&.frxwler // flashback:
Alzó su mirada, y aquello se sumaría a la lista de malas decisiones que había tomado ese día ¿Enserio creía que ver desgracias ajenas le harían sentir mejor? Qué tonta. Sus labios formaron un mohín y sus hombros se encogieron. Por su cabeza corrían un sin fn de pensamientos y el que predominaba era ese que decía: ¿cómo saldría? pues dinero no tenía si es que llegase a necesitar una fianza, y su orgullo no le dejaría recurrir a su padre. Mordió su labio con fuerza, no fue hasta que un sabor metálico se hizo presente y fue éste lo que la devolvió a la realidad. —¿Vamos a poder salir bajo fianza? — qué estúpida pregunta ¡Si eran inocentes! ¿Por qué deberían pagar por un crimen que no cometieron? Decirlo en voz alta te daba el poder de darte cuenta de lo absurdas que tus palabras podían llegar a sonar. Pero su pregunta no fue respondida, ni siquiera hubo intención de aclarar tanto sus dudas como las de Jack, pues de un momento a otro ya los estaban encaminando a una de las celdas. ¿Acaso en las series no les tomaban fotografías y tomaban sus huellas? ¿O harían eso después? El proceso era un misterio en sí para Frankie, pero el hecho de que no los hicieran pasar por todo ello les daba esperanza ¿Y si sólo los tenían ahí con el afán de darles una lección? Quería aferrarse a ese pensamiento. Sus manos se sintieron libres una vez que las esposas fueron retiradas, pero aún dolían. Sus pasos comenzaron a andar de un lado a otro, tanteando el terreno hasta llegar a la pared más cercana, apoyar su cabeza, espalda y dejarse caer lentamente hasta estar en el suelo, con su cabeza entre sus rodillas. — Estamos jodidos. — murmuró más para ella, pues lo estaba. Encerrada en una celda y en lo único que podía pensar era el cómo justificaría su falta al día siguiente o si le descontarían y de hacerlo cómo le haría para sobrevivir a la renta y todos esos gastos del mes o peor, si le llegaran a pedir una fianza ¿de donde carajos sacaría el dinero? mierda, mierda y más mierda.
Esa cuestión también había estado dando vueltas dentro de la cabeza de Jack, preocupándose por la poca cantidad de dinero con la que contaban diariamente. Sabía que su hermano mayor no pagaría por uno de los delitos cometidos por el mediano de los Bauge, pese a que su inocencia fuese tan palpable como la misma piel hinchada de sus muñecas. Sus orbes curiosas se pasearon por las facciones ajenas, deseando así obtener una respuesta silenciosa a la pregunta puesta sobre la mesa. Sin embargo, ésta nunca llegó y los uniformados les obligaron a avanzar por un pasillo un tanto oscuro hasta llegar al nuevo destino. Le retiraron las esposas y lo empujaron dentro de una celda en donde se encontraba otro muchacho que parecía sumido en un mar profundo de resignación. Jackson le echó un vistazo antes de comenzar a abrir y cerrar los dedos de ambas manos. Luego de que los hombres se fueran, el área se ahogó en un manto silencioso que perforó completamente sus oídos, pese a que dicho detalle no era posible. “Lo estamos,” estuvo de acuerdo con las palabras de la chica. “Pero parece que todo esto es únicamente con la intención de asustarnos. No han seguido los procedimientos adecuados, ¿sabes?” y al igual que a su contraria, ese era un detalle que le brindaba un poco de esperanza. “Nos dejarán ir dentro de veinticuatro horas si las cosas salen como las han planeado. No nos pueden retener aquí a todos por más de un día completo,” el compañero de celda de Jack habló por lo bajo, obligando al ya mencionado a girarse sobre sus propios pies para enfrentarlo. “Además no hemos hecho nada y ellos lo saben. Simplemente están atrapando a personas al azar para hacerlos pagar por lo que ha sucedido en la casa de las Doherty. Su escepticismo no los llevará a ningún lado,” la última frase añadida en un susurró que lo obligó a pensar con detenimiento absoluto.











