¿Existe una Inteligencia Digital y, en el caso de existir, puede medirse? ¿Existen personas con una Inteligencia Digital superdotada? ¿Hay una clasificación de empresas por cociente digital (DQ)?
En el mundo digital en el que vivimos son preguntas que muchos nos hacemos. Estas preguntas han generado las reflexiones del artículo que sigue. Su lectura, sin duda, generarán otras nuevas.
Nos estaba contando muy animadamente que algunos de nosotros estamos más dotados para las matemáticas o el deporte que para la pintura o la música. No nos sorprendió lo que contaba -algunos nos vimos rápidamente retratados- sino cómo lo contaba. Lo hacía de una manera arrebatadora, intensa pero dulce y sencilla y, sobre todo, de tal forma que no quedaba ningún atisbo de duda.
En 1983 Howard Gardner expuso su famosísima teoría de las inteligencias múltiples en la que demostró que, lejos de existir un IQ (cociente intelectual) único que mide la inteligencia global de la persona, existen 8 inteligencias diferentes. Cada una de estas inteligencias es como un ordenador autónomo que nace parcialmente enseñado y sigue aprendiendo a lo largo de toda su vida. Algunos de estos ordenadores funcionan de maravilla mientras que otros un tanto regular.
Al igual que otras teorías geniales, la teoría de las Inteligencias Múltiples ha mantenido su vigencia durante todos estos años en los que el mundo ha cambiado enormemente. Baste recordar que por aquel entonces no había cosas que hoy parecen insustituibles como, por ejemplo, el ordenador personal, Internet o los teléfonos móviles. Los hábitos de la gente, en muchos casos como consecuencia del uso de estos dispositivos, también han cambiado mucho: la forma de comunicarnos es muy diferente, también la de acceder a la información, la de comprar, viajar, la forma de aprender… Algunas personas se sienten cómodas con ello y otras no tanto, algunas aprenden con rapidez y a otras les cuesta un gran sufrimiento, algunos disfrutan y otros rehuyen la cercanía de cualquier elemento digital.
La Inteligencia Digital
Al igual que algunas personas son hábiles con los números, síntoma de una buena inteligencia matemática, y a otros se les dan muy bien las letras ya que tienen una buena inteligencia lingüística, conocemos personas que se sienten muy cómodas con todo “lo digital”: tienen una buena inteligencia digital.
Podríamos definir la inteligencia digital como el conjunto de habilidades sociales, emocionales y cognitivas que facilitan a las personas su adaptación a las demandas de la vida digital
De acuerdo con esta definición de inteligencia digital todos conocemos personas con una buena inteligencia digital y algunas otras a las que les queda buen trecho por recorrer.
Tuve la ocasión de preguntar a Howard Gardner qué opinaba acerca de la posible existencia de una inteligencia digital y su respuesta fue ésta:
Transcripción del vídeo al final del post.
Para Howard Gardner el término inteligencia tiene una definición muy precisa. Solo considera una inteligencia como tal cuando cumple ocho criterios técnicos muy bien definidos. La posible inteligencia digital no los cumple, es decir, no existe una inteligencia digital tal como se define el el marco de las inteligencias múltiples.
Al histórico cociente intelectual (IQ) se le sumó recientemente el cociente emocional (EQ) a partir de los trabajos de Daniel Goleman. Hoy en día cada vez se habla más de la Inteligencia Digital, tanto en empresas como en personas, y de su medida a través de un cociente digital (DQ), que se puede medir mediante tests como éste o éste.
Está claro que los seres humanos somos personas poliédricas y, más allá del número de cocientes o inteligencias, disponemos de múltiples capacidades y habilidades, entre ellas las digitales. Con algunas de ellas nacemos -hemos escogido bien a nuestros abuelos, dice Gardner- y con otras, nos esmeramos trabajando en su desarrollo a lo largo de la vida. La suma de todas ellas es una parte esencial de nuestra personalidad.
* * * * *
Transcripción del vídeo "¿Hay una Inteligencia Digital?:
Bueno, cuando yo empecé a escribir sobre inteligencia y Daniel Goleman, como es bien sabido, escribió sobre inteligencia emocional, se han estado proponiendo nuevas inteligencias a diario: inteligencia financiera, inteligencia sexual, inteligencia del humor… Es una industria, y puedes ir a una librería y ver todos estos tipos de inteligencias, y a mí me parece bien.
Pero cuando hablo sobre inteligencia, tengo ocho requisitos diferentes; y algo no cuenta como una inteligencia a menos que cumpla con todos estos requisitos. Y no creo que la inteligencia digital los cumpla. Hace diez o veinte años, inteligencia digital era saber cómo funcionaban los ordenadores, lo cual es una especie de inteligencia lógico-matemática que te permite programar pasos.
Actualmente todavía hay personas que programan, pero la auténtica inteligencia digital es entender cómo funcionan diferentes máquinas y diferentes apps, cómo navegar por el ciberespacio, encontrar lo que quieres cuando lo quieres, ser capaz de comunicarte con otras personas, ser capaz de dominar las redes sociales: Facebook, Twitter…, y todas y cada una de estas ciberáreas implican diferentes grupos de inteligencias. Tener una red social es… la inteligencia digital es irrelevante, pero si quieres… si tienes 150 amigos o 5000, eso es un ejercicio de inteligencia interpersonal.
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Fabián García Pastor - @FabianGPastor | Ver perfil en Linkedin
Escribo sobre Creatividad, Innovación y Emprendimiento en la era digital. Creo en que el talento de las personas es lo que diferencia a las organizaciones y en que la Educación de jóvenes y mayores va a cambiar drásticamente para alinearse con lo que demandan empresas y sociedad. En esta era digital que vivimos todo fluye a la velocidad del rayo y todos nosotros hemos de transformarnos y reinventarnos con la misma rapidez. Puedes conversar conmigo en Twitter @FabianGPastor y leer mis posts en Sinestesia de ideas,Hemisferios y en Linkedin.
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La transformación digital en los diferentes sectores
En la figura puede verse el nivel de transformación digital en el que se encuentran los diferentes sectores según el estudio realizado por Siemens y Roland Berger. Las oportunidades de crecimiento y desarrollo de negocios que se presentan como consecuencia de los avances emprendidos hacia la transformación digital de las empresas de estos sectores son excelentes.
Los días 9, 10 y 11 de marzo tendrá lugar la 5ª edición de HackForGood en 15 sedes de forma simultánea. HackForGood es una experiencia digital única que comienza con un hackathon y continúa con el impulso a los principales proyectos durante los siguientes meses.
Los participantes en las pasadas ediciones, los Hackers ForGood, aseguran que HackForGood ha sido para ellos una experiencia transformadora. Una experiencia que no te puedes perder. ¿Por qué? Pues por varias razones. Aquí tienes cinco:
Al principio, algunos Hackers ForGood dudaban. Comentaban que no disponían de tiempo suficiente para participar. Algunos estuvieron a punto de no hacerlo por cierta pereza y desidia. Otros, por miedo a lo desconocido. Sin embargo, todos los que rompieron esas barreras y se sumaron dijeron lo mismo: “¡Para mi, ha sido una experiencia extraordinaria. Una experiencia transformadora!”
HackForGood 2016. En 2016, más de 1.000 Hackers ForGood atacaron 300 retos y desarrollaron 120 aplicaciones en 14 sedes y 20 universidades. La aplicación del equipo ganador, MyEyes, unas gafas que reconocen textos, personas y situaciones es espectacular. Aquí y aquí tienes un resumen de la edición de 2016 junto a los excelentes premios otorgados.
HackForGood 2017. Será, sin duda, la mejor de las 5 ediciones. Su foco temático es el desarrollo de aplicaciones y servicios que hagan uso masivo de datos y tengan un gran impacto social. Contará con ponentes de lujo que inspirarán a los Hackers ForGood, nuevas sedes, premios excelentes, el HackForGood Big Day y una gran innovación que pronto desvelaremos. Te encantará.
¿Cómo participar? Si aún tienes dudas sobre la oportunidad para vivir una experiencia excepcional y transformadora puedes saltarte este párrafo. Si ya has decidido convertirte en un Hacker ForGood entonces ya has hecho lo más importante; el resto es fácil: inscríbete y disfrutarás con ello. Aquí tienes varias formas de participar según tus intereses y disponibilidad.
Propón RETOS que ayuden a mejorar el mundo
Participa en el diseño y desarrollo de SOLUCIONES
Inscríbete como VOLUNTARIO y participa en dar vida a HackForGood
Hazte MENTOR HackForGood y forma parte de los equipos y las soluciones
Colabora en DIFUNDIR HackForGood a través de las redes sociales
Participa en la conversación con los Hackers ForGood y acuérdate: ¡salta tus barreras e inscríbete!
Twitter @Hack_ForGood – Etiquetas: #HackForGood y #h4g
Grupo de Linkedin de los Hackers ForGood: http://bit.ly/HackForGoodGroup
Web: http://hackforgood.net
HackForGood es un evento promovido por Telefónica y organizado junto a la ETSI de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación HazloPosible y la startup MashmeTV con el apoyo de la Red de Cátedras Telefónica en el que Hackers ForGood de toda España proponen retos y desarrollan soluciones para construir un mundo mejor.
Este post fue publicado previamente en El Blog de Think Big - Blogthinkbig.com
Recientemente tuve el inmenso privilegio de conocer y entrevistar al profesor Howard Gardner, un número uno mundial. Profesor en Harvard y experto en psicología, educación y neurología, premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales en 2011, Doctor Honoris Causa por múltiples universidades y considerado como uno de los 100 intelectuales más influyentes en el mundo.Nos encontramos a primera hora de un día lluvioso en el centro de Madrid. Tras la entrevista tenía por delante una jornada intensa con varios compromisos, pero lo que más parecía satisfacerle era la visita al Museo Reina Sofía y al Museo del Prado. El día anterior visitó Toledo y el siguiente día tenía previsto visitar el Museo Thyssen.
Howard Gardner es un intelectual único, un hombre con una amplia visión del mundo y con un gran amor por el arte, pero si tuviera que quedarme con una característica suya ésta sería su sencillez y su humildad. Creo que puede entenderse bien al ver los escasos 3' del vídeo.
Y si son los libros los que nos leen a nosotros...
Leo con frecuencia en el Kindle de Amazon. Uso varios dispositivos, pero habitualmente uso un iPad mini con la app Kindle, que ahora mismo estoy usando para leer “Sapiens. De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad”.
Precisamente, escuchando en directo una reciente intervención del autor, Yuval Noah Harari, me ha parecido muy visionaria su reflexión sobre la idea de que en breve no sólo seremos nosotros los que leeremos libros sino que también serán los libros los que nos leerán a nosotros.
En la actualidad la aplicación del Kindle interactúa con nosotros, los lectores, de varias formas:
En función de nuestro ritmo de lectura el Kindle nos indica el tiempo que nos falta para terminar un capítulo o el total del libro.
Cuando subrayamos un texto, el Kindle es capaz de almacenarlo e indicar a los lectores, anónimamente, que ese texto ha sido subrayado por un determinado número de lectores.
El Kindle “sabe” cuándo encendemos y apagamos el aparato y, por tanto, es capaz de interpretar nuestros horarios habituales de lectura.
Los lectores que utilizamos el Kindle conocemos, más o menos, esa interacción no-intrusiva, la asumimos, la aceptamos y, en general, nos resulta útil.
Pero vayamos más allá
“Me emociono y me suben las pulsaciones”. Cada día son más frecuentes los relojes y las pulseras que, entre otras cosas, miden las pulsaciones. Mientras leemos hay pasajes, historias, personajes… que nos estimulan, inspiran, nos dan miedo, nos emocionan… Es my probable que esos estados nos hagan subir las pulsaciones. Nuestro reloj lo detecta y, si permitimos que esté enlazado con el Kindle, éste y, por tanto, Amazon conocerá el efecto psicosomático que los diferentes tipos de lectura nos provocan.
“Me bajan las pulsaciones y me estoy quedando casi dormido”. De igual modo que en el caso anterior, nuestro Kindle podría identificar los libros, autores, personajes, etc. que nos aburren o nos relajan.
“Y si la cámara del iPad me está mirando”. El software para la identificación de los gestos de la cara es cada vez más sofisticado y ya es capaz de interpretar los microgestos que hacemos mientras leemos. No es difícil imaginar la enorme cantidad de datos que el Kindle podría obtener sobre nosotros en caso de tener acceso a la cámara mientras leemos.
¿Cuándo ocurrirá todo esto?
Pues ira ocurriendo de forma progresiva en los próximos meses y años. Todas estas funcionalidades que ahora nos parecen tan revolucionarias nos llegaran con más rapidez que lo que pensamos. Lo harán de forma progresiva. De manera poco intrusiva, eso es lo que pensaremos y, en un plis plas las tendremos instaladas en nuestros dispositivos y las estaremos utilizando con plena normalidad.
Pero demos aún un paso más
Si el Kindle y, por tanto, Amazon, sabe cuándo me emociono, cuándo me aburro, cuándo leo habitualmente, cuándo necesito leer algo ligero… o profundo… Si Amazon conoce todo esto sobre nosotros entonces también podría ofrecernos la lectura apropiada para cada momento. Hoy, domingo por la mañana, que parece que estoy relajado y tengo tiempo por delante el Kindle puede ofrecerme terminarme esa novela que tanto me gusta tanto. En cambio, un día entre semana por la noche, tras una jornada intensa y con poco tiempo disponible, Kindle podría ofrecerme ese artículo ligero que empecé a leer hace unos días y dejé a la mitad.
Todo esto llegará, más bien antes que después; pero… será para bien o será para mal. Pues aquí la respuesta es clara, ni una cosa ni la otra, todo dependerá del uso que hagamos de estas funcionalidades. Aunque, eso sí, es importante que siempre mantengamos la opción de poder mantener nuestra privacidad y evitar proporcionar ningún dato a los dispositivos que me lo solicitan.
Tras la concesión del premio Nobel de literatura a Bob Dylan hace unos días, los medios y las redes sociales se han llenado de docenas de artículos y opiniones, la mayor parte de ellas furiosamente en contra de la decisión, algunas otras más razonadas a favor o en contra.
No es objetivo de esta nota escribir una opinión más, que seguramente no gustaría a unos, a otros o a ambos, sino la de servir de introducción a un artículo, escrito unos días antes del "affair Dylan-Nobel", sobre Echegaray, premio Nobel de literatura y primer Nobel español.
Echegaray, con un ganado y reconocido prestigio social en la época fue también objeto de ataques furiosos por parte de los escritores españoles del momento. Se trataba principalmente de un conjunto de escritores que conformaron la después llamada Generación del 98. Entre ellos: Baroja, Azorín, Machado, Rubén Darío, Unamuno y Valle Inclán.
Cuenta Andrés Trapiello sobre este último: "Valle Inclán, que fue uno de los muchos españoles dotados con el don del insulto, lo llamó El Viejo Idiota". Al menos podemos decir que los insultos y desprecios no salieron del difícil entorno español de la época para extenderse mundialmente (alguna de las ventajas de no disponer de Internet como soporte de las comunicaciones mundiales...).
La mayor empresa y la que más invierte en tecnología en el mundo lucha por su transformación digital
Hace unos días en una charla a jóvenes estudiantes pregunté por la empresa Kodak. Solo unas pocas manos se levantaron tímidamente, símbolo de la caída de un gigante. Cuando pienso en Kodak aún me causa perplejidad recordar cómo un líder destacado, ubicuo en casas de todo el mundo y gran innovador, puede llegar a casi desaparecer en unos pocos años. No ha sido un caso único ni lo será.
Walmart, la cadena de tiendas fundada por Sam Walton, es hoy la mayor empresa del mundo. Nada menos que 2,3 millones de empleados trabajan en sus 11.500 tiendas vendiendo cada año productos por valor de $0,5 billones, una cantidad similar al PIB de un país como Argentina, por ejemplo.
Pero claro, a Walmart le ha tocado vivir lo que a todos, la revolución digital, una época de disrupción para empresas y personas en la que, como su CEO decía hace unos días en su “Annual Meeting (pdf)”: “Wallmart tiene que transformarse”. Con este objetivo la empresa está invirtiendo anualmente en tecnología $10.000 millones, una cantidad superior a la de cualquier otra empresa en el planeta.
Wallmart, con una historia de más de 50 años, no es una compañía digital nativa y, a pesar de su músculo y grandes esfuerzos, está en desventaja frente a nativos digitales como Amazon.
Wallmart vs Amazon. Porcentaje de ventas sobre el total en EEUU
Y es que una compañía grande-líder-no-nativa-digital que compite en la era digital se enfrenta a dos grandes dilemas, 1. El dilema del transformador y 2. El dilema del innovador, de difícil solución.
¿Será Wallmart el nuevo Kodak? O quizá será el modelo a seguir para compañías no-nativas-digitales que buscan transformarse digitalmente y seguir compitiendo en un mercado global en el que ya todo es digital. Pronto lo veremos.
Las Plataformas Tecnológicas en la Era de Internet
¿Qué son las Plataformas?
Las plataformas son un nuevo modelo de negocio que usa la tecnología para poner en contacto a personas, organizaciones y recursos con objeto de crear nuevos ecosistemas en los que se crea e intercambia una gran cantidad de valor para todos los participantes. Se trata, por tanto, de un modelo de negocio que se basa en la creación de valor a través de las interacciones y el efecto red entre productores y consumidores.
La plataforma tecnológica ha de proporcionar infraestructura, facilidades y un modelo para su gobernanza para organizar e impulsar las interacciones entre sus usuarios.
En el mundo de las plataformas la cadena de valor lineal que siguen los procesos tradicionales desaparece y se transforma en una matriz de valor, no lineal, en la que las relaciones entre los participantes (productores, consumidores, organizadores…) se pueden reconfigurar continuamente de forma flexible y ágil para conseguir generar el máximo valor.
En las plataformas se genera valor, se consume valor y se co-crea valor entre los productores y los consumidores.
Las plataformas han de facilitar la escalabilidad del ecosistema.
Las plataformas facilitan la creación de economías de escala.
En las plataformas el coste de adquirir un nuevo cliente es casi cero.
El ADN de las plataformas es crear “matches” y facilitar interacciones entre productores y consumidores, independientemente de los productos.
Esta empresas-plataformas no son valiosas por sus herramientas, recursos, Talento, infraestructura, etc. sino que lo son por las comunidades que participan en sus plataformas.
Posiblemente tú ya eres también un Hacker ForGood y estás a punto de emprender un viaje espectacular que te hará vivir una experiencia única: HackForGood. Tu maleta está preparada, llena de energía e ilusión, lista para que disfrutes cada minuto de un camino que quizá no sabes muy bien dónde te lleva. Pero no te importa, sabes que lo pasarás genial durante todo el camino. Aquí tienes unas pistas que te ayudarán a ello.
El Reto
El reto que escojas va a marcar el camino que seguirás en tu viaje. Escoge un reto que te guste, que te haga disfrutar. Que te permita avanzar rápida y ágilmente hacia tu destino. Que premie tus esfuerzos y que te facilite que, una vez alcanzado el fin de viaje, puedas continuar si lo deseas.
El Proyecto
El proyecto es el camino. Piensa en quiénes son los receptores de tu proyecto. Son tus Clientes. Están ahí. Piensa en ellos y cuídalos. Crea una Propuesta de Valor que les interese. No pierdas de vista los Resultados que quieres conseguir. Son tu guía a lo largo de todo el camino.
La Comunicación
Tu viaje es corto, sí, pero tienes que contarlo. Prepara un mini Plan de Comunicación cuanto antes. En el camino hay previstas varias paradas importantes: Confecciona un folleto que “venda” tu proyecto; explícalo en tu Vídeo pitch; cuéntalo en tu Presentación final. Cuanto mejor lo cuentes más disfrutarás tú y tus clientes.
La Continuidad
El viaje llegará a destino, pero solo será una primera parada. Si aun conservas la energía y la ilusión con la que empezaste, te será fácil continuar hacia el siguiente destino. Carga las pilas a través de Think Big y Telefónica Open Future y no te olvides de tus Mentores y Compañeros de equipo. Un viaje como éste siempre se hace mejor en buena compañía.
¡Buen viaje!
HackForGood
HackForGood es un evento promovido por Telefónica y organizado junto a la ETSI de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación HazloPosible y la startup MashmeTV con el apoyo de la Red de Cátedras Telefónica en el que cientos de Hackers ForGood proponen retos y desarrollan soluciones para construir un mundo mejor. La 4ª edición de HackForGood tendrá lugar los días 25 a 27 de febrero simultáneamente en 14 sedes.
Fabián García Pastor - @FabianGPastor | Ver perfil en Linkedin
Escribo sobre Creatividad, Innovación y Emprendimiento en la era digital. Creo en que el talento de las personas es lo que diferencia a las organizaciones y en que la Educación que proporciona la Universidad va a cambiar drásticamente para alinearse con lo que demandan empresas y sociedad. En esta era digital que vivimos todo fluye a la velocidad del rayo y todos nosotros hemos de transformarnos y reinventarnos con la misma rapidez.
Puedes conversar conmigo en Twitter @FabianGPastor y leer mis posts en el Blog Sinestesia de ideas y en Linkedin.
Siempre quise ser un Hacker ForGood.
No lo sabía, pero siempre quise serlo.
Con el paso del tiempo entendí lo que era, aprendí a serlo y, sobre todo, a disfrutar profundamente con ello.
Durante los últimos años he tenido la ocasión de conocer a un gran número de jóvenes, estudiantes, universitarios, emprendedores, etc. con una misma ambición: aportar, de forma desinteresada, su granito de arena para construir un mundo mejor. Se trata, casi siempre, de gente positiva, entusiasta, productiva, estimulante, con ideas y ganas de hacer cosas, que saltan barreras y rompen reglas, que contagian su optimismo, personas motivadas en crear soluciones innovadoras a los problemas que aún nadie ha resuelto.
Son personas que ven que el desempleo es una un gran problema para los jóvenes y proponen soluciones. Que ven cómo las personas con discapacidad tienen grandes dificultades par moverse por las ciudades y proponen soluciones. Que ven cómo los mayores tienen dificultades para disfrutar de su tiempo de ocio con sus amigos mayores y proponen soluciones. Son personas que abren los ojos, ven los problemas y proponen soluciones. Son Hackers ForGood.
Un Hacker ForGood es una persona ingeniosa, entusiasta y bien formada que disfruta planteando y resolviendo retos para construir un mundo mejor.
¿Reconoces a alguno de tus colegas? ¿Te reconoces a ti mismo?
Si has llegado hasta aquí es porque, al menos, tienes la inquietud de saber lo que es un Hacker ForGood. Puede que, incluso, siempre quisiste serlo. Quizá no lo sabías, pero siempre quisiste serlo.
Si ya eres un Hacker ForGood, ¡enhorabuena!. Me gustaría mucho conocer tu historia. Cuéntala en los comentarios de este post.
Si aun no te consideras un Hacker ForGood, pero te gustaría serlo, ahí van tres formas de conseguirlo.
Propón RETOS que ayuden a mejorar el mundo. Es probable que tengas un mar de ideas, o al menos algunas, sobre cómo mejorar nuestra sociedad. Cuéntalas. Las ideas que no se cuentan mueren. Propón tus retos. Hay muchas plataformas para hacerlo (1).
Participa en la búsqueda y desarrollo de SOLUCIONES. Es posible que, no solamente tengas ideas, sino también soluciones o, al menos, parte de ellas. ¡Fantástico! Vas en la buena dirección para ser un Hacker ForGood. No te apures si solo tienes parte de la solución. Hay otras personas como tú a las que les pasa lo mismo: solo tienen una parte de la solución. Están esperando que les contactes para juntar las partes y, desarrollar la solución en equipo. También hay plataformas disponibles que ayudan con el proceso (2).
Ayuda a MANTENER el MOTOR en MARCHA. Es la más sencilla, quizá la más importante de las tres maneras de convertirte en un Hacker ForGood. Tienes ideas y retos que plantear, sí. Tienes soluciones, sí. Pero no tienes disponibilidad para proponerlos o para participar en los desarrollos. No importa. Todavía puedes convertirte en un Hacker ForGood.
Para que todo el mecanismo anterior, RETOS <> SOLUCIONES, funcione hay que construir un motor, encenderlo y mantenerlo encendido. Tú puedes ayudar a mantener el motor en funcionamiento. Colabora en la comunicación y en la difusión de las iniciativas que tienen como objetivo construir un mundo mejor. Puede que tengas tus propias herramientas, redes sociales, blogs…, para hacerlo. Si no las tienes, no pasa nada, hay formas muy sencillas de poner tu granito de arena para difundir las iniciativas y, con ello, mantener el motor en marcha (3)
Tú decides. Tres formas de ayudar a crear un mundo mejor. Tres formas de ser un Hacker ForGood. ¿Por cuál vas a empezar?
HackForGood
HackForGood es una Experiencia Digital Única que tendrá lugar del 25 al 27 de febrero próximo en 14 ciudades españolas de forma simultánea.
Todos los Hackers ForGood, hechos o en formación ( -:), están invitados y son muy bienvenidos. Es posible participar de las siguientes formas:
(1) Planteando RETOS. En HackForGood proponer un Reto es muy sencillo. Te llevará solo unos minutos. Hazlo desde aquí.
(2) Proponiendo y desarrollando SOLUCIONES. Inscríbete en el HackForGood de tu ciudad. Estáte atento ya que en breve se abrirán las inscripciones en tu ciudad. Es gratuito hasta el limite máximo de Hackers ForGood previsto en la sede. Habrá tiempo para el networking, la formación de equipos, la selección de retos, el desarrollo de soluciones, premios...
(3) Difundiendo la iniciativa.Puedes hacerlo de las siguientes formas:
- twitter @Hack_ForGood - Etiquetas: #HackForGood #h4g
- Web: http://hackforgood.net
- Grupo de Linkedin de los HackersForGood: http://bit.ly/HackForGood2016
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Escribo sobre Creatividad, Innovación y Emprendimiento en la era digital. Creo en que el talento de las personas es lo que diferencia a las organizaciones y en que la Educación que proporciona la Universidad va a cambiar drásticamente para alinearse con lo que demandan empresas y sociedad. En esta era digital que vivimos todo fluye a la velocidad del rayo y todos nosotros hemos de transformarnos y reinventarnos con la misma rapidez.
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¿Trabajar más o trabajar menos y mejor? El artículo de The Atlantic “To Work Better Work Less” y el de The Economist “In praise of laziness” abogan por trabajar mejor y, para ello, hay que trabajar menos, dicen.
Interesante el caso de las líneas de montaje de fabricación de automóviles Ford. Eran momentos de escasez en los que los trabajadores daban todo por necesidad. Sin embargo, el visionario Ford redujo la semana laboral de 48h a 40h ya que no era productiva a partir de ese límite.
Eso ocurrió hace muchos años durante la implantación de las cadenas de montaje y la producción en masa. Hoy vivimos en plena revolución digital. En ella, son los trabajadores creativos e innovadores los que marcan el paso **y, según los trabajos citados en los artículos, **la mejora de la productividad de las empresas viene cuando se deja espacio a la creación.
Tiempo para crear y para innovar. Sin presión. Jack Welch, CEO de GE durante tantos años, tenía todos los días su “hora libre para mirar por la ventana”. No sabemos si esto ha influido mucho en que GE sea lo que es hoy, pero Welch fue un modelo reconocido de líder empresarial.
La servilleta con el dibujo que hizo Picasso en unos pocos segundos tendrá seguramente hoy un valor incalculable. Pero no olvidemos que Picasso fue un trabajador incansable durante toda su vida.
Por tanto, ¿trabajamos más o trabajamos menos? Aún en la posible duda, lo que sí está claro es que podemos y debemos trabajar mejor…
…y, de paso, evitar caer en la llamada Ley de Parkinson.
Fabián García Pastor - @FabianGPastor | Ver perfil en Linkedin
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Accede a otros posts sobre Management en la nueva era digital Este post fue publicado inicialmente en el Blog Sinestesia de ideas
La teoría de la relatividad de Albert Einstein no es fácil de comprender ni de enunciar, pero algunos nos hemos quedado con una de sus ideas derivadas y nos ronda la cabeza de vez en cuando: "el tiempo no es constante, cambia según el momento en el que estamos". Esto podría significar que el año 2015 no ha tenido la misma duración para todos. Y, aunque lejos de justificarse mediante las matemáticas de Einstein, sí que es verdad que la percepción es ésa: los 365 días de 2015 han pasado como una exhalación para algunos mientras que para otros ha sido un largo viaje.
Cuando finaliza un año y empieza otro nos vemos inundados de predicciones. Me he permitido hacer la mía que, además, va a ser infalible: 2016 va a ser un año largo para algunos mientras que otros lo verán pasar en un plis plas. A Einstein no le preocupó en exceso el tema y dijo: "No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto”.
Pensemos en el presente
Sigamos la recomendación del sabio y, más que predecir el futuro, pensemos en nuestro presente. Para pensar en nuestro presente es imprescindible volver la vista atrás hacia el pasado, hacia nuestra historia. Ya lo dijo, rotundo, Emilio Lledó: “Ser es ser memoria”. La historia nos da la perspectiva que necesitamos para saber dónde estamos hoy. Aun así es difícil, muy difícil, darse cuenta de la época en la que vivimos, de los acontecimientos que están sucediendo y de su impacto en el presente y en el futuro.
Ser es ser memoria
Todos nosotros hemos tenido la suerte de estar viviendo una época única: la era digital. Durante estos años están teniendo lugar acontecimientos que sin duda figurarán en los libros de historia de nuestros descendientes. Somos espectadores y, en mayor o menor medida, somos también creadores de la era digital. ¿Somos conscientes de ello? Veámoslo en perspectiva en El Reloj de la Historia.
El Reloj de la Historia
El Reloj de la Historia está formado, como todos los relojes, por una esfera de 360º dividida en 60 minutos. Los 60’ del reloj se corresponden con los 3000 últimos años de la Humanidad. Puesto en marcha, la aguja del reloj partirá del minuto 60 y seguirá: 59, 58… 30, 29… 3, 2, 1 hasta llegar al minuto 0 que corresponde al día de hoy.
Figura: El último minuto de nuestra vida digital
De esta forma, algunos de los acontecimientos más relevantes de la Historia ocurridos en los últimos 3000 años son:
hace 55 minutos fue la fundación de Roma (750 años a.d.c)
hace 40 minutos fue el nacimiento de Jesucristo (año 0)
hace 11 minutos fue la invención de la imprenta (año 1450)
hace 3 minutos fue la Revolución Industrial (año 1850)
Y ¿en el último minuto? ¿Qué ha ocurrido en el último minuto de nuestra vida digital?
hace 42 segundos apareció el teléfono móvil (año 1979)
hace 29 segundos se creó la World Wide Web (año 1990)
hace 17 segundos apareció al banda ancha (año 2000)
hace 5 segundos se creó la impresora en 3D (año 2010)
Durante el último minuto de nuestra vida digital se han sucedido una serie de acontecimientos que han cambiado la Historia. Nosotros hemos estado y estamos ahí viéndolo y participando en ello. Hemos tenido esa suerte y es muy importante que nos demos cuenta de ello ya que "Ser es ser memoria”.
Somos espectadores
y somos también creadores
de la era digital
La era digital está llena de retos, oportunidades, desafíos y también de amenazas. Saber dónde estamos, saber qué está sucediendo en este último minuto de nuestra vida digital nos ha de ayudar mucho para aprovechar al máximo las oportunidades y evitar las amenazas.
Dentro de un año sabremos, seguro, si 2016 se nos hizo corto o largo. Ahora, y también con seguridad, está en nuestras manos ser felices en su recorrido.
Para todos...
¡Muy Feliz Año 2016!
Fabián García Pastor - @FabianGPastor | Ver perfil en Linkedin
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Del Dilema del Innovador al Dilema del Transformador
Muchas compañías sucumbieron mientras daban vueltas y buscaban una solución al dilema. El dilema no tiene solución. El mismo autor que lo planteó escribió un libro en el que proponía soluciones. Inútil. Muchas compañías cayeron y, ahora en la era digital, siguen cayendo. Es el Dilema del Innovador y su creador, Clayton Christensen, lo formuló hace 20 años.
El Dilema del Innovador dice que, ante la aparición de una innovación disruptiva en el mercado, una empresa saneada y en crecimiento puede encontrarse con una disyuntiva en la que ha de elegir entre:
a) continuar con su negocio tradicional y su “asegurada” cuenta de resultados o
b) adoptar la innovación y cambiar de rumbo su negocio tradicional con la consecuente incertidumbre en la nueva cuenta de resultados que, en los primeros tiempos, sin duda, se resentirá.
No hay una solución cartesiana al dilema, aunque es aconsejable leer los planteamientos que Christensen hace en sus libros, El Dilema del Innovador y la Solución del Innovador, así como en algunos artículos más actuales.
Desde 1995, cuando el autor lanzó el Dilema, el mundo de la tecnología ha cambiado significativamente. Empresas como Google, Amazon, Facebook no habían nacido y ni siquiera Internet era tal como ahora lo conocemos. A pesar de ello, el Dilema del Innovador sigue vigente y de plena actualidad (ver artículos publicados en la HBR de diciembre de 2015 “What is Disruptive Innovation?” y en The Economist “Disrupting Mr Disrupter” – 28 nov 2015).
Así, por ejemplo, en el mundo del emprendimiento muchas empresas de reciente creación siguen una metodología llamada “Lean Startup” en la que, ya desde el principio, se prevé el cambio de dirección en su estrategia ante nuevas propuestas procedentes del mercado. La alternativa de pivotar, que es como se llama en la terminología propia, podría considerarse como una propuesta de solución al dilema del emprendedor.
El Dilema del Transformador
Ahora bien, para que una compañía innovadora se encuentre ante el Dilema del Innovador ha de ser primero eso: innovadora. Innovar es hacer rentables las ideas. Estas ideas pueden ser de todo tipo, pero vamos a centrarnos en las ideas relacionadas con el mundo digital y, por tanto, hablaremos de innovación digital.
Es muy improbable que una empresa pueda poner en marcha una innovación digital si esta empresa no es digital. Hay empresas que no son digitales y son grandes innovadoras en su área, pero es difícil que una empresa no-digital sea líder, por ejemplo, en el desarrollo de un dispositivo para escribir en un ordenador con la mente.
Si embargo, la vida es cada vez más digital y, dentro de poco, será todo digital. Las empresas de nueva creación nacen ya digitales. Son nativas digitales y tienen una gran ventaja sobre las viejas empresas para desarrollarse en un entorno todo digital.
Las empresas veteranas, que llevan desarrollando su actividad a lo largo de decenas de años antes de que empezara la era digital, tienen dos opciones: 1. transformarse digitalmente y emprender una nueva era llena de oportunidades, riesgos e incertidumbres y 2. No transformarse digitalmente y continuar jugando en un terreno de juego conocido y aparentemente seguro.
Llegados a este punto nos encontramos ante un nuevo dilema que bien podríamos llamar “El Dilema del Transformador”: ante la aparición de la era digital, una empresa saneada y en crecimiento puede encontrarse con una disyuntiva en la que ha de elegir entre: a) continuar con su negocio tradicional y su “segura” cuenta de resultados o b) transformarse digitalmente y hacer evolucionar su negocio tradicional con la consecuente incertidumbre en la nueva cuenta de resultados que, sin duda, en los primeros tiempos se resentirá.
¿Tiene solución El Dilema del Transformador? Sí. Hoy en día la era digital está más que asentada. Quizá hace 20 años teníamos dudas sobre su recorrido, pero hoy en día no las hay. Las empresas citadas con anterioridad bastarían como ejemplo para justificarlo.
El caso del Dilema del Innovador es diferente. Las empresas han de tomar la decisión en un momento en el que la nueva innovación disruptiva procedente del mercado no está aun asentada. Hay por tanto dudas y la decisión no es fácil.
Recordemos por ejemplo el caso de los mensajes cortos de los teléfonos (SMS). Hace unos años eran un completo éxito y llegaron a suponer un 10% de la facturación de algunas grandes empresas telefónicas. Ante la aparición de una innovación disruptiva, puesta en marcha por una decena de personas de una compañía llamada Whatsapp, no fue fácil tomar una decisión de cambio y se mantuvo el rumbo. Pocos años después, Whastapp había crecido hasta valorarse en 19.000 millones de euros y los SMS perdieron para siempre su momento de gloria.
Por tanto, la solución al Dilema del Transformador es: sí, hay que transformarse y hacer evolucionar el negocio tradicional tomando como foco los motores de la nueva era digital y apalancándose en las fortalezas de la empresa.
Del Dilema del Innovador al Dilema del Transformador
Del Dilema del Innovador al Dilema del Transformador
Uno de los principales motores de la era digital es la Innovación. La innovación digital. Los nuevos ecosistemas de emprendimiento son un fluir de ideas y de innovaciones digitales. Algunas de ellas desafiarán el statu quo marcado por las empresas más relevantes del sector. Entre estas empresas habrá algunas que no tomaron la decisión adecuada en el Dilema del Transformador y, por tanto, no se han transformaron digitalmente. Probablemente tendrán un futuro difícil.
Otro grupo de empresas sí tomó la decisión adecuada y se convirtieron en empresas digitales. Ante un nuevo desafío, en forma de innovación disruptiva procedente del mercado, se encontrarán con el Dilema del Innovador y habrán de tomar uno de los dos caminos. La decisión no será fácil. Las consecuencias serán importantes.
Kodak no supo tomar el camino adecuado. Nokia tampoco. IBM sí supo y cambió de rumbo a tiempo. Otras muchas compañías se lo están pensando…