Conocí a un hombre que no tenía nada que ver con lo que siempre he soñado para mí, me envolvió con sus palabras bonitas y la atención que tenía conmigo, entraba todos los días a la tienda y al principio yo no notaba nada distinto, hasta que un día empezó con sus palabras bonitas, me envolvía con tanta palabrería que mi pequeño corazón se emocionaba tanto que lograba que en segundos se agitará con una fuerza que jamás había sentido, a los pocos meses yo lo esperaba a que entrara para poder verlo, un día la vida dió un giro de 360°, y yo tenía que cambiarme de lugar, así que ya no lo podría ver, entonces se me ocurrió la "brillante idea" de comentarlo con el, una parte de mi sabía que esto me haría mucho daño pero por otro lado quería arriesgarme por un momento, así que me pidió el número de teléfono y yo como una tonta, aún sabiendo que me romperían el corazón caí redondita, hablamos por un tiempo por mensajes, pero el era tan inconstante y yo sabía que eso no era bueno pero aún así mantenía la esperanza, hasta que un día me robó un beso, fue mi primer beso, eso no era lo malo, lo malo es que yo sabía que eso me dañaría aún más de lo que ya percibía que me estaba haciendo daño, pero aún así me arriesgue y fue un beso lindo y de verdad que me gustó la sensación, sonreí como tonta todo el día, lo malo vino después, el empezó a ignorar mis mensajes y a estar borde conmigo, la siguiente vez que lo ví ya no era el mismo, ahí entendí que nada era lo que esperaba, en realidad ya lo sabía, pero quise pensar que tal vez podría ser diferente.