Si él iba a disfrutar de las extensas zonas de áreas verdes, no veía por qué debía privar a sus perros de un buen rato de ejercicio al aire libre. Lanzó el balón para que su can lo atrapara, pero por un momento se distrajo con algo más. — ¡снежный! — llamó, al darse cuenta de que su mascota se estaba tardando mucho en regresar, y justo al pensar eso es que la vio nuevamente, corriendo hacia él. — Eso es, buena chica. — De cuclillas, se apresuró a recuperar el juguete, sólo para darse cuenta que no era realmente lo que había lanzado. — ¿Pero qué trajiste?
¿Cómo había terminado en aquella situación? No tenía ni idea, el perro apareció de la nada y así sin más tomó su zapato y comenzó a correr. En sus esfuerzos para que no huyera se encontró metiendo su pierna en un charco de lodo, dejándola así en condiciones vergonzosas. Aquel incidente no la detuvo de correr detrás del animal pues estaba segura que si le dejaba el zapato lo haría añicos. “mi zapato” respondió en un intentando alcanzar el aire. “se robó mi zapato”







