Demons — Claire & Savannah.
Ni siquiera había tenido tiempo para pensar en lo que estaba a punto de hacer, pues había reaccionado por instinto, como si aquello se tratase de algo que debía hacer a pesar de cualquier resultado que ésto pudiera traer consigo. Sonrió para sí misma porque no había tenido tiempo de pensar con tanta claridad desde un día antes de que la feria del libro ocurriera. Estaba en un dilema: quería aventurarse a otro de sus viajes pero no quería dejar sola a su abuela. Aunque ella insistía en que era una mujer independiente que no necesitaba de ninguna niñera y Savannah le creía bastante, porque su padre decía que ambas tenían un gran parecido. Quizás esa era la razón de que no pudieran llevarse tan bien como ella había deseado en un principio. Suspiró con ligereza al verse atacaba por todas aquellas preocupaciones de las que quería deshacerse de una vez por todas, pero al parecer esa parte que la convertía en humana no se quería desprender ni un poco.
Alzó el rostro cuando pudo visualizar la figura pequeña de Claire a lo lejos, y fue solamente en ese momento que se permitió relajar los hombros y enfocarse en los gemidos que se escuchaban allá afuera. Los días habían pasado y los caminantes se iban alejando del lugar, algunas veces regresaban como si supieran que los vivos estaban allí dentro, escondiéndose de ellos porque apreciaban lo suficientemente su vida como para no querer ser comida para un muerto viviente.
—No hay nada de que disculparse, ni siquiera tengo tanto tiempo aquí, casi estoy llegando— mintió, pues sabía que habían pasado un par de minutos extra. Sonrió ampliamente al observar el bate que la muchacha cargaba con una mano y no pudo hacer otra cosa más que imaginarse a ella misma deshaciendo cabezas allás afuera. —¿Lo encontraste en el gimnasio? Oh por dios, casi resulta enfermo que esté bastante emocionada por salir. Aunque se que al encontrarme con una de esas cosas querré estar en la seguridad de las rejas— admitió. Pero sabía que en algún momento tenía que perder el miedo, porque parecía ser que de esa forma sería la vida desde ese momento. —¿Te vio alguien?— y acto seguido alzó el cuello para buscar a algún curioso que las estuviera vigilando: no había nadie.
—Y estoy más que lista, ¿no vamos ya?—.
Asintió con la cabeza esbozando una pequeña sonrisa satisfecha como respuesta a su pregunta--. Había media docena luego de que limpiaran el gimnasio de caminantes, pero supongo que el resto se los llevaron los demás, aunque con uno será suficiente para nosotras-- Volvió a balancear el bate de béisbol, buscando que su mano se acostumbrara al peso de la madera y después se lo tendió a la chica--. Toma, será mejor que tú lo lleves --le dijo mientras se reacomodaba el cinto del bolso en el hombro-- No creo que sea emoción, más bien es la mezcla de ansiedad y nervios, por eso sientes que puedes hacerlo pero también le temes... o bueno, eso creo. La verdad es que yo me sentí así la primera vez así que te entiendo un poco. --Explicó tratando de recordar un poco.
Era curioso lo que sucedía con Claire desde que todo esto había empezado. El tiempo parecía haber perdido todo sentido, sabía cuántos días habían pasado y cuándo iniciaba y terminaba cada uno de ellos; pero aún así era como si se encontrara sumergida en un estado de latencia, como si el mundo hubiera quedado congelado y su vida anterior hubiera tenido lugar en una época muy lejana que ahora parecía la difusa imagen de un recuerdo nubloso.
Agitó ligeramente la cabeza no queriendo reflexionar sobre eso justo ahora. En vez de eso, se acercó a la puerta trasera apenas dejando que sus pies tocaran el suelo pues no quería hacer ningún ruido. Se giró para mirar a Savannah por encima de su hombro y se llevó el índice a los labios en señal de que guardara silencio y entonces se inclinó sobre la estructura de metal esperando escuchar algo de lo que sucedía al otro lado al tiempo que fijaba la mirada en la pequeña abertura que había en la parte baja de la puerta.
"Creo que hay unos ahí", gesticuló con los labios sin emitir ningún sonido.
Sacó el cuchillo que tenía en su bolso y volvió a acercarse a Savannah.
--Haré ruido para distraerlos y en cuanto veas que se alejan de la puerta la abres y corres, yo iré detrás de ti, ¿de acuerdo?











