Día 8
Y un día después no podía parar de pensar en el primer momento en que la vi en persona.
Aquel momento... Mi cuerpo se paralizo, mi mente se bloqueo, mis sentidos se anularon y mis sentimientos se apoderaron de mi.
Mi mundo se pauso por un segundo y cuando se volvió a poner en marcha cualquier cosa mala o negativa que antes me podría haber afectado habían desaparecido. Una descarga de adrenalina recorrió todo mi cuerpo y solo quería comerme el mundo.
Después de que nuestras miradas se cruzaran por primera vez nuestros cominos se separaron.
Los días siguen pasando y no puedo parar de pensar en ella y de torturarme por la idea de que se olvide de que siquiera existo, y porque aun que supiera de mi daría igual porque nunca se fijaría en mi.

















