En medio de la soledad, en medio de la tristeza, en medio del dilema, de conocer los dos caminos, cual debo escoger, cual me conviene, pero cual se que disfrutaré esta mi vida. Luchar contra el orgulloso propio no es nada fácil, incluso, pelear contra la auto agresión, la tristeza, el desánimo, la depresión leve, las ideas locas, las tribulaciones, el peso del pasado, los problemas del presente y la ansiedad del futuro, no es algo que solo me pasa a mi. Hoy en día, tengo más de lo que siempre necesite y tan solo ha sido por Gracia divina, que proviene de Jesús. Aunque en mi corazón haya tribulación y me sienta en todo tiempo con la intención de hacerme daño, y digo, hacerme daño, es porque ¿quien no sabe cuales son las consecuencias, aun así toma esas decisiones? Pues, esa es mi locura. Creerme mi Dios, ha sido lo más fuerte, el Señor me ha quebrantado, me ha hecho saborear el placer del pecado porque se lo he pedido y me ha hecho experimentar, pues por mis decisiones, el profundo vacío que se siente, que eso no llena, el dulce sabor del pecado en la boca, pero el amargo sabor y sazón en el corazón. Mi familia, mi perro Bobby y Mai, son las bendiciones que Dios me ha dado y aunque nunca quise ser un adicto, esta es mi realidad, sentirme mal para buscarlo a él, necesitar de su amor, necesitar de sus fuerzas, porque hoy Isaac Samuel, es considerado alguien débil ante la impunidad del pecado, porque mi naturaleza, siempre irá tras el mal, pero mi corazón, el cual es de Dios siempre luchará por buscarlo a él.