Gobierno: Como actor responsable de la protección del medio ambiente en el escenario de la movilidad
Arréglese al estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y buen ejemplo.
Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.
En cumplimiento de sus funciones, las autoridades responsables del sector de la movilidad deben propender por la prestación de un buen servicio, no solo abordando temas de seguridad, accesibilidad, conectividad, orden, disciplina de los usuarios, puntualidad en los horarios establecidos, cobertura, calidad en el servicio, infraestructura y demás elementos que permiten brindar un excelente escenario para la movilidad. Es preciso trabajar desde las instituciones gubernamentales en la implementación de un sistema de transporte sostenible ambientalmente a partir de un enfoque de Cultura Ciudadana, teniendo en cuenta que “El modificar la conducta de la población para que adopte una actitud ambientalmente sostenible debe ser un objetivo fundamental de la política sobre el medio ambiente”[1] .
El incremento del parque automotor privado y su uso excesivo afectan nuestra ciudad, porque incrementan la emisión de gases que causan contaminación, aumentan la congestión vehicular y la contaminación auditiva entre otros. Además fortalece la cultura del individualismo y es una muestra clara de desconfianza hacia la oferta de transporte público de la ciudad, “Este comportamiento es propiciado por un transporte público deficiente, así como por la gran extensión y segregación funcional de las ciudades, factores que contribuyen al incremento de las emisiones de fuentes móviles e influyen directamente en los niveles de contaminación atmosférica”[2] .
Los beneficios que se pueden generar de una buena gestión pública en el escenario de la movilidad no solo tienen que ver con temas de tráfico, transporte, desplazamiento o infraestructura, también tienen una incidencia directa en la salud de la población. Si las políticas implementadas son las adecuadas traeremos beneficios para nosotros, pero si por el contrario el ejercicio de la función pública es negligente se consolidaran las condiciones que afectan nuestra salud y la de nuestros conciudadanos, familiares y amigos. Recordemos que:
“El impacto ambiental más importante derivado de la contaminación auditiva recae en problemas de salud sobre la población, e incluye alteraciones fisiológicas y psicológicas cuya gravedad depende de los niveles y la extensión de la exposición. Comprende, además de impedimentos auditivos, incremento de la presión sanguínea y de los latidos del corazón, vasoconstricción, cambios en respiración, arritmia cardiaca, hipertensión, isquemia cardiaca, resistencia vascular periférica, cambios en la viscosidad de la sangre y de los lípidos, cambios en el balance electrolítico y cambios hormonales, principalmente. Al mismo tiempo, es causa de muchos desórdenes psicológicos como molestia, ansiedad, estrés, agresividad, nauseas, dolor de cabeza, inestabilidad, pérdida argumentativa, cambios de humor, incremento de conflictos sociales, irritabilidad, depresión, neurosis, psicosis e histeria. Genera impedimentos de desempeño como interferencia en la comunicación, cansancio, dificultad para dormir, reducción de las capacidades de atención, motivación, memoria, lectura y solución de tareas cognitivas, entre otras (OMS, 1999).”[3] .
Romper los esquemas de evaluación y valoración de las condiciones de la movilidad en nuestra ciudad es necesario, debemos avanzar en la construcción de indicadores y la fijación de metas mucho más ambiciosas en materia ambiental, a manera de ejemplo podemos decir que aunque para nosotros ya sea parte de la rutina ver en circulación vehículos de transporte viejos y altamente contaminantes esto no debe ser así, lo peor que nos puede pasar es pensar que el estado actual de las cosas es normal, optimo o tolerable, “La percepción de la “crisis” es el factor más importante que debe tomarse en cuenta para determinar los medios que se emplearán para solucionar los problemas”[4] .
Para leer el texto completo puedes dirigirte a nuestro Ciclo de Movilidad en:
http://www.fundacionbogotamia.org/movilidad-saludable-gob.html
[1] “Contaminación atmosférica y conciencia ciudadana”, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Santiago de Chile, Junio, 2003, Prefacio, Pág. 61.
[3] Universidad Javeriana, “El Ruido Vehicular Urbano y su relación con Medidas de Restricción del Flujo de Automóviles”, Facultad de Estudios Ambientales y Rurales, Investigación Doctoral, Volumen XXXV, Número 135 – Junio, 2011, Bogotá, Pág. 144.
[4] Op.cit, “Contaminación atmosférica y conciencia ciudadana”, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Santiago de Chile, Junio, 2003, Prefacio, Pág. 45.