Al sentir el abrazo de la chica, fue como si alguien en algún lugar hubiera abierto la llave de algún grifo, porque Becca comenzó a llorar sin parar.— De todo, Ness… —musitó entrecortada, ya que se encontraba un poco privada por lo sucedido.— Mi mamá sufre de cáncer desde hace tiempo, ahora está grave y yo recién me entero de todo. —el llanto no permitía que hablara muy bien, pero hasta ahora era lo único que podía hacer hasta que se calmara.
Hizo un gran esfuerzo por comprender lo que la castaña le decía, pues al parecer le costaba hablar un poco. Pero con lo que comprendió un nudo se formó en su estómago, y le abrazó con un poco más de fuerza-- Oh, Becca...--Murmuró contra su cabello, sin saber que decir-- Lo siento tanto...















