trata de un secreto, uno que no oculta a lo demás, pero que si reserva al conocimiento de la luz de sus ojos. pasa un par de segundos para que le abandone, para que él se eche unos cuantos pasos atrás mientras ambas palmas se pasan con poco cuidado sobre su rostro. ‘ va a llevarme a la tumba, sigue con mucha energía.’ comenta, desconociendo por completo a la persona que se encuentra a su lado.
Los orbes azulinos del ruso estaban clavados en su teléfono mientras que mandaba un mensaje, por más que se quería tomar una noche libre sin nada de trabajo, el trabajo no quería tomarse una noche libre de él, pero al menos eran cosas simples que podía responder en unos simples mensajes de texto, sin arruinarle por completo la noche. Escuchó la voz masculina, levantando su vista hacia él y después a la niña de la que hablaba, volviendo después a él “Bueno, dale una hora más y seguramente se le bajará, mientras vas a tener que seguir.” comentó con cierta gracia en su tono de voz.















