[Start]
Volvió a mirar la ventana cuando vio que el chico parecía que no quería hablar y se centró en una gotita que caía y se unía con otras gotas en la ventana, haciéndose cada vez mayor, hasta que se partió y volvió a ser una gota como las demás. Fue entonces cuando el chico volvió a hablar. —No pasa nada —sonrió, ella de modo sincero sin darse cuenta que él no lo había hecho —Encantada, el mío es Genevieve.
—No sé cómo una chica tan guapa y amable está aquí metida. ¿Has matado a alguien? —alzó una ceja, mirando a la joven incrédulo, fumando una calada de su pitillo—. Porque si es así, te ruego que me avises —sonríe, esta vez ya de verdad—.








