—Cuando pase, no vengas a decirme “Oh, Cal, tenías razón..espera..¿qué? ¿qué? no escucho”—bromeó, con gracia.—Gracias por la información, ahora eres mi cómplice.
—Rió levemente al escuchar al chico.— Vale, no lo haré. Y no es nada. Soy Kate, por cierto.













