hello vonnie
Mike Driver
Three Goblin Art
Claire Keane
YOU ARE THE REASON
Sade Olutola
No title available
he wasn't even looking at me and he found me

pixel skylines
d e v o n
Not today Justin
Cosmic Funnies

#extradirty
DEAR READER
One Nice Bug Per Day
todays bird
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

@theartofmadeline

roma★
Show & Tell

seen from Germany

seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States
seen from Argentina

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Italy
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Germany

seen from United States
seen from India
@icanseethestars-dom
I just kind of opened up and said, ‘I feel like a rag doll. I have hair and makeup people coming to my house every day and putting me in new, uncomfortable, weird dresses and expensive shoes, and I just shut down and raise my arms up for them to get the dress on, and pout my lips when they need to put the lipstick on.’
¡4 de Julio!
Día en el que Emmett Blade vuelve al Reality, y conoce a Obamín ¡Yo! — Gritó fuertemente con las manos alzadas frente a una de las cámaras—. ¿Ahí si salió? — Preguntó ante el camarógrafo bajando el tono de voz y con una risa reprimió debido a lo que acababa de hacer—.
Deslizando sus dedos sobre sus hebras doradas, la joven avanzó hacia el final de la habitación que le habían asignado, deteniéndose una vez se halló en el balcón finamente decorado. Adoraba estar allí; las costumbres, la historia, la arquitectura. No había nada que no pudiera encantarle menos., La chica cerró sus párpados por un momento, disfrutando del silencio, cuando unos gritos se empezaron a escuchar, ocasionando que los abriera y buscara dicha fuente. Más abajo, justo en su dirección, un chico rubio se encontraba siendo grabado. Rió cantarinamente, acercándose más a la barandilla, para que pudiera verla--. ¡Hey, duende de la suerte! --empleó un tono de voz bastante fuerte, esperando que pueda entenderla--. ¡Si tantas ganas de gritar tienes, ¿Por qué no subes y lo intentas desde aquí?! Te prometo que no hay quién que no te escuchará! --ofreció la rubia, con una amplia sonrisa sobre sus labios.
Intenta no caminar por aquí descalzo...
—dijo levantando su mirada del suelo al percatarse que ya no estaba sola en la cocina—. Se me resbaló un vaso de las manos y aún no he encontrado la escoba para poder limpiar este desastre, así que si hay algo que necesites puedo alcanzártelo… —y se acuclilló para recoger cuidadosamente los trozos más grandes de vidrio que descansaban a su alrededor—.
--No te preocupes, estoy calzada, gracias igual por advertirme --sonrió a la chica, escuchando sus palabras mientras asentía con su mentón, comprendiendo--. Y sobre lo del vaso... Descuida, a todo el mundo le sucede, no te sientas mal. La escoba... creo que sé donde está --se disponía a marcharse, cuando la observó acuclillarse sobre sus pies, ocasionando que negara con su cabeza con cierta preocupación--. No hagas eso, te cortarás . Vuelvo enseguida --le hizo una seña de que aguardara allí, mientras la miraba una última vez antes de girar sobre sus talones y retroceder sobre sus pasos. ¿Dónde es que había visto aquel artefacto de limpieza?
No es la verdad, es tu exagerando -comento con diversión y una sonrisa en su rostro- Es porque tu desapareces, sabes que siempre puedes ir a mi habitación para ver peliculas, no importa la hora -su sonrisa se convirtió en una linea recta cuando escucho lo que su hermana le dijo,llevaba ya un mes sin hablar con su madre y estaba seguro que aunque era lo mejor para ella, su mamá estaría histérica por eso- ¿Porque vienen a un país con un indice de pobreza altísimo para presentar un auto? O acaso creen que la gente va a preferir su auto sobre la comida -dijo molesta, sabia que quizá exageraba no eran las primeras ni las ultimas personas en hacer algo así, pero siempre fue dura con ellos. Soltó un suspiro sabia que Domi pensaba distinto así que trato de calmarse- ¿Donde quieren vernos?
--No estoy exagerando, ¿quieres que pare a alguien y le pregunte? Vamos, Juls, sabes que lo haré --rió un poco, juntando sus palmas en un pequeño aplauso ante sus palabras--. Tranquila, prometo no entorpecer tu sueño embellecedor --y aunque sabía que Juliette no le gritaría, no pensaba ser la culpable de su mal humor; y es que la mayoría de las personas optaban por gruñirle a medio mundo cuando interrumpían su siesta. Posteriormente a eso, se mantuvo escuchándola, descendiendo apenas su rostro. Tal vez debería haberse mantenido en silencio--. No lo sé, soeur, no pensaba ir al evento, pero si quería verlos --habló con sinceridad, con su acento oriundo de Suiza interviniendo--. Descuida, no tenemos que ir --aseguró, elevando su mirada, decidida--. Seguro los veremos en otra ocasión, ¿Qué te parece si, en cambio, nos vamos por ahí a pasear? No sé, pero tengo la leve sensación de que amarías fotografiar el Templo del Loto --propuso, guardando nuevamente su celular. Estaban allí para divertirse, y sobre todo, para alejarse de la realidad.
—¿La chica que una vez me quemó la lengua? lamento decirte que no la eh visto por aquí, podrías buscarla en su habitación, lo mas seguro es que se encuentre ahí.— Dijo con una sonrisa en su rostro.
--¿Te quemó la lengua? Oh, cierto, olvidé mencionar su habilidad para trazar travesuras sin siquiera estar consciente --escondió su usual gesto sonriente, mientras acomodaba uno de sus mechones en el hueco detrás de su oreja--. Su habitación... espero que no tengas razón, por más que la esté buscando, juro que la dejaré sin trufas si en vez de disfrutar de este paraíso, elije estar encerrada --miró por sobre su hombro, albergando una última esperanza por verla--. De todas formas te agradezco mucho, y te debo una --retornó sus orbes al frente, esbozando una sonrisa--. Entonces, ¿A quién se supone que le devolveré el favor en un futuro cercano?
—Creo que me estás tapando la vista.—le dijo a la persona, que estaba al frente de ella, obstaculizando no poder sacar la fotografía a la hermosa estatua.—Si pudieras correrte un poco más a la derecha, todo estaría perfecto.
--¿Qué? --parpadeó, saliendo de su trance. Alguien había hablado, pero ¿quién? Miró sobre su hombro, encontrando a la fuente de dicha voz. La reconoció apenas, nunca había intercambio más de dos palabras con la castaña, pero eso no impedía que no supiera que se trataba de una de sus compañeras. No tardó en moverse, colocándose a su lado y observando su concentración--. Lo siento, no te había visto. Veo que tienes la misma cámara que mi hermana, ¿también eres fotógrafo profesional?
—Ugh… Levantarte a la cinco de la mañana solo para que te digan que no se hará el tour que querías ir.— Bufo abriendo la puerta del hotel con brusquedad— Esto es una estupidez —Dijo algo molesto. Sin darse cuenta choco con una persona haciendo que aquella cayera al piso— Mira por donde caminas.—
Era un hecho natural que un hombre, como él que se estaba acercando a la entrada como ella, tuviera ciertas atenciones al ver a una mujer. El desconocido participante así lo hizo, y la rubia se adelantó al escucharlo, sufriendo segundos después un choque con el otro cuerpo--. Mejor revisa tus modales, ¿Desde cuándo el hombre abre la puerta para pasar primero él? --quitó la mano de su frente, dejando escapar un suspiro. A veces detestaba tener aquellas costumbres incorporadas desde tan pequeña, amando también comportarse como una joven de esa generación lo haría--. Si estás de mal humor, no puedo culparte. No todos nuestros dias son radiantes, aunque si puedo recomendarte chocolate amargo, justo como el que están regalando en el lobby. Eso ayuda bastante.
—¡Enceste!—exclamó, después de haber tratado de encestar más de una veinte veces.—Soy genial.—se dio media vuelta, para ver a la persona que entraba al gimnasio.
Hacía bastante tiempo que recorría el hotel, en busca de sus compañeros. Tenía ganas de gastar su tiempo libre en puros juegos, mas en el camino se encontraba con puros desconocidos. Sumado a eso, su móvil lo había llevado a arreglar, lo que impedía contactarse con su hermana. Soltando un suspiro, la joven tomó su conjunto deportivo, encaminandose hacia el gimnasio del cual había oído hablar--. ¡Vaya, que gran tiro! --probablemente tomó por sorpresa al chico, pero no pudo evitar halagarlo al ser la primera imagen que obtuvo al abrir la puerta.
-Giro con una sonrisa en su rostro, llevaba sobre su cabellera un velo, o por lo menos así se lo vendieron en una pequeña tienda con una muy amble señora. Quizá por eso su hermana no la reconoció, rió levemente viendo a la rubia- Si creo que la vi por aquí -bromeo y soltó una carcajada- Y no deberías decirle esas cosas sobre mi a la gente -le dio un fuerte abrazo a su hermana- ¿Para que me buscabas, Domi hermosa?
Ladeó su cabeza ante aquella voz familiar, correspondiendo su abrazo antes de soltar alguna palabra--. ¿Por qué? Si es la verdad --besó a su hermana en la mejilla, antes de dejarla en libertad--. Creo que deberíamos retomar las noches de películas, siento que cada vez nos vemos menos --expresó elevando suavemente sus hombros--. Llegó un mensaje de papá, ellos... están aquí --le mostró su teléfono, indicando con su dedo la amplia pantalla. La rubia hablaba con suma cautela, conociendo lo que pensaba sobre la relación con sus progenitores--. Van a presentar un nuevo modelo, y además... quieren vernos.
— ¿Cómo no conocerla? Si es la maravillosa chica que va a filmar mis colecciones para el próximo año. —comentó, como si dicho dato fuera completamente evidente. Frunció sutil su ceño al contemplar la figura que se dirigía a ella, sintiendo como si anteriormente la hubiera conocido.— ¿Acaso tú eres su hermana?
--¿Te puedo abrazar por pensar así de ella? Enserio, adoro que otras personas vean lo maravillosa que es --y quién escuchara a la joven de largos cabellos, seguramente la observaría con cierta reserva al tomar detalle de la adoración con la cual teñía sus palabras. Pero no Dominique, ella se encargaba de gritar a los cuatro vientos cuán agradecida estaba por sus seres queridos--. ¿Cómo sabes eso? ¿Verdad que nos parecemos? Nos han dicho que somos dos gotas de agua --habló con diversión, sin borrar su sonrisa--. Soy Dominique, por cierto, es un placer. Entonces... juro que me encantaría saber de qué colecciones hablas, pero enserio necesito ver con urgencia a Juls.
Iba cantando, saltando, dando vueltas y gritos por el pasillo del hotel, estaba aburrida y no tenía nada más que hacer, mientras hacía todo eso escuchó una voz a lo lejos, a la que no le tomó mucha importancia, pero minutos más tarde estaba segura de que esa voz se dirigía a ella. —¿Que, que, que? ¿Juliette? ¿Juls? ¡¿Juls?! Si, si, si, si, la ví, pero no se donde, pero se que la vi, solo que no me acuerdo donde la había visto… pero si estaba por acá, lo juro, lo juro, lo juro—
—el gif que no quiso ponerse—
La escuchó atentamente, con una tierna y amigable sonrisa formándose en sus labios, para al finalizar, dejar escapar una risa sin ninguna mala intención; adorando su actitud tan rebosante de alegría--. Vaya, amaría hablar tan rápido como tú y que otros puedan entenderme, ¿alguna vez te quedaste sin voz? --la curiosidad era un ámbito en el cual la joven no poseía control alguno--. Tranquila, te creo. Ahm, necesito verla urgente, ¿me acompañarías a buscarla? Eso si es que no tienes ningún plan, por supuesto.
--¡Imposible! --con una exclamación brotando de sus brazos, Dominique se colocó de pie, aferrando con todas sus fuerzas el móvil entre sus manos. Lo sabía; por supuesto que tenía presente que, esperanzarse por algo que le había sido advertido, acarrearía varias tristezas si no se llevaba con éxito, pero bajar los brazos a la primera oportunidad no era su estilo. ¿Por qué habría de cambiar ahora?--. ¡¿Juls?! --giró la perilla de la puerta, asomándose hacia el pasillo, esperando ver la castaña cabecita de su hermana. Pero no se veía rastro de ella; ni de su hermana ni de nadie. Sin esfumar su sonrisa, la joven tomó su abrigo, dejando atrás su habitación. En el camino, halló una figura, a la cual no se detuvo de preguntar--: Disculpa si te interrumpo, pero... ¿por casualidad viste por ahí a Juliette? Ya sabes, castaña, portadora de unos ojazos verdes brillantes, y sonrisa suave. Y con un gran sentido del humor, debo agregar.
es cierto que perdiste a alguien muy importante?
Y-yo… sí, es verdad. ¿Dónde supiste eso? De todas formas, sé que él siempre estará presente, tanto en mi corazón como siendo mi ángel guardián y el de tantos otros más.
Cuentanos sobre tu primer beso.
Cualquier similitud con Nath o Gwen es pura coincidencia ¿oks? Oks, aclarado esto, prosigamos :3
Oh por dios, que me lleven los dioses. Pensé que nunca saldría a la luz pero de acuerdo, aquí vamos. Mi primer beso… tenía once años, en mi academia querían representar La Bella Durmiente del bosque y no tengo idea como quedé para el papel de Aurora. Estaba nerviosa, muy nerviosa porque todo pedían ‘beso beso beso’, ¡y era tan inocente! Recuerdo que iba con mi nana y le había contado, y ella solo me dijo que elija bien a quién quería dárselo, que nunca me olvidaría de ese momento. La cosa es que yo… tenía un mejor amigo, y le conté, y él me dijo que si me sentía incómoda, podía dárselo a él, que él lo guardaría para siempre. A mí me gustaba porque siempre me protegía y me animaba cuando estaba triste; me acuerdo que cerré mis párpados y sentí algo húmedo sobre mis labios. Fue tierno, hoy en día me acuerdo y no puedo evitar reír.
En realidad lo atesoro en mi corazón, cómo cada cosa que evoque a su memoria… Oh, por si se preguntan… la obra salió hermosa, solo que el ‘beso beso beso’ era un beso en la mejilla ·corre a esconderse·
que es lo que buscas en un chico?
Compañía, confianza y sinceridad. Ni siquiera sé cómo podría ser mi chico ideal, que me hagan reír es mi regla de oro número uno. Después de eso… creo que nada importa, si realmente estuviera destinado para mí, amaría cada defecto de él, antes de que sus virtudes entraran en juego. Que trate bien a mis seres queridos, y se interese por conocerlos, es otra cosa que sin duda me afectaría. ¿Qué decir? Una chica más simple que yo no puede existir… creo.
—No me ganaras.— Dijo mientras jugaba con unos vasos junto a un chico.— ¡Estas haciendo trampa! —Exclamó a un jugando a hacer torres con sus vasos.—
--Wow, que habilidad... --en su usual paseo por el edificio, fue inevitable no detener sus pasos cerca de la presente escena, observando con sorpresa y cierto brillo de admiración al oponente temporal del miembro del reality--. Pero, ¡Vamos Benjamín, tú puedes! --animó entre suaves risas la joven, acompañadas de unas sordas palmadas. Mas contra todo pronóstico, también comenzó a alentar al desconocido chico, queriendo que ambos ganaran.