Voy segundo a segundo pensando sólo el paso que estoy dando y no necesito desmenuzar mi historia para sentir que por haber vivido tanto, valgo. Sin caminar, valgo.
Sz
he wasn't even looking at me and he found me

roma★

Origami Around
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year

Kaledo Art

tannertan36
Cosmic Funnies

Product Placement
Claire Keane
Alisa U Zemlji Chuda
Peter Solarz

pixel skylines
todays bird
No title available
almost home

Discoholic 🪩
d e v o n
art blog(derogatory)
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

No title available
seen from United States
seen from T1

seen from Taiwan

seen from Indonesia

seen from United States

seen from Netherlands

seen from United States
seen from Brazil

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States

seen from Maldives
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Germany
seen from Türkiye
seen from Italy
seen from United States

seen from Singapore
@humanomexicano
Voy segundo a segundo pensando sólo el paso que estoy dando y no necesito desmenuzar mi historia para sentir que por haber vivido tanto, valgo. Sin caminar, valgo.
Sz
Me cuesta estar en la realidad. Vivo en mi mente como si fuera una habitación privada en medio del desierto y por el calor tuviera que asomarme al balcón.
Sz
Oda a Tumblr porque: sigo perdida, ¿alguna vez me habré encontrado? ¿Cuándo me perdí de vista? Si supuestamente estoy haciendo lo que me hacía feliz. Quizá ese es el problema “hacía” en tiempo pasado y cuando recurro a él: me lastimo.
Me duele recordar lo fácil que podía haber sido solo disfrutar pero aquí estoy en un momento que mañana será pasado y no me veo disfrutando. También me duele ver lo fácil que era cantarle al mundo con mis carcajadas. Y lo fácil que es sentir melancolía… y aún más fácil querer regresar y olvidar: que este momento también lo vas a anhelar.
He vivido con el miedo de volverme loca, que ahora que lo deseo: ya olvidé cómo era estar al borde del delirio. Ahora no sé cómo llegaba a reír sin parar, a estar sin pensar, a sentir que podía perder la cordura en el siguiente instante.
Recuerdo que muchas veces guardé silencio y me controlé para no asustar a los de mi alrededor porque era excesiva la libertad de expresión que resultaría invasiva… y ahí me perdí.
Ahora la busco a diario.
Quiero estar loca y disfrutarlo.
Fácilmente desquiciada.
Feliz regreso a tu cueva Sz
¡¡¡ERA MUY CURSI!!! O quizá lo sigo siendo pero ya tengo la mente mas vacía.
Tengo la marca de una bala pasada en mi espalda, las ganas de nicotina después de 12 meses de ausencia en mi pecho. Te tengo atado a mi corazón. Tengo un incendio en mi entre pierna.
Lo único que realmente quisiera tener es la solución a mi indiferencia. La respuesta correcta.
Me fascinó tu blog :)
Hola! Aw muchas gracias, aunque ya lo tengo muy olvidado.
Estar enamorado es como cuando se te hace agua la boca. ¡Qué sabrosa sensación intangible!
Sz
Es un argumento cuando te digo que te quiero. Me quiere persuadir de ti. Encoge mis orejas cuando respiras cerca de mis pensamientos. El argumento es que te quiero.
Sz
Concluiré con una mirada desierta en el fondo del mar.
Comenzaré con un ronco te quiero...
Y entre soplos puedo seguir con una ola de argumentos en tu contra que únicamente elevarían la cantidad de arena inundada en mi playa, o podría prolongar esta charla a las cosas que deberíamos planear para nuestro rescate y quizá interrumpiría representándote como cautivo de varias culpas extraviadas, o lo más viable es postergar los descuidos que deslavan tu cariño. Sin embargo, hoy sólo quiero que escuches como lo sólido de nuestras piedras ya generan eco.
Sz
El cementerio de mis suicidios.
Había estado tan acostumbrado a no poder querer a nadie que no abrazaba a alguien en el cine porque le estorbaba, nunca besó por más de dos minutos porque se quedaba sin aire.
Sz
Me quité este sentimiento forrado de recelo y te invito a pasar a mi sala de compasiones extraviadas. Ahora ya no le quiero.
Sz
Ella alteró el color de su cabello, usaba un color verde en su ropa y yo, yo sólo cambié de jeans….
Quiero que con una sonrisa roces en mí lo que yo aún no descubro mientras desvísteme en una carcajada brusca necesito sentir de nuevo tus jadeos ausentes, que mi piel se erice cuando no reconozca tus manos aunque recorran el mismo camino. Debes suponer que no me conoces no quiero que me mires con tus ojos de recuerdo derribado.
No te angusties por aquellas razones que nos separaron ya las decapite tiempo atrás en la guillotina de mis noches empañadas. Desnuda nuestra historia del resentimiento con que se arropa y comencemos a tejer un delirio nuevo debajo de este viejo encuentro.
Sz
Estoy en un manicomio por homicidio
Te vuelvo a matar en mi mente. Ya te despedacé y como siempre comencé por tu bonita sonrisa. Me gusta verte sufrir pero si fuera real este momento, probablemente te salvaría. Te arranque los ojos en los que un día me refleje. Te corto lentamente las yemas de tus dedos como si fuera ajo en mi caldo de olvido. No grites, hoy yo soy la que crea tus diálogos.
Juntaré tus lágrimas para tragármelas cuando te vuelva a recordar. Quiero que te quedes en silencio, ahora yo seré quien habla. Sin embargo, no tengo nada que decirte. No recuerdo la última vez que sonreí de verdad por verte, pero seguro no lo hice cuando te fuiste.
El té que hice de tus lágrimas es amargo y le doy un sorbo mientras paso la navaja de desamor frente a tu cara para que sientas conmigo el miedo que me causa lastimarte.
Aniquilarte a ti, es matarme a mí misma pero es el precio que pago por haber caído en la estafa que fue el sonido de tu risa, el robo que fueron tus caricias y la mentira de nuestros sueños juntos.
Vuelve, quédate y desaparece. Mi mente está contaminada por esa última imagen: tu mirada en blanco manchada por el carmín que corrió por tus venas, ese rojo que ahora pinta mis labios y deja una marca en la taza que decora mi oficina.
Lucía teclea y regresa su mente a la hoja de Excel que aun no termina. En el cubículo número 17 del área de Relaciones Exteriores, se cometió un parricidio.
Se me olvido comprar limones
Me podría quejar de que era el día del niño y no fui lo suficientemente capaz para visualizar que al mismo tiempo cruzábamos la quincena, que espere toda la tarde para que el sol me permitiera salir, también de las señoras que sólo estaban estorbando los pasillos de abarrotes con sus considerables traseros buscando nada, de haber escuchado a las jóvenes adultas formadas en la caja 15, ya casadas y con hijos tiranos creyendo firmemente haber logrado realizarse en su vida, ellas criticaban a esa mejor amiga de la antigua secundaria: “Siempre se sintió soñada, yo nunca supe por qué. ¿Sabías que su papá es policía? Peor tantito; judicial. Además de que desde chica fue así, ¿no? Uno y luego luego el otro. Se divorcio y sin culpa alguna le quito a los hijos a Victor.” Sabía que yo estaba más molesta que esa tal amiga, hija del guardia municipal, por haber escuchado su desdichada vida. Podría quejarme de la poca gasolina que me quedaba y como el tráfico no avanzaba. La mujer que se quedó a la mitad del semáforo obstruyendo la calle. De los hoyos y la cantidad de topes que las ciudades del bajío contienen “chingada madre, no lo vi” poco a poco me despido de los amortiguadores.
Pero sin embargo, me quejo más de que desde enero no compro un hitter nuevo y me la he pasado deshaciendo cigarros de tabaco a la mitad para convertirlos en spliffs.
Y ahora, dejo ir esa anécdota de mi treinta de abril la arrojo hacía el foco barato de mi estancia en forma de humo.
Escribo para quemar mi insomnio, envolverlo en aluminio y cocinar éste delirio.
Sz