H O G A R
Llega un momento en que tenemos que irnos de casa de nuestros padres, algunos a edad temprana, otros después de los veinte. A veces por estudio, por trabajo o porque nos posee el espíritu de independencia. Cual sea la razón, sales, y vinculas la palabra hogar con la casa donde creciste, entonces ese nuevo apartamento se convierte en el impostor de tu hogar, la cocina no huele a la comida de mamá, el café no huele suficiente fuerte como a papá le gustaba, algunas lloramos porque solo estamos nosotros solos a la mesa comiendo comida de microondas. Nadie que nos haga ruido, nadie que ponga música de hace tres décadas. La independencia no nos es placentera porque abandonamos la etiqueta del hogar en el hogar de nuestros padres.
Hogar es donde tu estes, donde tú te instales, pequeño, grande, propio, alquilado, remolque o casa estática, hogar es donde dejas las partículas que te componen, ese sitio donde entras y hasta la terraza lleva tu esencia y abraza tu arma, donde la habitación hace una oda a tu llegada y tu cama hace música con tu cuerpo sobre el, las pinturas gritan lo que hay dentro de tu cabeza y las flores de las repisas hablan más de ti que tus poemas.
Tu hogar puede ser transferible, puedes crearlo al otro lado del mundo o a lado de donde ya te encuentras, hogar es el sitio donde decidas florecer.
Gilraen Eärfalas
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Mayo 2020











