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Continental (2006) - Sidestepper
Hablar de Sidestepper va más allá de un “Más Papaya (tal vez la canción con la que muchas personas asocian a la banda)”, va más allá de saber que uno de sus vocalistas, Janio Coronado, fue cantante de Los 8 de Colombia, una agrupación que logró ambientar muchas celebraciones en las familias colombianas. No, Sidestepper son los héroes silenciosos de una emancipación y un cambio en cómo las bandas colombianas empezaron a gestar esa mezcla de nuestros ritmos con ritmos electrónicos y de otras latitudes dando como resultado una gran aceptación por parte del público.
El año 2006, además, trae consigo un auge en la que ellos no podían pasar desapercibidos y fue la aparición de su disco Continental. Un disco al cual el señor Blair lo consideró en su momento como el más colombiano hecho hasta el momento por la banda. Afirmación que cobra validez cuando al trasegar las 10 canciones hay más percusiones que beats dando así un sello más maduro, más orgánico y menos frenético en una clara muestra de consolidación en la convergencia de sonidos de folclor con otros ritmos.
Ya dentro del disco encontramos canciones como: ¿Qué Será? (Mi favorita), Me Enamoré, Volá Volá y Paloma que le cantan al amor, en tiempos donde este sentimiento se ha vuelto una religión que ha perdido muchos creyentes o que simplemente se ha vuelto una ciencia tan compleja la cual no entendemos y por eso desistimos de estudiarla. Sin embargo, estos temas en su cálido sonido, su atmósfera atrapante y ese color en sus letras hacen que haya una esperanza de volver a creer o de despejar la compleja fórmula que no logramos hallar.
El disco también nos deja temas con líricas muy inspiradoras como: La Marea, Te Llevaré y No Me Rendiré, en donde sus sonidos bastante espirituales resultan todo un elixir para reconfortar al más agobiado, sobretodo en ese último tema en donde recalca el valor de la fuerza para superar las adversidades y, de por sí, el título de la canción es más que contundente.
Ya por último, pero no menos importante, tenemos las canciones llenas de sabor y folclor que recuerdan lo que somos y a lo que sabemos: San Juan, Por Esos Caminos y Luna Llena. Aquí hago hincapié en la canción San Juan, que tiene ese característico sabor a pacífico, que en varios casos ha sido el cómplice de gestar canciones que le dan sello a nuestro flow.
Así pues, Sidestepper dejó un disco cálido, sólido y muy inspirador. Para que después cada uno de los miembros se dieran un receso (merecido, pero muy prolongado) y viendo como su aporte hizo florecer otras propuestas que hoy en día le deben mucho a ellos por su convicción de mezclar lo de aquí con muchos ritmos de diferentes “allá” sin morir en el intento. Al final, eso es muestra de que el amor por lo que se hace siempre tiene sus frutos.
Y sí, mis disculpas si repito mucho esto del amor, pero bien dice la canción Me Enamoré:
“Ya parezco un disco rayao’ rayao’ rayao’“
Las canciones del disco son:
Paloma
¿Qué Será?
La Marea
San Juan
Volá Volá
Me Enamoré
Te Llevaré
Por Esos Caminos
Luna Llena
No Me Rendiré
@ErranteSonoro
Recuerdos de esta madrugada: Proyecto Uno interpretando Another Night.
Una noche con Los Rolling Ruanas
Ayer se celebró en el mundo el Record Store Day (Día de la Tienda de Discos), una conmemoración por aquellas tiendas siguieron con la firme convicción de seguir vendiendo música en formato físico, pese al gran auge que ha tenido la música en formato digital.
Aprovechando esa fecha, muchas tiendas en Bogotá conmemoraron la ocasión vendiendo discos -en algunos casos rarezas- a precios especiales, realizando eventos y otras manifestaciones para no dejar pasar en alto esta fecha; entre ellas, RPM Records; que para no desentonar con la ocasión contó con las presentaciones de D.J. PHO y Los Rolling Ruanas.
Como suele pasar por estas fechas en Bogotá, el frío y una previa lluvia fueron cómplices para intentar apagar el espíritu de esa fecha, pero contrario a ello, la gente acudió en buena forma, tanto así que tuve que hacer algo de fila para ingresar pensando con la misma complicidad que tuvo el clima. Ya adentro del lugar la sensación térmica cambió de inmediato: de un frío que hace tullir a un calor que hace huir, pero que era posible de apaciguar con una cerveza o con los shots de Jägermeister que estaban repartiendo entre los asistentes del lugar. Así que con cerveza en mano y la compra de los dos discos de Los Rolling Ruanas (Origen y La Balada del Carranguero, este último, recientemente lanzado) la noche esperaba por los protagonistas de la noche.
Sin más preámbulos salieron al escenario, prestos para dar al público una buena presentación en esa coqueta atmósfera en medio de vinilos y una luz tenue que presagiaba un momento agradable. Comenzaron con su versión de la popular canción I was Made For Lovin' You de Kiss con su peculiar y muy autóctono estilo a base de tiple y rasca encendiendo los ánimos de la gente que, en honor a la verdad y como lo dijo uno de los asistentes a ese pequeño concierto como lo fue el señor Alejandro Marín, director de La X: “la gente estaba muy tibia”... razón no le faltó. Por suerte, la gente se contagió rápidamente para así disfrutar de la presentación de estos señores quiénes tocaron canciones de su álbum La Balada del Carranguero, de la cual tienen una canción con el mismo nombre, el cual los define a ellos de manera muy precisa y al tocarla en vivo entiende uno toda al esencia de ellos como músicos. Otro tema que dejó muy buen sabor entre los asistentes es su tema “Carrantá”, una oda para aquellos quiénes crean pre-juicios sobre los rolos (soy de Bogotá D.C.) a quiénes tildan de fríos y aburridos por vivir en la querida nevera. Con los ánimos caldeados (de manera positiva), hubo tiempo para rematar con sus canciones Maleza (en la que su versión de estudian contaron con la colaboración del gran Edson Velandia) y Toxicity, la recordada canción de System of a Down y sobre la cual tengo recuerdos en mi colegio, donde se dio el génesis por el tema del rock y con el pasar de los años fue mutando. Con ese par de canciones terminaron su presentación y la gente los aplaudió fervientemente, nada que ver con la tibieza con la que se les recibió.
Después de la presentación, ellos destinaron tiempo para los asistentes con el fin de tomarse una foto como recuerdo de una buena noche y firmar los CD’s a quiénes compraron. Tengo que decirlo: el tiempo que estuve para tomarme las fotos me parecieron unos tipazos y siempre fueron muy cordiales con la gente, con esa misma gente que al principio los recibimos con tibieza en su presentación. Con foto abordo y discos firmados me retiré del lugar solo lamentando el hecho de no haber sido afortunado con un shot de Jägermeister, que tal vez me hubiese quitado esa tibieza del inicio.
Irónicamente, hoy en día el día internacional de la tienda de discos independiente el 90 por ciento de las cosas que verá usted hoy a nivel mundial serán de Sony, Universal o Warner.
Buena nota de @themusicpimp acerca del Día Internacional de la Tienda de Discos (Record Store Day).
Yo no tenía ni la menor idea de que este loco de Tulio Zuluaga cantara. Una vaina muy a lo Carlos Vives.
Desde mi punto de vista, el hombre no lo hace mal, pero le tocó en una época donde había mucho talento por doquier.
Menú musical a la colombiana
Todos los seres humanos poseemos debilidades, las cuales debemos afrontar con la mayor gallardía posible, la mía, en particular, siempre ha sido la cocina. Sin embargo, el hecho de no saber las artes culinarias no me cohíbe de recomendarles un menú musical para las delicias de sus ‘paladares auditivos’, aquí va el menú:
Entrada: Chorizo – Tumbacatre
Como en todos los menús, siempre la entrada será importante para augurar un jolgorio digestivo. Desde esta casa recomendamos el Chorizo que elabora Tumbacatre. Una mezcla de los sabores que se gestan en los suburbios urbanos de Bogotá, pero con la pizca y el sabor de los sonidos afrocolombianos que tanto gustan.
Plato fuerte: Bandeja con pollo – La Mojarra Eléctrica
Luego de una buena entradita, llega el momento del plato fuerte y qué mejor que una buena bandeja con pollo con la sazón de La Mojarra Eléctrica. Cuando el plato llega a la mesa, de inmediato se siente ese aroma a ritmos de los nuevos sonidos afrocolombianos. Toda una verdadera exquisitez.
Plato fuerte: Arroz con coco – La Severa Matacera
Como buenos colombianos, siempre es menester acompañar cualquier plato fuerte con un buen arroz; mejor si es arroz con coco. Estos chefs decidieron tomar la receta original de Lucho Bermúdez y le colocaron su sazón con sonidos de ska, reggae y un toque de rock.
Bebida: Agua (Feat. Pardo) – Cielito Drive
Creemos importante no olvidar que hidratarse es vital para mantener un correcto ‘metabolismo auditivo’. Siguiendo esa línea, aconsejamos el Agua de Cielito Drive, que tiene la capacidad de ahogar las penas de una manera sosegada. Cada sorbo calma la sed de una manera integral.
Postre: Mango Biche – Choc Quib Town
Y para colocarle la guinda a todo este agasajo musical, creemos coherente que todos se deleiten con un postre urbano muy querido por todas las juventudes; sobre todo las colegiales. Los inmensos chocoanos de Choc QuibTown se dieron a la tarea de cerrar el menú inyectándole a la receta su característico sabor pacífico, que ha trascendido fronteras.
Radiando Ando (20/01/2016)
Gran artista de Providencia.
Una fiesta en el centro
Ayer, sábado 16 de enero, se desarolló el día de Fiesta del Festival Centro, un festival que cada año coge más relevancia dentro del público bogotano por la apuesta artística que se hace en cada edición.
El día empezó con la presentación de una banda llamada La MiniTK del Miedo, una propuesta de rumba que compone una gran puesta en escena, unos vestuarios escabrosos y la muy rica mezcla entre música de rumba (merengue, cumbia, reggaetón, entre otros) con sonidos satánicos; sí, satánicos, pero que no le quitan el sabor ni mucho menos. Esa mezcla crea una atmósfera de rumba oscura, tal como si el mismo diablo estuviera dándole al perreo intenso o al movimiento de caderas. Con gran aceptación dentro del auditorio, esta banda puso a mover el esqueleto a más de un asistente.
Luego sería el turno de Elkin Robinson, un artista nacido en la isla de providencia y que muestra los nuevos sonidos afro-caribbean y root muy arraigado de esa latitud del país. Con una puesta en escena sobria y una cálida presentación con temas llenos de amor y esperanza, pero también con temas que recuerdan mucho cómo se goza en el caribe colombiano.
Aprovechó su presentación para promocionar su disco Come’Round, el cual fue producido por el gran Richard Blair. Así que respaldado por este gran productor, ya podrán imaginar el sabor de la música de este isleño muy recomendado.
Posteriormente, nos trasladamos al muelle donde nos esperaba un colectivo mexicano de Oaxaca llamado La Furia con Lujuria Sonidera. Un grupo que con su rumba de cumbia y electrónica más la mezcla de instrumentos como el bajo y la trompeta, formaron un rumbón, pese a que al principio la gente se tornó un poco parca, pero la energía de la banda, especialmente con su bajista Alejandro Reyes, quién logró contagiar al público al punto de poder generar la armonía entre su música y el publico: el baile.
De nuevo nos trasladamos al auditorio, en donde nos esperaba la gran banda llamada La Chiva Gantiva. Esta banda que tiene integrantes colombianos, pero que su origen es de Bruselas, Bélgica, lograron dejar una muy grata impresión dentro del público, quién gozó con canciones de sus álbumes “Vivo” y “Pelao”. La gran energía de su vocalista Rafael Espinel, quién coordinaba a la banda con gran acierto: sobretodo en aquellos momentos en donde al parar él, paraban todos, generando sonrisas y admiración por la gran sincronización.
La representación femenina con Natalia Gantiva quién regaló un momento de nuestro folklore con un baile espléndido. ¡Tremenda armonía corporal la de esta mujer (churra, además)! Una banda que me dejó gran recordación con su Punk-klore, como rezaba la parte trasera de la chaqueta del buen Rafael Espinel. Muy recomendada esta banda.
El broche de oro: Aníbal Velásquez.
Sin duda la noche de ese día del Festival Centro tenía una estrella muy especial: la presentación de Aníbal Velásquez. Tal vez para contemporáneos de mi época, la música de este artista no sea muy soluble a sus oídos, pero para aquellos quiénes crecimos haciendo oficio con la música que colocaba tu padre, es más fácil entender el porqué de esta conexión. Un auditorio a reventar, con ese contraste generacional que ofrece este tipo de festivales: la mayoría del público superaba la edad de los 40 años. Así pues, con toda esa diversidad generacional, la gente esperó con ansias la presentación de este barranquillero.
Salió el gran Aníbal Velásquez al escenario y abarrotado de aplausos de todo el público comenzó su presentación con un tremendo vacilón que, contrario a las anteriores presentaciones, hizo bailar a las personas fuera de sus puestos con sus respectivas parejas creando lo que proclamaba ese día de festival: fiesta. Fiesta a través de temas como “Guaracha en España”, “Sal y Agua”, “El Turco Perro” y “Cumbia Bogotana”. En varios pasajes de la presentación, el gran Aníbal se disculpaba por algunos inconvenientes técnicos a los cuales decía: “ustedes perdonarán tanta mamadera de gallo, pero es para que salga bonita la cosa”. Un crack en todo sentido. Momento muy especial se vivió mientras Aníbal se quejaba de manera jocosa por la altura de Bogotá y comenzó a deslizar su mano del teclado con el famoso intro de “Carruseles”, un tema que hizo explotar al público y encadenó que la gente pidera muchos temas clásicos como: “Alicia La Flaca”, “La Brujita”, “Un poquito de Cariño”, “El Cumbanchero” y muchas otras que debido a su gran repertorio y al tiempo que podía estar en escenario, no sonaron para los plácemes de algunos de nosotros.
Al final, la gente debió resignarse con no poder escuchar temas que a muchos les traerían los mejores recuerdos de su vida, así que para no desentonar con el momento, varios al final se acercaron con sus vinilos (LP) para que el gran Aníbal los firmara y así dejar una huella que no se borre en las memorias de los asistentes, que a la salida solo decían: “¡tremenda presentación!”.
Como siempre, el Festival Centro cumplió con su propósito de unir a las generaciones a través de la música. Algo que hoy en día poco se ve en una sociedad tan fragmentada por varios estereotipos como lo es la nuestra.
Tributo a Scott Weiland (Parte II)
Tributo Scott Weiland (Parte I)
Radiando Ando (06/09/2015)
Radiando Ando (23/08/15)
Radiando Ando (18/08/2015)
Canción de la semana: Muchachita - Coo Coo Birds.
Respira rocanrol