Te leí porque hablabas del conurbano
y porque te daban ansiedad las mismas cosas que a mí.
Nunca imaginé que ibas a ser más que una cara en la pantalla
que a veces me duele tu ausencia
puedo pensar con claridad,
y me doy cuenta de que era exactamente lo que iba a pasar
A vos te interesa la sencillez de las cosas,
convertís el caos en algo maravilloso
el sadismo y la dulzura eran el mejor morbo
Pensabas bien, me entendías,
soñabas despierto también
no votaste a este gobierno de mierda
y siempre dabas vueltas para no despertarme con mate
- tus mates eran horribles y los míos también -
y nos bancamos una semana de charla cuando lo único que necesitábamos era fundirnos en abrazos
la primera cerveza duró una eternidad
siempre una excusa para no mirarnos cara a cara,
para no movernos de nuestra zona de confort que era la timidez.
Después fue contar los minutos para volverte a ver.
Seis horas de abrazos fueron mucho tiempo
El porro y mil distracciones para todo lo que queríamos ser y hacer
-todo lo que nunca debimos-