━━━ joy hoffman ∗ ( b. 2002, nueva york )
pronombres femeninos. cáncer. tenista profesional con matrícula en la universidad de stanford. skeleton dos : the mean girl.
━━━ ∗ tablero ∗ playlist ∗ formulario ∗ introducción ∗ conexiones.

blake kathryn

Janaina Medeiros

Origami Around
Peter Solarz
Lint Roller? I Barely Know Her

if i look back, i am lost

❣ Chile in a Photography ❣
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
One Nice Bug Per Day
AnasAbdin
$LAYYYTER
Three Goblin Art
todays bird
almost home
No title available

titsay

izzy's playlists!
Mike Driver

Andulka

tannertan36
seen from United States

seen from Germany

seen from United States

seen from Türkiye
seen from Australia

seen from Romania
seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United States

seen from Germany

seen from United States
seen from United States
seen from France

seen from Germany
seen from Lithuania
seen from Netherlands

seen from Switzerland
@hoffmqns
━━━ joy hoffman ∗ ( b. 2002, nueva york )
pronombres femeninos. cáncer. tenista profesional con matrícula en la universidad de stanford. skeleton dos : the mean girl.
━━━ ∗ tablero ∗ playlist ∗ formulario ∗ introducción ∗ conexiones.
‘ aunque atrapen al buzo, ¿cómo seguimos con nuestras vidas después de todo esto? ’
"quizás no lo hacemos," sentencia con filo frío en las letras, la mirada puesta en el vaso de café que le han entregado hace rato y al cual se aferra como un pretexto para no volver a casa, ni a la residencia van dorn, aunque tampoco quiere estar en la calle. no quiere estar en ningún lado, podría desaparecer y eso sería un gran alivio. "quizás nos quedamos aquí para siempre, aunque nos vayamos," y eso, por supuesto, resulta aterrador.
@dmorenaluna.
ambas manos van rápidamente hacía contrarias, poco importándole si eran recibidas o no con toda intención de buscar su atención. consideraba bastante curiosa el comparar la primera vez que estuvieron a solas en dicha cafetería contra el ahora ; nunca habría pensado que llegarían a este punto por decisión de ambas. "no te vas a quedar acá para siempre, joy. tú vas a volver a tu vida y sólo sabremos de ti a través de las noticias o redes sociales porque vas a seguir siendo un puto éxito." le aprieta las manos, honestidad llega a mirar pero este mismo también denota bastante cansancio. la determinación que se concentraba en latina, probablemente era lo único que la mantenía en pie. "---no te puedo perder, joy."
quiere sonreír, realmente quiere esforzarse por que chispa vuelva a brillar / a encender, pero mirada aceitunada solo puede descender a las manos entrelazadas, casi como si cerebro no pudiese mandar señal alguna. está exhausta, pero lo intenta: agarre se afianza con dificultad, acaricia dermis ajena y suspira. no te puedo perder, joy, resuena en su cabeza y derrite algo en su pecho. por un instante cree que va a quebrar en llanto, pero se aferra en agarre, en realidad. “dejé de jugar esta temporada porque no podía controlar los ataques de pánico,” confiesa. “me daba miedo ver a mi acosador en el público, o que estuviese en los vestidores. no dormía bien porque, ¿qué tal si volvía a entrar a mi casa?” las cejas se juntan ligeramente, lo dice como si se avergonzada de patetismo. “se suponía que era un… descanso por salud mental,” que por supuesto no se le llamó así ante la prensa deportiva. “¿cómo se supone que vuelva a la cancha después de esto? pensé que lo peor que me había pasado era ese tipo y ahora… cosmo ya no está, teddy ya no está, zuralie…” le aprieta las manos. “¿cómo volvemos de esto, rumi?”
🍓
quiere permitir que sonrisa se esboce tenue, como si recién aprendiese a hacerlo. ha pasado tanto tiempo molesta con whomi que volver a estar a su lado sin querer gritarle resulta novedad, especialmente dada su última conversación. “es refrescante,” se anima a bromear aunque tono sea plano, acartonado casi. le sorprende la mención de theodore, incluso si sabe que son las palabras más lógicas. sabe que no era precisamente persona favorita, ella misma se lo restregó en la cara, y el recuerdo la hace bajar la mirada con culpa. corazón se inquieta, pero le permite el movimiento, ella acerca su mano para ondear bandera blanca con mayor claridad. “no entiendo por qué se llevó a los más buenos,” piensa en voz alta, no mira a interlocutora pero le abre corazón. ni siquiera se detiene en los daños colaterales que destruyeron más de lo que alguna vez podrá reparar, se enfoca en lo que conocen: “no entiendo por qué gente como teddy y cass murieron de formas tan horribles, y yo sigo aquí,” después de todo, ella fue cruel. whomi mejor que nadie puede saber lo terrible que fue con radley en sus últimas horas, cuando la encontró besándola.
‘ prefiero que no vuelvas a romperme la boca. ’ no así, al menos, podría agregar como una broma pícara pero no lo dice, no va a empujarlo más allá de lo que es, de lo que le brinda, algo que aprecia pues realmente pensó que no volverían a estar así de cerca y en paz. finalmente toma la mano de joy y entrelaza sus dedos con ajenos, permitiendo que el agarre sea fuerte porque en estas ocasiones solo puede hacer eso, simple, estar a su lado y demostrarle que no está sola. ‘ tal vez es una especie de tortura, llevarse a los buenos y matarnos en vida con la culpa a los malos. ’ y whomi la viene cargando desde que el buzo terminó con la vida de teddy, no eran cercanos y dijo tantas cosas innecesarias sobre él sin conocerle realmente, sin saber nada, juzgó y nuevamente se dejó llevar por su egoísmo. es todo lo que quiere dejar atrás y lo que le atormenta, un gran punto débil. ‘ joy, quizá es hora de que te perdones lo que hiciste en el pasado. ’ en aquellas épocas nadie era un angel, pero en su defensa, juventud y falta de experiencia te hace tomar muy malas decisiones, lo suficiente para que se salgan de control y te marquen. ‘ en su momento dije que quería quemarlo todo, ¿sabes? fue tan concreto y luego — — ’ en fin, sabe lo que pasó, y entonces fueron años de preguntarse si tuvo algo que ver, si sus palabras influenciaron a alguien más y si todo fue directamente su culpa. ‘ creo que todos deberíamos perdonarnos, todos cometimos errores, éramos jovenes e inconscientes. ’
“para eso vas a tener que empezar a comportarte,” se alcanza a asomar una broma entre las comisuras, apenas un cosquilleo de gracia en la punta de la lengua. tanto tiempo fue ella epítome de elegancia y pulcritud, y justo eso era lo que conseguía que whomi apuntara tan bien a romper todos sus esquemas. cuando dedos se entrelazan, neoyorquina permite que mirada caiga en ellos, suspiro quedito, casi de tranquilidad impropia de encuentros recientes. se permite que agarre se afiance ligeramente, haciéndole saber que está ahí, que no quiere irse. “sé que no te agradaba,” teddy. “sé que te lastimó, incluso, aunque no fuera intencionalmente,” después de todo, no era responsabilidad de él cuidar sentimientos ajenos a los de él, a los de sienna quizás. no quiere inmiscuirse demasiado en eso, no le correspondía antes, mucho menos ahora. “dios, incluso a mí me hastió en ocasiones,” admite con un deje de gracia, risita floja recordando aquella ocasión en la que discutieron bajo las gradas, necedad característica en él y dramatismo inquebrantable en ella. vaya ironía, piensa, porque habían peleado por su postura respecto a su relación con sienna, y tiempo después le prometió ser mejor amiga que lo que fue como novia. no cree estar cumpliendo su palabra. “pero era un buen chico. creo que… realmente creo que es la mejor persona que he conocido,” una sonrisita nostálgica se asienta en labios rosados, mas quijada quiere temblar en el proceso, y por eso muerde inferior en busca de contención. “creo que te hubiese agradado. quizás en otro contexto, sin todo lo demás en el medio… creo que te hubiese hecho bien,” y no sabe por qué lo dice, quizás porque a ella la marcó para siempre de la mejor manera, y quiere sostener ese recuerdo con vida, aunque él ya no esté. pulgar acaricia el dorso de su mano, y a lo siguiente baja la mirada unos segundos. es la primera vez que cree que podría sentirse humana y no villana, que cree que podría soltar todo ese pasado que provoca resquemor, que le sabe a penitencia pendiente. luego, alza la mirada para buscar la de ella: “¿todavía quieres quemarlo todo?”
🍓
quijada tiembla ligeramente, porque es verdad. intenta tanto comprender y la sensación de caminar por laberinto que lleva a destinos todos tan parecidos es abrumadora: muros elevados que parecen querer caer sobre ella, sensación de asfixia al no encontrar salida de pesadilla que la lleva al límite. “tienes tus propios problemas, mila, no hace falta…” intenta, avergonzada, volviendo a mirar la taza de té cuando siente lágrimas agolparse, la mano en su rodilla sintiéndose familiar, afectuosa. “—— renato me dijo lo que vio,” bueno, prácticamente lo obligó. necesitaba claridad, y esta claridad fue tiro directo al corazón, porque solo puede pensar en lo que habrá dolido, en ojitos apagados y soledad desgraciada. “no entiendo por qué él, de entre todos nosotros…” gente como ella, como los mismos renato y jason que eran completamente insoportables, o nic, incluso tilly por más que la defienda. “¿está intentando… cobrar a radley con los buenos?”
contestación a palabras femeninas es negación sutil, movimiento ligero con el cual busca desestimar aquella idea, porque sí, por supuesto que tiene sus propios problemas y angustias, como todos, pero argentina encuentra casi necesario para mantenerse en pie ocuparse de sus seres queridos. joy hoffman, sorpresivamente, se había convertido en una de esas personas y no se encontraba renegando ante eso, sino al contrario. ante mención de su amigo, hay una nueva oleada de angustia que se instala en el pecho, situación a la que se enfrentó seguramente desgarradora, de esas que uno nunca olvida y no precisamente recuerda cuando busca pensar en algo feliz ; sino más bien un recuerdo de esos que atacan en noches oscuras. “a mi no me lo dijo,” comparte con sinceridad, tampoco busca que contraria lo relate, pero le parece prudente enunciarlo. por supuesto, no esperaba una actitud distinta de masculino tratándose de ella. aquella siguiente reflexión es una a la que también ha llegado, cada una de las vidas que se había cobrado parecían tener algo en común, una bondad que pocos de ellos cargan. “ —creo que nunca podremos entender todo esto… pero está buscando dar donde más nos duele.” no estaba descubriendo nada novedoso, por supuesto. “este tipo de crueldad no es comprensible, es enfermiza… pero siento que no podemos permitirle que nos arruine la vida.” irónico, dado que ya lo hizo.
“bueno, no me lo dijo por decisión propia,” confiesa, insistencia siendo bajo el pretexto de saber qué era lo que había sucedido y proteger a cleotilde de lo que pudiese escuchar al respecto. por supuesto, información fue arma de doble filo que se clavó como puñal en el pecho, impidiéndole pensar en algo más que en una imagen generada por su cabeza, pesadilla de la que se despertaba con el pecho apretado en un nudo, porque volvía a la realidad en la que todo seguía igual. “está protegiéndolas,” se le ocurre comentar, reconociendo indirectamente algo que nunca diría en voz alta y si no es en contra de su voluntad: que renato de hecho es buena persona. dedos juguetean con el borde de su vestido negro, siempre se caracterizó por los colores pasteles y los oscuros le provocaban una incomodidad curiosa, la hacían sentir tan anti ella. ahora con toda la carga emocional se sentía todo tan amplificado, la tela provocaba comezón / ardor. “¿y qué otra opción tenemos? ¿antorchas?” le recuerda con gracia apagada, meneando la cabeza suavemente. “lo último que nos falta es que a quien sea que atrapen, lo encierren en un psiquiátrico y no en prisión.”
algo se corta y sangra en centro del tórax, solo carne viva. escucha cada palabra sin moverse, porque moverse sería admitir que tiembla. teddy es otro calibre, otro lugar del pecho que ya no siente. respiración sale trizada, casi imperceptible, y por primera vez desde días enteros no intenta disimularla. pupilas se mantienen en horizonte, justo donde mar se quiebra en espuma, porque mirarla directo sería demasiado — sería dejar que viera otro derrumbe, y joy ya ha visto demasiados derrumbes suyos. ‘ ———yo también pensaba eso. ’ murmullo bajo, quebrado por la mitad, filo suave y torcido en raíz. lentamente, uñas rozan propia rodilla, gesto mínimo que mantiene cuerpo anclado a tierra, cigarrillo humeante sostenido entre índice y medio. ‘ que iba a salirse de aquí. que —— iba a lograrlo. ’ palabras frenan como si no pudiera pasar sin desgarrar algo interno. traga humo, y tragar duele. ‘ no sé qué hacer con que ya no esté... ’
no se anima a ver directamente en horizonte, mirada se hunde en el suelo y es irónico porque la única razón por la que está ahí es el pobre intento de buscar restos de él entre la arena, algo de su esencia entre el salitre que se le pega en hebras rojizas cual incendio que se extingue en su pecho. si se fija cree que podría ver al fantasma de dos adolescentes felices, cuando todo era más sencillo, cuando amarlo significaba absolutamente todo para ella incluso si los únicos testigos eran ellos dos. piensa en la última vez que estuvieron allí, cuando recién volvió a bellemaris, y el estómago se le comprime. no había cambiado en lo absoluto, y sin embargo, eran personas distintas. “siento que le fallé una y otra vez,” confesión trémula se queda flotando sobre la brisa marina, el corazón se le hunde con fuerza. piensa en cómo no llegó a decirle cuánto significaba, en la llamada que no contestó y no devolvió, en esa promesa de ser mejor amiga que novia. se lleva mano libre al rostro para cubrirlo un instante, contención es floja, momentánea, antes de intentar recomponerse. “—— lamento no ser un buen soporte en esta ocasión,” si es que lo fue alguna vez. “estarías mejor en compañía de alguien más.”
hombros se elevan apenas, en gesto que demuestra rendición, que le hace comprender a contraria que no puede brindarle una respuesta mejor, no encuentra en sí misma la posibilidad de profesar esperanza incluso aunque le encantaría, porque tratándose de joy, quiere verla sonreír. por supuesto, en ese instante, duda que cualquiera pueda sonreír. “lo es.” concede, asentimiento ligero, porque agotador es una palabra perfecta para describir la situación… o al menos una de ellas. “es difícil comprender.” supone que, para muchos, allí está la raíz de la angustia, el no ser capaces de descifrar y, al mismo tiempo, detener. “pero… estoy aquí.” al menos eso puede ofrecerle, su hombro, su presencia ; es por eso que diestra viaja hacia ella, se acomoda sobre su rodilla con cuidado, en gesto que no busca más que ofrecer cariño.
🍓
quijada tiembla ligeramente, porque es verdad. intenta tanto comprender y la sensación de caminar por laberinto que lleva a destinos todos tan parecidos es abrumadora: muros elevados que parecen querer caer sobre ella, sensación de asfixia al no encontrar salida de pesadilla que la lleva al límite. “tienes tus propios problemas, mila, no hace falta…” intenta, avergonzada, volviendo a mirar la taza de té cuando siente lágrimas agolparse, la mano en su rodilla sintiéndose familiar, afectuosa. “—— renato me dijo lo que vio,” bueno, prácticamente lo obligó. necesitaba claridad, y esta claridad fue tiro directo al corazón, porque solo puede pensar en lo que habrá dolido, en ojitos apagados y soledad desgraciada. “no entiendo por qué él, de entre todos nosotros…” gente como ella, como los mismos renato y jason que eran completamente insoportables, o nic, incluso tilly por más que la defienda. “¿está intentando… cobrar a radley con los buenos?”
" no estoy enojada contigo. " es frustrante, claro, porque muere de ganas de sentirse furiosa, ofendida, quiere gritar y romper, pero también hay algo que la detiene, no solamente ojos verdes sino conjunción de lo demás, el hecho de que en ese momento, aunque quiere tanto, también hay una culpa que va creciendo hasta que se vuelve abrasadora, es un dolor constante que termina quebrando la parte más débil de sí misma, se queda completamente quieta, la mira casi con una súplica, porque palabras ajenas, todo en ella, en realidad, parece impulsarle a querer buscar contacto, cerrar toda esa distancia hasta que se vuelva un eco del pasado, no lo hace. solamente vuelve a mirarla. " joy por más que me gustes, sí hubiera sabido que estabas en una relación... " eso no hubiera pasado, o tal vez sí, no es mejor persona, sabe que en el momento que tenista se acercara ella se vuelve maleable, a su disposición, prefiere no volver a decir nada hasta que la escucha, niega con vehemencia, la cabeza va de un lado a otro. " sabes perfectamente que no podrías ser solamente la extensión de alguien más para mi. " tensa la mandíbula, relame los labios con fuerza, muchísima fuerza. " me lo dijeron, ¿bien? " se pasa una mano por cabellera rubia, la desenreda y la desacomoda. " y yo estoy jodida porque lo único que quiero es abrazarte ahora, hoffman. "
y eso lo hace profundamente peor, porque de algún modo está acostumbrada a que carácter contrario sea prueba en contra de su paciencia, de su entereza para recibir los golpes más sólidos. la lengua traza muelas, se presiona contra interior de mejilla porque se siente atascada entre lo que podría significar aquella declaración. quiere molestarse, quiere cortar de tajo la conversación sin querer descubrir el rumbo que esta podría tomar si continúan sosteniéndola, pero la escucha y se toma un instante para inspirar con profundidad, sintiendo que aire se endurece como cemento que se empieza a secar a la intemperie. “no estoy en una relación, sienna— y sí, este es un momento de mierda para hablarlo,” corrige y concuerda a la par. sin embargo, hace una pausa indicadora de quien acomoda ideas. “no estoy de novia, ¿por quién me tomas? jamás me habría enrollado contigo ni con ninguna otra si estuviese en una relación, ese no es mi estilo,” ese desagrado por mentiras crueles, el miedo a no ser suficiente, la continua sensación de no ser escogida… por supuesto que no se atrevería a exigir algo que no puede dar. la mira fijamente, ojos se entornan cuando escucha explicación fastidiosamente concisa y exhala en silencio. traga con fuerza cuando nudo en garganta palpita, inflamación imaginaria le duele; escucharla le duele, y se pregunta en qué momento es que empezó a sentir esa fragilidad alrededor de ella. cree que fue desde la primera discusión, descubriendo lo fácil que le resultaba desarmarla, tan solo no se imaginó que podría hacerlo de maneras distintas, más alejadas de la cólera y el resentimiento. aguamarinas se posan en ella, hablan por ella cuando la miran con una suavidad que nunca antes le perteneció. “dijiste que querías que estuviera solo contigo,” le recuerda, incluso si interpretación era meramente sexual, se atrapaba pensando en posibilidades más de lo que quisiera. porque creerle a sienna era tan aterrador, porque corazón magullado no podía soportar una humillación más por lo crédulo que se había estado portando. “y eso estoy haciendo,” sentencia finalmente, encogiendo los hombros. había cortado vínculos confusos, había dado un paso a un costado, no solo por aquello que parecía juego retorcido, era por sí misma, y sin embargo se encuentra queriendo compartirselo. se lleva zurda al rostro, tironea de lagrimal con torpe discreción porque emociones están a flor de piel. avanza un paso, luego otro con mayor certeza, y alza levemente los brazos. “ven aquí,” quedito, alza el mentón apenas para encararla, ojos subiendo en busca de celestes antes de rodearla por las costillas, manos anclándose en omoplatos con cuidado para atraerla y sostenerla cerca, mejilla apoyándose contra hombro femenino. “no tienes que dudarlo,” abrazarla, se refiere. quiere que lo haga, quiere que titubeos se disipen y que lo haga sin pedirlo / sin advertir — abrazarla, y todo lo que quiera de ella.
‘ bueno, de ahora en adelante solo tengo palabras sinceras para ti. ’ responde igual de en serio que antes, no volverá a mentirle a hoy, no volverá a traicionarla y se esforzará para volver a como era antes, cuando lograron confiar la una en la otra. ‘ siento lo de teddy. ’ y aquello también es honesto, tanto así que su mano amaga a tomar la contraria en un gesto de apoyo, pero no lo concreta del todo por miedo a que la rechace, ¿es muy pronto?
🍓
quiere permitir que sonrisa se esboce tenue, como si recién aprendiese a hacerlo. ha pasado tanto tiempo molesta con whomi que volver a estar a su lado sin querer gritarle resulta novedad, especialmente dada su última conversación. “es refrescante,” se anima a bromear aunque tono sea plano, acartonado casi. le sorprende la mención de theodore, incluso si sabe que son las palabras más lógicas. sabe que no era precisamente persona favorita, ella misma se lo restregó en la cara, y el recuerdo la hace bajar la mirada con culpa. corazón se inquieta, pero le permite el movimiento, ella acerca su mano para ondear bandera blanca con mayor claridad. “no entiendo por qué se llevó a los más buenos,” piensa en voz alta, no mira a interlocutora pero le abre corazón. ni siquiera se detiene en los daños colaterales que destruyeron más de lo que alguna vez podrá reparar, se enfoca en lo que conocen: “no entiendo por qué gente como teddy y cass murieron de formas tan horribles, y yo sigo aquí,” después de todo, ella fue cruel. whomi mejor que nadie puede saber lo terrible que fue con radley en sus últimas horas, cuando la encontró besándola.
' quería ir a berklee, tenía todo un plan construido y ahora él... ' hipo se revela, las palabras hacen un eco sordo entre las vocales porque no reconoce aquello que se siente en el pecho, la forma en la que bajan las manos, que tiemblan en el mismo eje y entonces vuelve la mirada vidriosa, suplicante, a mejor amiga, los labios partiéndose en ese temblor paulatino, en súplica de que exista alguna razón, algún motivo, lo que fuese que vaya a brindar una lógica que se está perdiendo desde la partida de su hermano, la añadidura de la de teddy. ' no es lo mismo, ahora... ahora sabes lo fuerte que eres. ' pero hay una realidad, ambas son endebles, débiles, todos parecen serlo, van perdiendo partes de sí mismos hasta que no hay una coherencia inmediata, no hay un reconocimiento de quienes solían ser. ' no puedo prometerte eso. ' porque la escucha y lo entiende, por supuesto, porque se ha aislado de lo que sucedió con teddy, sabe a la mitad, que renato se puso en riesgo, que todo el cuerpo se congeló en posibilidades y entonces la vuelve a mirar a los ojos. ' sí te pasa algo voy a quemarlo todo, joy. ' la decisión se clava, porque sí no pudo hacerlo con cosmo, lo haría por ella, pero ruega, o, por supuesto que ruega a quien escuche que no tenga que hacerlo, que no se la quiten a ella, que no podría soportar mucho más dolor. ' pero prométeme que vas a cuidarte, prométeme que no vas a ir por ahí haciendo estupideces, creyendo que esto es... una maldita búsqueda del tesoro. '
timbre femenino parece ser suficiente para hacerla sentir de cristal, y no es solo eso sino la información que revela, el recordatorio de una vida estancada, juventud paralizada para siempre. ahora que piensa en él y recuerda al niño inocente que conoció cuando recién llegó a bellemaris, la realidad de grandeza y futuro brillante es asfixiante, cegadora de la manera más abrasiva, porque entiende que no va a suceder. que no va a reprenderlo como hermana mayor para respaldar a mejor amiga, aunque no tuviese ninguna clase de autoridad; que no va a meterse a su habitación para cotillear en esos días donde complicidad destellaba en lazo que les unía tras años de cariño creciente; que los ojos de cleotilde quizás volverían a brillar, pero jamás del mismo modo. “ahora lo honramos,” declara aunque nudo en la garganta le impida hablar con la misma firmeza de siempre, aunque no se le ocurra algo que sea suficiente, que esté a la altura para un alma tan pura, tan merecedora de absolutamente todo. puños se cierran ansiosos, busca contención más que liberación, porque esta última implicaría deshacerse y no sabe si podría recoger las piezas. “no voy a irme de tu lado,” promete, asiente con severidad cuando se acerca más a ella. manos se elevan, palmas la sostienen con cuidado por las mejillas. “pero ambas sabemos que eso no es decisión nuestra,” y le duele, le duele muchísimo, porque les arrebatan absolutamente todo: el color, la fortaleza, el futuro. no puede quitarles las ganas de pelear de vuelta, incluso si ahora se siente vacía y endeble. “vamos afuera, hablemos,” propone, sabe que no hay más alternativa que prepararse para lo peor, aunque malestares se acumulen uno tras otro y sumar uno más sea una tortura. “necesitas vitamina d,” agrega, falanges apartan hebras castañas y entonces esboza sonrisa tenue, débil, antes de tirar suavecito de una de sus manos para ir por la puerta trasera.
la mira y lo único que quiere es abrazarla, intentar consuelo que sabe que aunque no llegue sea al menos suficientemente dulce para que deje de pensar unos segundos en todo lo que ha perdido, quiere prometerle que va a estar ahí, ahogar su propio dolor por la pérdida y pretender que no existe, al menos por cinco minutos. pero es orgullosa y es cínica y siempre es una combinación que amenaza con arruinarlo todo. " es un timing asqueroso pero... sé que estás de novia con la hermana de cleotilde y... " muerde labio inferior, ¿cómo se dicen esas cosas con amabilidad? " sé que tengo una reputación, pero te dije las cosas en serio. " admitir eso se siente como humillarse más de la cuenta, no puede evitarlo. " y no voy a joder a la hermana de tilly, no ahora. "
inmediatamente considera que ha sido mala idea, que no debería estar pasando tiempo con ella, que de entre todos los lugares donde podría buscar soporte era ese el menos indicado— por dios, ¿qué clase de persona era si quería tanto a teddy y buscaba calma entre brazos que significaban tanto para él? esmeraldas se prendan de pintura que cuelga en uno de los muros y en su cabeza medita opciones para acabar con encuentro, pero ceño termina arrugándose cuando palabras ajenas son procesadas. de golpe, con incredulidad, voltea en su dirección. "¿qué?" atina a pronunciar, semblante se desfigura en desconcierto, sorpresa completamente natural, incluso si está consciente de situación que había significado enredo apretado. es la palabra novia la que hace eco que se le pega bajo la piel. labios se parten nuevamente, pero de pronto resulta demasiada información para elaborar. "no me importa tu reputación," declara inicialmente, como si le ofendiera siquiera la mención de aquello, especialmente cuando hablaron sobre reputaciones antes. pestañeo se repite, perplejidad irradia sin más. "wow— bien, me alegra saber que dejé de ser joy para ser la novia de la hermana de tilly," como si fuese un objeto, una extensión o algo parecido. "¿de dónde mierda sacaste eso?"
parpadeo es lento, mirada busca ajena con cuidado, cuasi cansada. “me gustaría saberlo… quizás dolería menos.” siguen acumulando nombres, todos y cada uno de ellos remueven algo distinto, pero lo hacen. estaba asimilando lo sucedido con zura cuando recibió la noticia de ava, y fue horas después que lo de teddy se hizo eco ; cual si se tratase de una bola de nieve que simplemente no iba a detenerse jamás. “¿necesitas… puedo hacer algo por ti?” no sabe si será capaz, pero de todas formas necesita extender la mano tratándose de joy.
"o quizás no, quizás sería peor," por supuesto que ve el vaso medio vacío, está exhausta, no puede pensar en otra cosa que no sean los ojos tristes de su mejor amiga, en la chispa apagada de ophelie, en los días malos y muy malos de su hermana gemela. "se supone que no es eterno, ¿pero no es jodidamente agotador?" ¿y para qué purificarse si jamás van a borrarse las cicatrices que alguna vez dolieron? traga con fuerza, dientes amenazan con rechinar levemente pero inspira para aflojar músculos. "no estoy segura," confiesa. "no sé qué necesito."
' siento que ya no puedo respirar joy. ' confesión entregada únicamente a quién más confianza posee, a aquella que siente extensión de sí misma, una sensación gélida recorriendo cada parte de ella cuando presiona suavemente los dactilares contra la curva de propio punto de pulso, una necesidad extraña y cargada de dolencias que está marcando el hecho de que necesita cerciorarse de que existe y no es parte de pesadillas que siguen revoleando entre terminaciones nerviosas, que no le dan descanso. ' ¿qué podemos hacer? ' apagada, voz con un ausentismo removiendo entre las entrañas cuando la vuelve a mirar, ojos suplicantes de razón. ' ¿matarlo? '
"tienes que hacerlo, tilly. por favor," es casi un ruego, voz que sostiene de un hilo frágil, de quien se ha cansado de ser parte de aquella historia y que haría cualquier cosa por poder empujar a castaña lejos de la misma; que si tuviese que arriesgarse por ella lo haría si eso significase que no va a sufrir más. detecta abatimiento en inquisitiva, ese punto donde está cerca de tirar la toalla, pero es lo siguiente lo que la hace guardar silencio. semblante serio mientras la observa, intenta transmitir algo— parece que lo considera por ese par de segundos. "ni siquiera tuve el valor con el acosador," murmura avergonzada. se paralizó, fue inútil. seguro no sería mucho mejor ahora, piensa. a menos claro que... "hablo de nosotras, tilly. de... sí, de ser las siguientes," casi se le entume la lengua, le marea pensar en el escenario más violento. "si algo me pasa..." y está consciente de que ninguna de las dos quiere pensar en eso, pero igual lo retoma a sabiendas de que no pueden seguir estirándolo. "y-yo... no quiero que me veas así," porque piensa en lo traumatico que resultó con natalia y romina, en lo que pasó con jason y teddy, lo que le obligó a renato a contarle lejos de ella. no quiere sumarle más dolor a su otra mitad. "así que no me busques. por favor, promételo."
su entrecejo se frunció cómo primera respuesta. lo sombrío que se entretejió a la vocecita que emory siempre supo reconocer azucarada, causó algo que no logró identificar de inmediato, un revoltijo en su estómago, una incomodidad que quiso desprender de sus entrañas. desvió su mirada entonces, observó sus pies, los músculos de tez se volvieron reflexivos, « ¿y si joy tiene razón? » ‘ no es justo. ’ musito apenas cuando su corazón comenzó a reaccionar al inopinado pavor de una pronta culminación ( a un imaginario por supuesto ). ‘ qué suceda todo esto, que... — mierda. no, no es justo — joy, te recupere hace días, ’ o al menos sintió que avanzó un pequeño casillero hacía lo que significaba que joy hoffman volviera a ser suya, había hecho algo importante. ‘ ¿y ahora se supone que debo volver a perderte por culpa de un resentido de mierda que elije a voluntad propia ponerse un traje de buzo como si fuera una estúpida caricatura de scooby doo? ’ sacudió su cabeza, la idea era ridícula para martin, mas no lo impotente que se halló ante circunstancia presentada. el temblor sobre voz fue algo que obvió por otra parte, eso que había arribado tras considerar la promesa oída.
no es justo, repite en su cabeza. no, no es justo. no es justo que su hermana llore todas las noches porque su mejor amiga no va a volver a cruzar la puerta de su habitación, justo como emory lo ha hecho esa tarde tras tantos años distanciadas. no es justo que zuralie no vuelva a contagiar sonrisa dulce a quienes respiran su nombre cada noche en anhelo por la misma. no es justo que cosmo no vaya a conquistar escenarios, que avalon vaya a ser extrañada por muchos más años de los que vivió. no es justo que teddy se haya ido sin saber cuánto ella lo quería. cuando rizada utiliza aquellas palabras —te recuperé—, joy siente órgano rey estremecerse. apenitas se mueve sobre la alfombra al pie de su cama, donde solían sentarse cuando se aburrían del colchón. relame sus labios lentamente, y con cautela, aún con rezagos de miedo / de desuso, mueve su mano sobre la felpa color amielado, busca la de ella para rozar su dorso con suavidad, como si pidiese permiso. "no vas a volver a perderme," promete con demasiada facilidad, con una certeza intrínseca mientras la mira a los ojos. no importa si aún hay dudas, si quedan resentimientos medio astillados; con la verdad siendo iluminada de lleno, es suficiente para que joy respire con mayor libertad a su alrededor. "no voy a dejar que nada nos pase de nuevo."
‘ por favor, ayúdame a dejar de pensar. ’
"no sé si soy la persona correcta para eso," ha intentado mantenerse en pie, siempre lo hace, siempre tiene algo para ofrecer aunque quiera quebrarse. poco a poco siente que deja de ser útil. "pero puedo quedarme contigo, si quieres."
@scvout.
‘ aunque atrapen al buzo, ¿cómo seguimos con nuestras vidas después de todo esto? ’
"quizás no lo hacemos," sentencia con filo frío en las letras, la mirada puesta en el vaso de café que le han entregado hace rato y al cual se aferra como un pretexto para no volver a casa, ni a la residencia van dorn, aunque tampoco quiere estar en la calle. no quiere estar en ningún lado, podría desaparecer y eso sería un gran alivio. "quizás nos quedamos aquí para siempre, aunque nos vayamos," y eso, por supuesto, resulta aterrador.
@dmorenaluna.
‘ ¿crees que hagan una película sobre nosotros? espero que elijan bien al actor que me interprete. ’
por primera vez no larga risa inmediata al comentario, chispa proveniente de vocablos femeninos siempre siendo suficiente para encender buen humor en cobriza. en esta ocasión el pecho está vacío, no consigue formular sonido. "¿a quién escogerías?" pregunta con la monotonía de quien se encuentra con la energía arrastrándose apenas. "no sé, seguro sería una de esas donde muere alguien en el set."
@dipaloma.
‘ yo una vez escuché al viejo earl decir que fue abducido por aliens. ’
"¿y él es la puta clave en todo esto?" irritada, voltea a ver a antigua amistad con mezcla de inquietud y frustración. "este pueblo es un puto chiste."
@kenzwill.