Claro que iba a amar eso que TÚ me dejaste.
...esas canciones tan estúpidamente tristes, esas teorías de la relatividad, las obras de Lechowski, los libros de Bukowski, las historias de Solitario y otras de Lovecraft.
Tienen más profundidad y se sienten tan cálidas, mucho mejor que tú estando sobrio.
Odié el café tanto o más como te odiaba a ti.
La oscuridad de tu habitación la llevaba en la ropa y en el alma.
El vacío que existía entre cada palabra escrita en los cristales de tu puerta fue el mismo que le dejaste a mi vida cuando me traicionaste.
Me quedé por esperanza, te esperé por imbécil.
Todo se marchitó a la par de la llegada del otoño. Nuestra conexión se esfumó y el amor marchitó.
Ruega a Dios que no me dé la oportunidad de hacer de ti el ser humano más desdichado sobre la Tierra.












