No tenes corona
Nos cuesta tanto entender que el poder está en nosotros que preferimos desoír lo que dicen los otros y generamos en nuestra mente mil excusas, mil escapes, que nos permitan esconder de esa verdad que nos atañe. Hay una realidad ahí fuera que nos involucra a todos, no somos ajenos, no estamos solos. Vivimos y respondemos de forma colectiva, buscamos el abrazo, el beso, la contención, la compañía, pero entonces aquello vale y hoy que de verdad importa demostrar más allá del gesto; nos olvidamos de pensar que por eso nos estamos muriendo.
Somos culpables de una verdad que es evitable, portadores de angustias y calamidades, no nos mata el amor, no nos mata la guerra, nos mata un virus que nos hace mierda. Porque no te cuidas porque no pensas en el otro, porque te cagas en vos y te cagas en todos. Hay cientos de miles que se exponen a diario, aunque se mueran ellos por cuidar al de al lado, mientras que en tu egoísmo pensas en tus placeres, en tu beneficio personal, en incrementar tus bienes.
Llenas la alacena de rollos de papel higiénico, te quedas con el alcohol, te quedas con los alimentos. Te reís de aquellos que cantan en los balcones, no aplaudís cuando se apoya a los doctores. Te crees invencible, te pensas que sos fuerte, que no te va a tocar a vos, que no le va a tocar a tu gente. Espero que nunca pases por lo que pasan ellos, que no veas morir a tus abuelos por esto.
Que no termines en un hospital en donde ya no queden camas, que no requieras respirador y que no pierdas nada porque por tipxs como vos muchos están en riesgo, por tipos como vos pueden no despertar mañana. La ecuación es muy sencilla solo te tenes que quedar adentro, lavarte bien las manos y cuidar del resto. Si no lo queres hacer por el mundo que te rodea, al menos hacelo por vos y por los que te quieren de vuelta.
La vida sigue y no tengo dudas, pero hay mucho que aprender y la enseñanza puede ser dura. No te aferres a las cosas que solían importarte, cambia tu vida, cambia tu mente, viví otras realidades. Todos somos iguales, no hay religión, no hay política, no hay estratos sociales, esto nos impacta a todos desde el que más tiene hasta el que se caga de hambre. Ojala entendamos que el mundo es uno solo y que la vida vale, que aprendamos a cuidarlo hoy porque mañana puede ser tarde.












