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Kristine Frøseth
┆ » Asier
Estaba sin palabras, casi sin aliento. Tarda bastantes segundos en reaccionar cuando Roonie se tira a sus brazos. Ha revivido de golpe el dolor de cinco muertes, heridas que no se cierran y que sangran de manera constante. Se aprende a vivir con el dolor crónico, como bien se puede. Al final es capaz de devolverle el abrazo a su hija, que llora sobre su pecho desconsolada. —No digas eso, Roonie, no lo digas.— Era capaz de mantener la mente fría después de todos esos meses, de pensar con objetividad. —En serio, no pienses que ellos tienen mas suerte que nosotros.— Tragó saliva y acarició su espalda con toda la palma de la mano, buscando reconfortarla, con un nudo en la garganta. el ya se desahogaría en privado. —No la tienen. No tienen ninguna suerte. No pienses que la tienen. Acaban de perder a 4 hermanos. Nunca importarán las circunstancias. No los volverán a ver como nosotros…— “Como nosotros no les veremos a ellos” se le cortó la voz. Tuvo que respirar profundamente. —Es horrible lo que les ha sucedido. No son más afortunados.— Tener envidia de ellos era algo que Asier no aceptaría. Necesitaba que Veronica no pensase de tan manera. Y aquello no era como tarea de amigo, sino de padre. —Yo también les echo de menos, a todos, pero la manera en la que les han visto por última vez… No querría. Es horrible. Es cruel. Ojalá ellos no hubiesen tenido que vivirlo, pero aún menos así, el día de su cumpleaños, en estas circunstancias…— Asier no les envidiaba, tampoco compadecía. Les comprendía. Para su desgracia.
No se separa de ella, sigue abrazandola fuerte contra su cuerpo, buscando consolarla. —Porque para él somos un juego. Un tablero del ajedrez en el que va quitando fichas.— O al menos así lo veía Asier. —Que no te alegre, que te alivie, pero no te alegre…— Dejó un pequeño beso en su frente y se separó suavemente de ella. —Vamos a intentar salir de aquí ahora, ¿Vale? Tiene que haber una manera. —
La negación hace apartar a su padre, el aferro fuerte del abrazo no es suficiente para detenerla y cierra sus puños contra el pecho del vasco. » ¿Por qué te duele más lo de ellos?.– La distancia pues no es solo física. No escucha, no atiende. Solo oye ellos, ellos, ellos. La mala suerte han tenido. Lo poco afortunados son. Ellos y su dolor. Lo horrible ha sido. Ver sus muertes en directo, las de ellos. Ellos... Y no palabras para el dolor abierto. El dolor muta. Tiene esa ventaja de capacitación de ser cambiante, no atañe a constancia y en ocasiones la bestia salida no atiende a normas, a empatía y a la realidad.
La siembra de las palabras de su padre han florecido en la mutación del dolor con el rechazo y el sentir de una prioridad injusta. » Estaban en sobreaviso.– Muestras de la crueldad de Whispers en el clan de los mayores y en el suyo. Tenían señales, avisos, y no los tomaron. A ellos nadie les advirtió. No habían tenido muestras y advertencias. Habían estado solos en una lucha en la que cuatro personas habían perdido la voz.
Ellos eran los culpables de su dolor por no hacer nada a pesar de los avisos.
» Sabían de lo que es capaz. Nosotros no sabíamos.– Su aprendizaje fue lento muerte a muerte. Hasta la cuarta no buscaron refugio en la huida que les permitió en su tiempo mantenerse a salvo. » Tenían todo y no han sabido hacer nada.– Si ellos hubieran tenido más sensates en los que buscar respaldo... La unión fuerza hace y supervivencia. Aislarse solo aporta debilidad. Una lección aprendida de un modo cruel y espantoso.
El blanco desvía su flanco. Mirada a mirada con su padre. » No me alegra la desgracia haya caído en ellos y no en nosotros.– Sus palabras pueden carecer de empatía pero no de maldad. Ha expresado lo opinado en su verdad. No hay tiempo para hipocresía de ver importancia hacia una gente con la que no ha tenido trato. Por mucho compartan sus naturalezas, no han compartido nada más. » No sé si Luke o Lily están aquí.– Advertencia. No marcharía allí sin ellos.
Happy birthday Mangata
┆ » Rebeca
Escuchó voces, o escuchó una voz, pero no era ninguna de las voces que hubiera querido escuchar, las voces que la habían acompañado habían sido silenciadas, dejando una ausencia, un dolor del que Rebeca pensaba que no podría recuperarse, que no habría forma que lo lograra, no cuando sentía el dolor encerrarla y apresarla, cuando el dolor era insoportable y la culpa estaba presente.
Preguntas fueron expresadas, preguntas a las que Rebeca entre sollozos, con su mano izquierda en el rostro, sin dejar de llorar, en un llanto que ahora era silencioso respondió –Por mi culpa, esto ha sido por mi culpa- así era para Ramírez, ella los había guiado a Whispers, y había bajado la guardia, lo había hecho…
–Es mi culpa, lo es- repitió negando con la cabeza, cerrando los ojos mientras se dejaba arrastrar por el dolor, sintiendo la ausencia, sintiendo como le faltaba algo, como dolía de forma insoportable.
El modo de ejecución fue muy distinto. Whispers había arrebatado una a una las vidas de su clan mientras ahora de un plumazo cuatro habían sido sesgadas. El impacto es mayor por la cantidad de voces silenciadas de una vez. El susurrador muestra la crueldad no límites tiene. Veronica no puede hacer mucho. En ninguna mano está evitar lo hecho. La muerte no tiene botón de retroceso. El consuelo ahora no existe.
Ahora podría hablar del tiempo... Mentir éste lo cura todo. El dolor de hoy es la calma del mañana. La verdad es solo lo cicatriza parcialmente y hay veces en que la herida reabre, como ahora, porque nunca podrá ser curada. » Por no protegerlos.– Habla puede sin ser escuchada. Sus preguntas quedaron al aire y como Rebeca no le regresaron la respuesta en una brisa. » Es culpa de los vivos.– Jaidev, Ciara, Ethan y Gudjón no están por culpa de Asier, de Lily, de Luke y suya.
Lleva una mano al brazo de la mayor en un querer consolar. Pero no hay alivio a encontrar cuando a uno lo destrozan por dentro... » Lo siento... El descanso de los muertos no es la paz para los vivos.– Porque seguiría doliendo. Esa era la verdad y como tal la había expresado. Las mentiras piadosas no servían para nada.
¡ VERONICA MOORE HAS COMPLETADO EL BÁSICO DE HABILIDADES SENSORIALES Y DE CLAN !
Enhorabuena, estás más cerca de completar El entrenamiento básico. Tu puntuación ha sido de 19 puntos.
┆ » Asier @asixr
Lo ha buscado. » ¡Asier!.– Corre en la penumbra. Aparta rostros compungidos... Todo para alcanzarlo. Abre paso entre los asistentes y el dolor abre paso en ella. Estalla en una nebulosa de recuerdos. Por ellos que ya no están. Abraza al vasco, sus brazos apoyados sobre hombros sirven de sujeción para vertical estabilidad. Y llora. Nace el llanto cuyo origen en contradicción es la muerte. » Ellos los han visto... Los han visto por última vez.–
La envidia insana corrompida por el impacto. Ha sido una visión sin opción al salvamiento. Asesinatos en número elevado y de un solo haz de siembra... No hay motivos para el despertar de una envidia pero no hay razón en los mantos del dolor. » Les quiero ver... Les quiero ver por última vez.– Demanda el imposible.
» ¿Por qué nos hace esto?.-- Hoy ha señalado a Mangata, mañana podría ser otro. Quién cree es para tener control sobre toda vida. No es nuevo. A ese dolor ya ha jugado antes y ellos bien lo saben. » Me alegra... Me alegra no seáis vosotros. No lo soportaría.– No orgullosa está de las palabras pero así son sentidas. Hay alivio ni Lily, ni Luke, ni Asier sean protagonistas de las pantallas.
Happy birthday Mangata
┆ » Rebeca
Hay momentos en la vida que parecen durar un parpadeo, hay otros que parecen eternos pero que en realidad solo fueron escasos segundos que cambian absolutamente todo… todo pasó tan rápido que Rebeca solo miró las fotografías de sus compañeros sin tener tiempo de siquiera preguntarse que era lo que ocurría, aunque sentía su corazón golpeando con fuerza como si éste le anunciara que algo iba a ocurrir… una felicitación, una que realmente no lo era se hizo presente de labios de la rusa que jamás era anuncio de algo bueno, siendo en esos momentos el presagio de lo que Rebeca temió desde el momento en que miró a Whispers y lo tuvo en su cabeza, pero que con el tiempo bajó tanto la guardia que solo se volvió un susurro, una pesadilla de media noche que en esos momentos se convirtió en realidad… dolió, dolió como si fuera real, como si el dolor fuera suyo, y sintió como si le arrancaban una parte de su ser, no solo una, no dos, sino el terrible número de cuatro, que la hizo gritar desgarrándose la garganta, cayendo en el piso de rodillas, gritando de dolor porque parte de ella se había ido, se había muerto en ese momento, el rostro de sus compañeros seguía presente pero ya no respiraban a la par…
Habían llegado al mundo juntos, habían dado su primera respiración juntos, pero aunque Rebeca los acompañó en su última respiración, ella no pudo acompañarlos más allá, por desgracia. Sentía su garganta desgarrada, las lagrimas correr, el dolor insoportable en el pecho, porque hubiera preferido ser ella, porque debió ser ella, no ellos –No, no, no- empezó a repetir en una letanía, en negación… y la culpa se hizo presente, porque eso era culpa de ella, de Serguéi, de ella, porque bajaron la guardia, porque dejaron de esconderse, porque los expusieron –No, no, no- volvió a repetir sin que el llanto, sin que las lagrimas cesaran –Esto no está pasando, no, no-
La negación es más presente que nunca. » No, no, no, no....– Grita. Alzada voz pero no acalla las imágenes. La oscuridad aún es iluminada por las imágenes de los monitores, esa luz espectral salida de cada pantalla hace brillar los rostros desencajados de cada uno de los presentes. Lucha por mantener postura... Pero es tan directa la reacción a su lado que atrae todo recuerdos. Efecto de un espejo. Veronica se ve en ella. Los gritos, el dolor y el llanto. Perder a alguien, perder a una parte de sí mismos. Perder una respiración y un latido.
La muerte no es nueva. La muerte es una amiga... Pero hoy su mano no ha tocado las personas de su vida. Su sombra es larga no obstante y el dolor afecta de otro modo... Sobre el recuerdo arrastrado. » No, no, no, no.– Pide pero nada detiene a la carpa. Una vez llevados, no pueden ser recuperados. » No otra vez. ¡No otra vez!.–
La siega de cuatro Resfebers, de un Komorebi y tres Kalpa. Suficientes en una funesta lista... Qué necesidad de añadir cuatro nombres más. » ¿Por qué nos hace esto? ¿Por qué nos lo hace?.–
Happy birthday, mangata.
┆ » Serguei
No se trataría de una fiesta sorpresa.. ya que nadie parecía saber que estaba sucediendo. El ruido que se alzaba ante el silencio ignorante era un zumbido, un zumbido que no se borraría de la mente de Serguéi el resto de su vida. Sus hombros se encontraban tensos y trataba de enfocar alguna imagen ante aquella densa oscuridad, hasta que el salón mismo les permitiría ver de que se trataba aquella celebración.
En cuanto hay imagen, el hombre reconoce cada rostro; su clan. Da un paso torpe intentando retroceder e intenta entender lo que sucede, intenta entender que es parte de la fiesta, no de algo más… Y Elena sale a escena para empeorar y hacer que todo cobre sentido. Siente cada fibra de su piel erizarse ante aquellas palabras, ante aquel ‘feliz cumpleaños’ antes de que.. procedan. No puede gritar, no puede moverse, no puede sentirlos más, no puede, no puede, no están más… Su cara expresa el horror, el miedo, el terror de saber lo que ha sucedido. Quizá siguen los que se encuentran en la habitación, quizá son ellos, por eso están ahí. Da otro paso, sabe que debe buscarlos, que debe encontrar a la mexicana pero se ve incapaz de hacer algo, se siente congelado en su mismo puesto. —Esto es culpa mía.— Suelta y entonces se tira al suelo en donde está. No tiene más sentido ocultarse ni pelear ni tratar de defender una causa cuando esto ha sido culpa suya. Aquel descuido, permitirse bajar defensas después de ver a Whispers a los ojos exponiendo a su clan para que ahora estén muertos, para que les haya asesinado. El estúpido error de pensar que Whispers descansaría un rato, los dejaría en paz, les permitiría vivir una vida, tenía que aprenderlo así. Era un estúpido, era un idiota que se había permitido un momento de paz que claramente no existía.. y así había resultado. Les había matado él, les había matado él… —Esto es culpa mía. Esto es culpa mía.— Se repetía entre susurros, ahora con lágrimas cayendo por su rostro de manera descontrolada. —Lo siento, lo siento, cuánto lo siento.— Decía a la nada, pues no había nada que pudiese cambiar lo ocurrido y los muertos no podrían escuchar aquellas palabras. No se lo podría perdonar nunca, el peso de sus acciones habían hecho esto y no podría cambiar, no habría retroceso y la culpa le acompañaría el resto de su vida, junto a cada rostro de la pantalla que había visto morir, junto a la voz de Elena, junto a los zumbidos de cada monitor en el lugar, junto a la culpa que ya sentía por Ayshanne, cada muerte que llevaba en sus manos desde que había realizado su primera conexión.
No debería de haber asistido. Fue un error. Pedir esos días libres en el trabajo ha sido la peor decisión tomada... Ha visto cada muerte en los monitores y ahora respira el ambiente formado por cada reacción, no cabe decir quién está más sufriendo entre la oscuridad solamente rota por la iluminación tenue de los cadáveres tendidos en las pantallas. Ojalá fuera ajena a ese dolor... A ese modo de romper tu alma en pedazos porque una parte de ti ha dejado de existir. » Es culpa tuya... Tuya y de todos.--
Por no hacer frente y esperar. Las lágrimas caen. Pena por las personas de los monitores... Agonía por el recuerdo de los suyos cuyo mismo destino corrieron. » Él nos extingue... Nos elimina. No aprendemos.-- No han matado el monstruo. El monstruo vive. El labio inferior le tiembla. Calla. Empieza a ser consciente de la culpa echada... En hombros de Serguei. En sus hombros.
Los recuerda.
» Yo no los vi morir. Los sentí... El dolor. Exhalar la última respiración. La nada. Ahora solo queda el silencio y poco a poco el olvido. Si su voz sonaba de un modo, el sonido de las carcajadas olvidadas, el tacto de sus manos, la calidez del abrazo... Los detalles empiezan a perder frente al paso del tiempo. » Lo siento... Siento mucho también os haya alcanzado.–
Won’t let this go
┆ » Lily
Desconocida es la razón de tan iniciada conexión y desde la incierta esencia es recibida cual desconcierto. Tan fuerte es el golpe emocional del odio traspasado como los físicos asentados sin la capacidad de dar defensa y cubrimiento. Solo a posterior hay indicio del dolor sentido ocasionado llevando propia mano hacia lugares receptores de canalizada rabia. Más si poco preparada restaba por nombrados sucesos menos preparación hubo para las palabras expresadas afiladas desde la angustia sentida. Cómo cubrirse y buscar defensa si no tiene armadura para recibir y aceptar el golpe.
Tan conocedor el mundo era no había dolor mayor causado que por aquellos a quién amaban. Sin tan esencial octava parte de ella profesaba ese odio cómo no iba a sentirlo como propio. Secadas fueron las palabras en incapacidad de dar respuesta tras levantamiento culposo de un tema no tratado, no olvidado más sí baneado por su carácter pasado y complejo, puesto desde la inconsciencia sino hablado era el tiempo encargado sería de borrar huella como si nunca fuere sucedido.
Traído en su regreso cuyo resurgir dolía más que todo golpe asido. ❝ Sufría– ❞ No acaba la justificación cae en el silencio pues hay consciencia del poco razonamiento argumental para establecer defensa. No habló por entonces y acalladas fueron las razones para dar paso a la insistente promesa de no cometer nuevo intento. Ni lugar ni momento era para adentrar en el complejo tema pues en el estado alterado mostrado poco iba a ser receptora de la escucha necesaria para la apertura de sus oscuras emociones. ❝ Lo siento. ❞
Detiene los golpes, una vocecita en su cabeza quiere calmarla pero no logra más que acentuar el llanto. Hipa y clava su mirada en las orbes azules de Lily. La conexión funciona en los dos sentidos... Su odio ha quedado traspasado gracias al envolvente de la rabia pero ha traído consigo también las emociones de su compañera. La confusión la ataca... Y ese odio que ha asumido como propio. No extingue esa semilla sembrada por su culpa a pesar de conocerla. No lo hace porque la única palabra hecha en su defensa ha servid para avivar las llamas de la discusión. » Todos sufrimos.–
Como seres individuales afrontaban la perdida de distinta forma. Lágrimas para unos, máscaras para otros. Pero cada uno de ellos había sentido como Jaidev, Ethan, Ciara y Gudjon los abandonaban. Sus voces quedaron calladas.
Todos sufrieron.
» ¿Sentirlo? Sentir no cambia las cosas.– No admite la culpa sentida por la disculpa. No admite como ha abierto la vera a dejar de lado el odio por el entendimiento. Todo cambió demasiado rápido... Para ellos que aún se estaban formando, creciendo y aprendiendo lo cruel que podía ser la vida. » Quiero entender lo de George Town...– No podía combatir lo incomprendido. Hipa de nuevo. Arrastra las lágrimas de las mejillas con el dorso de la mano, no sirve de mucho pero en señal de recuperar la entereza.
» Necesito que me digas algo. Necesito saberlo. Necesito saber si lo de Tokio fue un accidente.– Por días, meses... Durante el funeral. Durante el duelo. Esa duda traicionera.
Won’t let this go
┆ » Lily @hxpeiessx
Ha entregado las ofrendas al altar destinados a los que ya no están con ellos... Fotografías y una flor para cada uno. Cuatro rostros que la observan desde esa posición... Miradas que la atraviesan. Clavan su alma, su corazón... Abren miedos, torturas, culpa y extraen emociones que con tanto esfuerzo retiene. Abren el dolor, la rabia y en cierta manera el odio. Los odia porque los abandonaron muy pronto. Los odia porque debería haber sido distinto. Los odia... Por caer en sus trampas, por no ser más fuertes, por morir. Deja que el odio la consuma porque es más sencillo odiar que enfrentarse al resto de emociones.
Las lágrimas caen derramadas. La rabia hace temblar su labio inferior. Ve sus rotos congelados en esas fotografías, cuatro personas que deberían estar con ellos. el odio que tanta fuerza puede soportar empieza a filtrarse sin control por todo ella. Odia a Whispers por arrebatárselos...
Odia a Asier, porque un padre debería saber proteger a sus hijos. Odia a Reagan porque a veces la siente tan ausente a ese dolor... Y odia a Lily.
» ¿Cómo no pudiste hacerlo?.– Establece conexión dejando al odio y la rabia reinar. La golpea una, dos y tres veces sin poder mirarla. Sus ojos se entelan por las lágrimas, la voz le tiembla y pierde el control de sus gritos. » ¡Dos veces Lily! ¡Dos veces!.– Nunca hablan de esa primera vez. El tabú. Pero estalla en su acusación. » ¿Por qué no te importó... Por qué no te importa lo mucho que sufrimos? Podría estar poniendo fotografía ahí... ¡Podría...! Podríamos haberte perdido como a ellos...–
won’t... let this go.
┆ » Renno
No hay nada nuevo en Ámsterdam, nadie recuerda a sus muertos, nadie va con flores, nadie va en dirección a los cementerios, todos continúan con su vida. Reno permanece en el balcón de su departamento, limpiando cada hoja de su amiga con sumo cuidado, con mucha delicadeza. Recuerda que le han ofrecido una vez más un viaje, esta vez a Escocia, a recordar ¿y recibir? a los que se han ido, rueda los ojos, sonríe con descaro. ¿Quién recibe a alguien que se ha muerto? Él, no.
Termina de limpiar a su amiga, la deposita en el espacio donde el sol le brinda calor suficiente para mantenerse tan radiante, tan viva. Lo vivo es lo que le interesa, siempre ha sido de esa manera. Lo vivo para cuidarlo, lo vivo para matarlo, es su trabajo, nada más que mencionar. Trata de no pensar demasiado en eso, pues cuando lo hace suele pensar a lo grande; finalmente termina haciéndolo. ¿Regresarían? ¿De verdad aún gente podría esperar a sus seres queridos? Que extraño sonaba para alguien que había vivido en un mundo donde nadie le había querido, nadie a excepción de Saroo estaba claro. Inició la conexión sin desearlo, inexperto en eso por lo poco que solía realizarlo, ni siquiera notó que las palabras que resultarían de su boca serían escuchadas por alguien más, con lo mucho que detestaba que alguien le escuchara hablar. “Si esa mierda es verdad y ustedes vienen estos días, lárguense de aquí.” Su mente hablaba para su padre y la mujer del mismo. Su madre era un caso aparte, su madre era un tema prohibido, incluso el aterrizar pensamientos a ella. Volteó solo para ver que no estaba más en su departamento y no le quedó más que resignarse, la culpa había sido suya por dejar que los pensamientos crecieran. “¿A quién recibes? O lo que sea que estés haciendo ahora” Dijo de manera torpe.
Cuando ha sido establecida esa conexión lo ignora pero se ha formado y ahora está acompañada frente al altar dónde varias fotografías reposan sobre los apoyos. De Jolene, Jaidev, Ciara, Ethan, Gudjon... Todos ellos repletos de vida en esos instantes capturados pero ausentes en la pesada realidad. Mantiene compostura. Reservada en sus emociones quiere retenerlas para que no crucen el puente de la conexión hasta dónde él se encuentre... No lo conoce demasiado y la vida ha enseñado en limitar la confianza.
Sus palabras tampoco incitan a la cordialidad. » Es privado.– Responde sin dar nombres, aparta la mirada de toda fotografía para no dar señales y centra la vista en ese compañero por el que no ha pedido. » Lo que hacemos mucho ahora es recordar a los que ya no están.–Engloba la razón del viaje en esa frase y no necesita de mucho para saber que no es su situación. No está en el viaje. » ¿Has preferido no venir para honrar a los tuyos desde otro lugar?.–
Won't let this go
┆ » Rebeca
A pesar de su cultura, a pesar de haber crecido cercana a la convivencia con la muerte; tanto la cultura como su vida (por desgracia ) había algo que en ese momento la hacía sentir incómoda, porque una cosa era admirar y hasta participar en los altares de muertos en su país, en su ciudad, donde era a personas cercanas a sus amigos incluso a figuras importantes de la cultura popular a quienes se les realizaba dichos altares…
Pero ahora su incomodidad era con respecto a que había un espacio para poder poner fotografías de sus abuelos maternos, sin embargo se miraba incapaz de poner una fotografía más que sí llevaba con ella, pero que no sabía si debía colocar, porque era compartir algo que le dolía y por lo tanto la hacía sentir vulnerable –Si una fotografía no está ¿Crees que la persona sigue participando en esto?- preguntó estrechando la fotografía en su mano doblándola, algo de lo que se arrepentiría después porque era de las pocas fotografías que conservaba de su madre.
Ha dejado la fotografía de Jolene. Su favorita. Verla sonriente y tan llena de vida no impide que su corazón se llene más de amor, expulsa la pena y la condescendencia. Ha pasado el tiempo y quiere pensar ha dejado de torturar su alma por no haber estado a su lado en tan malos momentos. Sumergida en sus pensamientos y recuerdos no es consciente de la presencia de otra persona... La gente viene y va, entregan sus ofrendas, las contemplan y marchan. Pero esa persona se queda y da conversación.
El inicio de una meditación que Veronica no ha establecido en su mente largo y tendido. » La persona sigue participando mientras quede quién la necesite a su lado.– No era lo mismo necesitar que pedir... Ronni quiere pensar que aunque no haya petición explícita de tenerlos a su lado, esas personas seguían acudiendo en caso de necesidad. » Hay o no fotografía.– Ahora su mirada se posa en ella y su carácter entrometido señala lo detectable a la vista. » ¿Por qué te preocupa si tú has traído una contigo?.–
( won't let this go )
┆ » Reagan
La australiana había asistido a aquel evento, le gustaba conocer diversas culturas, y sabía bien que aquella celebración se había originado en México, ofreciendo altares y recuerdos a todos aquellos seres que se adelantaron. La pelinegra se había acercado a colocar fotografías de sus hermanos de clan, se habían convertido en personas importante en su vida, y su ausencia le dolía como si su muerte hubiera sido un día anterior. Nunca creyó desarrollar tan importante relación como lo hizo con ellos, y no debían ser olvidados nunca.Una vez los acomodó, sacó su fiel compañero, su teléfono móvil y comenzó a sacar fotografías del lugar, era bastante impresionante, ademas que Escocia le parecía un país de ensueño, con sus grandes castillos, sus paisajes y sus ruinas. "Según la leyenda, el Día de Muertos es la única noche del año donde nuestros ancestros, o personas cercanas, pueden venir a visitarnos, ¿Crees que sea cierto?, ¿Crees que solo en estas fechas especificas el alma pueda regresar el más allá?“ Cuestionó con curiosidad, aquellas eran algunas dudad que rondaban la cabeza la de la resfeber. "También dice que si olvidas a esa persona, su alma desaparece para siempre, ya ni siquiera estaría en el mundo de los muertos, ¿eso no te hace pensar, que es posible que exista algo más allá de la muerte?”
Deja que hable... No retiene demasiadas de sus palabras pero no quiere interrumpir a su compañera de clan porque a estas alturas sabe lo importante que es para ella expresar tanto conocimiento. Mantiene su mirada al frente sin hacer nada más que contemplar el altar compuesto de las cosas de los demás, de todos sus difuntos cercanos a quién hoy rinden homenaje y recibimiento. Ronni solo ha colocado de momento una fotografía de Jolene y a sus pies una cajita de los bombones favoritos que compartían.
Forma una sonrisa sin esfuerzo cuando finalmente es su turno para hablar. » Pienso siempre están con nosotros, son la fuerza que nos inspiran cada día.– Jolene es la suya. Cada día la siente pero más en los días en que las fuerzas menguan y necesita de un empujoncito. No solo hoy quiere rendir homenaje al amor de su vida. » Por suerte nosotros no olvidaremos a los nuestros. ¿Has traído algo para ellos?.– Pregunta y muestra los objetos que trae para cada miembro de su clan ausente.
( Won’t let this go )
┆ » Cassandra
Había perdido la consciencia del tiempo transcurrido; si habían sido minutos, horas o incluso gran parte del anochecer (Lo cual no debería, porque ignoraba dónde estaba su hija aunque quizás se contrarrestara con un inconsciente alivio al saber que debía de estar con su padre o con alguien cercano, sino no podría estar tan tranquila). Había dejado la fotografía de sus padres en el altar, pero se había llevado consigo el otro objeto que portaba en la mano. Una furgoneta no muy grande, de juguete, que había captado su atención en una juguetería de camino a la iglesia y de la que ahora no podía desprenderse.
Al igual que del papel. Las llamas de la pira habían reducido a cenizas la carta a Catherine y a Gener Fletcher, pero la otra hoja, la que había pintado con constelaciones (seguramente erróneas, porque ella no sabía de astronomía, que recordase) permanecía en su regazo junto al juguete (incapaz de dejarlas ir aunque no guardasen un significado que recordase). Al ver unos pies de reojo cercanos, se encogió sobre si misma en un intento de proteger ambas cosas contra su cuerpo, como si temiera que alguien pudiera arrebatárselo (cuando no sería así). -Cerca del fuego se está bien… Calienta, no se siente el frío. Porque en aquella zona abierta y en plena noche soplaba un viento bastante frío… -Y el fuego tiene algo como magnético… ¿No crees?
Ronni había tenido que aceptar la muerte, hubiese querido o no. Antes de que su vida cambiara no tuvo necesidad de enfrentar la pérdida, de crear un duelo... No era descabellado decir que el despertar como Homo Sensorium también había atraído el manto de la muerte. Primero sus compañeros de clan... Y por último a Jolene, su mayor inspiración y el amo de su vida. Duros fueron los meses... Y meses convertidos en años en aceptar su marcha sin haber estado ella presente a su lado. Hoy le escribía una carta. No de despedida, ella siempre estaría a su lado. De perdón. Ve como consume en el fuego sus palabras y por raro que parezca ha esperado escupiera una respuesta. No sucede nada más que sus lágrimas rodar mejillas abajo.
Derrotada toma asiento y sin pretenderlo recibe una conversación. » Debe de ser por su dualidad. El fuego calienta del frío, nos protegió tiempo atrás... Pero también consume y reduce a cenizas todo a su paso.– El fuego no es el tema para esa charla. No ha habido mucho trato entre ambas pero toma la libertad de señalar la carta. » Deberías entregarla. Si guardas tus palabras será peor que el fuego, te consumirán desde dentro.–
{ Carnival rush }
┆ » Tracy
Si se lo paraba a pensar, hasta parecía que los astros se habían alineado para aquella ocasión. Esta vez la invitación de PARADISE había sido ni mas ni menos que para ir a su ciudad natal y donde ya residía, por lo que ni siquiera debía desplazarse… Y para mejorar aún más las cosas, el evento era en el Tivoli, uno de sus lugares favoritos desde que era pequeña. Tracy podría haber perdido la cuenta del número de veces que había visitado aquel parque, pero la ilusión que la invadía al llegar seguía siendo la misma. ¿Y cómo no podía emocionarse una vez más si la temática de la feria era sobre cuentos?
Puede que no estuviera centrada solamente en los de Hans Christian Andersen o que incluso más bien todo tirara a lo tétrico y el terror… Pero podía pasar por alto aquellos detalles y encontrar el método de divertirse. Apenas acababa de llegar y aún no sabía por donde empezar, aunque aquello no suponía mucho problema para ella.- Hey, ¿qué me dices? -mencionó divertida para llamar la atención de la persona que sintió cerca de ella, que bien podría estar allí de forma presente o tratarse de una conexión sensorial.- ¿Te vienes a buscar una sirena terrorífica conmigo?
Nunca antes había pisado Dinamarca, aprovechando que su jefe había aceptado la solicitud de días libres y en la universidad no tocaban temas complicados Veronica decantó por aceptar esta vez el viaje. Halloween no era una de sus festividades favoritas como así lo era San Valentín pero no iba a dejar que eso placara su entusiasmo. Podría ser divertido caminar por la feria... Ni recordaba la última vez que había pisado una. Sus pasos la llevan a la entrada del Tivolí y allí una voz llama su atención, hace formar una sonrisa en el rostro al reconocerla como una de los sensates más cercanos a su edad. » Antes deberías jurarme no eres tú la sirena que quiere encantarme– Bromista en señalar también la larga cabellera pelirroja que se asemeja a la sirena más famosa del mundo, Ariel.
No ha leído los cuentos infantiles. Pocas películas ha visto... Conoce los clásicos de ambos medios y nada más. Pero no requería ser un experto en Andersen o Grimm para pasarlo bien... Solo de una buena compañía y ese cometido recae esa tarde en la pelirroja. » El riesgo me gusta. Acepto la jugada y vamos a buscar esa sirena, el tiempo dirá sino hablamos de ti... Y si debo quitar o no el adjetivo de terrorífica.–