Amado mío, ese que me hace sonreír de oreja a oreja, me hace estremecer cuando me mira y recorre mi rostro mientras le brillan los ojos.
Esa persona la cual puedo mirar un millón de veces y me gustará siempre; esa persona que molestó y no puede sonrojarse... la que me hace sentir viva hasta en los días más tristes.
Con lágrimas en los ojos escribo y siento que hay tantas cosas bonitas que he vivido contigo que me harían falta pensarlas si ya no estás aquí, a mi lado.
El tiempo pasa, me emociona ver tu rostro y perderme en tu mirada, que actúes como niño mimado y que sólo sea para mi.
Amo tus palabras bonitas que me calientan el corazón y me hacen sonreír como tonta.
Quisiera decirte cuánto te amo pero el cielo queda corto. Me gustas tanto, que solo pensar estar sin ti se me hace un nudo en la garganta, se me destrozaria el corazón y de nuevo esa capa gris con la que vivía se pondría nuevamente en mis hombros.
Quisiera besarte hasta que nuestros labios se sequen y nuestros corazones dejen de latir. Quiero ser esa mujer la cual mires al despertar y aunque tenga saliva en el rostro, la veas aún bella.
Tengo tantas cosas por experimentar, y muchas de ellas las quiero hacer contigo. Temo perderte y temo olvidarte. Seguiría mi camino, pero se que esa persona que más me apoyo y que nadie lo ha hecho antes me haría demasiada falta, porque esa persona eres tú.
Amo leerte, como un libro, escucharte y tratar de entender cada una de las palabras que tienes en mente. Me gusta como actúas, como te expresas, como ríes, como me tocas, como me besas, como me haces sentir, como me amas... ¿Que cosa no habrá que ame de ti?
Sigo analizando noche y día el sabor de tus labios, el olor de tu colonia, el tacto de tus manos, el sentimiento que tengo a tu lado.
He pensado en que sería volver a la soltería y termino sintiendo presión en mi pecho, porque realmente no la quiero de nuevo de mi lado.
Andamos rodeados de personas tan falsas, que hasta se ha vuelto más difícil encontrar oro. Pero te encontré a ti, mi tesoro.
Sin sentirte, sin amar a alguien como lo hago contigo, sin pensarte, sin amarte, sin desearte... No hay respuesta.
De tantos párrafos, solo hay dos palabras que pueden responder muchas cosas: