Anoche leí la biblia por primera vez en 16 años. En un pequeño texto de introducción hablaba sobre el paraíso; un lugar de paz y felicidad. Aquello me llevo a preguntarme cómo se vería aquel lugar.
Esa noche soñé que corría en el parque con mi hijo, su padrino y nuestro perro. Aún cuando ya estaba despierta podía recordar perfectamente como reía y lo plenamente feliz que éramos.
Ahora ya entiendo que nos espera en el paraíso de ser merecedores.















