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Interview Vampire Daily

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@dalisuwu
blissful boredom
un mitsubishi brillante como cuello de cobra;
un espacio caliente en la alfombra
donde enredarse para descansar del mundo.
una libélula azul sobre la puerta.
las siluetas que dejamos en la madera del aljibe
¿bailan cuando no estamos?
nuestras iniciales grabadas con fuego
¿extrañan nuestro calor?
la implacable belleza de los días
de ocio: vacaciones llenas de saliva,
sabor a serotonina;
fucsia, azul, piscina. el sonido de
su piel contra la mía.
cuando frenamos vimos que
ya lo teníamos todo. sabía
que esto era blissful boredom.
algún día vamos a extrañarlo, pero ahora
un mitsubishi brillante como cuello de cobra
se desliza por la avenida, y nos recuerda velozmente
la belleza de las cosas
micorrizas
no me gusta que los muertos me miren a los ojos,
pero juego a sostenerles la mirada.
sol en los pies, miel en la boca,
brillan manzanas brilla luz-de-flash.
los árboles se comunican,
me siento a escuchar.
preguntan qué pienso sobre las raíces,
si podría estar siempre en un lugar,
por qué lloro cuando pienso en hogar
y cuando corro de qué escapo,
susurran a dónde vas
sé que entienden que uno se lleva a sí mismo a todo lugar;
nuestra historia
grabada en nuestros cuerpos como signo.
el mundo es un secreto susurrado en un pasillo
y escucho con curiosidad:
¿se puede tocar lo que aún no vivimos?
me cuentan que se puede crear
tú no princesa
decís que soy la princesa,
pero este castillo está vacío:
no hay mesa donde mirarnos a los ojos
al comer, sólo murallas.
es cierto,
hacés mis dianoches fluorescentes:
chicle brillante, baboso, neón.
imagino a goldin en la habitación,
un retrato de nuestra perfecta decadencia,
pero por la mañana
yo soy la marea
y envuelta en blanco, lloro.
decís que soy la princesa, pero me siento el dragón:
toda esta furia raspándome los dientes.
¿dónde colgar el retrato?
el cuarto está lleno de polvo.
¿dónde está mi corona?
brillan promesas en oro.
mientras tanto, las amapolas
me cantan canciones de cuna
*
dentro del silencio abro el espacio sentimiento
tanteando con la lengua de su nombre los sonidos:
los retazos de su risa como hechizo
pero por cada copa de vino se precisa una de agua,
y por cada beso que doy gano una herida:
va dibujándose un tatuaje bajo mis costillas,
un mapa a ningún lado,
una despedida.
el tiempo sólo corre hacia adelante
y se esconde en la galera como hacen los conejos.
en la terrible noche, todas mis vidas
galopan como caballos blancos
y se hacen viento:
el jardín se abre ante mí con sus secretos
mientras aprendo a desaprender su ausencia.
sus manos se van borrando como recuerdos
de videotape
ékleipsis
eclipse (del griego ἔκλειψις, ékleipsis, que quiere decir ‘desaparición’, ‘abandono’): fenómeno en el que la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada por otro cuerpo eclipsante.
I.
te reconozco mi terrible humanidad:
quise ser dueña de los caballos blancos,
guardar el viento en un frasco, no perderme de nada.
los animales, hermosos y crueles, no dudan de sí:
llevan sus enigmas como puntos cardinales.
siempre saben dónde ir, sin explicar nada a nadie.
de todo ese mundo, ¿se nos desterró para siempre?
cuando hablan escucho serpientes,
en silencio sólo sigo mis latidos.
estuve una temporada jugando entre eclipses,
y es cierto, casi olvido
cómo tocar una estrella la desencanta:
elegir su luminiscencia, hermosa y lejana,
dejando como ofrenda el ardor de las palmas
es un acto de amor silencioso.
no claves tan fuerte los dientes
me dijeron que no juegue con perros de la calle,
pero a veces parecen estar muy solos
ellos me dejan cicatrices. yo guardo
los secretos como llaves.
les dejo mis caricias marcadas en su piel
como tatuajes
hambre, oct 22
de tanta hambre que tengo
quisiera que vengas corriendo
a decirme algo inolvidable.
decís que vamos a encontrarnos en el bosque,
pero acá sólo hay pilas de cemento.
a veces estás a mi lado y te extraño más
que cuando estás lejos.
a veces me besas y en verdad deseo
que me devores
hiperpirexia, agosto 22
en un sueño de fiebre
dibujé una máquina de flores
para esconderme del calor.
escuché el chirrido del metal de las hamacas.
las sirenas de las ambulancias
despertaron a los pájaros de su siesta.
soñaba
que me acariciaba el pelo en la cama,
comíamos frutillas,
nadie nos esperaba,
nos besábamos con sabor a crema.
me preguntó cómo es el dios en el que creo,
cuánto mejor que esto puede ser el cielo,
si quiero aprender a quedarme.
apoyé mis pies descalzos en el pasto
y sentí el peso de mi cuerpo, liviano.
qué estarían soñando los pájaros?
en un sueño de fiebre descubrí
que no puedo ocultarme del calor
con mis máquinas y mis flores
y mis falsas promesas,
al menos no eternamente;
que no puedo vivir corriendo,
nadando en mi indulgencia,
pero
ahora es cuando seamos grandes,
la vida es esto que está pasando ahora:
el mundo envolviéndome sin apretarme,
la flor que me enseña sin ciencia ni sombra.
en la cama le decía
¿te parece que lo doy por sentado?
[estudiábamos el color y la forma]
Me decía que el amor es Rojo
[me traía rosas una vez por semana]
Yo decía que el amor es Violeta, violeta
violeta: mezcla
de tranquilidad y violencia,
sangre y agua para purificar
el daño que genera la inconsciencia;
magia de refugio protegido
como mi perfume de guerlain
reposando en mi piel caliente:
verano afiebrada, desnuda,
soñando que beso su boca.
*
Despierta, mojada,
me miro al espejo, recuperada
como un lago fresco:
Tengo mordidas,
jugo de frutilla en mi piel.
Su letra en mi cama:
un secreto envuelto
en papel
violeta.
luna en cáncer, agosto 22
me aprieto el pecho como temiendo
que mi corazón escape de mi cuerpo,
reclamando su propia vida, la autonomía expansiva
del sentir.
no quedó nada inconmensurable:
en mi cuarto de espejos paseo tranquila,
deformándome: mis gestos
conjunto de gestos de otros;
mi boca, cementerio de secretos que nos vuelven nosotros
trazando claramente la línea entre Vos y Yo:
si te he visto no recuerdo, y si te besé tampoco.
soy todo el daño que hice,
soy todas las vidas que toco,
soy animal suave en reposo,
o lo era al comienzo de los tiempos.
el cuerpo recuerda un sonido ancestral, y movemos la boca
hasta desembocar en algo
parecido a la conciencia.
las palabras muestran nuestro mundo,
moldean nuestra experiencia,
nos acercan al minotauro
y, por la noche,
escuchamos el llanto de las bestias.
un día recordé cómo una caricia puede cortar la piel;
cómo las serpientes se enamoran y se comen entre ellas,
y corrí a contarte que
meterte en mi cuerpo es eucaristía,
que fácil y simple parecen sinónimos,
pero no lo son.
en mis mapas hay indicaciones sencillas:
una fuerza me pide que las siga
y yo voy, aunque sea con tropiezos,
olvidando cosas en bolsillos ajenos y respondiendo textos
tres días después.
mi corazón no va a escapar de mi cuerpo:
me tomé el simple trabajo de hacerle espacio.
lloré hasta el cansancio como hace una flor
antes de conocer la bondad de la tierra,
purgándose las penas
para abrirse al rayo del sol.
suavemente
concebir ternura en forma, y sin embargo
no querer mirarla, evitar nombrarla.
(no es magia: la transparencia se materializa
en la falta de palabras.
borro mi historia cuando me quedo callada)
repaso: lo básico de la alquimia
es que mientras gano pierdo,
y lo básico de la física no es desaparición,
sino más bien reordenamiento.
si toda la materia es transformación,
me pregunto dónde va el amor
cuando ya no soy capaz de llamarte mi amor,
y qué pierdo en el camino en que te doy
mi ternura a ciegas, con otras palabras,
palpando a tientas mi propia marea
desmesurada,
aunque tal vez lo fundamental a descifrar sea
qué gano exactamente,
si siempre siento que para encontrarme
tengo que perderte
por una inercia tácita, un instinto visceral,
un animal que sobrevive meramente por matar.
a fin de cuentas, egoísta y por impulso,
me amo más que a los demás.
en mis sueños deletreo mi nombre
ahora, mi casa es un lugar sagrado:
practico
el ejercicio consciente de no perder la ternura
manteniendo bordes muy afilados.
me permito ser de agua,
derretirme en la mesada;
no estar atada a nada,
ni siquiera a mí misma.
me cuido como si fuese
mi propia hija.
no existe tal cosa como no adorar nada
en el desierto afónico, reinventarme:
reordenamiento de piezas vitales
juego a ser piel, animal suave.
siento euforia:
todo me deprime terriblemente
si lo pienso bien, pero no lo hago:
lo esquivo, soy auto rápido
ferrari guepardo
la lengua escama sisea entre dientes:
el centro del dolor la llama.
consciente siempre de la herida
va a buscarla, porque
no existe tal cosa como no adorar nada.
mi templo:
un espacio frío y silencioso
donde esconderme, gritar, escuchar mi eco;
descocer la boca entera y soplar
polvo de deseo
y recordar lo que vive en el cuerpo:
cómo trasciende el nombre,
cómo quiere ser visto,
cómo aguarda que llegue la voz
para poder nombrarse a sí mismo.
spellz
un hechizo es un conjunto de letras cuidadosamente seleccionadas.
poder = palabra + palabra + palabra
cuando el deseo se desea y se desdobla
el cuerpo mismo se vuelve una boca
trazando sus bordes en el espacio vacío,
trazando su forma.
el sonido abre un espacio sobre el silencio
como un cuchillo sobre la carne.
en la tierra, nuestros cuerpos pesan demasiado.
expulsan sudor y sangre y llanto
y se mezclan distintas bocas y salivas,
y brillan nuestras frentes en antros saturados:
somos vírgenes suicidas persiguiendo cruces de neón.
dicen que sólo en el cielo se puede ser feliz,
pero es mentira.
los muertos sólo pueden hablar en sueños,
nunca más sienten nada.
el sacrificio de la carne de nuestros ancestros
tendría que servir de enseñanza:
mi bisabuelo dejando la costa de Salerno,
y dejando su vida en el puerto de Buenos Aires,
y yo pensando en las palabras como portales.
en honor a mi deseo
elijo lo profano, el goce radical del cuerpo.
me entrego al agua en ritos secretos,
a la felicidad sin el mito de la perfección,
sin la oferta de un paraíso, sin salas de espera
la aceptación total de la impureza:
una corona de laureles y en sus hojas mis pecados
brillando sin culpa y sin vergüenza.
si el cielo es una promesa
soy un almacen que no fía
GOD KVALL (3.33)
despierto en medio de la noche, las ventanas abiertas con el viento, un piano en la distancia. suena como esa canción de esther abrami; camino a tientas como hipnotizada, como animal iluso que va hacia la carnada. siento el piso frío en mis pies descalzos mientras bajo las escaleras.
entonces, el ruido del vidrio estallando contra el suelo, como una cajita musical ahora vacía de toda esperanza (uno de mis sonidos favoritos), y súbitamente el silencio, la calma: estoy en esta casa, eso es un hecho, y ahora este hombre me mira como si me conociera de toda la vida. si hubiese un espejo podría ver mi rostro volviéndose signo de interrogación, pero sé que no hay espejos ni tampoco hay palabras (demasiado sensible la calma antes de la tormenta, mejor tomar distancia)
god kvall, se rompe el silencio: está hablándome en un idioma que desconozco. god kvall, nuevamente estoy pensando en un idioma que no conozco. mi boca se mueve, pierdo el control, me escucho a mí misma con sorpresa y horror: min kärleg, väntade du på mig? un poco más, puede ser? y qué hora es? y de quién es esta casa? för många frågor, el hecho es que esta es una casa, y no hay espejos ni relojes. min kärleg, den verkliga frågan är: por qué sabés mi nombre? por qué suena mejor en tu boca? por qué no hay relojes?
ah, pero es temprano, es temprano, lo sé porque no hay luces, mis ojos están acostumbrados, conozco esta casa de memoria y nunca, nunca estuve acá. god kvall, gud kvall, esta puede ser nuestra noche, sólo nuestra.
su seguridad me desconcierta. mira la copa rota, el piso manchado, con desinterés. vuelve a sonar esa canción.
recapitulo: sé que esta es, efectivamente, una casa; que estoy en esta casa. sé que siempre llega un punto donde me exaspera la calma. sé que él sabe algo que yo aún no sé. sé que son las tres y treinta y tres.
estoy bailando con un fantasma. juro que puedo sentir su piel
orgasmo
termino la copa de vino; imagino mi cuerpo sobre tus piernas: un desplome intencional, una entrega.
un venado herido — el placer de la caza en un rostro maldito, los ojos brillando
luego un grito un gemido un golpe un vacío —
por fin la calma
≠
tanto quise tan distinto a lo que quiero: el gato, el jardín, el campo, los floreros;
la calma y el silencio y las tazas de café.
lo que quise fue un momento, que fue nuestro y sin embargo fue una pausa y no, tampoco. lo que quise fue mundano, lo de todos.
lo que quise ya no existe y hace tiempo que no lloro