Hola, ¿qué más?, nuevamente yo por acá, no me había muerto, tampoco andaba de parranda... ¡que desgracia!.
Al grano: Soy una mujer de las mal llamadas “curiosas” y digo mal llamadas porque en realidad lo que soy es una masoquista voyerista entrometida chismosa. A las mujeres nos encanta decir que tenemos sexto sentido, que tenemos ese Je ne sais quoi que nos advierte de que algo pasó, está pasando o va pasar, pero ¡falso!, ese sexto sentido es mas como algo que yo he llamado “capacidades múltiples del rastreo de información para la elaboración de teorías”. o en Millenian: Stalkear.
Digamos que la habilidad puede llegar a ser útil en múltiples ocasiones, finalmente, uno por entrometido, de una y otra forma está investigando y muchas veces investigando uno aprende un montón, el problema es cuando se le va la mano y termina encaminándose por el camino que dijo que no quería tomar pero en realidad si quería (ahí entra lo masoquista).
Llevo dos semanas intentando dormirme temprano y me dan las 4:00 a.m. intentándolo (venga, que no lo intento tan bien), y pues entre trasnochada y trasnochada, mucha cosa uno piensa, o recuerda o ve. Hoy, exactamente, mientras veía History Channel, recordé por una palabra clave esa extraña sensación que le da a uno en el estómago cuando ve algo que no quiere ver (aunque uno si quiere un poco a veces, porque somos de la cultura de “hágase daño para seguir adelante”); es esta quizás la sensación más asquerosa y difícil de reproducir que he sentido en mi vida, comienza (según yo) como un apretujón en el corazón, y se desarrolla como algo que baja al estómago y lo pone pesado, como si uno estuviera lleno y con hambre (no me pierdan por estas contradicciones, si lo han sentido saben que es complicado de explicar). A uno le da mucha rabia, porque casi siempre ese sentimiento es la conclusión de un acercamiento a objetos dolorosos de interés, pocas veces la casualidad es tan cruel por si sola.
En fin, creo también que esta sensación corazón-estomacaloida es evolutiva, o al menos tiene algo que ver con el crecimiento y la comprensión del mundo, yo la primera vez que la sentí fue por allá en 2014 con un despecho bravísimo, y no fue porque tuviera que presenciar algo sobre aquel objeto amoroso, es que por andar de tristonga-emo-depresiva mi papá se preocupó tanto por mi que lloró mucho, y yo no sabía que hacer, se me arrugaba el corazón horrible, porque yo sufría ahora también por él, y claro, yo lo vi llorar por metida, por andar hurgándole el corazón de padre.
El año pasado las ventanas me traicionaron muchísimo o yo las traicioné por andar esperando a que se hiciera historia a través de ellas, no sé, creo que desde entonces no disfruto sentarme en una ventana y se me murió un poco lo voyerista también allí. La tecnología pues también es una cochinada, como todo aporta y daña, y de nada sirve que rece y empate la muy malparida. Es como que el mundo se empeñaba en quitarme el vicio de andar de curiosita y creo que a todas estas la conclusión a la que logré llegar, es que de hecho si era así, como una ante sala a un dolor más grande, que ese nudo que se me ha hecho al ver a mis seres amados sufrir, al ver a mis amores irse, al leer parlamentos de alta traición en entornos pequeños en los que confiaba, es equivalente al nudo que me da al ver cómo está el mundo hoy. Vaya, la curiosidad se me achanta con tanta noticia mala, tanta muerte, odio, desidia, traición.
¿Uno para qué va a curiosear? Suficiente auto-daño ya nos hacemos depilándonos con cera y viendo el mundo padecer ante la inclemencia del tiempo, de las circunstancias y de la humanidad.
Hoy me duele mucho el corazón, porque hoy no me puedo tapar los ojos con las manos ante el daño de la humanidad que adolece cada segundo más y lo peor, supondría una, es que no he tenido que stalkear a nadie para sentir todo ese peso en el estómago que no se va. Tenemos filtraciones por todos lados y ya no sabemos qué hueco tapar primero... Hoy mi objeto amoroso-doloroso es la humanidad. No quiero llorar, ni ver a mi papá llorar, ni ver a mi tierra llorar, ni a la tierra vecina llorar. ¿Cuándo será que nos volveremos a abrazar como hermanos?. *inserte suspiro aquí*
Pero bueno, como siempre, y especialmente en Colombia... Inglés, Britney Spears, Pop.
Nuevamente, pico y chao. Hoy es un pico triste, pero pico al final.