Se agachó para recoger del suelo aquella chocolatina, percatándose de que tan sólo era el envoltorio pero en su interior no había nada, por lo que maldijo internamente. Cuando alzó la mirada, sus ojos visualizaron a la lejanía a un caminante que se acercaba peligrosamente a uno de sus compañeros el cual dormía, en la medida de lo posible, tranquilamente. Alzó su arco y señaló al zombie, preparándose para disparar. En cuanto tuvo suficiente blanco dejó escapar su flecha, dando de pleno en su cabeza hasta matarle.
La rubia se había dedicado a robar por aquel sitio. Había sacado provisiones, sobre todo balas para su bolsa de armas. Tarareaba incluso como si aquello fuera lo más normal del mundo, pues ¿Qué no era ya allí normal que no encontrarte con un caminante? De repente, sintió el sonido como si fuera de un arco, acelerando su paso rápidamente encontrándose con una chica, la cual había disparado en el sitio correcto, quedándose sorprendida.-- Debes enseñarme a usar ese chisme encanto, es la bomba.














