Carlos Santa, la historia musical de un nómada.
“La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido”
Leonard Bernstein
Antioquia es un departamento ubicado en el noroeste de Colombia, su mayor parte está situada en la cordillera de los Andes y se extiende hacia el mar Caribe. La capital de este departamento, Medellín, ha sido la cuna de numerosas historias musicales y artistas de talla internacional que dan cuenta a través de sus producciones y composiciones musicales los hechos políticos, sociales y económicos que hacen parte de la idiosincrasia de este país. Actualmente es el caldo efervescente de numerosos artistas emergentes.
Es el caso del poeta y cantautor Carlos Mario Santa García, joven de 23 años, nacido el 24 de diciembre de 1997, él ocupa el lugar número 9 de 10 hijos de Alirio Santa Marín y Julia Estér García Mora, sus padres.
Hoy en día, este joven se encuentra radicado en el barrio La nueva Jerusalén del municipio de bello, Antioquia, pero, no toda su vida ha vivido en este lugar; la infancia de este nómada estuvo marcada por diferentes acervos culturales, pues ha vivido en diferentes barrios de Medellín como Robledo, Buenos Aires, París, 12 de octubre y Florencia. Cuando Carlos había cumplido 8 años, varios miembros de su familia fueron víctimas de amenazas por parte de grupos delincuenciales del barrio, por lo que fueron desplazados y migraron a Popayán una ciudad ubicada en el oeste de Colombia, conocida por sus edificios coloniales encalados y por ser un centro religioso con procesiones populares en Semana Santa.
Al llegar a la ciudad blanca, él y su familia se encontraron con una cultura nueva y un difícil contexto. Su padre Alirio, trabaja en Medellín como personal de seguridad en diferentes establecimientos, pero al llegar a Popayán y no encontrar trabajo se establece en la economía del trabajo informal vendiendo tintos en una “cafetería ambulante” tarea en la que Carlos le ayudaba; su madre Julia se empleó en dos restaurantes en la llamada ciudad de paso.
Jornada contraria a la del trabajo con su padre, Carlos inició sus estudios de primaria y secundaria, allí fue víctima de Acoso escolar, por lo que en cuarto grado de bachillerato le manifestó a sus padres que no quería seguir estudiando. Su hermano mayor, Geovanny Santa que en ese entonces era rector de un colegio en Popayán, le ayudo con los tramites para realizar los dos últimos años de la secundaria en un proceso de aceleración, donde culminó sus estudios con éxito.
Esta ciudad bonita, como lo expresa Carlos, fue el lugar donde empezó a tener sus primeros acercamientos con la música. Las clases extracurriculares que recibió en los últimos años en la Institución Educativa FESUTRAC, donde enseñaban música, teatro y artes visuales, le permitió desarrollar su interés por la música y una sensibilidad artística.
Del mismo modo, El Centro de Atención Integral a la Familia (CAIF), proyecto de la caja de compensación COMFACAUCA, le permitió tener un primer acercamiento con la flauta, allí le enseñaron a interpretar este instrumento y pudo realizar sus primeras presentaciones en chirimía donde tocaba el redoblante y la tambora en diferentes comparsas. Además, recuerda con gracia que la primera vez que interpretó el himno nacional, fue en las instalaciones de esta caja de compensación en una visita del Expresidente Álvaro Uribe Vélez.
En contrate, el puente del humilladero fue el espacio donde asistió a sus primeros conciertos, allí conoció a Gina, una mujer que también compartía sus mismas creencias religiosas, quién además tenía un hermano músico; estas personas fueron muy importantes en el crecimiento musical de Carlos, pues ellos hacían parte de conjuntos vallenatos donde además tenían un estudio musical, lugar el cual le sirvió a Carlos para aprender sobre componentes técnicos.
Así mismo, las prácticas religiosas de su familia presentes desde su infancia también despertaron curiosidad en él por entrar en el Universo musical. En las celebraciones religiosas algunos de los fieles interpretaban varios instrumentos, entre ellos la guitarra. Julia su madre, ha sido parte fundamental en la historia musical de este artista, ella recuerda cuando le preguntó a Carlos que, si quería aprender a tocar guitarra, la respuesta del joven fue positiva, en esa misma semana le compró su primera guitarra y acordaron con el guitarrista de la iglesia a la que asistían que Carlos recibiría algunas clases.
El guitarrista por múltiples compromisos no pudo reunirse con Carlos; pero esta situación no fue impedimento para que aprendiera a interpretar este instrumento, así que lo hizo de una forma auto didacta y empírica. En este entorno se articula con la comunidad musical de alabanzas, maneja el sonido de la iglesia y toca en diferentes pueblos; también se vincula con diferentes actividades y colectivos culturales y artísticos como grupos de teatro y la banda del municipio.
En este contexto de exploración y crecimiento musical, su madre comprometida con el sueño de Carlos, realiza un truque con un hombre que asistía al restaurante en el que ella trabajaba, el trato consistía en servir un mes de comida para el hombre sin pagar nada, y a cambio él la entregaría lo que fue la primera guitarra eléctrica que tuvo Carlos.
Después de estos acontecimientos, y que las cosas mejoraran con las bandas criminales del barrio, regresan a Paris, comunidad que colinda con el municipio de Bello y Medellín. Al llegar, el panorama no es muy alentador para esta familia, así que, para ayudar a cubrir las necesidades familiares, Carlos empieza a vender empanadas y aborrajados en diferentes lugares de la comuna 6 de Medellín.
En esta misma comuna, en especifico en el Barrio 12 de octubre empieza a tocar guitarra entre su grupo de amigos y forman una agrupación musical llamada Mulata, en este espacio construyen algunas canciones, Carlos encuentra más fluidez en el canto y es consiente de que es bueno componiendo.
Daniel Zapata, músico y actor, integrante de la entonces agrupación Multa, afirma que Carlos desde sus inicios mostró gran destreza en la guitarra, tanto en sus improvisaciones, como en creaciones armónicas, dice que es una persona que inspira mucha tranquilidad, y que eso lo logra transmitir en sus composiciones. Daniel, argumenta, además, que Carlos es una persona que se destaca no solo en la música, sino también en el teatro, le va bien detrás y en frente de las cámaras y que en el mundo del arte ha sido un hombre muy inquieto; Daniel finaliza expresando que le espera un gran futuro musical.
Tras varios meses de conformar este grupo, Carlos decide abandonar Mulata e inicia su proyecto musical como solista y compone sus primeras canciones: En Un Sueño, Inés, Yo Canto para vos, Paradoja y Sensaciones Matutinas; estas composiciones las creo mientras trabajaba en varias rutas de buses de transporte público de la ciudad de Medellín. En simultánea, realizaba una técnica en servicio al cliente, formación que le permitió emplearse en una empresa de seguridad social, donde además fue asesor comercial y entrenador del personal que se vinculaba con la empresa. No contento con este contexto laboral, decide abandonar su trabajo para dedicarse a hacer teatro, en ese momento siguió cantando y componiendo.
Por otra parte, su música ha estado permeada por varios géneros musicales como la Balada, el Rock Argentino e inconscientemente por la música cristina, además se permea de swing y Gypsy Jazz; Sus referencias en la estética visual está influenciada por Fito Páez y Ed Maverick y en la estética musical se identifica con el guitarrista, poeta, escritor y compositor argentino Luis Alberto Spinetta, del mismo modo, admira y son referentes musicales, Charly García y Gustavo Pena de Uruguay. Los seguidores de este talento emergente lo asemejan y comparan con el estilo de cantautores españoles como Pedro Pastor, Juan Gómez Canca y Jorge Abner Drexler Prada.
Después de varios meses de trabajar en las rutas de buses, hizo sus primeros conciertos Debut, en un Bar cultural llamado Siete Ovejas, hoy día temporalmente cerrado. A través de estas presentaciones conoció a Felipe Caicedo, un creador y director de teatro reconocido en la ciudad que actualmente dirige Anamnésico Colectivo Teatral; este director sería parte fundamental en su historia musical.
A su vez, este colectivo cultural reconoció el talento de este joven cantautor y lo invitó a participar de las puestas en escena de la adaptación de conferencias sobre la lluvia del libro del ensayista Juan Villoro, con esta adaptación Carlos tuvo la oportunidad de mostrar su talento como artista en la Corporación Artística y Cultural Teatro el Trueque, Teatro Lido, Casa Teatro Prado, Fundación Casa Teatro el Poblado, Corporación Cultural y Artística Gestos Mnemes, Teatro Municipal de Envigado, Teatro Otraparte, Corporación Ateneo Porfirio Barba Jacob y Teatro Oficina Central de los Sueños, además, esta obra se presentó en espacios culturales barriales donde Carlos hacía su puesta en escena a través del canto.
Felipe Caicedo, afirma que Carlos Santa es una fuerza de pensamiento que se hace canción, dice, además, que sus letras son la atestación de su diario vivir, que de ese modo se vuelve testimonio de la ciudad que vivimos; expresa también que su música es la posibilidad de ver de manera surreal la ciudad. “su canción Lo Superficial es Mágico, es una canción que resume la estética musical de Santa, su forma de ver y percibir el mundo” concluye el director.
Después de estos debuts, tuvo la oportunidad de mostrar su música en diferentes teatros y bibliotecas de la ciudad, como el Teatro al Aire Libre de Pedregal, Teatro Lido, Parque Biblioteca Gabriel García Márquez, Parque Biblioteca La Quintana y dentro y fuera del Teatro Pablo Tobón Uribe.
Posterior a esto, Carlos viajó a Ecuador con dos amigos. Este viaje de más de 8 meses le sirvió para encontrarse consigo mismo, tener procesos reflexivos de retrospección, trabajar con su música en buses y restaurantes y aprender de otros acervos culturales.
Al regreso a Colombia llegó de nuevo a Popayán con la idea de ingresar a la Universidad de Antioquia a estudiar música; durante varias semanas se preparó y se presentó al pregrado, los resultados no fueron los esperados, pero, pasó al preparatorio donde conoció a su actual pareja Verónica.
Semanas después se presentó a un Concurso de la Canción en el municipio de la Estrella, Antioquia, donde ocupó el cuarto puesto por cantar su canción Sensaciones Matutinas que no era una canción comercial según el jurado.
Tras este panorama de no haber pasado a la Universidad, la música le brindó la posibilidad de trabajar y visitar lugares como Santa Fe de Antioquia, Arboletes, Necoclí y gran parte de la geografía del Urabá Antioqueño, lugares que hasta entonces no conocía. Al regresar de este tour, varios amigos deciden apoyarlo grabando material audio visual de varias de sus canciones para impulsar esta carrera musical; La Casa de la Cultura de Buenos Aires fue su mejor aliada, pues allí le realizaron varias entrevistas y producciones audiovisuales, que robustecieron su historia musical.
Fotografía: Santiago Atehortúa Carvajal
En este momento, Carlos ya tenía más bagaje musical y se empieza a presentar a becas y convocatorias con las canciones que ya había compuesto. Con la ayuda del ya mencionado director de Teatro, Felipe Caicedo, logró construir una propuesta que inicialmente presentó en el municipio de Bello y Medellín sin ganar ninguna convocatoria.
No obstante, en el año 2020 se ganó la participación en el proyecto de la alcaldía de Medellín 21 Esquinas, proyecto en el cual se propició un intercambio abierto de experiencias, de promoción, proyección y divulgación del talento joven de la ciudad que, tenía como finalidad garantizar el reconocimiento cultural, la inclusión social, la participación política, la equidad económica y, en general, el goce efectivo de los derechos, premisa establecida en la Política Pública de Juventud.
Igualmente, en este proyecto ganó un premio en dinero por la suma de 1´800.000, donde además le realizaron varias piezas gráficas y musicales. Después de estos acontecimientos, Carlos decide irse de la casa de sus padres e independizarse y en esta transición recibe varios contratos para cantar música popular en bares, restaurantes, cumpleaños y eventos.
En consecuencia, siguió presentando en convocatorias su primer disco llamado Sensaciones Matutinas, trabajo que fue publicado el 23 de abril, Grabado en Aele Récords en Bello-Antioquia, en el segundo semestre del año 2020 durante el confinamiento obligatorio por el covid-19; esta producción, mezcla y master estuvieron a cargo de Alejandro Mora, todas las canciones fueron compuestas por Carlos Santa entre el 2016 y el 2019 durante su trabajo informal como músico ambulante en las rutas de buses Circular sur 302-303, Envigado, Sabaneta, el poblado y señorial.
Este disco fue conceptual e hizo parte de una etapa muy importante para este cantautor, según Carlos se encontraba en un crecimiento y una transición espiritual, emocional y existencial donde se disponía a buscar el rumbo de lo que quería para su vida, además de asumir su realidad como un tránsito, donde filosóficamente la composición de sus canciones da cuenta de ello.
Meses después de la publicación de este disco, el sábado 22 de Mayo 2021 Carlos acompañó las manifestaciones en el marco del paro Nacional, en el concierto por la paz realizado en parque de la resistencia en la ciudad de Medellín junto al Colectivo Tejiendo Historias y Memoria, un proyecto con enfoque comunitario y antropológico creado con la intención de construir pensamiento crítico ciudadano y acción colectiva, para el fomento de la vida digna y de la memoria en resistencia; en esta ocasión el cantautor interpretó algunas de las canciones de su disco recibiendo gran acogida por parte del publico presente.
Fotografía: Santiago Atehortúa Carvajal
Igualmente, con este disco ganó no solo crecimiento personal y musical, sino también la beca de creatividad en el espacio público de la alcaldía de Medellín, en la cual realizó dos presentaciones en la que le pagaron 1´500.000 por cada una. Además, ganó la convocatoria de fomento y estímulos para el arte y la cultura 2021, de la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín, momento en el que presentó este primer disco en dos oportunidades, una 27 de junio en el Pabellón Blanco – Plaza Mayor, y la otra el 30 de junio en el Edificio Vázquez ubicado en el Parque de las Luces.
Fotografía: Santiago Atehortúa Carvajal
En este momento, Carlos Santa proyecta para 2022 hacer una gira de su disco sensaciones Matutinas y posteriormente llegar a Medellín a grabar su segundo disco en el cual se encuentra trabajando y espera presentar en agosto del siguiente año. Su madre Julia, manifiesta que siente mucha alegría de que Carlos por fin esté cumpliendo aquel sueño que tenía desde su infancia, de recorrer el mundo y llegar a otros lugares con sus composiciones.
Esta historia musical, da muestra de que la música es tan compleja como mágica, evidencia el contexto cultural colombiano en relación con las carreras musicales que se presentan en diversas y complejas aventuras, donde la disciplina, la pasión y la persistencia, son aquel común denominador que forja el camino del éxito.
Fotografía: Santiago Atehortúa Carvajal



















