Reelerse es recordar.
c.b.
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
will byers stan first human second
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
No title available

Discoholic 🪩

No title available
wallacepolsom
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Today's Document

#extradirty
Alisa U Zemlji Chuda

❣ Chile in a Photography ❣

PR's Tumblrdome

ellievsbear

Andulka

@theartofmadeline
Show & Tell
Cosmic Funnies
i don't do bad sauce passes

Origami Around
seen from Türkiye
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from France

seen from Malaysia

seen from Germany

seen from Türkiye

seen from United States
seen from Türkiye
seen from India

seen from Hungary
seen from Peru

seen from United States

seen from T1
seen from Germany

seen from Malaysia
seen from United States

seen from Malaysia
seen from Australia
@cupula-mental
Reelerse es recordar.
c.b.
“Qué loco encontrarnos en un mundo donde las letras fluyen como una cascada cuando nos desangran el alma y nos martillan el corazón.”
— c.b.
Creo que nunca lograré acostumbrarme a sentir ese peso inmenso que me provoca el silencio de tu ausencia.
c.b.
Me tienes el corazón al borde de no saber si es mejor dejar de quererte o persistir hasta romperme.
c.b.
Cíclico
Permíteme dedicarte un poema.
O mejor permíteme dedicarte cien.
Quiero que mis versos te compongan,
hacerte mío con palabra en boca.
Permíteme dedicarte los astros.
Las estrellas que no ves cuando duermes.
Nuestros cielos poco encajan,
pero te doy los míos como marca.
Permíteme dedicarte mil canciones.
Te escucho en todas así sea en una palabra.
Aprende mi lengua no solo para acariciarla,
sino para entender esas sonadas.
Permíteme dedicarte el corazón.
Lato para tu sistema remoto.
Y aunque sea taciturno tu retorno,
me instalo en el tiempo hasta retomarte.
- c.b.
“No me abrumaría el sentir tanto por ti, si tuviera la certeza de que sientes lo mismo por mí.”
— c.b.
Quiero que los relojes se revuelquen para que los segundos se derritan, que las manijas se vuelvan locas y vayan deprisa, haciendo al tiempo volar para ceñirme de nuevo a ti.
c.b.
Hablemos de un amor que no necesita de palabras para ser medido.
c.b.
Y si eres el amor de mi vida, encórvame en tus heridas.
c.b.
Pesos
Me pesan tantas páginas no leídas.
Me pesan tantas canciones no bailadas.
Me pesan tantas imágenes no capturadas.
Me pesan tantas oportunidades no aclamadas.
Me pesan tantos amores no consumados.
Me pesan tantas cartas no enviadas.
Me pesan tantas palabras no intercambiadas.
Me pesan tantas comidas desperdiciadas.
Me pesa el ser.
Me pesa el no ser.
Me pesa la sinceridad, tanto como me pesa el silencio.
Me pesa esquivar, tanto como me pesa enfrentar.
Me pesa mirarme.
Me pesa mirarle.
Me pesa el no hacer.
Me pesa el hacer de más.
Me pesa el tiempo y el que no pase.
Me pesa pensar, tanto como respirar.
Me pesa la existencia.
Y lo que me pesa más, es no poder dejar de sentir lo que pesa.
Deja de hundirte en mi cráneo,
mis miedos gritan hasta estrangulados.
No puedo funcionar como debería,
si me envuelvo en los quizás y en la ansiedad.
No puedo ser si no dejo de pensar,
si no me deja de pesar.
- c.b.
Son más estruendosos los 'te amo' silenciosos.
c.b.
Enamorarse es respirar poesía en otro ser.
c.b.
¿Y si devolvemos el tiempo y hacemos que las horas duren semanas?
c.b.
No le puse nombre, el término no lo supe. Solo decirte que contigo no se pudo, que no debí aguantar tu estrechez de corazón.
c.b.
Y pensar que antes añoraba tu piel, cuando ahora no puedo siquiera soportar tu tacto.
c.b.
No creo que sea casualidad el encontrarte en medio de tantas canciones.
c.b.
Las voces atacando, en batalla dentro de su mente. El dolor era prominente, la presión acabando con él poco a poco. Chirridos y estruendos persiguiéndolo, destruyendo cada membrana en su cerebro.
Se arrastró hasta llegar a la puerta. Sus piernas temblaban, pero logró levantarse con esfuerzo. La manija cedió, mostrando la cara del mundo exterior. Un atardecer de por medio que abrazaba con fuerza los cielos. Tonos amarillos y naranjas, faltaba rojo y harían del firmamento una fogata solar.
Las voces callaron. Solo resonaba un tambor. Algo venía, era hora de escapar.
Llegó hasta el puente de la perdición. El río corría sin prisa en la lejanía, hasta cruzar caminos por la parte baja de él. La belleza que retrataba la temporada no era suficiente. Sentía las gotas resbalándose por su cara, no le sorprendería si fueran sangre. Su cabeza de nuevo, el estruendo de un trueno. Flagelándose.
Su corazón bombeaba, pero los demás sentidos fallaban. Quería quitarse la piel, rasgaba con fuerza sus brazos, atravesando esa capa delgada. Solo con los ojos abiertos podía dejar de ver. Eran esas imágenes imprecisas que habían desbordado su último pedazo de cordura.
Las voces habían regresado. Ruidos tan fuertes que explotaban sus propios vidrios. El ritmo subía a máxima potencia. Se llevó las manos a la cara, tratando de arrancarse los susurros que seguían insistiendo. Abrió su boca y gritó con toda la fuerza que le quedaba. Solo quedaba una cosa por hacer.
Subió al barandal que lo alejaba del agua fría y se dejó caer, volviéndose uno con la inexistencia.
- c.b.
Día 14 del Reto 21/21: ¿Por qué grita el hombre del retrato “El Grito”? (08.07.18)