“Robot Story” del artista: Vaskange.
“Endless Robot Feelings” melodía: Por Adrien Melano.
will byers stan first human second

PR's Tumblrdome

#extradirty

No title available
almost home
Xuebing Du
art blog(derogatory)
🪼
Three Goblin Art
trying on a metaphor

roma★
$LAYYYTER

Andulka
occasionally subtle
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

tannertan36
we're not kids anymore.

Product Placement

Discoholic 🪩
No title available

seen from Poland

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Romania
seen from France
seen from Türkiye
seen from United States
seen from Australia
seen from United States

seen from Denmark

seen from United States
seen from Spain
seen from Japan

seen from Türkiye

seen from Poland

seen from Türkiye

seen from Germany
seen from United Kingdom

seen from Australia
@joyineedme
“Robot Story” del artista: Vaskange.
“Endless Robot Feelings” melodía: Por Adrien Melano.
Será mejor dejarlo vivo, como un amor platónico, que matarlo como un amor real
Esta vida se resume en los pequeños instantes en los que mis ojos se cruzaron con los tuyos.
Y allí habita todo lo demás.
Has empezado a ver lo que fallaba,
después de tantos meses en los que me esforcé por sostenerlo,
Ahora que mis brazos flaquean,
y ya no pueden soportar el peso de las cenizas.
Ahora es cuándo tú lo ves,
Ahora es cuándo me miras,
después de sangrarme las manos,
mientras tú gritabas
"¡Todo está bien!".
Es como si diluvia y alguien te sujeta el paraguas.
No,
es cómo si diluviase y alguien se mojase por ti.
¡Claro que todo está bien!.
Sin mirar a los lados,
sin plantearte siquiera,
el porqué no te estás mojando.
Y eso duele mucho más, porque no es darlo todo y recibir aplausos,
es darlo todo y no ver nada.
Y yo ni siquiera esperaba que me tocases las palmas,
solo quería que me mirases.
«A veces me siento cómo una niña de la guerra, que no para de sonreír»
Anoche soñé contigo, otra vez.
Mi armario era tuyo,
y volví a sentir el tacto de la ropa que te devolví.
Y el olor. Ese que ya se me escapa y a veces no consigo recordar.
Cuando me desperté sentí el profundo arrepentimiento de haberte devuelto aquella última sudadera.
Fue solo un segundo, luego recordé la sensación de aquella tarde, abrazándola.
Buscando con desesperación tú rastro.
Y supe que había hecho lo correcto.
Debes perdonar la versión que fuiste cuando no supiste manejar lo que estabas pasando.
“Culpa” me dejaste únicamente eso al irte.
Estaba pensando en el último beso en la frente que me diste. Recuerdo haber cerrado los ojos, concentrando toda mi atención en sentir tus labios en mi piel, el tacto de tu barba, de la humedad y calor de tu boca.
Trataba de retener en mi cabeza y en la piel, el recuerdo de ese beso, porque no sabía si volvería a sentirlo, sabía que en los próximos meses, me aferraría a aquellos breves segundos.
Supe que debía retenerlo todo el tiempo que me fuese posible.
Aún cierro los ojos y me parece estar ahí. Sin embargo, cada día que pasa, se me escurre de entre los dedos, y tengo una lucha angustiosa por sostenerlo. Sostener polvo, briznas de aire.
Mis manos rotas, nunca podrán vencer.
Me gustaría volver a verte, y si el mundo lo permite, volver a sentir una sola vez más, tus labios, solo una vez más antes de morirme.
Porque la vida a veces me resulta imposible desde que te fuiste. Los días grises, las ideas desesperadas, ver la vida pasar viéndote a ti de lejos pasar.
Entiéndeme, me pasé años y años pensando que pasaría mi vida con esa persona, sintiéndolo como mi familia, cómo si fuese una extensión de mi cabeza y de mi cuerpo, y de pronto ya no estaba.
Aún siento que está ahí, cómo un soldado que después de perder un brazo, siente un dolor fantasma, como si siguiese ahí su miembro, cuándo ya no lo tiene.
Te siento ahí, sangrante, venenoso. Aun tengo una espina clavada, ni siquiera es una espina. Me esta matando.
Te perdí,y durante mucho tiempo pensé que las aguas ya te habían alejado demasiado de mi.
Qué ni nadando, ni corriendo podría volver a alcanzarte.
Por eso te ríes ahora, y te miro así.
Porque hubo un tiempo en el que me detenía en silencio, a buscar el sonido de tu risa entre los recuerdos de mi cabeza. Y solo cuando la encontraba, volvía a respirar.
Te quise más de lo que te podía querer.
Quise abarcarte al completo y te acabaste escurriendo entre mis dedos cómo polvo.
Te recuerdo cada día, tú piel, tus ojos, tú sonrisa, tú forma de mirarme. No podré olvidar eso nunca.
Menos mal que tu llegaste aquella mañana a mi vida,
Solo Dios puede saber que habría sido de mi.
Cuando me traias dulces a la cama,
Cuando me miraste en aquella playa, con aquel atardecer,
Y ese océano tan inmenso a tus espaldas.
Recuerdo haber sacado el móvil corriendo para hacerte una foto, aún la guardo sabes.
Nunca la miro, pero la tengo en mi cabeza. Igual que nunca miro aquel anillo, aunque siempre lo llevo encima, guardado en una vieja bolsita de tela.
Pero también lo tengo grabado en la cabeza. Yo era la luz y tú mis alas, ¿recuerdas?. No miro ese anillo porque sé que no estoy preparada para verlo sin romperme, y siempre lo llevo encima, porque tampoco sé si estoy preparada para alejarme de él.
Algo así como lo de el gato de Schrödinger. Nuestro amor no estará muerto hasta que no abra esa bolsita de tela, pero tampoco vivo.
Otra vez estoy perdiendo la cabeza y ya no estás para ayudarme a buscar.
Así que me estoy volviendo loca.
Y solo tú sabes lo loca que estaba. Estoy.
Te echo de menos desde que me despierto hasta que me acuesto en la cama.
Me acuerdo de ti todos los días.
Siempre estas en segundo plano.
Si me alejas de eso, no sé que será de mi.
Inténtalo tú y luego intenta juzgar.
Verás que ni lo consigues,
ni juzgas.
Yo no sé vivir,
solo estoy bailándole a la vida,
rezando por no tropezar,
o por tener la fuerza para levantarme.
Yo no sé vivir,
pero estoy mirando de frente
al precipicio.
No es que no tenga miedo,
es que si no voy a matarme,
no puedo pasar por la vida a llantos,
con el corazón en parada constante,
o en caída libre.
Si me quedo en este mundo,
no puede ser de rodillas.
Yo no sé vivir,
pero me he pasado desde que llegué,
hasta ahora, sobreviviendo,
y aún sigo aquí.
Soy cobarde.
Huidiza.
Astuta, en un sentido negativo.
Egoísta, también en sentido negativo.
Siempre intentando conseguirlo todo,
aún sabiendo que todo no se puede tener,
Intentando consumirlo todo, por miedo a la pérdida,
Al abandono.
Le tengo mucho miedo a la vida,
pero me aterroriza mucho más la muerte,
porque si me voy, sé que hay un par de pobres diablos, que llorarían mi muerte.
La vida da tantas vueltas, que espero que en una de ellas me vuelva a encontrar con el mismo ángel, que me tocó con su gracia, solo para que te conociese.
Me preguntan por ti
y les cuento lo increíble que eras,
entonces todos acaban en la misma conclusión.
¿Por qué terminó?, y entonces ya no sé qué más decir, empiezo a soltar razones, que tú y yo sabemos que no son verdad, y la conversación acaba casi siempre en un punto confuso y triste. Confuso para quienes preguntan y triste para mi.
Yo le juré a un solo hombre,
que le amaría en la salud,
y en la enfermedad,
hasta que la muerte nos separase.
El día en que lo hice, no tenía delante de
mi a ningún emisario de Dios.
No había ninguna iglesia,
y tampoco firmamos en algún lugar,
esa unión nunca llego a existir, ni a ojos de Dios, ni a ojos de mi país.
Y aún así, el día que lo hice, el día en que juré que sus manos serían las únicas que poseyeran mi alma y mi piel,
estuve tan convencida de ello,
que se lo habría jurado y prometido a cada ser
que habita esta tierra.
”Yo amo a ese hombre, y ese hombre me ama a mi, no importa cuando leas esto"
Juré que el instante en que él cayese, yo caería con él. Me iluminó este mundo, de una forma en que solo una estrella podría hacerlo.
A veces, ciertos pensamientos aterrizaban en mi mente, bueno, se estrellaban en mi cabeza.
Llegué incluso a pensar que su aparición en mi vida se trataba quizá de una recompensa por todo lo malo del pasado, un regalo de la vida,o por el contrario, y lo que me resultaba más aterrador; apareció para hacerme feliz, porque mi futuro resultaría catastrófico. Como si la vida me dijese,”Ey, vamos a hacerte tanto daño que no sabrás si lo que duele esta en la piel o en tu alma, pero te damos este trocito de luz para que disfrutes mientras tanto”
Cuando ya no estabas pensé que ya no volvería a ser la persona que era, que te habías ido, y de mi ya no quedaba nada más que lo poco que dejaste. Pensé que ya ningún lugar podría ser mi hogar, qué me pasaría la vida vagando por este mundo, en busca de algo como aquello. Pero no puedes sustituir el fuego, por el hielo, y esperar que nada cambie. No lo encontraría, porque no existe.
Ojalá te hubiese querido mejor, es de lo único que me arrepiento, de no estar segura de si fui un acierto en tu vida, o el peor de tus errores. No saber si el día en que nos conocimos el destino se equivocó, si quizás, mientras tu fuiste mi luz, yo fui toda tu oscuridad. Es posible, pero le agradezco todas las noches, a esa fuerza desconocida, el haber coincidido contigo aquella mañana.
Pdt; lo recuerdo cómo si fuese ayer, cada vez que cierro los ojos, veo en mi cabeza tus ojos por primera vez.