La verdad estoy bastante preocupado. Por mi y por ti, lo digo muy en serio. Cada persona que lea esto que lo tenga claro. Estoy preocupado por tu futuro y por el mio, que al fin y al cabo están conectados. Todos nuestros futuros tienen circunstancias en común. Algunas de ellas dependen exclusivamente de los que nos gobiernan. Y esto es para mí la política: todas aquellas circunstancias externas, que te ayudan y facilitan a conseguir tus objetivos, y tener una mejor vida. Tu futuro depende, en medida, de cómo funcione la política en tu país.
Deja de ser indiferente ante ella, y plantéate muy en serio a quiénes tienes que votar.
Sí, ve a votar. Es tu obligación como ciudadano. Si no te importa, entonces abandonas al sistema, ignoras el funcionamiento de la sociedad.
¿Porqué sigues viviendo bajo unas normas y leyes que desconoces en gran medida?
¿Porqué alabas una bandera?
¿Porqué sientes orgullo de escuchar tu himno?
Total... Si a la hora de la verdad, te es absolutamante indiferente, quiénes están delante de ella, velando por ella, velando por todos.
O peor aún, tienes una confianza ciega apoyando lo de siempre, a los que te dicen en casa.
Haz el favor de ver por ti mismo, de observar, escuchar, investigar y comparar. No te cierres en un solo bando. Te haces un gran favor a ti mismo y a los demás.
Si tienes un poco de empatía y comprensión, reflexionarás e incluso compartirás estas palabras, en las que trato de poner todo mi esfuerzo y corazón, por si sirvieran de algo.
No me gustaría ver más a nadie frustrado, cabizbajo o desilusionado.
Vota con conciencia, y sabiendo claramente, sobre quiénes depositas tu plena confianza.
Primer día de clase, el profesor de “Introducción al Derecho” entró en la habitación y lo primero que hizo fue pedir el nombre de un estudiante que estaba sentado en la primera fila:
- ¿Cuál es su nombre?
- Mi nombre es Nelson, Señor.
- ¡Fuera de mi clase y no vuelva nunca más! - Gritó el maestro desagradable.
Nelson estaba desconcertado. Cuando volvió en sí, se levantó rápidamente recogió sus cosas y salió de la habitación.
Todo el mundo estaba asustado e indignado, pero nadie habló.
- ¡Muy bien! - Vamos a empezar.
- ¿Para que sirven las las leyes? Preguntó el maestro - los estudiantes seguían asustados, pero poco a poco empezaron a responder a su pregunta:
- Para tener un orden en nuestra sociedad.
- ¡No! - Respondió el profesor.
- Para cumplirlas.
- ¡No!
- Para que las personas equivocadas paguen por sus acciones.
- ¡No!
- ¿Alguien sabe la respuesta a esta pregunta!
- Para que se haga justicia - una muchacha habló con timidez.
- ¡Por fin! Es decir, por la justicia.
Y ahora, ¿qué es la justicia?
Todos empezaron a molestarse por la actitud tan asquerosa del profesor.
Sin embargo, continuaron respondiendo:
- A fin de salvaguardar los derechos humanos …
- Bien, ¿qué mas ? - Preguntó el maestro.
- Para diferenciar el bien del mal, para recompensar a aquellos que hacen el bien …
- Ok, no está mal, pero respondan a esta pregunta:
“Actué correctamente al expulsar a Nelson del aula?”
Todos estaban en silencio, nadie respondió.
- Quiero una respuesta por unanimidad!
- ¡No! - Todos contestaron con una sola voz.
- Se podría decir que he cometido una injusticia?
- ¡Sí!
- ¿Y por qué nadie hizo nada al respecto? Para que queremos leyes y reglas, si no tenemos la voluntad necesaria para practicarlas? Cada uno de ustedes tiene la obligación de hablar cuando es testigo de una injusticia. Todos . No vuelvan a estar en silencio, nunca más! Vayan a buscar a Nelson - dijo. Después de todo, él es el maestro, yo soy un estudiante de otro período.
Aprendan: Cuando no defendemos nuestros derechos, se pierde la dignidad y la dignidad no puede ser negociada.
“Lo que caracteriza al hombre de ciencia no es la posesión del conocimiento o de verdades irrefutables, sino la investigación desinteresada e incesante de la verdad.”
Crisis económica por aquí, crisis económica por allá. Una recesión económica que vivimos hace 4 largos años ya, con una salida más larga aún.
Todos tenemos nuestras posibles soluciones y nuestra mierda que tirar a algún cabeza de turco: banqueros, políticos, la Unión Europea, la Merkel y la madre que los parió a todos. Pero, ¿alguno ha perdido unos minutos en analizar lo que tenemos en casa?
Se habla de que la crisis es económica. Mentira, yo sostengo que es una crisis social de la que todos somos, en la parte más importante, culpables.
Entendamos una cosa de una vez por todas, los políticos tienen una función: ser los representantes de la sociedad, portadora de la soberanía. El Gobierno tiene otra: proporcionar a la sociedad que gobierna el bienestar social. Eso lo tenemos todos muy claro, sobre todo a la hora de quejarnos. Pero la sociedad, el pueblo, tenemos el derecho principal y su consiguiente obligación: manejar esa soberanía.
De verdad, no podemos pretender votar en masa a un partido político que huele a tiempos pasados por todos los lados y luego extrañarnos de que han mentido y han subido impuestos o han abaratado el despido. ¿Estamos tontos todos o qué?
Si la situación está tan mal, que lo está, y la gente está tan mal… ¿dónde está esa parte de la población?, en la calle no, desde luego. En la calle, manifestándonos por un futuro mejor estamos los de siempre, los que según quién nos defina somos revolucionarios, antisistema, perroflautas y que según yo mismo, somos los que estamos defendiendo unos derechos y un futuro para muchos que ni se lo merecen.
Si hay 5 millones de parados, ¿cómo es posible que la mayor concentración sea de 500 mil personas?. Pero ¿estamos tontos?, ¿dónde coño están todos esos parados?, ¿y sus familias?, ¿y los que se preocupan por la situación?… a mí desde luego no me salen las cuentas.
Si permitimos que la policía nos pegue porrazos por manifestarnos con el 15M, por manifestarnos en contra de la financiación pública de la visita del papa, por reclamar educación pública de calidad en Valencia…
Me hace gracia cuando se habla de que los diputados se han puesto cierta cantidad desproporcionada de sueldo, cuando leo que tal alcalde/alcaldesa de cualquier ciudad cobra burradas o de que a tal político le regalan trajes. ¿De verdad nos sorprendemos?, si aunque todos sepamos que no son dignos de nuestra confianza la gran mayoría de los españoles se queda, quejándose eso si, en su sofá indignado en vez de salir a la calle y decir que se acabó. Es que es más, vamos los españoles, por eso de lo cachondos que somos será… que les volvemos a poner en el poder, ¡incluso con mayoría absoluta!, y por eso del cachondeo otra vez nos inventamos las excusas más variadas según a quién hallamos votado: “que si ZP no reconoció la crisis”, “que si con Aznar vivíamos mejor”, “que si votar no sirve de nada”… excusas y más excusas para no tener que movernos del sofá en el que tan cómodos estamos, salir a la calle y decir bien alto que hasta aquí hemos llegado…
Y sí, muchos pueden pensar que salir a la calle, decir que no, EJERCER NUESTRA LEGÍTIMA SOBERANÍA, no sirve de nada. A todos esos yo les digo, ¿por qué yo lo estoy intentando y tú no? Seguro que 500 mil personas, que ya somos muchos, no sirven para nada. Pero… y si asumimos nuestra responsabilidad y salimos TODOS los que perdemos el tiempo en mirarnos el ombligo como si el trabajo de bancos, políticos, gobiernos no fuese otro que trabajar para nosotros. ¿No conseguiríamos nada? ¿Perderías algo por intentarlo?
Luego está la otra opción, creerse todo, no asumir nuestra responsabilidad y seguir pensando que el problema es la economía.
¿Qué es una Constitución y los derechos amparados en ella?
Empezaré diciendo algo muy básico, pero que mucha gente no tiene claro: la democracia de un país, no significa que las personas que vivan en él, sean completamente libres.
Todos los gobiernos de un Estado, recogen en un libro (“carta magna”), una serie de artículos que contienen los derechos fundamentales que adquieren los ciudadanos. Una constitución es sencillamente un manual donde se incluyen las normas de convivencia y de obligatorio cumplimiento, para que puedas moverte libremente en el marco de la legalidad. Dicho de otro modo, es un modelo limitado de libertades, tanto de libertad individual, como colectiva. Por tanto se deduce una característica esencial: la ilegalidad es aquella condición, acto o conducta que te convierte en una especie de esclavo, es decir, dejas de ser libre si te saltas la ley, puesto que puedes ir a la cárcel, o como mínimo, debes pagar con otro tipo de pena o castigo.
Hay que tener muy presente, que un país democrático no es un modelo perfecto de sociedad libre.
Una gran parte de la humanidad, seguramente opina que vivimos en el mejor sistema político, económico y social. Incluso piensan que la democracia moderna del siglo XXI, es el sistema ideal para el bienestar social. Confiamos tanto en la palabra democracia, que apenas nos preocupamos por aprender, entender, analizar y reflexionar sobre su historia, composición, desarrollo…
Si el motor de un país demócrata es su Constitución, ésta debería ser revisada, consultada, estudiada y modificada con cierta regularidad. Porque como cualquier motor, sufre un desgaste y necesita una revisión y actualización. Esto llevado al caso concreto de la sociedad, seria explicado de la siguiente forma: los cambios rápidos y cuantiosos en todos los ámbitos de la sociedad, deben reflejarse también en la Constitución. Si se diera este dinamismo renovador, sin duda sería más difícil que existieran casos de falta de libertades. Tendríamos un buen ejemplo de sistema democrático.
Pero la gente no se da cuenta de este punto, y pensamos que el libro fundamental que recoge la democracia, solo fue un pacto necesario e inamovible. Entonces ya no se ve como un libro que debe asegurar la soberanía popular, sino que lo tomamos como dogma de fé. Los artículos son para los ciudadanos patriotas, como los mandamientos para la cristiandad. Además, vemos a la figura política igual que al cura, atendiendo solamente a los pasajes de la Biblia comentados por él, sin leer por nuestra cuenta, los que resultan más sospechosos o cuestionables.
Ser ciudadano significa estar respaldado por una serie de derechos y asumir una serie de obligaciones. Por esto tengo claro, que es muy diferente la palabra ciudadano a la de humano. El ciudadano es la persona civil con sus derechos y obligaciones exclusivamente. Mientras que ser humano significa ser uno mismo, es decir, tener la capacidad para moverse con total libertad individual, según la capacidad intelectual, física y emotiva de cada uno. Con lo cual, habrá personas más exigentes que otras con el sistema de un lugar. Y como sociedad libre y demócrata, deberíamos respetar todas las opiniones, actos, reivindicaciones, etc. de cualquier grupo o sociedad concreta, siempre y cuando, no sea alterando el orden y la paz de todos.
Me gustaria que alguien me explicara para qué sirven esas banderas de España en los balcones o en las ventanas. ¿Acaso los independentistas se intimidan ante la unión española por poner una bandera? ¿Cambiarán de opinión y de ideología? ¿Soluciona alguno de los muchos problemas sociales y políticos de este país?... Pregunto, porque estoy un poco cansado de que me recuerden cuál es la bandera nacional en cada esquina.
Todo lo que hace falta para cambiar este mundo, es que empecemos a pensar un poco los unos en los otros. Que reconozcamos al otro como un humano, nuestro igual, con todo lo que eso implica. Se trata de empatizar con el resto, de darse cuenta de que cuando uno hace daño, de verdad esta haciendo daño, que hay una persona igual que uno que sufre. No es tan complicado, se trata de amar, de educar… De abrir los ojos.
La sociedad no necesita santos ni mártires que se sacrifiquen por la gente, necesita personas que tengan conciencia social, educación y un criterio propio, de nada sirve argumentar bajo el criterio de otro autor si no comprendes y analizas las bases del mismo, pues es mas fácil seguir protocolos, doctrinas, ideologías, etc, sin comprenderlas en lo mas mínimo, uno no necesita santificar a un hombre por sus acciones, necesita comprender sus propósitos y analizar sus errores para evolucionar como individuos
"Terremotos o huracanes. Ninguno de ellos son castigos de la naturaleza contra la humanidad. La naturaleza no es un Dios vengativo y rencoroso buscando repartir justicia a todos por igual. La naturaleza simplemente es naturaleza. El planeta se mueve, se renueva, se transforma radicalmente mucho antes de que el hombre caminara sobre ella. Fuimos nosotros los humanos quienes decidimos construir ciudades sobre lagunas, edificios sobre tierras arenosas, pueblos en islas en medio de rutas de huracanes. Pretender que la naturaleza decide castigar a la humanidad es un acto de puro egocentrismo. Somos apenas una especie más en un planeta lleno de vida desde hace millones de años. La naturaleza no se calma con rezos u oraciones. La naturaleza se honra y se respeta. Respeta el cauce del río, observa bien donde te mudas o vives. Presta atención a tu entorno. Escucha su voz, acepta sus procesos, honra su fuerza y entiende una gran verdad. La naturaleza no es ni buena ni mala, ella simplemente es como siempre ha sido".
Pensé que lo mejor era olvidarme y hacer como que no ha pasado nada, pero visto lo visto estos últimos días: conflictos, situaciones, discusiones y momentos cargados de crueldad, frialdad y odio en las redes y las calles; pues no queda más remedio que decir todo lo que se piensa, para no sentirte preso, reprimido o asfixiado ante tanta abrumadora insensatez...
La práctica de la imposición y la violencia contra los que piensan diferente, con una cultura distinta y una lengua propia me resulta familiar. La xenofobia catalana existe y la hemos inventado los españoles, cosa que me resulta paradójica, si lo que se pretende es mantener la unión de España.
No soporto justificaciones sin sentido, ni por la patria, ni por nada. Porque NADA justifica el maltrato, la represión y el miedo infringido a conciencia por un gobierno. Además, esto no es un problema de ilegalidad, es un problema de falta de legalidad para conceder el derecho de autodeterminación de una región. Si ya es un derecho en otros países, tan grave no será señorías.
¿De verdad no os dais cuenta que estamos apoyando el castigo violento por no cumplir la ley? ¿Qué tal si a ti te pegase un guardia por el hecho de fumar donde no se debe? ¿Qué tal veríamos si a nuestros hijos les golpearan por jugar con la pelota, en las plazas que están prohibidas?...
Por muy loco que os parezca, habéis contribuido a normalizar la violencia, por el simple hecho de desobedecer. Con muchas justificaciones que para mí están muy equivocadas, habéis hecho que España retroceda un siglo, por lo menos. Lo vimos justamente ayer en la manifestación que hubo en Valencia. Vimos como claramente se les ha dado rienda suelta a los grupos más radicales, para que también ellos practiquen el acoso y el golpeo en las calles.
Otra cosa que no puedo callarme más es haber visto esas movilizaciones defendiendo la bandera contra una parte del pueblo catalán. Este hecho me parece contradictorio y si me permitís, un poco ridículo y explicaré porqué. Si todos sabemos que la mayoría de catalanes NO son independentistas, ¿por qué algunos desean que los independentistas se marchen? Ya es absurdo de por sí, querer echar a alguien de su propia tierra… pero sabiendo que son o eran minoría, ¿por qué metéis a toda Cataluña en el mismo saco? ¿Por qué se manifiesta tanta bulla y alboroto en contra de Piqué? ¿Pensáis que así estáis atemorizando al independentista, o por el contrario, provocáis que más catalanes no nos quieran ni hablar? ¿Alguien en su sano juicio cree que estamos en lo correcto?...
Tenemos la misma actitud con este problema que con la corrupción: “las cosas son como son”, “la política siempre es así”, “será lo que diga el juez”,…pero disculpar que os diga, pero muchos jueces de los que los juzgan, están colocados a dedo. ¿Así creéis que se hará justicia?
Aun con estas, recientemente la Fiscalía anticorrupción ha dado por hecho que el Partido Popular es culpable en el caso Gürtel. Por primera vez, un partido entero ha sido condenado por un grave caso de corrupción. Pero aquí no pasa nada, todos siguen en su puesto. Para estas situaciones verdaderamente injustas, es cuando deberíamos unirnos todos y sacar la bandera, para que todos los ciudadanos exijamos la dimisión de aquellos que nos roban.
El asunto del referéndum catalán es otro de los temas injustos y un grave problema sin resolver, que provoca que cada vez haya más independentistas. Para quien no lo sepa, los diputados que representan a Cataluña, llevan más de 7 años intentando negociar un referéndum pactado. A lo que el gobierno siempre se ha negado. Con estas afirmaciones no estoy dando la razón al suicidio de la Generalitat, sólo es el motivo por el que nos encontramos en esta situación, y como todos los problemas del país: es responsabilidad del gobierno y el Estado de España.
Aún no somos conscientes hacia donde nos arrastran los malos gobiernos. Nos están empujando por la cima de un gran acantilado. Cuando estemos en el borde del precipicio y empecemos a caer, muchos viviréis arrepentidos de haber apoyado al incompetente y al desalmado.
Cualquier solución en estos momentos (ojala me equivoque) será desastrosa, solo espero que el desenlace sea rápido y lo menos traumático posible… Solo nos queda la esperanza de la opción que siempre fue la correcta: el diálogo y el pacto sobre una consulta vinculante, para apaciguar el descontento de Cataluña. Pero en mi opinión, ahora esta opción está más lejos que nunca de producirse.
Psdata: ayudaría mucho que tanto la parte de la ciudadanía y el gobierno, que tanto ha ofendido a los catalanes, pidiesen disculpas por el daño causado, sino el futuro que nos espera a todos será bastante trágico, ya que el independentismo no dejara de aumentar.
Pero no me hagáis mucho caso, al fin y al cabo, toda esta “locura” sólo es la opinión de un radical de izquierdas, ¿no?