andrew-hawkins:
- de locos, cuando le había preguntado a su hijo sobre que quería para su cumpleaños, habría esperado algún móvil nuevo o una consola, no un perro. No era que a Andrew no le gustasen los animales pero se encontraba demasiado ocupado como para criar a uno y dudaba que el chico fuese a hacerle mucho más caso tras las primeras semanas. Sin embargo, no lo veía como un mal modo para que su hijo empezase a tomar responsabilidades. El hombre acabó por hacerse cargo de un cachorrito mestizo que había visto en una protectora, lo suficientemente mayor como para que no requiriese tantos cuidados pero lo suficientemente pequeño para que aprendiese junto a su hijo. El perrito iba en brazos de su nuevo amo mientras este volvía a casa caminando, estaba cerca de esta cuando el semáforo se puso en rojo y tuvo que esperar. Aprovechó para leer las noticias de pasa en su móvil cuando se dio cuenta de que el animal se revolvía inquieto, lamiendo a la persona que había a su lado - ¡Eh, no seas malo, no hagas eso!
“no, no te preocupes, es totalmente adorable.” le dijo con seguridad, ella realmente adoraba a los animales, en especial a los perros, tenía una gran adoración hacia ellos. “es precioso, puede hacerlo.”











