Te-Me quiero
No odio lo cursi o eso de ser muy cariñoso, ya sabes. Pero, sí me molesta un poco. Bien, tal vez me moleste un poco de mucho o quizá sí me moleste mucho, lo admito; de hecho, me repudio yo.
Pero, y eso qué importa cuando hablo de ti. Qué más da cuando te pienso o te veo y de mí salen estas letras.
Si tú me vuelves un poco tonta y hasta quisiera decirte que te quiero tanto que le daría la vuelta al mundo para volverte a encontrar, o que navegaría entre todas las estrellas hasta encontrar tu luz o, incluso algo tan difícil como yo abrazarte y decirte cuánto te amo.
A veces me río de mí misma, pero creo que me quiero más cuando noto que te quiero a ti. Porque entonces veo que sí puedo sentir, que debajo de mi piel de concreto hay unas lágrimas que cuando estoy contigo salen; a veces de tristeza y a veces de felicidad.
Ablandas mi ser y, todo ese cariño que no conocí tú me lo das con exponente infinito. Finalmente, puedo decirte que me gusta lo cursi.
Me gusta que me hagas ser así, porque entonces aparte de quererte, me quiero a mí.
—B.C.H.G.













