Inclino su cabeza hacia un lado, recargando delicadamente su mejilla contra la mano de la rubia, buscando casi por inconsciencia un poco más de ese suave tacto.— Es bueno saberlo —Respondió con suavidad y ligero toque de dulzura. La mayor bajo su mirada hasta las manos de ambas, sintiendo un ligero cosquilleo ahí donde sus pieles se rozan en una cálida caricia.— Lo sé, lo sé, no somos nada como hermanas y realmente quiero estar muy lejos de serlo… p-pero… me siento algo culpable, ¿s-sabes?… —confeso mordiendo sus labios, moviéndose un poco más cerca la rubia, cediendo ante esa necesidad de sentirla tan cerca como le fuera posible, a pesar de todo.
--¿Culpable de qué? Yo soy la que debería sentirse culpable...especialmente por esto.--Susurró acortando totalmente la distancia que había quedado entre ellas, para poder unir sus labios en un ansiado y necesitado beso. Sus dedos se deslizaron por su rostro hasta llegar a la profundidad de su cabello, en el que repartió más caricias, de esta forma pasando desapercibida su discreta técnica de mantenerla cerca, sin darle posibilidad alguna de alejarse así fuesen pequeños centímetros. --Normalmente soy yo el que balbucea y duda, ¿qué te pasa, Maxie? ¿tu versión femenina te sensibiliza?














