Me canto a mí mismo, y lo que yo acepto tú también aceptaras, pues cada átomo de mí también es parte de ti.
Quédate conmigo este día y esta noche y tendrás el origen de todos los poemas, tendrás lo bueno de la tierra y el sol.
Nunca hubo más comienzo que ahora, ni más juventud o vejez que hay ahora y nunca habrá más perfección que hay ahora ni más cielo ni infierno que hay ahora.
Anhelo, anhelo, anhelo, siempre el anhelo procreador del mundo.
Walt Whitman












