Que pasáramos una tarde,
de viernes —tal vez—
camino a tu casa
buscando la ruta más lenta,
en la que nos pudiéramos
tomar de la mano a ratos
y hacernos esas preguntas,
las que siempre debimos hacernos,
¿cómo aprendiste a amarrarte las agujetas?
¿cuándo descubriste que las lombrices no tienen ojos?
y que no impotara la respuesta
porque también alargaba el camino.
Luis Téllez Tejeda, Quise, 2025.












