Atrapada en un extraño estado de animo donde nada esta mal pero nada se siente bien.
Seguen | Miércoles 13
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
𓃗
KIROKAZE
One Nice Bug Per Day
Monterey Bay Aquarium
Today's Document
Sade Olutola

★

Andulka
Three Goblin Art
Keni

No title available
Xuebing Du

❣ Chile in a Photography ❣
taylor price
hello vonnie
RMH
NASA

ellievsbear

PR's Tumblrdome
seen from India

seen from United States
seen from Türkiye
seen from United States

seen from United States

seen from Germany

seen from Argentina

seen from United States
seen from United States
seen from Germany

seen from India

seen from Iraq
seen from Türkiye
seen from Chile

seen from Germany
seen from Chile

seen from United States
seen from Colombia

seen from Tunisia

seen from Colombia
@jessvalenciaphotography
Atrapada en un extraño estado de animo donde nada esta mal pero nada se siente bien.
Seguen | Miércoles 13
San Francisco, California // Joshua Singh
Lille, France // Jeremy Janin
La vida es un arder y el que no arde, no vive.
– José Luis Sampedro.
Quédate.
Quédate cinco minutos, deja que se refleje el amanecer en tus pupilas. Quédate un día entero recostada en mi cama, sin preocuparte por la oficina o por lo que dirán tus amigas. Quédate cinco días envuelta en las sábanas grises que tanto me gustan, tomando cerveza fría y viendo un maratón en Netflix. Quédate un mes entero, remodela la casa, pinta mi vida con tus colores y llena de texturas mis noches. Quédate un año, deja que lleguen los problemas, toma mi mano, lucha conmigo y no nos dejes caer. Quédate una vida entera para ver cómo crecen nuestros hijos, para ver cómo la piel se hace vieja, pero nuestras almas permanecen como el primer día en que decidiste quedarte cinco minutos.
Quédate, aunque sea en mi mente, pero quédate.
Hoy he llorado por ti
Con convicción y esmero. Como se lloran las primeras veces por alguien, porque esta ha sido por ti mi primera vez. No era salado ni triste el llanto, era sólo inapelable. No tan demandante como consolador, no tan dócil como necesario.
Presumía horas antes lo fuerte que me hicieron tus palabras de niño grande con los años, y en cuestión de nada se me resbalaban entre lágrimas las ilusiones anécdotas después. Las recogí todavía faltándome el aire, las sacudí junto con las aflicciones y las ganas de no volverte a ver.
Todo es mentira si te digo que ya no te quiero, me parece deshonesto olvidarte si aún te escucho y te leo y me coloreo de ti.
Todo me parece anticipado cuando eres tú el que se tarda, cuando es a ti a quien espero, cuando soy yo la que ha decidido sentarse aquí. Y si creo esperarte es porque insisto en vivir a mi tiempo, a mis sueños, a mi prisa de tenerte, a mi urgencia de aventuras nuevas y caminos iguales con relatos diferentes.
Porque nadie llega a destiempo, somos nosotros quienes nos movemos de lugar adonde no nos pueden alcanzar. Y culpamos a las circunstancias ajenas, y engañamos al espejo con que la lucha no fue suficiente, con que la primera persona siempre dio lo mejor de sí.
No, mi amor. Si llegas tarde es porque yo quiero, y por ahora seguramente seguiré aquí; el momento en que vuelvas será perfecto, aunque sólo sea para despedirte y cierres por fuera la puerta, aunque te quedes callado, aunque en el peor de los casos, te quedes aquí.
Ruth Xilotl
La sociedad de los corazones rotos. Donde da más miedo amar que lastimar.
Corazones muertos de miedo, que tiemblan al acercarse cualquier demostración de amor.
El miedo a salir lastimado es miedo a vivir, miedo a enfrentar lo que se debe aprender. Corazones que quieren pensar y cerebros que no piensan.
Corazones que se niegan a aceptar que fueron hechos para sentir y no nada más para bombear sangre.
Tengo un corazón tan grande que me es imposible llevarlo a todas partes. Por eso, en situaciones, los bobos dirían que no tengo.
– Irene X.
Yo te amé de Norte a Sur, sin fondo, con uñas y con dientes, sin secretos, sin trampas. Que no he querido oír una vez más tu voz, ni mirar nuestras fotos, ni verte acariciando con tus dedos azules a los perros que comen las sobras de tu vida. Yo sólo quiero oscuridad y humo. Yo he venido a decir que te he olvidado; que volveré a olvidarte cada día, cada uno de los días de mi vida.
– Benjamín Prado.
La vida no nos merece.
– Alejandra Pizarnik.
“We tell our stories differently, don’t we, you and I?”
— Paula Hawkins; Into the Water
“But in that moment I understood what they say about nostalgia, that no matter if you’re thinking of something good or bad, it always leaves you a little emptier afterwards.”
— John Corey Whaley; Noggin
Tengo todo el amor del mundo en la garganta. Y se hace un nudo. Tengo el corazón llenísimo, a punto de vomitar. Y ese vómito recorrería mis venas y me nutriría con mi propio amor. Vómito de amor. Qué bonito y asqueroso suena. Pero parece un acierto. Siento todo lo que una persona puede sentir. Los abrazos, los latidos, los besos, el sol sobre el rostro, los charcos bajo los pies. Mis sentidos se encuentran en una especie de éxtasis constante. Dejé el Prozac hace poco más de un mes y la salida de la fluoxetina de mi organismo no ha sido fácil. Arranques de ira. Llanto injustificado. Poca tolerancia al exterior. Ganas de irme de aquí, de todo. Y ahora, poco a poco, veo la luz y vuelvo a sentir como antes. Observo el exterior con mayor precisión y encuentro cuadros y colores donde antes, en mi mente, no había nada sino escala de grises y espacios vacíos. Me estoy rehabitando, rehabilitando, reconociendo, y la consecuencia de ello es sentir un nudo en la garganta por tanto amor que tengo y el miedo a perderlo en cualquier momento. Porque sé que las tragedias se encuentran a la vuelta de la esquina, y no estoy segura de tener la fuerza interior necesaria para encararlas. Pero mientras eso ocurre, estoy a punto de vomitar todo el amor del mundo. Me pregunto a qué olerá.
Mira qué fácil es cambiar un cuerpo por otro diferente y acostumbrarnos a un olor extraño, abrazándonos a ellos por la noche con el mismo deseo de calor humano. Parece que no buscáramos amor, ni siquiera humanos, sino tan solo madrigueras de piel y huesos para no morir de frío.
Ana Elena Pena
15 de Enero del 2020.
Se nos va la vida y somos unos cobardes, se nos va en un abrir y cerrar de ojos. Nuestra cobardía nos impide amar y ser amados. Venimos a este mundo a dar porque nada nos vamos a llevar, vamos a terminar en un hoyo húmedo y frio sin riquezas, sin nuestras cuentas de banco, sin nuestras cosas de marcas, es una estupidez. La verdadera riqueza vive en el corazón, en el que corazón que amo y fue amado que se permitió perdonar y ser perdonado, el que ayudo y fue ayudado. Mi vida es ha sido una montaña rusa,que me ha enseñado tanto, que he crecido tan rápido, tuve la muerte en mis manos, tuve la vida en mis manos, uno ya no vuelve a ser el mismo. Una parte nueva de ti nace y diriamos que muere pero no la otra parte no muere, la otra se muda, porque la muerte es una mudanza.
Dejemos de ser cobardes y quitemos esa barrera, abre tu corazón, el amor tiene mil caras y puede ser demostrado de muchas maneras.Recuerda que a DIOS no le gustan los tibios, tenemos todas las herramientas para sanar y si no siempre habrá alguien dispuesto ayudarte de eso estoy segura.
Y si sigues en este mundo eres un propósito una bendición que aun no ha concluido su ciclo, hay muchas cosas que no entendemos, pero lo único que me queda claro es que DIOS existe y en realidad el es la respuesta a todo.
¿Por qué la gente no puede, simplemente, sentarse, leer libros y ser amable con los demás?
David Baldacci