Triumph
– Tu voluntad – hablaba apenas a dos centímetros de su boca – Tus deseos, tus logros – expresaba – Tu sangre y tu carne – decía en un tono pausado y casi ronco – Tu imaginación también – enfatizaba - ¿Vas a dármelo todo? ¿Hasta tu último aliento? – consultaba. Su infierno personal parecía mezclarse con el de aquel chico, ese que podía encontrar al observar la negrura de sus ojos (...)













