Dashton story || part 1
occasionally subtle

#extradirty
Mike Driver
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
Claire Keane
Keni

⁂
he wasn't even looking at me and he found me
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

★
I'd rather be in outer space 🛸
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@darksidesofdean
Dashton story || part 1
Lights will guide you || Goodbye
Momentos, la vida está llena de ellos, pasamos por ellos y decidimos si hacer de ellos una buena o mala experiencia, sé que el tiempo que he pasado aquí me ha llenado de buenos momentos, no sólo eso, me ha dado tantas cosas que apenas puedo agradecer por todo; Al llegar sólo era un hombre con poco más que su personalidad extrovertida, con un pasado que no comprendía, con la necesidad de encontrar respuestas. Me siento feliz al saber que no sólo encontré eso, sino que encontré a mi familia, el amor de mi vida, mi hijo, mi mejor amigo, y me encontré a mí mismo en un mundo que apenas entiendo pero que me ha hecho sentir más que en todo mi pasado, amo estar aquí, pero como en toda vida, debemos dejar que los momentos se vayan, conservarlos en nuestra memoria pero no construir nuestra vida alrededor de recuerdos.
Es el final del día y justo ésta mañana podía sentirme el hombre más nervioso pero afortunado del mundo, eso ha cambiado, ya no estoy nervioso pero sigo siendo el más afortunado. Ahora soy el esposo de Ashton, estamos juntos para siempre, nada podrá cambiar eso porque lo hemos demostrado con todo el mundo, pero más allá, a nosotros mismos, vivimos juntos, comemos juntos, dormirnos juntos, sentimos el mismo sentimiento y lloramos las mismas lágrimas, estábamos destinados al otro, ni la fuerza más poderosa del obscuro universo podrá cambiar eso.
Salgo del lugar hacía el jardín junto a Ashton, todos en la boda son invitados a salir para terminar con lo último de la boda, justo en el pasto verde y brillante a la luz de la luna hay globos de cantoya, de color blanco con esa luminancia dorada por el fuego que tienen, todas están sujetas con cuerdas a pequeñas estacas, el lugar es perfecto para disfrutar del frío viento de la noche. Me acerco al más alejado de todos los globos y lo desató de la pequeña estaca del suelo, me giro para mirar a Ashton y a todos los invitados, puedo ver a cada ciudadano de Detroit que he conocido, que considero amigos, que me han ayudado en mucho. Es momento de hablar, de dejar ir las palabras dentro de mí.
— Hoy quiero decir gracias a todos, realmente me siento la persona más feliz del mundo, por tener al mejor esposo, por conocer a las mejores personas, por haber encontrado a mi familia en Detroit. Pero como en todo momento de la vida, debemos dejar ir el pasado, tengo el recuerdo de todo lo que he pasado aquí, pero es tiempo de dejarlo ir, iniciar una nueva etapa y crecer con lo que he conseguido. Ésta noche espero que todos encuentren lo que desean en sus corazones, quizá no es lo que quieren, pero es lo que necesitan; Deben recordar que para sanar hay que pelear con todas sus fuerzas, olvidar lentamente y dejar que el pasado sea eso, el pasado. Detroit me ha dado tantos golpes como momentos de felicidad, me alegra haber llegado aquí y ser un ciudadano, pero es momento de simplemente dejar ir lo que pasé aquí. Los tengo en mi mente con cariño y es lo que simbolizan éstos globos, sentir que un gran peso de encima se aleja de sus hombros al dejar ir el pasado, es lo que Detroit me ha dado, lo que Ashton, Oliver y muchas personas aquí me han dado, y sé que es un sentido extraño porque una cuidad no te da eso, sino las personas que se encuentran ahí, pero eso es Detroit, las personas que cambian tu vida, son esas personas las que te hacen sentir en casa… Nunca podré agradecer eso lo suficiente, pero honoraré ese esfuerzo con todas mis fuerzas. Muchas personas se han ido, pero las tenemos en nuestra mente, siempre estarán ahí; Éste no es el final en un cuarto obscuro, sino que es el camino en la noche que debes seguir para llegar a la luz, siempre habrá una luz que te guíe. — Dirijo mi mirada a Ashton y le sonrío, elevo el globo con mi mano, lo suelto y miro como comienza a elevarse en la noche, alcanzando altura para confundirse en unos minutos con las estrellas. — Gracias, Detroit. —
ooc:
I don’t do weddings, but i’m happy for you. [Dashton Wedding]
De todos los invitados que se acoplaban entre risas y pasos de baile no esperó encontrarse con uno de los novios, ¡De su mejor amigo! Pensó que Dean estaría ocupado entre su familia y los pares de su ahora esposo. No lo culpaba si pasaba gran parte de la noche sin verlo, era su gran día y aparte de disfrutarlo seguramente estaba ocupado, pero ahora estaba a un lado suyo con esa gran sonrisa que extrañaba luego de tanto altos y bajos de la vida.
– ¡Y deberías seguir bailando! – Le anima, Claimford debe ser de pasos diestros o al menos esa impresión le da. Pero por suerte el humano no miraba la pista de baile como si la extrañara, no, él se dio el tiempo de venir, tomarle el brazo y llamarle junto a la calidez de su voz, fraternal y dichoso. Vincent recuerda cuan feliz está el pastelero, y el lobo se conforma con ello.
Niega con su cabeza lentamente, no tiene nada que agradecer, sus palabras habían sido sinceras, sus cuerdas vocales vibraron gustosas de poder murmurar buenas nuevas y no calamidades como aún recordaba que le advirtieron hace mucho tiempo, pero al menos han cambiado las tragedias por las celebraciones.
– ¡Oh! Es que no habría mejor hermano que yo. –
Es sólo una broma, porque ni siquiera sintiéndose mareado ha caído en el egocentrismo. – Pero, hago lo que se puede, digo, somos dos sujetos; hijos únicos que creen que tener un hermano es lo mejor, he escuchado a tantos quejarse por ello pero en las buenas y en las malas; al final se dan cuenta de lo importa que es contar con alguien y yo… – Alza su copa imitando minutos atrás en ese brindis, sólo que esta vez era la novena que se tomaba. – Y yo sé que siempre he podido y podré contar contigo. Y sabes que yo haría lo que sea por ti, ¡Mírame! ¡Estoy usando una corbata! – ¡Todo sea por el acontecimiento! ¡Salut! ¡Salut!
– Hay algo que siempre he querido saber… – Inquiere con curiosidad y ojos entrecerrados, en esas dudas existenciales de un borracho. – ¿Es muy distinto? Digo, ¿El estar casado? –
Dean comienza a reír por el comentario de Vincent, está convencido de que así lo es, para él Vincent sería el mejor hermano del mundo. Asiente, sabe que eso es lo que pasa entre familia, no siempre lo había tenido en su vida, quizá podía contar con sus dedos los momentos que sintió esa sensación cuando era pequeño, y siempre que pasaba era una reacción directa a sus abuelos. — Siempre podrás hacerlo, Vince. Yo haría lo que sea por ti, claro, no podría hacer mucho que tú sí, pero bueno, puedo ser útil. — Le guiña el ojo agraciado con una sonrisa sobre su rostro.
— ¡Eso sí que es algo nuevo! Puedo eliminarlo en mi lista de imposibilidades cumplidas. — Levanta su mano para comenzar a escribir en una lista imaginaria una flecha, cumpliendo una tarea más, soltando a reír por su broma. — Pero te ves bastante bien, Vincent. — Asiente. Ladea la cabeza esperando la pregunta, curioso. Baja la cabeza y piensa un momento, niega con la misma. — No, sé que es una unión que hace fuerte la promesa que se tiene con una persona, pero no es distinto, sigo sintiendo lo mismo por Ashton, él será el amor de mi vida, sin boda o con boda eso no cambiaría. Creo que casarse es una forma de llevar esa promesa a algo más fuerte, pero esa promesa sigue siendo la misma, el amor sigue siendo el mismo. — Espera que la explicación pueda entenderse.
This is forever || Dashton Wedding
Después de los anillos venían los collares, era algo que habíamos decidido entregarnos juntos porque le di una breve explicación de ello pero quería hacerlo especial, así que lo pude ver inclinarse pero decido ponerme a su espalda, es así como debe entregarse un collar a la persona que realmente amas, pero a diferencia de los votos, necesito entregarle otra parte de mi vida que resulte más personal y solo pueda escuchar él — Amor, te entrego este collar porque será la protección de tu cuerpo, cuando a un lobo le arrancan su cuello es cuando su vida acaba para siempre, puedes revivir pero no siendo la misma criatura, por eso te entrego esto porque yo quiero ser tu protección, nunca dejaré que te toquen ni a mi ni a mi hijo, quiero que sepas que te amo con todo mi corazón, como nunca había amado antes. Tu sencillez y carisma me hacen sentir como de otro planeta, eres el hombre que siempre soñé y por eso te entrego mi parte de lobo Omega porque será mi parte animal la que quiero que te proteja, me aceptaste de esta manera y yo te aceptaré de la tuya, quiero ser el mejor lobo para ti, se que mis ojos azules representan que he asesinado y no sabes cuanto lo lamento, pero mis garras jamás te tocaran, jamás dañaran tu bello rostro ni el de mi hijo, nuestro hijo, quizá la vida diga que somos muy jóvenes para comprometernos pero por eso te entrego este collar de lobo, porque cada luna llena es un peligro, un peligro donde tu serás el que me saque de ella, sé que jamás me dañarías, lo de la luna de sangre fue un accidente. Un lobo es fuerte, audaz, rápido, astuto y bastante feroz pero no necesitaste ser un lobo para ser todo eso, eres fuerte porque además de los músculos de tu cuerpo, sobreviviste todo este tiempo solo, me han dicho que has entrenado para prepararte ante cualquier riesgo y sé que quizá es por protección propia, pero aun así no dejo de pensar que algo tengo que ver con eso. Eres audaz porque eso implica ser inteligente y analista ante todo, pero eso no necesita explicación porque si lograste conquistarme entonces ya eres todo un genio; Rápido porque nunca te detienes a a las adversidades y siempre tratas de hacer las cosas lo mejor posible aunque no lo desees pero sobretodo eres feroz porque defiendes lo que quieres… yo quiero ser eso que defiendas como yo te defenderé a ti. Te amo mi pastelero insoportable y te entrego este collar como símbolo de proclamarte miembro de mi manada para la eternidad, prometo protegerte, ser tu Beta, defenderte y pelear antes de que la muerte nos separe, porque si algún día muero, quiero que sea a tu lado, tú sobre mi costado sonriéndome diciéndome que todo estará bien, yo Ashton Winston acepto casarme con el hombre más guapo del universo, acepto casarme con Dean Claimford, el homosexual, pastelero, sin estudios, adinerado, simpático y sonriente. Seré el lobo que te proteja por la eternidad —
Quería abrazarlo por detrás y quedarme así por siempre pero se que lo que vendría sería mejor, no sin antes inclinarme hacia mi hijo y ponerle un collar también, uno que tenía la forma de un mono de nieve porque eso me ayudaba a recordar a mi pastelero siendo un completo niño, los días que pasó solo y que hubiera deseado estar con él, por eso ese collar representaba nunca dejar solo a mi pequeño, cuidarlo y estar los tres juntos jugando sobre la nieve como tanto les gusta — Este es para ti pequeño lobo — Menciono mientras lo pongo alrededor de su cuello con delicadeza para que no apriete. Me alejo en cuanto lo hago para continuar con el acto posterior de la ceremonia: El beso.
Podía decir que un beso era lo mismo de sus labios pero mentiría porque ambos hemos esperado tanto por esta clase de beso, el sincero y que te une, pocas veces lo das frente al altar ya que solo así funcionan las cosas de una manera más romántica — Aunque sea frío, tu sabes que eres el peor por sacar mi lado más cursi, te amo — Exclamo mientras el se acerca para rozar mis labios, unirlos en amor eterno y poder consumar nuestro compromiso, por fin Dean Claimford era mi esposo, sé que jamás me arrepentiré de eso. Lo tomo de la nuca y comienzo a llorar un poco, aún cuando no debía hacerlo porque ya había asado pero me sentía tan feliz, lo amaba, era el hombre de mi vida y nadie me lo arrebataría — Me has hecho tan feliz — Menciono alejándome un poco pero dejando mi frente pegada a a la suya — Tú eres mi sueño hecho realidad, nunca pensé que podría ser feliz hasta que llegaste tú, no quiero separarme de ti nunca, mañana despertaré a tu lado sabiendo que eres mi esposo y no temeré porque alguien más me robe esa sonrisa pero a la vez, sé que nuestro pequeño quizá duerma con nosotros, al fin le daremos un techo, un hogar con unos padres que lo quieren, por eso te amo, por tu buen corazón debido a que se que serás el mejor padre y lo primero que quiero que hagas ahora como mi esposo es sonreír, hay que sonreír porque somos felices — Me acerco de nuevo a él mientras le dedico un beso quizá más apasionado, esperé todo el día por ello y no soportaría un momento más sin perderlo.
Después de la unión, Beth y Aiden se acercan a ponernos un lazo que conformaba nuestra unión cerrando de esa forma el ciclo, la pareja lo ponía de manera delicada para demostrar a los recién casados, aunque sé que ellos terminarán de la misma forma algún día. No suelto la mano de mi esposo porque necesito tenerlo cerca, solo de esa forma me sentiré vivo, ¡Estamos casados! — ¡ESTAMOS CASADOS! ¡DEAN CLAIMFORD ES MI ESPOSO! ¡DEAN CLAIMFORD EL HOMBRE MÁS MARAVILLOSO DEL UNIVERSO ACEPTÓ SER MI ESPOSO! — Grito para dedicarle una sonrisa, me siento feliz pero se que aún faltaba un poco más — ¡Los que lo deseen, la fiesta seguirá en el casino para ver el vals de los novios! Más bien, de los esposo, de mi esposo Dean Claimford, quiero que todos sepan que ahora estamos unidos y que este hombre quizá no me pertenece, pero sepan que seré el más celoso porque no pretendo compartirlo con nadie ¡Te amo Dean Claimford! — Y sonrío mientras un par de lágrimas van por mi alrededor porque ya no importaba, tenía al hombre de mi vida y eso importaba más que cualquier opinión.
Me separo de sus labios pero nuevamente siento sus suaves labios unirse con los míos de una forma más pasional, lo tomo de la nuca para intensificar un poco el beso, esperé todo el día por ello, esperé la mitad de mi vida para conocerle, para saber que le amaba, para confiar en él y saber que lo quería en mi vida sin importar lo que tomara, le amo más que amaré algo en mi vida, daría todo para protegerle, para mantenerle a salvo de todo peligro que nos rodea, criaturas más fuertes, manadas de lobos enemigos, cazadores poderosos, la naturaleza, el destino; Daré mi vida para proteger a mi familia, y eso es algo que no cambiará nunca. Me separo lentamente de sus labios y lo miro directamente al rostro, apenas puedo respirar, pero son sus palabras las que me dan ese aliento que pone en marcha mi cuerpo. — Tú me haces feliz cada día, en cada momento me siento bendecido por tenerte en mi vida, tú eres mi felicidad, Ashton. — Acerco mi frente para quedar mirando a sus ojos, siento la mano de Oliver sujetarse a la mía, lo miro sutilmente, el collar que mi esposo le dio era realmente hermoso, ahora estábamos los tres juntos, no había nada más que hacer más que ser felices, esos dos hombres eran mi vida, Ashton es mi persona, no desearía nada más en el mundo.
— Estaré contigo hasta que la vida decida que es la hora de decir adiós, no me alejaré de ti en ningún momento, aunque lleguemos a pelear me quedaré ahí, te lo prometo, Ashton. Ustedes son mi familia, siempre me quedaré con ustedes, mi vida son ustedes. Los amo demasiado. — Dejo un pequeño beso en la mejilla de mi Omega y sacudo los dorados cabellos de mi hijo con mi mano.
Mi risa sale de mis labios cuando Ashton comienza a gritar, me parece lo más adorable del mundo, la emoción en su mirada, esa expresión en su rostro que me hace sentir como la primera vez que vi sus ojos.
— ¡Te amo como nada más en el mundo, Ashton Winston! No serás el único celoso, porque ahora eres mi esposo, sólo yo puedo tenerte, seguramente tus alumnos estarán decepcionados, pero no te compartiré, eres sólo mío. — Oliver levanta sus pequeños brazos indicando que quiere ser cargado, así que lo levanto con una sonrisa en mi rostro. — Bueno, una parte es de Oliver, pero esa es la de padre, esa es toda tuya, campeón. — Con mi otra mano tomo la nariz rosada de mi pequeño y la aprieto suavemente, provocando la risa de mi hijo.
Comenzamos a caminar para llegar al casino, apenas puedo recordar el decorado del lugar, todo me parece con más color, el cielo que se torna en ese azul oscuro parece más profundo, como tener un mar en el cielo que te incita a entrar en él y buscar los tesoros ocultos; las luces que están en los árboles para llegar al casino sin ningún problema me recuerdan a las velas que puse en la arena de la playa, pero ahora incluso su luz es más cálida, esa distinción de tonos en las flamas me llenan de luz. Oliver sigue en mis brazos y comienza a jugar con mi corbata de moño, eso me provoca reír, giro la mirada para ver a Ashton. — Mi amado esposo. — Bajo la mirada porque estaba deseando decir eso, sé que es algo infantil necesitar decirlo para satisfacer esa necesidad de llamarle así, pero ese hombre sabe con quién se ha casado, un pastelero demasiado infantil pero que daría todo para hacerlo sentir como el único hombre amado sobre la tierra.
Las luces aumentan en el pasto, estamos cerca del casino y muchas personas se pueden ver por los cristales, la entrada está decorada con telas largas que lo rodean de manera elegante, me encanta éste lugar, es la forma en que tiene tantas cosas que me recuerdan los momentos que hemos pasado, desde el estilo de la pista que parece a la de la primera vez que nos vimos, claramente sin tantas luces de club y con más blanco, pero me da ese recuerdo, todas las flores en el jardín me recuerdan a casa, la casa que Ashton eligió para vivir juntos.
Entro junto a mi esposo y Oliver en mis brazos y todas las miradas de las personas sentadas en las mesas se dirigen hacia nosotros, con mi mano libre tomo la de Ashton, el fotógrafo comienza a hacer fotos de nosotros, agradezco que no use el flash porque así todo es más discreto y no puedo ver todo a mi alrededor sin esa luz cegando nuestros ojos. Cientos de rosas decorando el interior, pero aun así lo único que quiero ver es la mirada de mi ahora esposo. — Te amo, Ashton. — Tengo la necesidad de decirlo, pero necesito decirlo más fuerte. — Te amo, Ashton Winston. — Lo dijo con un tono de voz más alto, quiero decirlo diferente así que comienzo a caminar para estar en medio de la pista, puedo ver el pastel, es lo suficientemente grande para dejarnos de altura por lo menos medio metro. — Te amo, Ashton Winston y pasaré toda mi vida diciéndote eso, te quiero demasiado sin importar qué deba hacer, lucharé contra todo para vivir por ti, quiero tanto para nosotros, apenas inicia y ya siento que estoy en el cielo esperando por que una clase de ángel o algo me diga que ya he tenido suficiente amor y felicidad para ser un simple mortal. — Niego con la cabeza y Oliver se baja de mis brazos, porque sabe qué momento es, porque quiere un vals familiar pero no antes de ver a sus padres en su primer vals de casados. Sigo negando con la cabeza. — No puedo creer que seas mi esposo. ¿Qué hice tan bueno para tenerte? — Porque realmente no lo comprendía. — Quiero quedarme aquí, contigo, para toda mi vida. —
So I’m married || Wedding
Sonrió de lado escuchándole —Si, no todo es color de rosa, pero me alegra oír eso— Asintió sonriendo ante el comentario y soltó una pequeña risa al escucharle mientras lo veía —Oh ya, entonces es una receta familiar y si, sin duda tu mejor pastel, bueno aparte de que amo las cosas dulces y los postres, todo eso—
Rio brevemente y camino a su lado, a la mesa en donde estaba el pastel y volteo a verle cuando pregunto —Es alguien nuevo en mi manada, es de esas personas enigmáticas y que dan ganas de conocer, el por qué son asi, con un corazón tan cerrado y creen que nadie debería amarlos, tan atormentados— Rio ligeramente por la explicación y se rasco la nuca —Tal vez soy yo y mi gusto por los hombres raros y complicados—
— Si todo lo fuera sería aburrido, incluso algunas aventuras son necesarias para sentirse vivo. —Se encogió de hombros, claro que era peligroso vivir en un mundo como ese, pero también tenía su emoción, la necesidad de querer hacer algo para cambiar lo que pasaba. Asintió. — Justamente eso, ya somos dos, Aris.— Embozó una sonrisa. La descripción que le da Aris le da un nombre en mente a Dean, pero no lo dice porque realmente no quiere decir cosas que quizá el hermano de su esposo no aprobaría, apenas le conocía y no estaba seguro de su reacción. — Ya veo, ya supongo que es nuevo en la cuidad, ¿no? — La curiosidad de Claimford sería algo que nunca cambiaría. — A veces las personas tienden a tener muros a su alrededor para que no los hieran más, es lo que te hace el dolor, te cambia. — Asintió con la mirada un poco más pensativa. — Algo normal y fácil no sería algo bueno o interesante, Aris. Lo he aprendido. — Sonrió.
So I’m married || Wedding
Sonrió de lado al escuchar las palabras de Dean y asintió —Bien dicen, si quieres el arcoiris tienes que enfrentar la lluvia— Cito una de sus frase favoritas y que quedaba muy bien con la situación. Se rió ligeramente y se lo quedo viendo —Gracias Dean, yo también espero que todo salga bien, pero mejor no adelantarme a los hechos—
sonrió de lado y asintió mientras le escuchaba, noto que el pequeño miraba a alguien comiendo el pastel y rió ligeramente —Ok, aun así, siempre estará en pie el ofrecimiento y bueno, creo que alguien quiere pastel—
Rió viendo al pequeño el cual le sonreía de vuelta —No lo culpo, te quedo muy delicioso, Dean. En serio, es el mejor que eh comido— Sonrió divertido y amable
— Yo creo que fue una tormenta, pero sí, es más o menos apegado a ese dicho. — Asintió, realmente veía ese arcoiris que mencionaba Aris, todos los colores resplandecían en su interior, nada fue otorgado sin luchar, razón para sentirse mucho más feliz de haber conseguido casarse con su ahora esposo. — Sé que todo estará bien, habrán cosas malas, pero nada que no podamos resolver juntos, Ashton y yo... Estamos para el otro. — — Y te lo agradezco, quizá use el favor alguna vez. — Miró a Oliver mientras Aris mencionaba el pastel, seguramente todavía quería saborear esa delicia, claro que después de tantos cupcakes era complicado querer pastel, pero no era cualquier pastel, Dean había perfeccionado la receta de su abuela, una Diosa de la pastelería.
— Aceptaré tu cumplido, Aris, normalmente no lo hago con otra cosa, pero sé que es el mejor pastel, me costó bastante terminar la receta de mi abuela. — Asiente, recordando que se tardó casi un mes de experimentar, complicado por su pierna, pero no se daría por vencido. — Ahora creo que Oli quiere un poco. — Caminando a la mesa que estaba a un lado, sin dejar de mirar a Aris. — ¿Y esa persona quién es? — Dijo curioso.
This is forever || Dashton Wedding
Cualquiera estaría apto para decir que esta boda resultaba bastante diferente a cualquier otra, empezando por el hecho de todas las breves interrupciones que estabamos realizando, me costaba bastante tener que aguantar para poder estar cerca de mi futuro esposo pero valdría la pena, yo sé que valdría la pena. Me hacía una grata emoción el hecho de poder verlo tan feliz, siempre lo estaba pero ahora podía saber que eso era gracias a mí, por primera vez sentía que algo hice bien, casarme con el hombre que todo mundo desea tener, alguien que te comprenda y te haga sentir como la mejor persona de todo el mundo, soy un héroe para él, me lo dice la mayoría del tiempo, soy su compañero de aventuras, todo eso es lo que quiero para mi vida, necesito a Dean Claimford en mi vida porque es mi adicción, sus besos me aniquilan cada vez que rozan mis labios, su cabello tan perfecto y su cuerpo tan fuerte que me protege como si fuera el animal más indefenso, que dentro de todo soy un animal, pero a veces siento que en lugar de yo protegerlo a él es el pastelero el que me salva a mí.
Siento su respirar al estar cerca de él, no necesita decirme que quiere seguir conmigo porque sus ojos de inocencia lo decían todo ¿Cómo no pudo tenerme como su novio antes? No quiere decir que me arrepienta de mis relaciones pasadas pero llegó en el mejor momento, cuando más perdido estaba, nunca lo esperé y el destino me enseñó que podía lograr lo que quisiera, sin ocultarme, sin impedimentos, esa vez yo hacía todo por mí mismo, lo escogí para que fuera el hombre de mi vida. Me alejo porque no era el momento del beso, ese que hemos estado esperando porque mi piel tiembla cada vez que lo veo, puedo sentir como el oxígeno de mi sangre se debilita cada vez más porque el castaño era como aparato circulatorio, sin él muchas cosas no serían posibles así que ambos nos complementábamos, sin uno el otro no era perfecto, nos necesitábamos a ambos para poder sentirnos en total plenitud.
Escucho al padre decir aquellas palabras, sé que es la hora de entrega de anillos pero eso le corresponde primero a él, sería el que inauguraría nuestra nueva unión y al fin podría llamarme su esposo, pero antes de hacerlo observo como va por su guitarra, sin siquiera haber hecho o dicho algo, pongo mi mano sobre mis labios, quise morderla para aguantar un poco pero no pude hacerlo, mis ojos azules se veían cristalizados por unas lágrimas que comenzaban a formarse. De muchas maneras me hizo recordar a cuando lo conocí, la gente dice que nunca conoces a las personas realmente hasta que convives con ellas, me di cuenta que Claimford no era un alma inocente o buena en su plenitud, me di cuenta de sus defectos pero fueron esos los que me enamoraron, no podría pedir otro hombre, sería el mejor padre para mi hijo, seremos la familia feliz.
De pronto, comienza a agradecerme un poco por su sentir, a recordar cómo se sentía cuando me conoció pero es la canción que viene después lo que me hace expulsar de mis lagrimales las pequeñas gotas que demostraban mi felicidad, la canción era magnifica porque reflejaba nuestros primeros días cuando nos sentíamos raros el uno con el otro, era amor, pero eramos tan inexpertos en ese aspecto que seguramente nos comportamos como unos tontos. “Jamás rompería tu corazón” Me digo a mí mismo al escuchar sus palabras, creo que sería una de las cosas que no me permitiría hacer, por eso lo tenía en matrimonio, es lo más especial que conozco que puedas entregarle a una persona, tu amor eterno y que disfrute de ti en todos tus aspectos pues de solo imaginar que ese hombre estará esperando por mí en casa me hace saltar de alegría, lo cual se hacía evidente con mis lágrimas que no pararían quizá hasta el final de la boda. Poco me importaba si mi dignidad o ego estaba perdido en ese momento porque Dean Claimford lo merecía todo, incluso hasta más de lo que yo podía darle, de eso todos estamos seguros.
No puedo decir muchas palabras pues el acto debía continuar pero él sabe que con solo una mirada puedo agradecerle lo que hace para mí, de muchas maneras se lo agradecería y sería amándolo cada día. Después de la canción, la entrega de anillos se hace presente, Oliver viene tan guapo como un digno hijo de nosotros, para mí sería el más bello y guapo de todos, era un niño sensacional y nadie podría negármelo, a su vez, Dean toma el anillo a la par de mi mano, está un poco temblorosa porque hasta este punto es demasiado lo que puedo expresar, pero sus palabras me resultan bastante bonitas, no podría no amarlo, lo quería por siempre.
Al terminar, sé que es mi turno así que tomo el anillo que tenía nuestro pequeño y comienzo con los votos que debían decirse — Cuando le revelé a mi padre mis preferencias, él me dijo que nunca dejaría de ser su hijo bajo ninguna circunstancia, que así como deseaba una mujer antes de saberlo, ahora me deseaba encontrar un hombre que me respetara, amara y no me hiciera sentir mal en ningún aspecto, que merecía lo mejor porque soy un hombre que tiene mucho para dar. Aceptar que soy el mejor partido para alguien es una mentira total pero me alegra saberlo que no lo soy porque de esa forma la competencia no era demasiada, con eso me refiero a que solamente hubo un hombre que realmente se quedó conmigo sacrificando cosas de sí mismo, ese es el mayor regalo que puede darte alguien. Como un hombres solitarios que solíamos ser, fuimos bastante tontos al no distinguir entre amor y amistad, creo que nos daba miedo sentir algo el uno por el otro, tú eres tan animado, vivaz, inteligente, solamente vives de la pastelería y yo soy serio, gruñón, tengo una carrera universitaria, soy profesor y debo cumplir con horarios estrictos así que venimos de mundos completamente diferentes pero creo que eso es lo que nos unió, somos dos polos opuestos, aprendimos cosas de la vida que nadie más podría hacerlo. Recuerdo ese ángel que hiciste en la nieve cuando nos vemos aquél día de la fiesta, lucías como todo un niño vuelto loco por la felicidad y me contagiaste, desde ahí supe que te necesitaba, verte se convirtió en algo que debía hacer diario, besarte es como la comida, necesitas tener a diario los labios de Dean Claimford para sentirte vivo de nuevo y creer que tu felicidad será eterna pero sé que siempre te digo que tu sonrisa es lo que más me gusta aunque ¿Te has preguntado el por qué? Nadie había sonreído así por mí antes. Tuve una relación hace tiempo, aquél hombre que perdí pero fue distinto, ambos nos conectábamos pero contigo es distinto, estuve muchos años de mi vida solo, creyendo que así debía morir pero cuando te vi sonreír aquél día supe que era algo contagioso, irradias felicidad a todas las personas que te conocen, por eso siempre creo que nos odian, porque tengo al hombre más alegre del planeta pero además, eres el papá de mi hijo. No tengo ni idea de cómo nos irá con esa etapa pero sé que tú me ayudarás con eso, me instruirás y dirás como debo hacerlo porque no hay un manual pero ambos somos un equipo, quiero que seas el padre de mi hijo. Tampoco es necesario que andes por ahí utilizando el apellido como tuyo, claro que me encantaría que todos supieran que estás casado conmigo pero siempre nos ha gustado mantener las cosas en privado y mientras yo sepa que volverás a nuestra casa a cenar con tu familia, nada me pondrá más feliz — Tomo su mano y la beso, una forma de darle el respeto que merecía mientras comienzo a introducir el anillo — Yo Ashton Winston, prometo amarte, respetarte y cuidarte hasta el último día de mi vida, prometo protegerte de todo mal, que nada de lo que trate de dañarme te dañará a ti, prometo cuidar de nuestro hijo con todas mis fuerzas y traer el sustento a casa, trabajaré a diario para que tengan lo mejor, prometo nunca alejarte de tus ideales, que seas feliz, complementarnos el uno al otro, prometo que mi amor de forma sentimental, todo lo mío será tuyo, prometo ser el héroe que tanto quieres pero sobretodo, prometo nunca borrar la sonrisa de tu rostro. Te amo Dean Claimford y desde hoy te proclamo mi esposo para la eternidad —
Sé que debo soltar su mano, me provoca una adicción su tacto, pero contra mi deseo lo suelto para que pueda seguir con la ceremonia. Ashton y yo tenemos algo por revivir los momentos que hemos compartido, creo que es maravilloso porque de la misma manera en que sentí todo eso cuando pasó, vuelvo a sentirlo en mi piel, cada roce con el viento, con su piel; Ese día en la nieve fue uno de los mejores que he pasado, claro que discutimos, pero no fue por algo que nos separara, sino algo que nos daba miedo y eso era confiar plenamente en el otro, dar todo lo que soy al hombre que está frente a mí, me arriesgué a amarle completamente y sé que nunca me arrepentiré por haber tomado esa decisión, sino que todo lo contrario, me siento más que feliz por darle mi corazón, por compartir mi vida con la suya, por unirme con él en este momento, apenas puedo controlar mi respiración pero mi corazón es como un animal salvaje y no puede controlarse a amar a mi lobo gruñón.
Sé a lo que se refiere tener miedo a amar tanto, perderse en alguien es como firmar un contrato sin saber el destino, sólo esperando que lo que suceda se convierta en algo maravilloso, pero con el pensamiento de que puede terminar rompiendo una parte de ti, es un riesgo que se debe de tomar en un juego tan peligroso pero lleno de felicidad como es el amar. Mis lágrimas regresan a mis ojos y no puedo evitar que caigan por mis mejillas. Levanto mi mano para que el anillo entre a mi dedo anular, tengo que morder un poco mi labio para no comenzar a reír de felicidad, es algo que me pasa todo el tiempo, caminando o en el auto, comienzo a pensar en mi amado y no puedo evitar de sonreír, reír, sentir que estoy en el mejor sueño posible. El anillo se encuentra en mi dedo y sólo asiento por las palabras de Ashton, sé que así será porque sin importar lo que hemos pasado, mi sonrisa sigue como siempre, puedo culpar a Ashton Winston por mi felicidad.
Normalmente eso sería parte del final para que el hombre que nos casa diga que podemos culminar la ceremonia, pero parece que en la nuestra todo es diferente, tomo el collar en mi manos, ese collar que me recuerda a Ashton, el que me tiene único a él simbólicamente, me acercó lentamente para ponerlo en el cuello de mi amado, son sutileza lo introduzco por su cabeza y lo dejo colgando en su pecho, puedo ver la felicidad que me da que lo lleve puesto en mis manos temblorosas, mis lágrimas y mi sonrisa de tonto.
Espero para que Ashton haga lo mismo y me inclino un poco para que no tenga problemas con ello, pasan un par de minutos y sé que ahora estoy casado con ese hombre, es extraño pensar que hace unos minutos no lo éramos, nada cambia realmente, mis sentimientos siguen siendo igual de fuertes, mi confianza en él sigue en sus manos, pero ahora todos saben que mi amor por Ashton Winston es más grande que el universo en su conjunto.
El hombre levanta ambas manos en señal de sus últimas palabras; — Oficiante podemos declarar a Ashton Winston y Dean Claimford, en virtud de los poderes que me confiere la legislación del estado de Detroit, los declaro unidos en matrimonio. Muchas felicidades y para finalizar la celebración del amor en su estado más poderoso, pueden besarse. —
Momento se sella el trato, que culmina una etapa para dar inicio a otra, puedo sentirlo como una clase de nuevo nivel, tengo al mejor esposo del mundo, al pequeño más adorable como mi hijo, mi familia unida al fin; Desde que mis padres murieron hubo un sentimiento en mí de que nunca volvería a sentirme parte de mi propia familia, claro que mis abuelos son mi familia, peor no es lo mismo, ellos estaban ocupados de tratar de darme todo, no es lo mismo que tener a tus padres, pero ahora siento que toda la esperanza perdida regresa a mí, doy un paso para quedar frente a Ashton, le sonrío y suspiro con un sonrojo sobre mi rostro. — Ashton, creo que está claro mi amor por ti, te amaré por siempre. —
La noche se acerca porque la luz comienza a ser más tenue en esos tonos azulados que indican que pronto finalizará la luz del sol, pero aún nos da sus últimos rayos anaranjados de manera suave y cálida. Lentamente rodeo a mi esposo con mis brazos y lo miro a los ojos, mi mano derecha está en su espalda baja y la izquierda directamente en su mejilla. Cierro la distancia con un beso dulce pero me provoca esa electricidad que nada más me hace sentir, es así como debe sentirse cuando estás con el amor de tu vida, con tu persona, prometiendo una vida juntos, prometiendo amor interminable ante todos los que amas y conoces, mi corazón se siente estallar pero mis labios sobre los suyos son como una conexión antigua, estoy seguro que en todas las fases de la historia ambos terminamos juntos, una creencia que siempre he tenido en verdad, cuando dos personas se aman de esa forma trasciende a la historia, al tiempo, al futuro y el destino, porque somos uno para el otro, estamos destinos a permanecer juntos, le amo, le amo, por todos los Dioses existentes, amo a Ashton Winston, mi amigo, mi familia, mi esposo.
Party all the time [Dashton Wedding]
La otra persona conocía su nombre y cuando su mirada captó al joven, lo recordó pero era pésimo con los nombres, pero llegó a su mala memoria el hecho de que le había intentado dar algunas clases de fotografía, podía recordarlo, así que le dedicó una gran sonrisa al otro animado de encontrarse con una cara conocida pero su entrecejo se frunció ante las palabras dichas por el otro—¿El novio?- preguntó extrañado, mientras lo miraba con mayor atención —¿Te has casado?- exclamó abriendo mucho los ojos —¡ENHORABUENA!- gritó el inglés mientras le daba un fuerte abrazo, no tenía idea de que él era uno de los novios pero era buen encontrarse con él.
—Entonces te tomaré una fotografía a ti y cuando encontremos al otro novio podré tomarles una foto juntos- pero se sentía como un logro el hecho de haberse encontrado con uno delos novios —Y creo que nunca me verás sin una cámara- porque Miller raras veces se encontraba sin una, aunque la suya la había perdido en el accidente, cosa que aún le dolía —¡Felicidades!- dijo animado, realmente le había animado el hecho de saber que era uno de los novios.
— Así le llaman, así que sí, me he casado. — Bromea el castaño, hacía tiempo que no veía al fotógrafo, de hecho desde el viaje. — Muchas gracias, cuando el momento llega simplemente te sientes genial. — No esperaba el entusiasmo de Tony pero no lo renegó, apretó con sus brazos para responder a su abrazo, riendo un poco por su manera de reaccionar.
— Me parece genial, aunque creo que todos prefieren tomarse una foto con ambos, supongo que es natural en una boda. — Siendo que hacía después de la ceremonia todos se levantaron para una sesión de fotos, cámaras, teléfonos. — Estoy haciéndome a la idea. — Mirando la cámara que mantenía en su poder. — Gracias, Tony. — En ese momento pasa uno de los meseros con una bandeja de copas, Dean toma una. — ¿Y vienes acompañado? —
So I’m married || Wedding
Sonrió feliz ante las palabras de Dean y le dio una palmada en el hombro —Gracias Dean, no solo por invitarme y darme ese honor, sino también demostrarme que todos pueden llegar a ser felices si lo buscan y pelean por su amor…Creo que sone algo cursi, pero es verdad— Soltó una pequeña risa y se rasco detrás de la nuca, al ver esa imagen soltó un pequeño suspiro, pues el aspiraba algún día a tener igual un hijo y un esposo, recupero su atención a lo que Dean pregunto
—Oh pues no se, no creo que alguna de esas opciones sea adecuada, apenas y si tengo un día de conocerlo— Seria muy raro decirle que esa persona era, ahora actualmente su cuñado, hermano de su esposo y sonrió asintiendo, ríe ligeramente con el
—No creo, digo a tu pequeño al parecer le encanta decir su nombre completo, tu también te acostumbras— Le sonrió a ambos y el peque le sonrió de vuelta —Se que lo harán y se que no lo descuidaran, pero si necesitaran realmente que alguien lo cuide, ya sea por que no pueden llevarlo con ustedes a algún lado o les surge algo urgente, puedo cuidarlo cuando quieras— Sonrió amable y sincero
Nego con la cabeza. — No hay nada que agradecer, eres mi amigo, Aris. — Realmente se tomó un poco por sorpresa el comentario del Beta, pocas veces le ahbía escuchado expresarse de esa forma respecto al amor. — Sólo un poco, pero es indicado; Así es, todos debemos pelear por amor, es lo curioso de el, puede ponerte muchos obstáculos para obtenerlo, pero al final vale la pena. — Paso mi mano sobre su hombro para darle confianza, sin importar las palabras, la expresión sincera de los sentimientos siempre es algo que el pastelero aprecia. — Entonces sí es alguien, ya veo. Espero que todo salga como deba de salir, te diría que como lo planeas, pero por la experiencia sé que muchas veces los planes no salen y es mejor dejarse llevar un poco. — Claro, ser espontaneo en algunas ocasiones pero de la misma forma ver tu futuro.
— Bueno a él siempre le habían dicho Oliver, así que escuchar algo nuevo no es tan complicado. Para mí será muy divertido que me llamen señor de Winston, pero me gusta. — Asiente con esa sonrisa en su rostro, saber que ahora podían llamarle así era un clase de privilegio. — Te lo agradezco, Aris, pero no creo que pueda alejarme de él, es mi hijo, quiero pasar todo el tiempo que pueda con él. — Dijo seguro y amigable.
Will you still love me tomorrow? || Dashton Wedding
This is forever || Dashton Wedding
Ver aquél rostro lleno de un par de lágrimas le era como sentir su corazón destrozado pues no necesitaba de lágrimas para saber que era bueno en algo, eso podía notarse en las acciones y actos de los demás pero con su prometido era diferente, él siempre daba una cara ante el mundo, una de pureza donde reflejaba que siempre sería la persona más buena del mundo pero en realidad, ambos conocían sus lados opuestos, lo había visto completamente destrozado, lo había visto presionado e incluso quejarse de alguna persona pero aun así esas eran cosas personales que no podrían descubrir los demás porque eso solo quedaban entre nosotros, como un secreto de confesión, te vas con el hasta la tumba o decides romper con esa promesa cuando abres tus labios para pronunciar algo tan secreto, siendo por ese motivo no dudo en sonreír pues es lo único que puedo hacer, tener a nuestro hijo era tener una adoración tan grande que poco nos costaba mostrar pero mucho nos faltaba para hacer, me gustaba cuando éramos dos desconocidos conociéndose pero amo más ser tres y ser conocidos porque así seremos desconocidos ante nuevas adversidades pero juntos seremos grandes el uno para el otro.
Escucho las palabras que siguen, es el momento de aceptarnos el uno al otro, faltaban cosas como la entrega de anillos, la unión a través del lazo, faltaban muchas cosas más pero este era el momento más importante porque es donde comenzabas a cambiar tu vida por algo aún más distinto de manera que estarás con alguien a quien respetarás por siempre, al menos eso pensaba yo, siempre he sido de la idea de que todo acto de amor hacia una persona debe ser eso, para una única persona por eso esperé tanto para este momento, porque quería estar seguro pero eso podía confirmarlo cada día de mi vida que despertaba ante el sonido de sus palabras, sus miradas y ese cuerpo que rodeaba al mío, Dean nunca ha sido malo, no quiero compararlo con mi padre porque no es lo correcto, pero con ambos me sentía seguro y eso es algo que había perdido, ser seguro de mí mismo como ahora lo soy.
Comienza diciendo su discurso y eso me hace vibrar, mis mejillas se sonrojan mientras mis manos sudan, ¿Realmente pensaba eso de mí? Era demasiado bueno, nunca pensaría que acabaría con él así que por ese motivo confiaba en cada una de las palabras… hasta que escucho el “´sí, acepto”. Por un momento guardo silencio, el aire es lo único que puede escucharse, mi mirada se pierde en el rostro de Dean pero no le estoy observando realmente porque por un momento se siente perdida. Puedo escuchar de nueva cuenta el discurso del oficiante que exclama si estoy dispuesto a aceptarlo pero me quedo callado, es como si me hubieran paralizado por un momento pero no, esta vez no había flechas sobre mi cuerpo, realmente había sufrido un trance en el que mi vida era tan distinta y no podía creer lo que estaba haciendo porque jamás hubiera creído que alguien quisiera casarse con Ashton Winston, podrían sentirse atraídos hacia a mí pero nunca nadie me vería como algo más formal, pocas personas me veían como un confidente.
“¿Ashton…?” Replica el padre, o sacerdote o lo que sea que fuera, realmente nunca entendí como se les debía llamar a los que te casan ya que solo por la iglesia eran padres pero eso no importaba ahora, estaba tardando demasiado así que solo me limito a dar una respuesta — No acepto casarme con este Dean Claimford — Digo a secas mientras le dirijo una mirada a Dean de manera seria, puedo sentir como su abuela incluso se pone de pie a punto de querer darme una bofetada, inclusive algunos solamente ríen y algunos otros se quedan preguntando si hablo en serio o bromeo, pero estaba hablando en serio.
— Hay algo que quiero que todos sepan acerca de mí… — Porque era un momento adecuado para confiar en uno mismo y si algo debía entregar al hombre con el que me casaría era soporte eterno — Son pocos los viejos conocidos que tengo ahora cerca de mí pero cuando estaba en la ciudad solía andar por ahí llamando “gorda” “zorra” “tonta” “idiota” “pordiosero” “pobretón” “basura” “asqueado” “escoria” entre otros apodos que seguramente personas de aquí pueden confirmar pero eso solo me llevó a perder grandes cosas en la vida, solo me importaba el dinero y el reconocimiento mundial, inclusive después de haber sufrido una ruptura amorosa no había aprendido nada porque quería ser aún más poderoso, ese hombre frío sin sentimientos, pero hay un motivo por el que no quiero casarme con este Claimford que tengo frente a mí — Dirijo una mirada a mi pequeño, era como recibir un golpe aún más intenso que una bala de acónito, en su cara podía verse un poco de tristeza, era un alma inocente y pura, pareciera que le habían arrancado el sueño de tener a dos padres cerca.
— No es este el Dean Claimford que yo quiero porque yo quiero a ese conocí el primer mes, ¿Te acuerdas cuando te visité en casa y tenías esa pijama que te dije que me gustaba demasiado? Ese es al Dean que yo quiero, infantil e irritante pero que de todas formas tenía esa dulzura. Después al segundo mes de conocernos te revelé un secreto importante de mí, tocaste mi rostro tocando cada vello fácil que me caracterizaba, tú sabes a qué me refiero, miraste mis ojos y dijiste que quizá te daba miedo enfrentarte a eso pero mientras tuvieras mis ojos azules nada te haría daño, entonces así llegamos al tercer mes, aquél Diciembre que se convirtió en mi favorito, viajamos con tus abuelos y me llevaste a aquél bosque donde solías ser un niño y no sabes cuanto me arrepiento de no haberte cuidado y protegido antes, quisiera regresar el tiempo, que no te sintieras tan solo, que me tuvieras a mí para cuidarte, decirte que estaríamos justo ahora casándonos, quizá siendo unos niños no conoceríamos exactamente nuestras preferencias pero se que nos uniríamos de algo forma, el bueno y el malo del cuento. Además, ese viaje a Canadá conocí a mis suegros, les hice una promesa de cuidarte, llevarte al altar, cosa que nunca olvidé así como estoy seguro que nunca olvidaste esas palabras mientras estaba frente a su tumba, les prometí que te sacaría de casa como mi esposo, ahora mismo estoy cumpliendo ese misterio pero ¿Sabes que ha sido lo más hermoso de aquél mes? Que conocimos a nuestro pequeño Oliver, recuerdo que no esperaste ni un minuto para hacer una broma que casi puede aniquilar a Jewel pero entonces ese niño se acercó a mí y jaló mi saco, me llamó “Papi A” ¿Sabes que hice después? Lloré en casa porque por un momento sentí que tú y yo tendríamos una familia pero me daba miedo la sociedad, siempre me ha dado miedo que porque Oliver tenga dos padres la gente pueda juzgar y no sea lo suficientemente fuerte para soportarlo, por eso me refugiaba a solas en el cuarto, puedo apostar que Jewy me escuchó alguna vez pues llegó a darme un abrazo y me dijo que ella conocía la relación del padre y madre pero que no era tan ciega para darse cuenta que yo sentía algo más por ti, siempre fue igual de ruda que su padre, entonces ahí comprendí que me estaba volviendo otro, no era el vijo Ashton Winston. — Era la primera vez que me sinceraba ante la sociedad pero era más bien para mi Dean, hacia él iban dirigidas mis palabras porque me importaba su opinión, solo él me hacía fuerte.
— Cuando comenzó este año las cosas fueron peor de lo que pensaba, te enteraste de un secreto familiar, visitaste a alguien de tu pasado, aún recuerdo como aventaste un vaso de vidrio cuando un día llegué a casa para decirte que mi madre me había propuesto perdonarme a cambio de sus condiciones, ese fue el primer día que mis ojos se abrieron, mi Dean estaba herido, lo estaba lastimando, me alejé tanto de él que sentía que lo perdía, no me habló por semanas, salimos de viaje cada quién por su cuenta y sí, se lo repito a diario pero sentía que tendríamos que dejar a Oliver en aquél orfanato, yo no quería eso ¿Quién mejor que Dean Claimford para ser padre? No sé ustedes pero yo lo veo como un niño, no como este hombre de traje, él no es de estos andares, goza de dinero y posición pero es la persona más humilde que he conocido, por eso no acepto a este Dean Claimford porque yo al único que quiero es al que está dentro de él, no al que ustedes ven sino al que yo conozco, ¡Llámenme celoso si lo desean! Pero no pienso compartir a ese Dean con nadie, éste hombre aquí ha decidido aceptarme como su esposo y ahora todos pueden envidiarme, sé que más de uno aquí ha puesto sus ojos en él. Dean… ¿Te acuerdas de aquél chico en el baile que te invitó a su apartamento? Recuerdo que me lo contaste alguna vez, ¿Te imaginas que hubiera pasado si hubieras aceptado? Nada de esto hubiera pasado pero estoy seguro que eres un hombre inteligente, sin lugar a dudas siempre esperaste a un hombre para ti y nunca me cansaré de agradecértelo, porque estos tampoco son mis votos de matrimonio, pero casar es una palabra que suena fuerte para mi vocabulario o para mi mundo, lo que yo quiero es atarme a ti, atarme a cada órgano de ti, a tu corazón, a tu piel, tus ojos, ser ambos los que nos llevemos el uno al otro, quiero que seas el padre de mi hijo, ¡De verdad quiero que seas el padre mi hijo! No puedo imaginarme procreando con alguien más, eres el padre ideal, el esposo ideal, sabes cocinar, todos te adoran, eres sensible, amas lo que haces, no hay imperfección en ti y mírame a mí, más de la mitad de las personas aquí me odian, soy un engreído, no tengo vida social siquiera pero no necesito más, solo tendré ojos de amor para ti, todo lo mío será tuyo pero además, protegeré con todas mis fuerzas a nuestro pequeño, él es mi motor, ambos son los hombres de mi vida en Tierra, solo los necesito a ustedes, mi nueva y única familia, no necesito quizá a mi madre porque ya no duele más, así que yo te lo pregunto — Caminó directo hacia él mientras lo tomo de sus mejillas, podría besarlo pero no es apropiado, solo necesito respirar de su piel tan cerca aunque quizá iba en contra de las reglas, a veces había que romperlas — ¿Aún quieres casarte con este hombre débil y que se rompe fácilmente? Porque yo acepto unirme a ti, al de la sonrisa perfecta, acepto a mi pastelero por toda la eternidad —
Apenas puedo escuchar las palabras del hombre, pregunta exactamente lo mismo que me preguntó a mí, pero parece que le está preguntando algo completamente diferente, no dejo de ver sus ojos con una sonrisa, mi respiración es tranquila aunque mi corazón late a mil por segundo, sé que éste momento es el que querré recordar toda mi vida así que no pienso perderme ni un segundo de la forma en que Ashton me mira, esa expresión que me cautiva a cada segundo, ese sentimiento que puede sentirse en el aire aunque no me encuentro en la situación para saber qué pasa exactamente con mi cuerpo o lo que siento; Hay demasiado en mí para si quiera poner en palabras lo que experimento.
Su mirada está fija, no dice nada, pasan un par de minutos y no hay respuesta por parte del profesor, ladeó mi mirada para buscar la suya pero no hay respuesta, el hombre que nos casa clama su nombre, quiero llamar su nombre, quiero hacerle ver que todo estará bien, que no hay ninguna razón para estar nervioso, sin embargo sus siguientes palabras provocan que mi corazón se detenga. No sé qué hacer, no sé realmente cómo reaccionar, simplemente estoy demasiado confundido para hacer algo, me digo a mí mismo que sólo es una pesadilla pero luego miro mis manos, están temblando y sé que no es una clase de sueño terrible. Escuchó los sonidos de personas hablando, algunas expresiones de impresión, mi abuelo se levanta de su lugar, no le veo pero sé que en cualquier momento hará algo contra Ashton, pero no puedo concebir sus palabras en mi mente, todo es borroso, pero sé que mi prometido no me dejará, no sería posible, creo en sus palabras, creo en todo lo que ha hecho hasta ahora, no me siento herido, no me siento traicionado, simplemente me siento en una gran confusión que congela mi cuerpo, pero mis ojos siguen buscando una respuesta en los mares azules en la mirada de Ashton. Todo lo que viene después sólo me confunde más, explicación que no entiendo demasiado porque mi mente sigue en esa frase, mi mente se calma y sigo demasiado confundido, mi abuela está en pie, seguramente esperando el momento en que pueda golpear al profesor; Yo sigo indagando en mi mente, ¿éste Dean Claimford?, no entiendo lo que trata de referir con ello, así que espero por sus palabras, sé que el hombre frente a mí es el único que puede aclarar mi mente, lo ha dejado en claro en cada ocasión que siento que estoy perdiendo mi cabeza.
Sé que no soy el mismo Dean de antes, todo me ha cambiado demasiado, pero sigo tratando de entender cada palabra que se conecta con la siguiente, ladeó la cabeza para idear algo en mi interior, unir cada recuerdo y sí, siento esos recuerdos invadirme, la felicidad que pasé con cada uno de ellos, pero la pregunta en mi cabeza sigue sin ser resuelta. ¿Acaso necesito un cambio en mí? Lo dudo, porque conozco lo suficiente bien a Ashton para saber que él me ha visto crecer, caer, llorar, hacerme pedazos y recobrarme pieza por pieza, sería imposible para mí creer que él necesita que cambie todo lo que soy ahora, y no lo hago, espero por las palabras indicadas, siempre he sido demasiado impulsivo, pero junto a ese hombre, soy como una tormenta que se calma lentamente.
No entiendo cómo puede ser posible que Ashton me siga viendo de esa forma, sé que he cambiado y que he dejado muchas partes de mí en el camino, pero aun así mi prometido me sigue viendo como el chico curioso en ese club por una fiesta de Halloween. Mi sonrisa se extiende, veo como mi abuela se calma y mi abuelo vuelve a su asiento, seguramente seguirán con sus ganas de golpear a Ashton por hacerles pasar ese momento, en mi caso no es así, confío en mi futuro esposo, claro, en unos minutos lo será. Miró por medio segundo al hombre que nos casará, pareciera que por unos minutos quería desmayarse, pero recobra la fuerza con esas palabras que no hacen más que sacarme lágrimas, no me importa lucir como un sentimental, lo soy, todo lo que soy lo conoce mi profesor, no hay algo que pueda ocultarle, no existe una simple cosa que no conozca de mí. Ese acepto es la frase más hermosa que he escuchado en mi vida, es tan sincera en una forma tan personal, pienso un momento en cómo encontré a un hombre como él, creo que tendré que seguir buscando esa respuesta por un tiempo, quizá toda mi vida, para mi suerte, él estará ahí.
— Y como sería la tradición seguiríamos con la entrega de los anillos, sin embargo parece que al igual que nuestros novios, ellos siempre van por el camino con sorpresas. Eso pueden apostarlo. — La risa de muchos se eleva, seguramente porque después del inicio de la respuesta de Ashton, muchos sintieron esa intensidad en sus cuerpos del qué pasaría. — Así que Dean, puedes tomar la palabra. —
Asiento y miro a Ashton, apenas siento mis manos, pensé que tendría más movilidad de ellas, espero que eso cambie porque realmente las necesito para lo que tengo planeado. — Puedo recordar que una de las sorpresas que te hicimos Oliver y yo fue cantar para ti, cuando te vi entrar con Jewel me sentí tan feliz de poder hacer eso para ti, es gracioso sentir ese honor de poder sorprenderte. Pero hay algo que no sabes, un día después de nuestro primer beso sentía la necesidad de demostrarte todo lo que ocurría en mi interior, mi cuerpo estaba en una clase de necesidad, realmente quería verte otra vez, volver a juntar mis labios con los tuyos; Mi mente estaba hecha un desastre, puedo jurar que nunca he estado más confundido respecto a algo en mi vida, pero al mismo tiempo estaba seguro de que estaba enamorado de ti. — Trato de limpiar mis lágrimas con mi saco y suelto una sutil risa porque sé que soy un sentimental, pero cómo no serlo con el hombre más maravilloso del universo. — Así que fui directo a tu casa, pero me arrepentí, quizá porque sentí que era muy pronto o simplemente porque era cobarde con un sentimiento así. Nunca antes alguien me había hecho sentir algo como lo que tú me has hecho sentir. —
Miró atrás para ver al joven que había indicado para que guardara lo que le entregué un par de horas antes, mi guitarra. El mismo organizador lleva un micrófono frente a mí, respiro tranquilamente, mis manos no tiemblan más. — Estaba asustado, estaba aterrorizado de amarte, estaba acostumbrado a que cualquier persona podría romper mi corazón pero decidí que si tenía que haber una persona que lo hiciera, quería que lo hicieras tú, quería que Ashton Winston fuera quien rompiera mi corazón. — Las palabras tenían su significado, no porque estaba deseando que me hiciera daño, no, sino que quería amarlo a él sin importar el riesgo de enamorarte completa y perdidamente de una persona, él era el indicado y ahora sé que fue mi mejor decisión.
Tomo la guitarra y la acomodo en mi cuerpo para poder tocar, aclaro sutilmente mi garganta. —Así que no podría dejar que esos sentimientos se quedaran sólo para mí, quiero que conozcas cada parte de mí como yo de ti, por más cursi o temerosa que sea. — Asiento y le dedico una sonrisa sólo a él. — Esto es para ti, Ashton. — Mis dedos conocen los acordes mejor que nada, son como viejos amigos que vuelve a ver y sin importar el tiempo esa conexión sigue viva. Y es cuando las palabras salen de mis labios con el ritmo suave, delicado pero significativo de la canción;
Tonight you're mine, completely You give your love so sweetly Tonight the light of love is in your eyes But will you love me tomorrow?
Doy un par de pasos para quedar cerca del micrófono, pero más que eso para estar más cerca de Ashton, quiero que sienta mis palabras en él, no abandono con mi mirada esos orbes tan brillantes y llenos de amor.
Tonight with words unspoken You say that I'm the only one, the only one But will my heart be broken When the night meets the morning sun?
Mi corazón se siente calmado por su presencia, apenas puedo creer que mi voz no se rompa por el sentimiento que me provoca el sólo mirarle así que continuo para que vea mi interior de la misma manera en que ha visto todo en mí, sé que me conoce perfectamente, pero quiero darle más de mí, sé que tengo toda una vida para hacerlo pero no quiero esperar ni un segundo más.
I'd like to know that your love Is love I can be sure of So tell me now and I won't ask again Will you still love me tomorrow? Will you still love me tomorrow?
Uno de los ayudantes toma mi guitarra cuando la retiro de mi cuerpo, alejo el micrófono para que no haya algo entre nosotros. — Ahora sé la respuesta de eso… Para siempre, me amarás cada día de mi vida, puedo estar seguro de que no romperás mi corazón porque lo tienes en tus manos, son seguras, cálidas y fuertes. Me siento seguro contigo a mi lado, mi amor, no me sentiría más seguro en ningún otro lugar más que a tu lado, has demostrado todo eso en tantas ocasiones que apenas podría recitarlas todas, sé que no es necesario, tú y yo las sabemos. — Nuevamente las lágrimas brotan de mis ojos, no puedo evitarlo, la emoción del momento puede conmigo, pero tengo excusa, el hombre más perfecto está a minutos de ser mi esposo, normalmente no soy egoísta, pero con Ashton puedo ser el animal más celoso, es mío, no lo compartiré con nadie más.
— Dean, Ashton… Es tiempo de a entrega de anillos. — En ese momento llega el pequeño Oliver con un pequeño cojín blanco con delicados bordes, sobre el dos anillos que brillan en sus tonalidades doradas, pero sé que para nosotros hay algo más que debemos entregarnos. Tomo el anillo y le dedico una sonrisa de orgullo a mi hijo, él se queda a un costado, esperando lo que debe ser un momento de felicidad absoluta para mi familia y claro, para mí. Es tiempo de recitar los votos, el momento en que esperaba que todo fluyera dentro de mí, lo hace, puedo sentirlo en mi piel, recorriéndome a velocidades que la luz envidiaría.
— Ashton Winston, siento que muero, cada día que despierto y estás frente a mí con esa mirada curiosa en tu rostro cuando duermes, siento que podría morir de felicidad, a veces simplemente lo dejo dentro de mi mente pero apenas comprendo cómo todo esto pudo pasarme, conocerte ha sido la aventura que nunca pedí pero que siempre esperé que tuviera pero que nunca lo creí como una futura realidad, fue inesperada en todo aspecto porque no tenía idea de que tú serías el amor de mi vida. Vine a Detroit a buscarme a mí mismo, nunca pensé que me encontraría a mí mismo siendo salvado por otra persona… Tú me salvaste con cada roce de tus manos, con cada palabra honesta y dulce, con cada pétalo de rosa que me diste en esa cita en la cabaña, con tus labios sobre los míos, me salvaste pero lo más increíble es que tuve la oportunidad de dar más por ti, no sólo amor sino que realmente siento que ambos hemos cambiado juntos. No prometo amarte cada día, porque no puedo prometer algo que hago con toda la fuerza de mi cuerpo; No te prometo que no habrá peleas porque ambos sabemos lo testarudo que soy; Puedo prometerte que ésta aventura durará hasta mi muerte, con ello hay peligros, momentos de felicidad pura. Muchas personas quieren gobernar el mundo, poder, dinero. Yo sólo quiero que tú seas mi mundo, cada parte de mi está en ti, estoy enamorado de ti, Ashton Winston, profunda y alocadamente enamorado de ti. Así que yo Dean Claimford de tomo a ti Ashton Winston como mi maravilloso esposo, en ésta gran aventura para estar juntos en cada obstáculo, sin importar cuál sea ser fiel al amor que tenemos juntos, honorarlo cada día, sentirme orgulloso de ser llamado tu esposo. — Tomo su mano con la mía, delicadamente deslizo el anillo en su dedo anular, sin soltar su mano por un momento, le sonrió y las lágrimas corren por mis mejillas. — Estoy enamorado de ti, Ashton Winston, para la eternidad. —
Party all the time [Dashton Wedding]
Tony no estaba muy seguro de cuál era su opinión acerca de las bodas, no estaba seguro si pensaba que eran una buena idea o las personas cometían un gran error al casarse, lo cierto era que las pocas bodas en las que había tenido la oportunidad de fotografiar, siempre le gustaba la expresión de quien se encontraba en espera del otro, eran momentos que no podía evitar fotografiar pero las cosas no salían como esperaba desde que había puesto un pie en Detroit, así que había llegado tarde a la ceremonia y no había podido fotografiar ese momento en específico, solo podía culpar a su jefe que lo había mandado a cubrir una boda antes pero le había dicho mal el horario de las dos ceremonias, así que no le quedaba de otra que tomar simplemente fotografías de lo que era la recepción.
Los nombres de quienes se casaban le sonaban vagamente pero no estaba seguro del todo de quienes se trataba, no lo culpen si tardó más de un mes para aprenderse el apellido de su Alfa, así que se paseó por el lugar buscando a los novios pero entre más caminaba, más meseros se encontraba que le ofrecían copas de diferentes licores y bueno… Tony los aceptaba sin dudar, porque se lo merecía después de la pésima tarde que había pasado, pero ni siquiera fue consciente de que poco a poco los tragos que estaba bebiendo estaban surtiendo efecto en su sistema, solo se sentía cada vez más desinhibido ¿se puede más?, la sensación le era ligeramente familiar, pero aun debía tomar algunas fotografías del evento y los invitados por lo que lanzó un disparo con la cámara, deslumbrando con el flash de la cámara a la primera persona que pasaba cerca de él —Yo digo que te miraras muy bien en la foto, una belleza, hermosura- comentó sin siquiera ver a la persona a la que había atacado realmente sin intención con la cámara, pero que alguien le diga a Miller que la cámara había captado el momento pero no a la persona —¿Has visto a los novios?- preguntó girándose para encontrarse con quien había interceptado.
Dean siguió entre las personas, tratando de evadir a aquellos que querían bailar por horas, no porque no quisiera bailar, sino que después de tener una pieza con casi toda persona en el salón era cansado seguir. Sólo necesitaba un poco de descanso y una copa, al paso de los minutos pudo notar que algunos de los licántropos que conocía estaban actuando diferente, más bien actuando de la forma en que el alcohol actúa en los humanos. No buscó más en ese hecho ya que al final no veía un lado negativo en que pudieran hacerlo, quizá provocado por alguien que adulteró las bebidas.
Cuando pasó entre unas cuantas personas sintió la luz deslumbrar sus ojos, cerró los ojos por reflejo y los abrió lentamente, apenas acostumbró sus pupilas a la luz el comentario del fotógrafo lo tomó por sorpresa, provocando su risa. — Tony, no pensé que le coquetearas al novio. — Bromeó, dando un par de pasos para quedar a una distancia de conversación. — Al parecer han secuestrado a uno de los novios, pero yo estoy aquí. — Claro, secuestrado por las personas que nuevamente querían bailar con los novios. — Ahora que lo pienso nunca te he visto sin tu cámara. — Comentó curioso.
Fill my cup put some liquor in it {Dashton Wedding}
La sorpresa era evidente en su rostro al momento que la invitación de la boda llego a la puerta de su casa, en los primeros días pensaba en negarse a ir a la boda del omega, podían estar tratando de ser amigos pero no eran todavía tan allegados como para sentir que debía estar en el lugar. Pero un pensamiento golpea al alfa, un recuerdo más que nada, cuando lo ataco en la luna de sangre y no fue de la mejor manera ¿Qué era lo mejor que podría hacer? Disculpas, a Bastian le costaba, por lo que la mejor opción fue ir a la tan famosa boda.
Con un buen traje que el inglés había comprado, llegado a la boda del omega justo con el pastelero. Llego justo para la ceremonia.
En pocas palabras al alfa le había parecido bastante aburrido tanta cursilería, no era muy amante de todas cosas y las bodas estaba lejos de sus listas de proyecto de vida pero aun aplaudió una vez que aquella, aburrida para el alfa, celebración haya terminado.
Se dirigió rápidamente hacia la mesa de bebidas mientras la fiesta comenzaba en el lugar y decidió pedir una de las bebidas más fuerte, el pobre alfa no tenía idea de que aquello iba a hacerle perder sus poderes como su cordura. Una vez entregaba su copa, le dio un pequeño sorbo ignorando tal vez el gusto diferente que este tenía. —Se supone que luego de escuchar aquellos discursos ¿Debemos ir a bailar como locos? —Pregunta a la persona que se encontraba a su lado mientras volvía a darle sorbo a la primera de muchas copas de aquella noche.
Después de la ceremonia y el banquete la fiesta era todo lo que quedaba, en todo caso Dean siempre prefería el momento en que todos pudieran hacer lo que más les gustara, siendo su boda cada parte era especial para él. Comenzó bailando con una persona, luego dos, y al final sus pies estaban gritando por un poco de descanso así que tomó una copa de champagne y se sentó.
No pudo evitar escuchar las palabras del Alfa, no había esperando la compañía de Bastian, no le molestaba en absoluto, sino todo lo contrario, esperaba que todos estuvieran ahí. Embozó una sonrisa por su pregunta. — Eso se supone, Bastian. Ni siquiera yo podría soportar más brindis, además creo que mis pies ya no me dejarán bailar. — Se encogió de hombros. — En mi posición prefiero disfrutar de mi copa, al parecer eso te va a ti también. —Bromeó un poco. —Me alegro de verte, ¿cómo has estado, Bastian? —
I don’t do weddings, but i’m happy for you. [Dashton Wedding]
ooc: La primera parte se puede tomar como self-para, dividí donde parte el segundo post pero si se quiere tomar algo de la primera parte se está en la libertad, como deseen c: (más que nada por lo extenso que salió, coff).
No es que Vincent no supiera o se cohibiera al hablar en público, al contrario, es un deslenguado que no tiene problemas en gritar en la mitad de la calle y exponerse a situaciones bastante vergonzosas gracias a sus varios trabajos. Pero las formalidades; no lo son lo suyo. Eventos de etiqueta, como por ejemplo, las bodas. Pero esta vez era una ocasión distinta e incluso especial, era la boda de su mejor amigo, sólo él podría saber lo mucho que se esmeró el licántropo por intentar ordenarse y carraspear en el momento indicado para llamar la atención de los invitados, incluso utilizó el cliché de golpear ligeramente la copa con un tenedor para que el sonido del cristal pidiera silencio.
Era un pequeño momento durante la cena y el ritual no se había extinguido, se creó el silencio necesario y como uno de los padrinos; se sintió con el ligero poder de llamar a la calma, que quería algo que expresar, palabras que se anudaron en su garganta y se traducían en su sonrisa pero que era necesario que pudiera murmurarlas en voz alta. – Merci! – Agradece a todos por su silencio, con voz clara y alta, ni siquiera debía utilizar la voz de alfa para tener la atención de los presentes, especialmente de los anfitriones; Dean y Ashton. – Primero que todo; Ashton, eres un hombre afortunado. – Alzando su copa por ser esas palabras dignas de ser enmarcadas en un ¡Salud! – Digo, como padrino de Dean, es mi deber recalcarte algo que seguramente sabes sin duda alguna y que todos los presentes también deben de saber, pero nunca está demás decirlo, y es que Dean Claimford es un gran hombre, único en su tipo, alguien que merece toda la alegría del mundo y veo en su cara – Sus orbes celestes viajan del omega al humano: – que la siente en este momento, y eso es quizás el mejor sentimiento que él pudiera expresar. – Porque es algo que cree con todo corazón; la felicidad del humano, si Dean estaba feliz pues entonces Vincent también lo estaría.
– Dean es la clase de persona que te recuerda que existe esperanza en este mundo. – Y esta vez se dirige a los presentes, era su labor destacar que esa esperanza que se respira en el aire es algo que el pastelero hace a diario; dar esperanza con pequeños pero grandes gestos. – Con sus buenas palabras, amable personalidad, con su fuerza y entereza. Y que al parecer es el complemento ideal para Ashton, y por ello los celebramos. – Volviendo su mirada a los recién casados, con cejas aflojadas en sincera emoción y suave sonrisa. Pensó mucho tiempo en un discurso perfecto, pero al final dedujo; tiene que salir del momento, directo del órgano palpitante. – Dean Claimford es la clase de persona que te recuerda que no existe soledad cuando está a tu lado, que será tu compañero, tu amigo, un hermano. Y para alguien que no tiene hermanos, – El hombre lobo se señala a si mismo. – encontrar alguien que se convierta en uno sin necesidad de un vinculo de sangre, es valioso, es simbólico, y por lo tanto preciado. Me has dado tanto… – Y quizás en la nostalgia de su mirada se refleja aquel sentir. – …y en este momento; yo sólo tengo estas palabras para ti pero nunca dudes que son sinceras y mi intención es decirle a todo el mundo que mereces esta felicidad, la mereces, la vida ha hecho algo bien al fin, te ha unido a la persona que te regala aquella emoción, conservalo, aprecialo y vive cada día como si fuera el último. “Disfruta a tu persona” – Espera que su buen amigo lo haga, que se quede a su lado el mayor tiempo que pueda, que agradezca su existencia y que aquel cariño sea mutua.
– Ashton, sabes el hombre que tienes a tu lado, sé que lo cuidas, apoyas, y eres el compañero de vida que él quiere. Con eso basta, con eso sobra, si mantienes su sonrisa; sé que se que todo valdrá la pena. –
Se lleva una mano a la nuca en lo que su otra palma se encierra sobre la copa; alzándola para que todos imitaran el gesto mirando a la dichosa pareja, Vincent contemplando a Dean con infinito cariño.
– Dean, mon ami, no sabes cuan feliz estoy por ti. –
Pidiendo finalmente; ¡Un brindis por los novios!
Oui, Oui! era un brindis pero… Deroeux ya lleva como cinco o seis brindis en solitario.
Debería felicitar en algún momento a los recién casados por la buena elección del licor ¡Era dulce y ardía! La mezcla ideal para tener que soportar la música de vals y el picor del traje, no acostumbrado a aquel tipo de vestimenta y conversaciones sentimentales en base a la idea del amor y los compromisos.
Ugh, no, Vincent no conoce de eso, pero al menos había comida gratis, alcohol gratis y había visto a Dean feliz todo el tiempo, con eso se siente más que pagado y satisfecho. Aunque se encuentre en una esquina mirando a todos danzar de un lado a otro y él con siete copas vacías a un costado de la mesa, incluso mira hacia todos lados si es que nadie está pendiente de que toma una botella y la destapa como si nada.
¡El octavo brindis! ¡Salut!
– Quoi? – Pregunta cuando siente a alguien acercarse, sin siquiera voltear, y que extraño; no puede sentir el aroma. – ¿Estos eventos tampoco son lo tuyo? – Asumiendo que pocas personas van a la esquina; como ellos. – ¿O tampoco quieres bailar? – Porque en la pista la gente danza y danza al compás.
El golpe de una copa, señal de un brindis, sin embargo mi sorpresa está más allá del hecho de brindar por su unión con Ashton, se trata sobre la persona que lo hace; Vincent. Cuando le conocí me agradó de inmediato, ambos tenemos esa locura que nos hace pasarla genial juntos, sin embargo los golpes nos han cambiado, ahora le veo diferente, es un Alfa, pero ahora le veo como mi hermano, nunca he tenido uno, pero sé que de tenerlo, sería él, puedo compartir tantas cosas con él que no haría con otro ciudadano de Detroit o del mundo. Sus palabras inician, sé lo mucho que debió costarte estar así, lo sé porque incluso para mí fue algo complicado acostumbrarme a los trajes y el comportamiento adecuado, supongo que al final hemos tenido que controlar nuestro salvaje interior y comportarnos, pero como siempre, nadie puede tomar la locura que compartimos. Eso es algo que sólo podemos ver en el otro.
Las frases que dice, la forma en que me hace ver como una clase de héroe, realmente no me siento así, si algo de eso es cierto es sólo porque he tenido a las personas correctas a mi alrededor, entre ellas el hombre con la copa en alto, tengo que retenerme para no llorar como un niño, pero me es complicado no reaccionar ante sus palabras. Vincent es quien me ha ayudado en muchas partes de éste viaje al que llaman vida, saber del mundo sobrenatural fue una cosa difícil, pero con su ayuda pude comprender muchas cosas, a descubrir parte de mi pasado y aunque en ocasiones tuve que protegerle a la fuerza, sé que fue lo correcto, él ha hecho mucho eso conmigo, pero al final es por la misma razón que explica a todos en la fiesta, somos familia, siempre lo seremos.
Cuando termina muchos comienzan a aplaudir y elevan sus copas, yo soy parte de ellos, pero me siento agradecido con Vincent, pasan unos minutos y trato de buscarle con la mirada, puedo verle con un juego de copas vacías, me acerco a él y su comentario me hace reír, porque es verdad más que nada. — No soy de traje, ya lo sabes, pero supongo que no podía llegar a mi boda en Jeans y una playera llena de crema batida. Y creo que ya he bailado con casi todos aquí. — Se encoge de hombros con una sonrisa. — Vince… — Toma su brazo y le entrega una sonrisa cálida, familiar. — Gracias por tus palabras, sé que no debió ser sencillo acoplarte a la situación de elegancia y todo eso, pero gracias por ser realmente honesto conmigo, no sólo ahora, sino en todo momento que necesitaba realidad. Eres mi hermano, eso ya lo sabes, pero quiero decirte que sin importar qué, eres mi familia, no hubiera deseado un hermano más alocado que tú. — Asiente riendo sutilmente.
So I’m married || Wedding
El día había transcurrido con total normalidad; mujeres y hombre iban y venían entre las plantas y mesas del salón secundario del local. Expresiones angustiadas, risas alegres y artistas melancólicos se paseaban frente a América, pidiendo coca-cola, té de manzanilla o un poco de vino tinto para acompañar la lectura de su libro o charla grupal. Mare no se quejaba del trabajo, la verdad era que trabajar en un café/biblioteca/florería o lo que fuera era bastante relajante, digamos que tenía un ambiente bohemio donde era imposible estresarse y agradecía profundamente que su mente estuviera ocupada las 8 horas de su turno normal.
Su jefe, Josh, le había avisado con una expresión de éxtasis puro el pedido gigante que tenían para lo que parecía ser una boda: “¡Panecillos, Marie! Quieren 200 cajas de panecillos especiales.” Panecillos o cupcakes como los conocía América, eran la especialidad de la casa, pequeñas bolitas esponjadas de crema de chocolate, vainilla y cerezas con una perfecta decoración diferente, según la ocasión o el estado de ánimo.
Tres horas después, la cocina del local estaba llena de cajitas color rosado con el logo del lugar y en ellas descansaban los miles de cupcakes hechos a medida para el tema del gran evento. Josh recibió a su empleada con una sonrisa satisfecha mientras terminaba de decorar con crema de vainilla uno de los cupcakes y lo empacaba con perfecta pulcritud en su cajita. “Marie, necesito un favor.” Dijo en voz pastosa mirando a la morena con ojos grandes y un puchero terriblemente ejecutado. “Acompaña a los repartidores al casino y fíjate que el pedido llegue completo y sano al lugar. ¡Por favor! Te pagaré tres horas extra por eso.” No era el dinero lo que la había convencido, es que sencillamente no podía decirle que no al único hombre aparte de su padre que no le había dado la espalda jamás, además, el dinero no caía mal para el semestre universitario, así que con un encogimiento de hombros aceptó la oferta.
En cuestión de una hora ya se encontraba dirigiendo a los muchachos que llevaban de a diez cajitas rosas a la parte trasera del salón de eventos. El lugar era absolutamente impresionante, lleno de brillos, luces y gente perfectamente vestida de pies a cabeza, extrañamente todos eran muy bien parecidos para ser simples humanos. Ignorando el último pensamiento se dedicó a hacer su trabajo y finalmente, regalando una sonrisa y un ‘gracias’ a los repartidores los despidió y observó el pedido por última vez.
Ajustando su bufanda color perla alrededor de su cuello se dirigió a la salida del lugar entre la gente que festejaba el evento, le dedicó una pequeña sonrisa a algunos, ya que las emociones de felicidad eran bastante pegadizas en el lugar. Un empujón la sacó de su camino a la salida y tambaleándose levemente, logró estabilizarse para darle la cara al hombre con el que había chocado. —Oh, no, no, estoy perfectamente bien. Lo lamento, no le vi. —y dicho esto se dedicó a estudiar el traje asegurándose que no había causado ningún estrago en su smokin… Esperen ¡smokin! Debía ser uno de los novios de la boda. —Uhm.. ¡Felicidades! —exclamó con rapidez y torpeza dedicándole una pequeña sonrisa.
Claro que su pastelería era su primera opción para hacer todos los postres para su boda, sin embargo realmente no quería dar trabajo de ese tipo a sus empleados, nunca antes se habían encargado de tanto además de que la sucursal en Detroit no hacía tales trabajos, quizá algunos pasteles de boda, pero nada tan colosal, por lo cual prefirió dejar la decisión a su organizador, el cual era bastante bueno, cuando llegaron los cupcakes no dudo en asentir, eran realmente buenos así que serían geniales para la boda. Después de probarlos observó que Oliver tomaba un par de ellos y salía corriendo por el pasillo, aquello no molestó a Dean de ninguna manera, pero siento observador no pudo evitar notar que el cordón de los zapatos de su pequeño estaba desatado, corrió para atraparle, pero pareció que su hijo lo tomó a juego y corrió más, cuando pudo alcanzarlo no pudo detenerse por el piso de mármol y empujó a una chica. — Oh, lo lamento mucho, ¿te he lastimado? — La respuesta de la chica le quitó un poco de pena de encima, no era demasiado agradable recibir un empuje como primera impresión. — No, fue mi culpa, éste piso y éstos zapatos, simplemente no van juntos. — Asiente y sonríe. — Muchas gracias, ¿eres parte de la pastelería? No me parece haberte visto antes, mucho gusto. Soy Dean. — Extendió su mano amigable.
So I’m married || Wedding
Asintió y sonrió a Dean, la felicidad era muy contagiosa en el ambiente de la fiesta —Muchas gracias, admito que estaba algo nervioso, ya que nunca había asistido a una boda ni ser padrino, asi que gracias a ti también por todo— Sonrió de lado y estrecho la mano del pequeño su boca formo una “O” al oír el nombre y subió las cejas sorprendido con una gran sonrisa
—Un gusto Oliver, yo soy Aris Grace— Le devolvió su mano y se puso de pie de nuevo mientras escuchaba a Dean —Vaya es…Wow me quede sin palabras, felicidades a ambos, estoy seguro que serán muy buenos padres—
Soltó una pequeña risa sin saber que decir, simplemente sonreía y negó ante la pregunta saliendo ya un poco de su pequeño shock —No, bueno esperaba encontrarme con alguien aquí, pero quien sabe a dónde se fue después de la ceremonia. Aunque no hay problema, me la estoy pasando bien—
Por más que busco a Darren, no le encontraba, tal vez se fue y no le dijo. Soltó un pequeño suspiro y sacudió levemente su cabeza de cualquier pensamiento triste —Asi que ahora eres Dean Claimford de Winston y tienen un hijo, el cual si se parece a ustedes. En serio les deseo toda la felicidad del mundo— Sonrió de lado
— Bueno, lo has hecho de maravilla, realmente no podré llegar a agradecerte por ser parte de éste día. — El castaño pone su mano sobre el hombro del Beta y le dedica una sonrisa. Asiente mientras una sutil risa sale de sus labios por las formas en que Oliver actuaba, realmente tierno. Oliver sonríe y luego pide elevarse en los brazos de Dean, lo cual el pastelero hace enseguida. — Sé que así será, sólo espero que Oliver pueda soportar muchas de nuestras locuras, sé que lo hará, porque dentro de éste pequeño campeón también hay mucha diversión y locura. ¿No es así, campeón? — El niño asiente y el ojiazul hace cosquillas en su estomago, su hijo no para de reír. — ¿Alguien?, ¿como una pareja o un amigo? — Pregunta curioso, había pasado cierto tiempo desde que sabía algo del ajeno, de forma amorosa más que toda, estaba conciente de que Aris no era la persona más fácil de tratar respecto al amor, pero Dean es creyente de que siempre hay una persona para otra, sin importar quién seas. — Me alegra de que sea así. — Ríe por el nombre que le da. — Sí, creo que lo soy, me costará un poco acostumbrarme cuando vayamos a los eventos de la universidad y se refieran a mí como Dean de Winston. — Asiente sonriendo. — Lo sé, aunque eso no es lo importante, sino que lo amamos demasiado. Te lo agradezco, Aris. —
This is forever || Dashton Wedding
Algo de lo que más me había gustado de la boda civil era el hecho de que podías planificarla a tu manera sin necesidad de tener que cumplir reglamentos, claro tampoco nada fuera de lo normal, pero según las leyes podías establecer un compromiso con el oficiante de la ceremonia para ambos concordar en lo que era o no apropiado, inclusive con matrimonios del mismo sexo pues no había sido mucho el tiempo de que habían aprobado esas leyes pero podíamos considerarnos gloriosos de haberlo logrado y estar ambos reunidos aquí y ahora. La melodía con la que mi prometido desfila me es extremadamente fabulosa, Leonard era un gran músico y por ende sabía cómo congeniar muy bien las cosas, el sonido de las teclas repasaba a la perfección cada instante que tenía en cada uno de los acordes que acompañaban a la banda que habíamos solicitado para ese instante. Frente a ellos también podía verse a los caballeros de honor que habían acompañado para la ocasión especial, mi hermana estaba ahí y lo cual me hacía dar grandes brincos de alegría puesto que no podía sentirme más orgullos de él por el cambio que estaba dando su vida porque dentro de él había un gran esfuerzo, así que le dedico una sonrisa de manera amable para agradecer el hecho de que esté ahí. A un costado de él está Aris que no es uno de mis allegados pero amablemente había decidido asistir lo cual resultaba bastante interesante; lo mismo pasaba con las damas como Freya y Margo las cuales eran de lo más atentas, no podría estar orgulloso de ellas pues lucían realmente espectaculares con aquellos vestidos que habían escogido, no podía pedir más.
Escucho las palabras del padre que me resultan bastante alagadoras, recuerdo que no concordábamos en quién escoger para que nos ayudara a unir nuestras almas del uno y del otro pero sin duda tomamos una buena decisión, lo cual puedo comprobar por su hablar así que no puedo pedir más que disfrutar el instante sin que se esfumara tan rápido de mis recuerdos. Lo primero que el padre hace es comenzar a decir algunas palabras que son las normales para recibir en una boda, entre ellas destacan “Amarse y respetarse hasta la muerte” “Quererse el uno al otro cada día de su vida” “Solamente buscar el amor en uno mismo y en su pareja” Pero sinceramente considero que eso es innecesario porque de no saberlo no nos estaríamos casando ahora mismo. Mi respiración comienza a aumentar un poco conforme el momento avanza porque había pedido que fuera posible una pequeña pausa en el instante de la boda para entregar algo que fuera único e inigualable, por eso el padre no duda en marcar esa pausa “En las bodas se suelen entregar algunos símbolos, los anillos no son necesarios en las bodas de este tipo porque suele suceder en las religiosas pero como para ustedes cada objeto que se entrega es especial, haremos un pequeño acto de silencio para la entrega de los diversos estatutos que corresponden al señor Winston” Seguramente era quizá alguna mala educación no haberlo contemplado antes pero no podía esperar demasiado por ello así que giro hacia mi lado derecho para encontrarme con Dean y a la vez, hacer que él gire para que ambos quedemos de frente — Antes de tener que entregar cualquier anillo y continuar con lo que en la boda respecta, quisiera entregarte algo en símbolo de mi unión porque no suelo cuidaré al hombre más maravilloso de este planeta sino que me tomaré el tiempo de estar contigo en todo momento, así que he decidido entregarte algo…— Por ende paso sus manos sobre su rostro y cierro aquellos ojos que me miraban, si lo seguían haciendo seguramente me pondría más nervioso así que decido sellarlos con el toque de mis manos para cerrarlos pues hacerlo no era algo planeado para el momento pero realmente sentía que me equivocaría.
Avanzo hacia la abuela con la que había ideado algo, ella podía ser mi cómplice de aventuras pero recuerdo que me llamó “Cursi” cuando le planteé la posibilidad de que me ayudara que por supuesto no se negó. Me entrega un objeto que llevaba en su bolso y lo pone sobre mis manos pues la abuela Claimford había avanzado hasta donde yo me encontraba como si fuera una de las madrinas partícipes del lugar, así que en ese instante suelto un suspiro y retomo mi posición que es frente a ese hombre que me había dado tanto alegrías en un solo instante, lo quería demasiado por lo que no me serviría de nada ocultar lo mucho que lo quiero y le amo, me sentía realmente afortunado de tenerlo frente a mí — Estos no son mis votos matrimoniales, esos los tengo reservados para el momento en que toque entregarnos los anillos pero hay algo que quiero decirte que va acompañado de este objeto — No sé si abre sus ojos o no pero yo cierro los míos porque solo así miro un poco en mi interior, al pasado que había estado dentro de mí — Cuando era un adolescente de preparatoria, solía buscar en el amor en algunas mujeres creyendo que lo de mis preferencias hacia los hombres era algo pasajero, te mentiría si te dijera que nunca besé a alguna pero eso es algo que ya sabes. Esta misma mañana he llorado al saber que mi madre no está sentada aquí en primera fila esperando por mí para darme un abrazo y un beso diciéndome que se siente feliz de estar conmigo ahora, de que no te abrace y te diga que cuides a su hijo porque es su preferido; A veces suele ser doloroso saber que las personas te aman demasiado, que tu familia te protege, que todo Detroit tiene sus cuchillos afilados en mi cara para asesinarme en el instante en que algo malo te pase, de verdad puedo sentir esa presión, es bastante doloroso y cruel que no pueda tener la seguridad en mí mismo de lo que debo o no hacer ahora, pero son estas inseguridades las que me hacen amarte cada día, porque he estado solo mucho tiempo de mi vida y creo que de alguna forma congeniamos, no sé cómo empezó todo pero quiero darte esto que es un poco de lo que tú me has regalado a mí — Extiendo ambas manos donde puede verse un juego de cartas, hojas y papeles escritos por varias personas — En este bonche de hojas se encuentran cartas de tus abuelos, viejos conocidos de Canadá y mías, cada una fueron escritas en tu ausencia donde se relata el sentir de que te vayas pero además he preparado algo más y para ello ocuparé de nuestro hijo — Así que camino hacia donde está Grace para que me un par de cosas que llevaba sosteniendo desde que había llegado con lo cual me da autorización de tomarlas.
Tomo las hojas sobre mi brazo y voy hacia la dirección donde se encuentra nuestro hijo para continuar con lo que está pactado, él toma mi mano, camina hacia el altar donde ambos nos ponemos de rodillas para comenzar a acomodar las frases que están escritas en las cuales puede leerse:
“Estoy orgulloso de que pertenezcas a la familia Winston”
Pero en ese instante me pongo detrás del pequeño Oliver para hablar cerca de su oído para que recite las palabras que yo le diré “Papá Dean, nos complacemos en invitarte a la Winston porque solamente habemos tres miembros, mi papá Ashton, mi tío Darren y yo tu nuevo hijo, pero en nombre de tu esposo Ashton quiero decirte que te ama demasiado, escribimos cada carta en tu ausencia para que sepas lo importante que eres para nosotros, nos da gusto que tu pierna tenga mejoría porque así podrás jugar con nosotros en la nieve, podrás llevarme al colegio pero además somos una nueva familia. Además dice papá que te ves muy guapo con ese traje, que él quisiera decirte todas estas cosas pero que prefiere que te lo diga yo porque él es muy llorón y no puede soportar verte a los ojos ahora mismo pero que no es débil porque luchó por tu amor hasta el fin de los tiempos, que recuerda aquella Navidad donde le cantaste por primera vez y le dibujamos cosas, desde aquél día él comenzó con los trámites de adopción porque supo que eras el amor de su vida y ahora que están en esta boda quiere decirte que después de mucho tiempo ya podrás despertar junto a él sin temor de que escape tan fácil de tu vida pero que además, deberás preparar desayuno para dos pues tendrás dos hombres tragones en casa. Ah, y dice que espera que no hayas olvidado los anillos y collares porque de lo contrario se molestará por siempre. Te queremos mucho papá Dean”
Después le digo a Oliver que retome su lugar y le dedico una sonrisa a mi aún prometido como símbolo de felicidad pero a su vez retomo mi posición con el oficiante, ni siquiera dejando tiempo de que quizá Claimford exprese su sentir — Puede continuar con la ceremonia —
Las frases que salen de los labios del hombre no son más que las que siente, razón por la que le elegimos, siempre he pensado que las cosas que salen en el momento que algo llega a ti como na avalancha de emociones, son las mejores palabras y acciones que pueden existir, tienen esa espontaneidad, amor, incluso quizá un poco de locura del momento, pero eso es lo que la hacen perfecta, y es lo que puedo ver cuando Ashton hace una pausa a las palabras del hombre; Veo los movimientos de mi prometido y los realizo de la misma manera para quedar frente a él, todo ya es demasiado para mí, pero estaba seguro que no podría estar todo completo sin una sorpresa por parte de mi prometido, aun así no dejo de estar nervioso por lo que tiene en mente, Ashton es demasiado inteligente, yo y cientos de alumnos en la universidad pueden decir eso mismo, pero en mi punto de vista no sólo se queda en lo académico, sino que en cada aspecto que lo hace ser sí mismo, razones por las que lo amo. ¿Entregarme algo? Pienso en eso mientras sus suaves pero fuertes manos cierran mis ojos con ese sutil toque que siempre ha tenido, estoy muriendo por la curiosidad, sé que mi profesor lo sabe, siempre me mata con mi gran curiosidad por todo, mucho más cuando se tratan de sus sorpresas, pero sé que la espera siempre vale la pena, Ashton vale toda la pena en el mundo.
Asiento para indicar que no veo nada, aunque un deseo en mi cuerpo pide que abra los ojos no lo hago. Escucho el sonido del movimiento, personas que susurran cosas que apenas puedo percibir, el movimiento de algo abriéndose, y por ese momento siento el aire golpear mi rostro, es una briza cálida pero fresca, me hace recordar el momento en que conocí a Ashton, porque aunque ambos pensábamos que el otro sería la última persona con la que estarían, sentía que estar con él era como un respiro de aire fresco, electrificaba mi piel, hacía latir mi corazón a niveles sobrehumanos. Los pasos de una persona se alejan, me pregunto quién sería parte del plan de Ashton, seguramente mis abuelos o quizá Grace, pero no estoy seguro, sólo espero que la tentación de abrir los ojos no gane contra mis fuerzas de esperar la sorpresa, al final, gano yo al resistir.
Sé a lo que se refiere Ashton, buscar el amor no siempre es sencillo, ambos eran claros ejemplos del dolor que se debe pasar para encontrar a la persona que te complete y no sólo sea parte de tu vida, sino que se vuelva una necesidad estar a su lado, porque cuando encuentras el amor, te vuelves adicto a él, no hay nada en el mundo que te haga sentir mejor que eso. No sé lo que es tener a tu madre a tu lado, pero creo que debe ser un dolor profundo que en uno de los mejores días de tu vida, no esté la mujer que te procreó, que cuidó de ti por años hasta que fuiste independiente, amaría que las cosas fueran diferentes para Ashton, odio verlo sufrir, pero ni yo puedo cambiar algunas cosas para hacerlo sentir mejor, cosas que simplemente no están en control de alguien o algo. Abro los ojos lentamente, algo me dice que es momento indicado porque escucho más pasos y no hay más voces, sino cartas con cientos de palabras que expresan muchas cosas, miro a Ashton directamente y ladeó la mirada con una sonrisa, siento que mi corazón se saldrá de mi pecho en cualquier momento, pero resisto para que eso no suceda, en mi cabeza siento que estoy pensando demasiado, pero eso es lo correcto, ¿no es así? — Ashton… Esto es… — No tengo palabras, y sé que hay más por parte de mi amado, veo los sobres sobre mis manos, no esperaba algo como eso, en los días que estuve en coma sentía que estaba perdido en mí mismo, pero de la misma manera sabía que me esperaba éste momento, luché para esto, luché para cada segundo más con Ashton y mi pequeño campeón.
Las palabras escritas en esas hojas provocan mi total sonrisa, Oliver es el niño más tierno del mundo, no podría desear un pequeño mejor que él, de hecho no creo que ese niño exista, Oliver es el mejor niño del mundo para mí, me siento más que feliz sabiendo que es mi hijo, le veré crecer y seré parte del hombre que se convertirá, es una sensación penetrante pero realmente satisfactoria. Comienzo a reír por la posición de Ashton, trato de bajar la mirada para ocultar un poco mi sonrisa, pero es casi imposible, sus palabras siguen y mi interior se siente en la mayor paz, un par de lágrimas me traiciona y comienzan a salir de mis lagrimales. Recuerdo los momentos, recuerdo que cuando Ashton me dijo que él sería nuestro hijo sentí una alegría inexplicable, ahora la siento mucho más. Me inclino para dejar un beso en la frente de mi hijo y pongo mi mano en su hombro. Miro a Ashton. — Y yo los quiero con todo lo que soy, son la mejor familia que alguien pueda tener. — Agradecimiento, con la vida, con el destino, con Ashton, Oliver; Con el momento en que me decidí a invitar a ese hombre a bailar.
Asiento para que la ceremonia siga su curso, pero siento que después de esas palabras, cualquiera más son poco, me levanto y acaricio la melena de cabellos dorados de mi pequeño. Doy una mirada a las personas en sus asientos, realmente siento que sólo existimos Ashton y yo, pero todo está ahí, todos los que considero parte de mí están presentes; Digo mirando hasta reencontrarme con la mirada que me enamoró por primera vez, las palabras continúan, pero yo estoy perdido en mi prometido.
— Hemos llegado al momento clave de la ceremonia en el que ambos deben tomar la palabra para confirmar lo que sienten el uno por el otro. Así que la pregunta queda de más, pero debo hacerla; Dean Claimford, ¿aceptas contraer matrimonio con tu prometido para protegerse en todo momento de sus vidas, compartir cada parte de sus vidas, luchar por lo que desean y amarse hasta que la muerte haga parte en tu vida? —
No dejo de mirar a Ashton, tomo un gran respiro para decir lo que siento, normalmente serían dos palabras suficiente para todos, pero no para mí, no para Ashton. — Es realmente gracioso como la vida te da las cosas, hace meses no hubiera pensado en que mi vida tomaría éste rumbo, no estaba en mis más locos pensamientos casarme, tener un hijo, enamorarme del hombre más maravilloso en la faz del planeta. Pero aquí estoy, con un traje y con todo éste decorado, pero al final nada de eso importa porque al único que siempre necesitaré será a Ashton Winston, no necesito decirlo porque el destino nos ha probado lo suficiente para darme cuenta de que puedo sobrevivir a todo, bueno casi todo, porque no podría sobrevivir sin ti. Ashton tú me das toda la fuerza para seguir aquí, sin ti me hubiera rendido hace mucho tiempo. Eres el amor de mi vida, tú eres mi persona, mi corazón es tuyo desde el día que aceptaste esa calabaza. Sólo mira lo que has hecho con mi vida, la has cambiado de tantas formas que apenas puedo creerlo, ¿cómo podría vivir sin ti? — Y la respuesta es sencilla, no podría, no podría levantarme para seguir sin el hombre que me hace sentir vivo. Las lágrimas comienzan a caer de mi rostro, no me importa si un río corre por mis mejillas porque la única opinión que me importa es la de mi amado, siempre ha sido así, siempre ha sido él.
— Sí, acepto. —