A veces pienso: "Deberás ¿Le importo a alguien?"
Soy un ser frío, frío como el crudo invierno.
Soy un ser cuyo corazón está completamente roto. Roto sin razón alguna, pero siempre ha estado así.
Nací así; así soy yo desde el primer día que llegue a este cruel mundo oscuro.
Deberás, si tan solo supieran que es lo que se siente ser yo, al menos durante un día, sería más que suficiente para saber que, ni hoy ni mañana, ni nunca habra esperanza para un ser extraño como yo.
Un ser extraño que no ha tenido a nadie para sacar su dolor eterno, pues esa es su maldición: "Un Dolor Eterno".
Un dolor eterno que, aunque la esperanza brillará en lo más alto del cielo, nunca lograría desaparecer, pues aquel dolor eterno, es un vacío, un vacío que no se llena con nada.
Un vacío que no se justifica su existencia, pero existe, existe como el sol, existe como la luna, existe como las estrellas, los cuales, son para siempre.
Así soy, así es mi existencia todos los días en este maldito lugar al cual llamamos "hogar".
En este maldito lugar llamado hogar, que no es nada más y nada menos que un destructor de corazónes, de sueños, de mentes, de sentimientos por doquier.
Yo, un ser como yo tan extraño como el mismísimo cielo, no ha encontrado su lugar en el mundo, en este mundo de la Noche eterna.
No se ha hayado a si mismo, aunque ya hayan pasado 18 años desde el inicio de su existencia.
Este ser, este ser con el corazón roto, ojos llenos de ojeras, cansancio por doquier, poco apetito, silencio eterno, mente quebrada, no ha podido encontrar su lugar en el mundo, a pesar de que lo ha buscado sin parar, no ha hayado ni un insignificante rastro de luz hacia el camino que le corresponde tomar.
Este ser, este extraño ser lleno de pensamientos comúnmente extraños, estuvo, está y estrada por siempre quebrado, pues aunque trate y trate de arreglarse a si mismo, lo único que ha conseguido es más y más dolor que llevar por si mismo.
Más estrés, más ansiedad, más depresión, más pánico, más miedos, más temores, más inquietudes, más baja-autoestima, más presiones, más sombras internas arrasando con todo tu ser, más sentimientos insoportables.
Debi de haber encontrado la paz y la felicidad, no completa, pero si lo suficiente como para sobre llevar el peso de la vida.
Pero, simplemente no paso, no la hallo, sea donde sea que esté, no hallo esa felicidad que se supone que debería de "existir".
Así resumiría mi día a día, a si resumiría mi dolor interno, así resumiría mi mundo.
¿Por qué? Porque créanme si les digo que intentar describir lo que siento ni un libro de mil páginas, sería sufriente para ello.
Por eso y por tal razón, a veces prefiero callar lo que siento, para no llenar de penas y ruinas ajenas a quienes me rodean, porque deberás, son muchas, más de las que puedo contar.
Está bien, ¿Callar todo mi dolor?
Está bien, ¿Callar todo mi dolor en el silencio?
El Mundo Que Grita En El Silencio~∆