-Te creo, pero…- Dijo callándose, no quería darse esperanzas ni dárselas a el chico, entonces de manera tierna beso la mejilla de Alex en un acto con tal de callar a el otro de que dejara de hablar- Se que lo harás, eres listo, guapo e inteligente, y si no, sabes que siempre puedes venir de visita Alex- Dijo de manera tierna antes de abrazarlo de nuevo y esta vez acercar de manera suave sus labios a los de el- Quiero besarte, recordar el sabor de tus labios para poder soportar este lugar… ¿Puedo?-
—Respondió a aquellas oraciones casi vacías de supuesto apoyo que le convidaba Ian con una simple sonrisa, plenamente consciente de que así podría expresar de alguna manera lo que sentía, el descontrol de su mente en ese momento. Irónicamente, habían más razones para estar desanimado al considerar su partida, pero la alegría aún sobresalía desde su interior.— Oh, por favor... Éste no es mi Ian. El Ian que conocí disfrazado ni se molestó en pedir permiso al morder mi cuello. —Satirizó con un sutil guiño y una fugaz risa, tomando la delantera y posando sus labios en los ajenos, conectándose con el chico de aquella manera tan especial que sólo ocurría con escasas personas.—









