Estábamos ahí, acostados, yo estaba a tu lado, y no podía parar de mirarte, me preguntaste "¿que pasó?" y no supe cómo explicarte que mis ojos tenían un brillo peculiar, que nunca antes había mirado a alguien de tal forma, era una mirada especial, una que decía: "se me va a romper el corazón cuando te vayas".













